¡Qué bien sienta el calorcito del sol en la piel! Puedes sentir el subidón de la vitamina D y las buenas vibraciones dentro de ti. ¿No percibes el sonido de las olas y el sabor del helado? Te dan ganas de holgazanear bajo el sol durante horas. ¡Si no fuera por los dichosos rayos ultravioleta! En general, todos sabemos que no son buenos para la salud, pero a veces desconocemos exactamente los motivos o cuál es la diferencia que hay entre los dos tipos rayos UV.
Para elegir un protector solar seguro y eficaz, para toda la familia, se deben tener en cuenta varios criterios: la protección contra los rayos UVA y UVB, el tipo de filtro solar (orgánico o mineral) y un SPF adecuado. ¿Tienes problemas para encontrar el protector solar adecuado? ¡Te entendemos perfectamente! Con toda la información que hay que saber para elegir el producto adecuado, los distintos aspectos sobre los filtros solares y lo que realmente necesitas para un tipo de piel concreto, es normal perderse un poco. Además, tienes que elegir un producto para ti y otro para tu bebé.
Radiación ultravioleta: UVA y UVB
La radiación ultravioleta (UV) es la radiación del sol que llega a la tierra, teniendo la capacidad de penetrar sobre todas las capas de la piel, lo que puede llegar a ser perjudicial para la salud, ya que los rayos UV dañan el ADN de las células de nuestra piel. El sol no es el único que emite radiaciones ultravioletas. De igual manera, las lámparas y cámaras de bronceado también son otras fuentes de este tipo de radiación.
Los rayos UVA (Rayos Ultravioleta A de Onda Larga) dañan el ADN de las células, envejecen la piel y provocan la aparición de manchas. Además, la inmensa mayoría de las lámparas y camas bronceadoras emiten altas cantidades de rayos UVA, que están vinculadas con el riesgo de padecer cáncer de piel. Estos rayos son los que penetran en la piel a nivel más profundo.
Las radicaciones UVB (Rayos Ultravioleta B de Onda Corta) son algo más potentes que los rayos UVA. Estas son las que principalmente provocan quemaduras solares. Además, se asocia este tipo de rayos con la mayoría de los cánceres de piel. Aunque el porcentaje de UVB que penetra en nuestra piel es bajo, ¡no debemos infravalorarlos! Este tipo de rayos ultravioletas representa el 5% de las radiaciones que llegan a la atmósfera, pero solo llega a afectar a la epidermis, la capa más superficial de piel.
¡Por eso debemos protegernos de los dos tipos!
Diferencias clave entre UVA y UVB
La principal diferencia radica en la longitud de onda. Los rayos UVA tienen una longitud de onda más larga y penetran más profundamente en la piel, afectando a las capas más profundas. Los UVB, en cambio, tienen una longitud de onda más corta y causan daños en la superficie de la piel, como las quemaduras solares.
- Rayos UVA: Envejecimiento prematuro, arrugas, manchas.
- Rayos UVB: Quemaduras solares, riesgo de cáncer de piel.
Es importante elegir un producto que ofrezca protección de amplio espectro, es decir, contra los rayos UVA y UVB.
Filtros solares: ¿orgánicos o minerales?
Protectores solares MINERALES vs QUÍMICOS: diferencias, disruptores endócrinos, corales y mas!!!
En lo que respecta a los protectores solares, este es un tema delicado. Hay debates constantes sobre los filtros orgánicos y minerales: algunos se consideran disruptores endocrinos o alérgenos. ¿Pero en qué se diferencian exactamente?
- Filtros orgánicos: Son filtros químicos de nueva generación, distintos de los filtros químicos clásicos, con un tamaño de molécula grande y una penetración en la piel mínima. La ventaja es su textura fluida. No son pegajosos y no dejan marcas blancas en la piel. La desventaja es que para ofrecer suficiente resistencia al agua y a la luz, se necesita una combinación de varios filtros. La presencia de un solo tipo de filtro no es suficiente (porque cada uno tiene su espectro de luz bien definido).
- Filtros minerales: También llamados filtros físicos o pantallas minerales, en general, funcionan como un «escudo físico». ¿Cómo? La ventaja es que son inorgánicos (no son de origen animal ni vegetal), son muy eficaces desde el momento en el que se aplican y son poco alergénicos, por lo que hasta las pieles sensibles los toleran muy bien. La desventaja es que a veces pueden dejar marcas blancas en la piel y también puede contener nanopartículas que hoy e día son objeto de polémica.
Ahora que sabes cómo diferenciar los dos tipos de filtros, la pregunta es: ¿Cuál de los dos deberías utilizar? La elección depende totalmente de ti: no hay una opción buena o mala. Es una decisión muy personal y depende de lo que estés buscando. Tan solo hay que recordar que ofrecen las mismas garantías en cuanto a la seguridad y la eficacia.
Factor de Protección Solar (FPS o SPF)
El Factor de protección solar, FPS o en inglés SPF, indica el nivel de protección que ofrece de una crema solar frente a las quemaduras del sol. El SPF indica cuántas veces aumenta la cantidad mínima de rayos UVB que es necesaria para provocar que la piel se ponga roja con el protector solar en relación con la que sería necesaria en ausencia del protector.
¿Cuál deberías elegir?
Una vez que conoces qué es el SPF y te dispones a comprar el protector solar, surge la siguiente pregunta: ¿cuál es el adecuado para mí?
Las condiciones de exposición, tu tono de piel y la sensibilidad de tu piel al sol te ayudarán a elegir el factor de protección solar adecuado.
- SPF 15: Adecuado para pieles oscuras o exposiciones ligeras (paseos por la ciudad, tiempo nublado).
- SPF 30: Ideal para pieles claras a medias o para exposiciones moderadas.
- SPF 50/50+: Recomendado para pieles muy claras, sensibles o para exposiciones intensas (playa, montaña).
Es importante recordar que el SPF no mide la protección contra los rayos UVA.
| SPF | Tipo de piel/Exposición | Protección |
|---|---|---|
| 15 | Pieles oscuras, exposición ligera | Baja |
| 30 | Pieles claras a medias, exposición moderada | Media |
| 50/50+ | Pieles muy claras/sensibles, exposición intensa | Alta |
Recomendaciones adicionales
- Aplicación correcta: Aplícate correctamente la crema solar, ya sea un protector solar para el rostro o para el cuerpo, pues su aplicación es tan importante como su elección. Utiliza la palma de la mano para medir la cantidad correcta a utilizar: en cada zona (cara y cuello, espalda, pecho, etc.), aplica el equivalente a una línea gruesa de crema que se extienda desde la punta del dedo corazón hasta la muñeca.
- Protección UVA ultralargos: Utiliza a diario un fotoprotector solar que incluya un buen equilibrio entre filtros UVA y UVB. Además de emplear fotoprotectores que cuenten con filtros eficaces frente a los rayos UVA que alcanzan 400 nanómetros.
- Protección durante todo el año: No vale con utilizar estos filtros únicamente en verano hay que hacerlo todo el año, ya que los rayos UVA ultralargos son los más penetrantes, imperceptibles a corto plazo y abundantes durante todos los días del año.
- Otras medidas: Utiliza sombreros, gafas de sol, sombrillas o evitando las horas de máxima exposición (entre las 12 y las 15 horas).
Ahora dispones de la información esencial para elegir la protección solar que mejor se adapte a tus necesidades. ¿Quieres un último consejo para mejorar tu vida? Los protectores solares Mustela están diseñados para toda la familia. ¡No necesitas llevar la bolsa de la playa llena de envases!