La urticaria es una afección cutánea común que se manifiesta con una erupción cutánea caracterizada por ronchas o habones que generalmente se extienden por toda la superficie corporal, y se acompañan de intenso picor. El término urticaria proviene del latín urtica, que significa ‘ortiga’, ya que las lesiones son idénticas a las que se producen en la piel tras el contacto con la ortiga.
Un sarpullido en la espalda es una erupción cutánea que se manifiesta con protuberancias, ampollas, parches rojos o irritación en esta zona del cuerpo.
¿Has sentido alguna vez que, ante una situación de estrés, te han aparecido manchas o ronchas? Es más común de lo que parece, al fin y al cabo, las emociones se manifiestan en la piel. La urticaria es una afección de la piel que cursa con la aparición repentina de ronchas, manchas o habones de diferentes tamaños y formas. Esta afección aparece en respuesta a la liberación de histamina y otras células por parte del sistema inmunitario.
La urticaria se asocia al angioedema en un 40%-50% de los casos, aproximadamente. El angioedema es una manifestación similar a la urticaria, pero difiere de esta en su localización, puesto que se presenta en la dermis profunda y/o en las mucosas, afectando a la piel, las vías respiratorias o al tracto gastrointestinal. Así, el angioedema suele aparecer más frecuentemente alrededor de los ojos y los labios, en las manos, los pies, los genitales o la garganta.
La mayoría de las veces son tratadas como una entidad única: urticaria/angioedema.
Es importante saber que esta enfermedad desaparece espontáneamente en un 65% de los casos a los 3 años y en un 85% a los 5 años, con aproximadamente un 2% de los casos en los que perdura más de 10 años. El alergólogo puede indicarle una estimación de cuántos años puede persistir la urticaria y el paciente debe entender que este cálculo no es preciso.
La urticaria altera mucho la calidad de vida del paciente dado que tiene un picor o comezón constante que no le permite tener una vida normal, y esto afecta tanto a su trabajo, ocio, estudio o cualquier otra actividad de la vida diaria. El tratamiento de la urticaria ideal será el que permita una calidad de vida óptima al paciente.
Tipos de Urticaria
La urticaria puede tener muchas formas clínicas.
Si atendemos a su evolución en el tiempo, la urticaria puede ser:
- Urticaria aguda: suele durar menos de veinticuatro horas, aunque puede prolongarse hasta seis semanas. En aproximadamente la mitad de los casos de este tipo de urticaria, puede identificarse el mecanismo causal.
- Urticaria crónica: si se prolonga más de seis semanas. En la mayoría de las personas afectadas por esta urticaria, su desencadenante no se llega a descubrir.
Además de por el tiempo de duración, como hemos visto anteriormente, la urticaria puede ser clasificada según el mecanismo que desencadena la liberación de esas sustancias. Es importante tener en cuenta que un mismo agente o factor puede producir urticaria a través de mecanismos diferentes:
- Urticaria inmunológica: cuando ciertos agentes actúan sobre el sistema inmunológico y éste desencadena la “descarga” del mastocito y por consiguiente, la liberación de la histamina. Causada por:
- Medicamentos: antibióticos (penicilina, estreptomicina, sulfamidas…).
- Alimentos: nueces, pescado, huevos, chocolate, cereales.
- Infecciones: virus, bacterias, parásitos.
- Picaduras de insectos.
- Urticaria autoinmune: representa el 30%-50% de las urticarias crónicas y puede asociarse con otras enfermedades autoinmunes, como la tiroiditis.
- Urticaria no inmunológica: cuando el propio agente -per se- libera la histamina. Es el caso, por ejemplo de:
- Medicamentos: penicilina, tetraciclinas, codeína, aspirina, antiinflamatorios no esteroideos, antidepresivos (citalopram), antihipertensivos …
- Alimentos: fresas, clara de huevo, mariscos, colorantes…
- Urticaria física: puede desencadenarse por rascado, presión, vibración, cambios de temperatura, por frío, por contacto con el agua o por exposición solar.
- Edema angioneurótico familiar: se produce en miembros de la misma familia.
- Algunos trastornos de la sangre: como leucemias, linfomas u otro tipo de cánceres pueden producir un aumento de un tipo de proteínas inmunes en la sangre y causar erupción cutánea.
- Algunas enfermedades infecciosas, sobre todo, virus en niños.
- Urticaria vasculitis: su causa está relacionada con enfermedades autoinmunes o con infecciones causadas por el virus de la hepatitis B o C. Se caracteriza por dejar, a diferencia del resto urticarias, lesiones residuales en la piel durante unos días.
- Urticaria idiopática (de causa desconocida): la mayoría de las urticarias crónicas son de este tipo.
En la urticaria, reacción que se da tanto en niños como en adultos, se liberan productos químicos como una hiperreacción a determinadas sustancias o acontecimientos. No todas las urticarias tienen un origen alérgico y existen diferentes tipos, en función de la causa que las origina.
Las más comunes son:
- Alérgica.
- Colinérgica.
- De contacto.
- Solar.
- Por temperatura.
- Acuagénica.
- Por estrés.
- Urticarias secundarias por infecciones de virus o bacterias.
- Urticaria facticia o por rascado.
- Urticaria por presión.
Existen varias enfermedades o alteraciones de la piel como la urticaria. Este tipo de afección puede ser aguda o crónica, como el caso de la urticaria colinérgica. La urticaria aguda es aquella que aparece de manera puntual y dura menos de seis semanas. En cambio, en la urticaria crónica las lesiones duran más de seis semanas.
Si alguna vez has notado erupciones en la piel después de hacer ejercicio o tomar un baño caliente, es posible que tengas urticaria colinérgica. Aunque no es una condición peligrosa, puede ser molesta e interferir en las actividades diarias.
La urticaria colinérgica es un tipo de urticaria crónica que se desencadena por el aumento de la temperatura corporal. Factores como la exposición al sol, los baños calientes, el ejercicio físico o incluso el estrés pueden provocar su aparición. Las zonas más afectadas suelen ser el cuello, el pecho, la parte superior de la espalda y el abdomen.
Como hemos visto, la urticaria colinérgica se produce como respuesta a un aumento de la temperatura corporal, lo que provoca una liberación de histamina y otros mediadores inflamatorios en la piel. En casos más severos, algunas personas pueden experimentar síntomas adicionales como dolor de cabeza, dificultad para respirar o malestar general.
Figura 1. Habón característico
Fuente: Wikimedia Commons
Figura 2. Erupción habonosa generalizada.
Fuente: Wikimedia Commons
Figura 3. Dermografismo. Lesiones habonosas que siguen la trayectoria de rascado que se ha dibujado en la piel
Fuente: Wikimedia Commons
Figura 4. Diagnóstico de la urticaria por frío, con el test del cubito de hielo. El hielo se aplica durante diez minutos sobre la piel (A) y al cabo de ese tiempo, en la zona donde se ha aplicado el cubito, aparece un habón (B)
Fuente: Wikimedia Commons
Figura 5. Angioedema labial en paciente con angioedema histaminérgico
Fuente: Wikimedia Commons
Qué es y cómo tratar la urticaria
Síntomas de la Urticaria
Los principales síntomas de esta enfermedad de la piel son:
- Picor intenso: en el caso del angioedema, el picor suele ser menos importante y se manifiesta como quemazón, dolor, ardor o sensación local de presión.
- Inflamación de la superficie de la piel y aparición de ronchas o habones, cuyo color es similar al de la piel o rojizo: pueden presentarse aisladas o agrupadas y su tamaño varía de algunos milímetros a varios centímetros. Sus bordes aparecen bien definidos, mientras que el centro suele mantener una tonalidad pálida. Por otra parte, estos habones o ronchas pueden cambiar de forma y lugar, así como desaparecer y volver a aparecer. En el caso del angioedema, la piel que lo recubre puede estar caliente o enrojecida o no presentar alteraciones aparentes.
- En ocasiones, sensación de ardor y escozor.
- Si, de manera excepcional, la urticaria y el angioedema se asocian a un choque anafiláctico, pueden producirse dificultades para respirar debido a la inflamación del interior de la garganta, una bajada de la tensión arterial, mareos y pérdida de consciencia.
Tratamiento de la Urticaria
A menudo, la urticaria desaparece por sí sola, sin que sea necesario un tratamiento. Pero en todo caso:
- La primera medida es identificar, si es posible, la sustancia o desencadenante que ha provocado el trastorno.
- En segundo lugar, normalmente se recurre a los antihistamínicos -generalmente los llamados de segunda generación, que habitualmente no producen somnolencia-, con el fin de bloquear los receptores de la histamina e impedir sus efectos en el organismo.
- En el caso de la urticaria aguda, se recomienda, además, evitar la ingesta de alimentos y fármacos que puedan empeorarla, como la aspirina y derivados, la codeína y mórficos, colorantes, conservantes, frutos secos, bebidas fermentadas (cerveza y vino), quesos fermentados (los quesos curados), embutidos, mariscos, conservas, el tomate, las fresas, los plátanos, la piña y las manzanas, el pescado congelado y los alimentos pre-cocinados.
- En los casos más graves o para tratar el angioedema, puede ser necesario recurrir a corticoesteroides y, si las vías aéreas están comprometidas, a adrenalina intramuscular.
Puesto que este tipo de urticaria no tiene cura, el tratamiento se basa en el alivio de los síntomas y la prevención de brotes futuros. El tratamiento farmacológico es la principal opción para controlar los síntomas y reducir la intensidad de los brotes. Corticosteroides orales, indicados en situaciones graves o cuando la urticaria colinérgica interfiere significativamente en la vida diaria.
Más allá de la medicación, es clave adoptar medidas preventivas para evitar los factores desencadenantes de la enfermedad. Controlar el estrés y la ansiedad, ya que estos factores pueden empeorar la urticaria colinérgica. Mantener una buena higiene corporal. Hidratar la piel con alguna crema o leche hidratante. Tener un buen manejo del estrés.
El tratamiento con antihistamínicos, junto con medidas preventivas como evitar el calor excesivo, controlar el estrés y mantener una correcta hidratación, puede marcar una gran diferencia en el día a día de los pacientes.
Tabla 1. El único tratamiento que existe para estas urticarias son los antihistamínicos,: en ocasiones requieren altas dosis, a pesar de lo cual a veces no se logran controlar. La urticaria por presión retardada suele requerir corticoides.
Las ronchas o habones pueden salir en cualquier zona del cuerpo, dependiendo del tipo de urticaria que sea. Aunque puede desaparecer de forma espontánea, es frecuente el uso de medicamentos locales para aliviar el picor. Por un lado se usan cremas hidratantes o con urea para paliar las molestias y por otro se utilizan antihistamínicos para el tratamiento de las lesiones.
Los antihistamínicos clásicos tienen un efecto de acción más rápida y se usan mucho en estos casos, a pesar de que cuentan con más efectos secundarios. Los más modernos tienen menos efectos secundarios y se pueden utilizar independientemente o haciendo combinaciones. En los casos más graves se pueden administrar cortisonas o glucocorticoides como la prednisona.
Si se detecta la causa que ocasionó la urticaria lo más importante es evitar el agente causal, pero hay veces que no es posible. También se recomienda evitar factores agravantes como el alcohol, estrés, calor, ejercicio, alimentos picantes, aspirina o AINES (antiinflamatorios no esteroides). Algunos médicos sugieren suprimir la ingesta de alimentos que contienen histamina durante el brote de urticaria.
Además, se pueden considerar los siguientes remedios caseros para aliviar los síntomas:
- Compresas frías: aplicar compresas frías sobre el sarpullido puede ayudar a reducir la inflamación, la picazón y el malestar.
- Baños de avena: los baños de avena pueden ayudar a calmar la piel irritada y con picazón. Añade harina de avena molida al agua tibia de la bañera y sumérgete durante 15-20 minutos.
- Lociones o cremas calmantes: aplica lociones o cremas específicas para piel sensible o con problemas cutáneos sobre el sarpullido en la espalda.
- Aceites naturales: algunos aceites naturales como el aceite de coco, el aceite de jojoba o el aceite de caléndula pueden ayudar a hidratar y calmar la piel irritada.
- Bicarbonato de sodio: prepara una pasta con bicarbonato de sodio y un poco de agua, y aplícala sobre el sarpullido en la espalda. Deja actuar durante unos minutos antes de enjuagar con agua tibia.
- Evitar irritantes: identifica y evita cualquier sustancia o producto que pueda estar causando o empeorando el sarpullido en tu espalda.
Cada persona puede experimentar la urticaria colinérgica de manera diferente, por lo que es fundamental acudir a un especialista para recibir un diagnóstico preciso y un tratamiento personalizado.