Urticaria: Tratamiento Tópico, Causas y Evaluación Detallada

La urticaria es una afección cutánea común caracterizada por la aparición de tumefacciones rojas, pruriginosas y ligeramente elevadas, conocidas como ronchas o habones. El prurito puede ser intenso. Cuando desaparecen, la piel presenta un aspecto totalmente normal.

Urticaria en la piel.

¿Qué es la Urticaria?

La urticaria se caracteriza por la presencia de placas migratorias, bien delimitadas, eritematosas y pruriginosas en la piel.

Angioedema

Pueden aparecer ronchas con angioedema, que del mismo modo que las ronchas, comporta inflamación. Sin embargo, la inflamación del angioedema se encuentra debajo de la piel y no en su superficie. A veces el angioedema afecta la cara, los labios, la garganta, la lengua y las vías respiratorias. Si la inflamación interfiere con la respiración, puede poner en peligro la vida.

Causas de la Urticaria

La inflamación se debe a la liberación de sustancias químicas (como la histamina) por los mastocitos en la piel, que causa una pérdida temporal de líquido desde los vasos sanguíneos.

Las ronchas y el angioedema pueden ser debidos a reacciones alérgicas. Pueden aparecer ronchas cuando se inhalan, consumen, inyectan o tocan determinados agentes químicos. Estos agentes pueden estar en el ambiente, alimentos, productos (incluso medicamentos), insectos, plantas u otras fuentes, y son inofensivos para la mayoría de las personas. No obstante, si se es sensible a ellos, estos agentes químicos (denominados desencadenantes o alérgenos) causan una reacción alérgica. Es decir, el sistema inmunitario reacciona a los agentes químicos de forma exagerada.

Sin embargo, en la mayoría de los casos, la urticaria no forma parte de una reacción alérgica y no se puede identificar un alérgeno (la causa de la reacción alérgica). Por ejemplo, pueden ser el resultado de trastornos autoinmunitarios. En estos trastornos, el sistema inmunitario no funciona correctamente, considera a los tejidos del propio cuerpo como extraños y los ataca. Además, algunos fármacos provocan ronchas directamente sin desencadenar una reacción alérgica. Algunos estímulos físicos (como el calor, el frío, la presión, la fricción o la luz solar) pueden producir ronchas por razones que aún no se conocen bien.

Por lo general, la urticaria dura menos de 6 semanas y se considera aguda. Si dura más de 6 semanas, se considera crónica.

Urticaria Aguda

Si se pueden identificar, las causas más habituales de la urticaria aguda son:

  • Reacciones alérgicas (como alimentos y aditivos alimentarios, fármacos o picaduras de insectos)
  • Reacciones no alérgicas (como fármacos, estímulos físicos o trastornos autoinmunitarios)

Las reacciones alérgicas suelen ser desencadenadas por alimentos, en particular los huevos, el pescado, el marisco, los frutos secos y las frutas; aditivos alimentarios; medicamentos; o picaduras de insectos. La ingestión de algunos alimentos, incluso en cantidades minúsculas, puede producir ronchas repentinas. No obstante, con otros alimentos (como las fresas), estas reacciones alérgicas se producen solo después de ingerir una gran cantidad. Muchos medicamentos, en particular los antibióticos, pueden causar urticaria. Las reacciones alérgicas inmediatas también pueden aparecer cuando una sustancia entra en contacto directo con la piel (como el látex), después de la picadura de un insecto o como reacción a una sustancia inhalada en los pulmones o a través de la nariz.

Las causas no alérgicas de la urticaria incluyen infecciones, algunos medicamentos y algunos estímulos físicos (como la presión o el frío).

En más de la mitad de los casos, no se puede identificar una causa específica de la urticaria aguda.

Urticaria Crónica

Las posibles causas identificables de la urticaria crónica coinciden con las de la urticaria aguda. Sin embargo, en la gran mayoría de los casos, la causa no se puede identificar (es idiopática). Se cree que la mayoría de los casos de urticaria crónica que no tienen una causa identificable se deben a una reacción autoinmunitaria sin una causa detectable. No obstante, se debe hacer todo lo posible para identificar una causa, ya que la eliminación de una de ellas es el mejor tratamiento.

A veces, la causa se pasa por alto fácilmente, como cuando las personas consumen repetidamente un alimento que no se sabe que sea desencadenante, pero que contiene un conservante o un colorante, o un antibiótico (como la penicilina) que se le ha administrado a una vaca y que luego está presente en la leche obtenida de ese animal. A menudo, a pesar de todos los esfuerzos realizados, no se consigue identificar la causa.

La urticaria crónica puede durar meses o años, y a veces luego desaparece sin razón aparente.

Evaluación de la Urticaria

No todos los episodios de urticaria requieren una inmediata evaluación médica. La causa más probable es una infección vírica.

Actuación del Médico

En primer lugar, el médico pregunta acerca de los síntomas y los antecedentes médicos. A continuación, realiza una exploración física. Los antecedentes clínicos y la exploración física a menudo sugieren una causa y las pruebas que pueden ser necesarias. Se pide a la persona que describa detalladamente cada episodio de urticaria y cualquier otro síntoma aparecido (como prurito, dificultad para respirar o hinchazón de la cara y la lengua). Se pregunta acerca de las actividades de la persona antes y durante el episodio, y por la posible exposición a sustancias que pueden desencadenar reacciones alérgicas, incluidos los medicamentos o fármacos que se están tomando. También se pregunta sobre los síntomas específicos que podrían indicar una causa, infecciones recientes, reacciones alérgicas pasadas y viajes recientes.

Es posible que por los antecedentes no se identifique claramente el desencadenante, a menudo porque es posible que sea algo previamente tolerado.

Durante la exploración física, primero se comprueba si hay hinchazón en los labios, la lengua, la garganta o las vías respiratorias. En caso afirmativo, se inicia inmediatamente el tratamiento. A continuación se describe el aspecto de las ronchas, se determinan las partes del cuerpo afectadas y se comprueba la existencia de otros síntomas para confirmar el diagnóstico. Pueden utilizarse diversos estímulos físicos para ver si se desencadena la urticaria. Por ejemplo, se aplica un poco de presión, calor o frío en la piel, o se golpea la piel.

Las personas no deberían intentar desencadenar sus ronchas, porque podría ocurrir una reacción grave.

Pruebas Complementarias

Habitualmente no es necesario realizar pruebas para un episodio aislado de urticaria, a menos que los síntomas sugieran un trastorno específico que requiera tratamiento (como una infección). Pero si las ronchas presentan características inusuales, se repiten o persisten, suelen realizarse pruebas.

Por lo general, estas incluyen un hemograma completo y análisis de sangre para determinar los niveles de electrólitos, azúcar (glucosa) y hormona estimulante del tiroides, y para determinar el funcionamiento de los riñones y el hígado.

Un alergólogo (especialista en trastornos alérgicos) realiza pruebas cutáneas, como la prueba de punción cutánea, para identificar alérgenos específicos. Se realizan pruebas de diagnóstico por la imagen y otros análisis de sangre según los antecedentes clínicos y la exploración física. Si los resultados indican que la causa es un trastorno general, se hace una evaluación detallada para determinar la causa.

Se realiza una biopsia de piel si el diagnóstico no está claro o si las ronchas individuales duran más de 48 horas (aunque un episodio de urticaria intermitente puede durar 6 semanas o más).

Qué es y cómo tratar la urticaria

Tratamiento de la Urticaria

Las ronchas a menudo desaparecen por sí solas en 1 o 2 días. El tratamiento de la urticaria se basa en la eliminación o la evitación de los estímulos desencadenantes o agravantes, junto con un tratamiento farmacológico sintomático que reduzca la liberación de mediadores de los mastocitos o el efecto de estos mediadores sobre el órgano diana

Si la causa es evidente o se identifica, debe evitarse en la medida de lo posible. Estos medicamentos alivian parcialmente el prurito y reducen la hinchazón. Para ser eficaces, deben tomarse con regularidad, y no solo cuando sea necesario.

Existen varios antihistamínicos, como la cetirizina, la difenhidramina y la loratadina, disponibles sin receta médica. La difenhidramina es un antihistamínico más antiguo con más probabilidades de causar somnolencia que los otros dos. Otros antihistamínicos son la desloratidina, la fexofenadina, la hidroxicina y la levocetirizina.

No se utilizan cremas y lociones antihistamínicas porque pueden sensibilizar la piel y empeorar el prurito.

Los corticoesteroides por vía oral (como la prednisona) se administran si los síntomas son graves y otros tratamientos resultan ineficaces. Se administran durante el menor tiempo posible. Cuando se toman por vía oral durante más de 3 a 4 semanas, los corticoesteroides tienen muchos efectos secundarios, a veces graves.

Las cremas con corticoesteroides no son eficaces.

La epinefrina (adrenalina) estrecha los vasos sanguíneos y abre las vías respiratorias en los pulmones. Se administra a las personas con reacciones graves o angioedema que luego son ingresadas en el hospital. Las personas con estas reacciones graves deben llevar un dispositivo de autoinyección de epinefrina (preparación farmacéutica de epinefrina [adrenalina]) conocido como autoinyector de epinefrina y, si se produce una reacción, utilizarlo de inmediato.

En aproximadamente la mitad de las personas con urticaria crónica, esta desaparece sin tratamiento en el curso de 2 años. El omalizumab y el dupilumab son anticuerpos monoclonales que pueden ser utilizados por personas que sigan sufriendo de urticaria crónica pese a haberse sometido a otros tratamientos.

Aspectos Esenciales para las Personas Mayores: Urticaria

Las personas de edad avanzada son más propensas a presentar efectos adversos cuando toman los antihistamínicos más antiguos (como la hidroxicina y la difenhidramina). Además de somnolencia, estos antihistamínicos antiguos pueden causar confusión y delirio, y dificultar el inicio y la continuación de la micción. Por lo general, las personas mayores no deben tomar estos antihistamínicos para la urticaria.

Tabla Resumen de Antihistamínicos Comunes

Antihistamínico Dosis Común Consideraciones
Cetirizina 10-40 mg/día Puede causar somnolencia en dosis altas.
Loratadina 10-40 mg/día Menos sedante que la cetirizina.
Fexofenadina 120-480 mg/día Menos sedante que la cetirizina.
Difenhidramina 25-50 mg cada 6 horas Mayor riesgo de somnolencia y efectos anticolinérgicos. No recomendada para ancianos.
Levocetirizina 5-20 mg/día Más potente

Nota: Siempre consulte a un profesional de la salud antes de comenzar cualquier tratamiento.

Urticaria inducida por frío.

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