El papiloma cutáneo, comúnmente conocido como verruga, es una afección muy común de la piel. Se trata de una lesión producida por el virus del papiloma humano (VPH), también denominada verruga vulgar por los dermatólogos. Existe cierta confusión al respecto porque popularmente se utiliza el término “verruga” para llamar a diferentes lesiones que aparecen en la piel que en realidad no son verdaderamente verrugas o papilomas producidos por este virus.
El papiloma cutáneo o verruga es una proliferación benigna de la piel, de origen infeccioso y que es conveniente tratar para que no se extienda o se contagie a otras personas. Clínicamente, suele verse como una mancha o bulto en la piel que con el tiempo puede ir aumentando en número y tamaño. Por lo general, es una lesión pequeña, de hasta 1cm de diámetro. Suele ser plana cuando aparece en palmas o planta del pie.

Características de las Verrugas con Puntos Negros
Si observamos con más detalle o al raspar la verruga, suelen verse unos puntos negros en la superficie. Estos puntos son muy característicos y aparecen por los vasos trombosados de la lesión. Una verruga puede aparecer en cualquier parte de la superficie cutánea, incluidas las mucosas oral y genital. Cuando aparecen “papilomas en los genitales“ solemos llamarla verruga genital o condiloma acuminado. Cuando aparece en palmas o plantas solemos utilizar el término de papiloma.
La verruga vulgar es más frecuente en niños o adolescentes, aunque los adultos no quedan exentos de estar afectos. Como hemos dicho anteriormente, la lesión está producida por el VPH. Probablemente, todos a lo largo de nuestra vida entramos en contacto con el virus pero sólo cuando nuestro sistema inmunitario no es capaz de controlarlo adecuadamente es cuando aparece la lesión. Lo mismo ocurre con las verrugas genitales. En este caso el contacto con el virus se establece a través de relaciones sexuales y, por tanto, suele aparecer en adultos.
El papiloma cutáneo puede llegar a resolverse solo con el paso del tiempo, pero también puede extenderse y habrá más riesgo de contagio a otras personas, sobre todo con las que convivimos. Por ello, aunque en algunas ocasiones observar y esperar a que desaparezca por sí solo es una opción válida, generalmente decidimos tratarlo. Además, la presencia de verrugas suele generar al paciente inquietud y malestar, especialmente si aparecen a nivel genital. Su deseo suele ser eliminar las lesiones de la manera más rápida y eficaz posible.
Lo que Nadie Te Cuenta Sobre los PAPILOMAS y las Verrugas En La Piel
Causas de las Verrugas
Las verrugas son causadas por la infección del virus del papiloma humano (VPH). Este virus afecta a la capa superficial de la piel y puede causar un crecimiento celular acelerado, dando lugar a estas lesiones. El contagio de las verrugas se da por medio del contacto directo con esas lesiones, que hace que el virus del VPH se transmita de una persona a otra.
Factores que Influyen en la Aparición de Verrugas:
- Contacto Directo o Indirecto con el VPH: El virus se transmite por contacto con la piel infectada o con superficies contaminadas, como piscinas, duchas públicas o utensilios compartidos. Pequeñas heridas o cortes facilitan la entrada del virus.
- Sistema inmunológico debilitado: Las personas con defensas bajas, como los niños, los ancianos o pacientes inmunosuprimidos, tienen mayor riesgo de desarrollar verrugas tras la exposición al virus.
- Hábitos que facilitan la entrada del virus: Morderse las uñas, cortarse al afeitarse o tener la piel seca y agrietada pueden ser factores que aumentan la susceptibilidad al VPH.
- Edad y Factores Biológicos: Las verrugas son más comunes en niños y adolescentes debido a su mayor exposición en actividades escolares o deportivas y a que su inmunidad celular se está desarrollando.
- Ambientes cálidos y húmedos: Este tipo de condiciones favorecen la proliferación del virus, aumentando la probabilidad de contagio. Por eso las verrugas plantares son frecuentes en personas que acuden a piscinas o gimnasios.

Tipos de Verrugas
El virus del papiloma humano (VPH) puede causar distintos tipos de verrugas:
- Verrugas vulgares: Son las más comunes y suelen desarrollarse en el dorso de las manos y los dedos y, menos frecuentemente, en cara, cuello y cuero cabelludo.
- Verrugas planas: Son más frecuentes en niños y adolescentes, suelen aparecer en la cara, en la frente y en el dorso de las manos. También las podemos encontrar en la cara anterior de las piernas.
- Verrugas plantares: Aparecen en las plantas de los pies y, como consecuencia de la presión que ejerce el peso del cuerpo, son planas también y, con frecuencia, dolorosas. En ocasiones, presentan puntos negros en su superficie.
- Verrugas genitales o condilomas acuminados: Se localizan en los genitales (pene y vulva), en el área púbica, perianal y entre los muslos. Se transmiten por vía sexual.
- Verrugas filiformes: Suelen desarrollarse en el dorso de las manos y los dedos y, menos frecuentemente, en cara, cuello y cuero cabelludo. En los párpados, cara y cuello, el aspecto suele ser más alargado y pequeño; blandas al tacto y están unidas a la piel por un estrecho pedículo o tallo.
- Verrugas subungueales y periungueales: Estas verrugas aparecen bajo las uñas (subungueales) o alrededor de ellas (periungueales). Pueden ser dolorosas, especialmente si interfieren con el crecimiento de la uña o se ven algunas veces a presión.
Diagnóstico de las Verrugas
El diagnóstico de las verrugas se basa en el aspecto clínico; raras veces es necesario hacer una biopsia. Un signo cardinal de las verrugas es la interrupción de los dermatoglifos (crestas superficiales características en dedos, palmas, dedos de los pies y plantas) y la presencia de pequeños puntos negros (capilares trombosados) o sangrado al rasurar las verrugas. El rasurado se realiza típicamente sin anestesia.
Diagnóstico Diferencial
Es importante diferenciar las verrugas de otras afecciones cutáneas:
- Callos (clavi): Pueden ocultar las líneas de la piel, pero no muestran capilares trombosados tras rasurado.
- Liquen plano: Puede imitar las verrugas planas, pero puede estar acompañado de lesiones orales y estrías de Wickham y tener distribución simétrica.
- Queratosis seborreica: Las lesiones parecen más amontonadas, son pigmentadas, e incluyen quistes córneos llenos de queratina.
- Marcas en la piel (acrocordón): Pueden ser pedunculadas y más suaves y de color más semejante al de la piel que las verrugas.
- Carcinoma epidermoide: Puede ser ulcerado, persistente, y crecer de forma irregular.
Tratamientos para las Verrugas
Hasta el momento no sabemos eliminar el virus que lo causa así que lo que hacemos para tratar un papiloma es destruir o quemar el lugar donde el virus asienta. No hay indicaciones firmes sobre cuándo iniciar tratamiento en pacientes con verrugas. Se debe considerar el tratamiento para las verrugas que son cosméticamente inaceptables, en lugares que interfieren con la función, o dolorosas. Los pacientes deben ser motivados a adherirse a cumplir el tratamiento, lo que puede requerir un curso prolongado y puede no tener éxito. Los tratamientos son menos exitosos en pacientes inmunodeprimidos.
El tratamiento de las verrugas no es universal; la elección del procedimiento más adecuado depende de varios factores, como el tipo de verruga, su localización, el tiempo que lleva presente y las características particulares de la piel de cada paciente. Por eso, acudir a un dermatólogo para un diagnóstico profesional es clave. Como dermatóloga, os digo que es crucial adaptar el enfoque terapéutico a las necesidades individuales para asegurar no solo la efectividad del tratamiento, sino también para minimizar cualquier posible efecto secundario o cicatrización.

Opciones de Tratamiento:
- Crioterapia: Se realiza en consulta médica y consiste en la aplicación de nitrógeno líquido sobre el papiloma, el cual se congela. La rápida congelación, primero, y la posterior descongelación provocan en las células del papiloma unos daños que causan la destrucción del mismo. A pesar de que se trata de un procedimiento algo doloroso, dura apenas un minuto y puede eliminar la lesión de forma eficaz en el plazo de dos semanas.
- Electrocoagulación: Se realiza una quemadura sobre la lesión pero, en esta ocasión, se emplea una pequeña corriente eléctrica. Se utiliza menos que la crioterapia pero puede ser útil en verrugas genitales o verrugas excrecentes.
- Tratamiento tópico en casa: En este caso el paciente se aplica en casa ciertos productos antiverrugas, pautados por el dermatólogo, que ayudan en el proceso de eliminación de la verruga. Generalmente suele combinarse con alguno de los tratamientos previamente mencionados porque así aumentan las posibilidades de curación.
- Ácido salicílico: se aplica de manera tópica -combinado con el raspado posterior de la verruga con piedra pómez o una lima de uñas-. Es el único tratamiento que ha demostrado su eficiencia en estudios controlados.
- Terapia con láser: Usa un haz de luz intensa para quemar y destruir el tejido de la verruga. Es útil para verrugas difíciles o aquellas que están en áreas visibles donde se desea minimizar la cicatrización.
- Inmunoterapia: Aprovecha el sistema inmunitario del cuerpo para combatir el virus que causa las verrugas. Se trata de medicamentos tópicos que se aplican en la zona y generan que provocan una reacción inflamatoria local estimulando al propio sistema inmune para que luche contra el virus del papiloma cutáneo.
- Extirpación quirúrgica: La verruga se corta bajo anestesia local. Este método se reserva generalmente para verrugas grandes o que no responden a otros tratamientos menos invasivos.
Tabla Comparativa de Tratamientos
| Tratamiento | Descripción | Eficacia | Consideraciones |
|---|---|---|---|
| Crioterapia | Congelación con nitrógeno líquido | Alta | Puede ser doloroso, posible formación de ampollas |
| Electrocoagulación | Quemadura con corriente eléctrica | Moderada | Útil para verrugas genitales y excrecentes |
| Ácido Salicílico | Aplicación tópica para exfoliar la piel | Moderada | Requiere aplicaciones regulares y raspado |
| Terapia con Láser | Destrucción del tejido con haz de luz | Alta | Minimiza cicatrices, útil en áreas visibles |
Prevención de las Verrugas
La prevención es fundamental para evitar la aparición de verrugas plantares y de otros tipos. Aquí hay algunas recomendaciones:
- No camines descalzo en instalaciones públicas.
- Usa calcetines limpios todos los días.
- Evita el contacto directo con las verrugas de otra persona.
- No manipules la verruga por tus propios medios.
- Cúbrela con un apósito.
- Recurre a soluciones para el alivio sintomático de las verrugas plantares.
- Vigila la aparición de ciertos signos.
- Lava la lima que uses para tratar tu verruga antes de volver a usarla.
- Usa preservativo cuando mantengas relaciones sexuales.
Siguiendo estas recomendaciones, puedes reducir significativamente el riesgo de contraer y propagar verrugas.