La urticaria es una enfermedad que afecta a la piel y a las mucosas, caracterizada por la presencia de habones o ronchas, además de picor intenso, y ocasionalmente ardor y dolor. Entre un 8 y un 20% de la población es susceptible de padecer al menos un episodio de urticaria a lo largo de su vida.
Si a usted le aparecen unas manchas en la piel, elevadas, con mucho picor, evanescentes y que no dejan descamación aunque las rasque (ronchas), probablemente sufra una URTICARIA.
Algunas veces la inflamación es menos definida, ya que arranca de zonas más profundas de la piel, y predomina en los labios, párpados, lengua, genitales o extremidades. En casi la mitad de los casos están presentes a la vez urticaria y la ANGIOEDEMA, en un 40% sólo se manifiesta la urticaria y en un 10% aparece sólo la ANGIOEDEMA.
El término urticaria proviene del latín urtica, que significa ‘ortiga’. Se acuñó este término porque las lesiones son idénticas a las que se producen en la piel tras el contacto con la ortiga. El habón aparece por la liberación de una sustancia presente en las hojas de la ortiga, denominada histamina.
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¿Qué es el Angioedema?
Cuando las lesiones no afectan a la capa más superficial de la piel (epidermis), como en el caso de la urticaria, sino que comprometen la dermis o dermis profunda, puede tratarse de lo que se denomina angioedema; se trata de una hinchazón, peor delimitada, que suele ser más pronunciada si afecta a zonas laxas de la piel, como labios o párpados, o las mucosas, como la úvula. También puede afectar a cualquier otra zona de la piel como las extremidades, tronco, nalgas, etc.
El angioedema consiste en la hinchazón de partes laxas de la piel. También existe el angioedema sin urticaria, que puede ser inducido por histamina, o bien por bradicinina. Según el mediador implicado, existen tratamientos específicos.
El angioedema se presenta como una zona tumefacta, hinchada, dura, localizada y asimétrica sin signos inflamatorios, produce dolor o sensación de quemazón. Se localiza en la cara (párpados, labios), extremidades y cuero cabelludo, palmas de las manos y plantas de los pies.
Causas de la Urticaria y el Angioedema
Tanto la urticaria como la ANGIOEDEMA pueden ser producidas por diferentes causas y diferentes mecanismos, entre ellos el alérgico, que hace que el estudio etiológico de esta patología sea complejo.
Las causas de esta patología son muy diversas y solo una parte es debida a una reacción alérgica. El resto son debidas a agentes físicos (frío, calor, exposición solar, presión, ejercicio físico), por el efecto directo de algunos medicamentos (relajantes musculares, opiáceos, yodo) o por alimentos que contienen cantidades altas de tiramira (chocolates, quesos fermentados, vinos).
Existen urticarias que acompañan algunas enfermedades graves como el cáncer o la vasculitis. Entre las urticarias que tienen una base inmunológica las más frecuentes son las mediadas por la inmunoglobulina E (IgE,) o urticarias alérgicas desencadenadas por alimentos (leche, huevos, frutos secos, mariscos, etc.), por medicamentos (penicilina, antiinflamatorios no esteroideos-AINE y otros).
Una alergia, al polen, ácaros, polvo, pelo o picaduras de animales, alimentos, medicinas, etc. Las urticarias debidas a inhalación de alergenos (ácaros, polen, polvo, etc.) suelen asociarse a síntomas respiratorios, como rinitis, conjuntivitis o asma.
Causas físicas, como el frío, el calor (ducharse con agua caliente, tener fiebre), el ejercicio o la exposición al sol. También como consecuencia de una presión o un roce con un objeto firme (dermografismo).
Una enfermedad autoinmune. Causas hereditarias como consecuencia de un déficit del inhibidor del factor C1. Esta enfermedad cursa con angioedema. Se trata de una enfermedad autosómica dominante, es decir, la mitad de la descendencia de una persona afectada desarrollará la enfermedad. De causa desconocida.
En nuestro medio, las frutas son la causa más frecuente entre los alimentos, junto con la leche y el huevo (sobre todo en los niños) y el pescado. Entre los fármacos, aunque las penicilinas son muy conocidas como responsables de desencadenar una urticaria, con mucha diferencia, la primera causa son los antiinflamatorios no esteroides (Aspirina y similares). Éstos no sólo causan urticaria, sino que con frecuencia agravan una urticaria ya existente.
Urticaria y Angioedema. Dr. José Alejandro Lemus | Hospital VOT Madrid
Diagnóstico de la Urticaria y el Angioedema
Como siempre, la historia clínica es imprescindible y la observación directa de las lesiones. Siempre es necesario descartar que el proceso forme parte de una enfermedad general como un linfoma, artritis, tiroiditis o enfermedad autoinmune.
Es muy importante realizar una analítica completa buscando los marcadores de alergia, las alteraciones inmunológicas y realizar también analisis de orina, de heces y radiografías de senos paranasales que descarten una sinusitis crónica.
Si la urticaria es aguda, posiblemente se pueda determinar la causa y no se requieran más estudios; si es crónica, lo más probable es que le solicite un análisis de sangre y si se cree conveniente también radiografías y análisis de orina y de excremento.
Si los síntomas son claramente intermitentes, un registro puede ayudar mucho al facultativo. El diagnóstico de urticaria o angioedema es sencillo por las características lesiones de ambas enfermedades. El diagnóstico de la causa puede ser más difícil. Para ello se necesita realizar una cuidadosa historia que recoja las circunstancias en las que aparecen cada uno de los brotes de urticaria o angioedema y la posible existencia de familiares con las mismas manifestaciones clínicas.
Infografía. Fisiopatología de la urticaria crónica y el angioedema (Créditos, F.
Además, hay algunos marcadores en sangre que ayudan a clasificar el tipo de urticaria, por ejemplo marcadores de autoinmunidad como anticuerpos antitiroideos, o marcadores de inflamación, niveles de IgE, etc.
Tratamiento de la Urticaria y el Angioedema
Siempre que se detecte un factor responsable de la urticaria, debe buscar su eliminación y evitar su contacto. La principal medida en el tratamiento de la urticaria si se conoce la causa que la desencadena es evitarla (sería el caso de los fármacos, desencadenantes físicos) o hacer un tratamiento de la patología que la precipita (infecciones, parasitismo intestinal, etc.).
El tratamiento básico de la urticaria son los antihistamínicos H1, de los que existen diferentes grupos con efecto sedante o no y de efecto prolongado o corto. En el angioedema y urticarias agudas generalizadas que acuden a urgencias, es habitual la administración de corticosteroides por vía i/m (metilprednisolona).
Si todo esto resulta insuficiente o no existe una causa evidente, su alergólogo probablemente le indicará un tratamiento con fármacos antihistamínicos. Los considerados como 'clásicos' (hidroxicina, dexclorfeniramina...) en algunas personas producen efectos secundarios (somnolencia y a veces sequedad de boca), lo cual no sucede generalmente con los más modernos (ebastina, loratadina, cetiricina, mizolastina y semejantes). De todas maneras, su médico le indicará el antihistamínico más adecuado para su caso.
El proceso agudo se trata en una consulta de urgencias con antihistamínicos y, según la gravedad del cuadro, con corticoides. Generalmente, un episodio aislado de urticaria aguda sin angioedema, sin repercusión, no requiere una evaluación posterior por parte del médico.
En cuanto a la urticaria crónica, tenemos tratamientos disponibles para controlar los síntomas y que el paciente esté libre de lesiones y picor. Se inicia con antihistamínicos que puede requerir dosis más elevadas, si en dos semanas no se obtiene respuesta se emplea tratamiento biológico, en el momento actual Omalizumab, pero hay varios anticuerpos y diversas moléculas con resultados prometedores en investigación que estarán disponible en poco tiempo.
Con estos tratamientos se obtiene un control completo de la urticaria en la mayoría de los casos, si bien por el momento no tenemos un tratamiento que modifique el curso de la enfermedad y la cure.
No existe tratamiento causal para la urticaria crónica; en un 35 % de casos se controla con dosis terapéuticas de antihistamínicos. Cuando se emplean dosis elevadas se pueden controlar los síntomas hasta en un 60 % de los casos.
En estos últimos años se han desarrollado tratamientos biológicos, anticuerpos frente a dianas terapéuticas, que controlan por completo la urticaria en más de un 85 % de los casos. En el momento actual el único fármaco aprobado es el omalizumab, aunque existen otros en fase de aprobación o de investigación con la misma eficacia o superior si cabe.
El tratamiento consiste en evitar el alergeno (alimento, medicina, polen o cualquier otra circunstancia) o la actividad responsable de la aparición de la urticaria o del angioedema. El tratamiento con antihistamínicos reduce el número de brotes y el picor asociado. Los corticoides aplicados en crema sobre las lesiones de la piel no tienen ninguna eficacia.
En resumen, la mayoría de los casos de urticaria/ANGIOEDEMA son muy molestos pero pasajeros y sin más gravedad. Con la ayuda de su médico los pacientes pueden evitar los desencadenamientos concretos -si existen- o, al menos, evitar las lesiones con la medicación adecuada. Lo más frecuente es que el cuadro remita espontáneamente, igual que apareció.