Ácido Glicólico y Filamentos Sebáceos: Todo lo que Necesitas Saber

Si te interesa el cuidado de la piel, es probable que hayas oído hablar de los filamentos sebáceos. Es importante diferenciarlos de los puntos negros, ya que no son lo mismo. Los puntos negros (o comedones abiertos) forman parte del acné, mientras que los filamentos sebáceos son parte de la estructura normal de la piel y cumplen una función específica.

¿Tienes puntos blancos en la nariz y la barbilla? Es probable que sean filamentos sebáceos. Si alguna vez has notado que tus poros en estas áreas están saturados y, al apretar, sale una especie de "gusanito" blanco, eso es un filamento sebáceo.

¿Qué son los Filamentos Sebáceos?

Estos filamentos, también conocidos como puntos blancos, forman parte de la estructura de la piel sana y ayudan a mantener la función barrera de la piel, siendo un componente fundamental de sus lípidos. Los filamentos sebáceos se producen cuando hay un exceso de sebo en la piel, a veces debido a cambios hormonales o al uso de productos cosméticos inadecuados.

En realidad, los puntos blancos no suponen ningún problema al margen de la estética: donde se sitúan forman una textura como rugosa que, además, dilata el poro. Al ser una acumulación de sebo y queratina, su solución pasa por el tratamiento correcto de la piel. Con la limpieza, hidratación, exfoliación y protección adecuada pueden disminuir su carga y hacerse menos visibles.

¿Cómo Diferenciar Filamentos Sebáceos de Puntos Negros?

Los filamentos sebáceos y los puntos negros suelen confundirse porque son similares, pero se diferencian en composición, apariencia, causas y en la forma de tratarlos. Los filamentos sebáceos están compuestos por sebo y células muertas, no obstruyen el poro. Los puntos negros son una forma de acné en la cual se ha producido un cúmulo de células muertas, sebo, sudor y otras sustancias en el poro, obstruyéndolo y originando el acné. Esto, al entrar en contacto con el oxígeno del aire, se oxida, dando lugar a una apariencia negra.

Para diferenciarlos visualmente, observa de cerca la punta de tu nariz. Si ves pequeños puntos en forma de alfiler en la superficie del poro, y si estos puntos son bastante oscuros, entonces lo más probable es que estés mirando puntos negros. Los puntos negros tienen una apariencia similar a un tapón cuando se extraen, mientras que los filamentos sebáceos son como una barrita de sebo similar a la cera que fluye libremente a medida que apretamos el poro.

Rutina de Cuidado de la Piel para Tratar los Filamentos Sebáceos

Todo pasa por reducir el exceso de sebo, pero no de cualquier manera. Los filamentos sebáceos no se eliminan ni se vacían apretándolos; se tratan dentro de la rutina de ‘skincare’ para que no estén permanentemente llenos.

Aquí te ofrecemos algunos consejos:

  1. Limpieza facial diaria: Incluye geles con ácido salicílico o niacinamida. Por la noche, si has usado protección solar, no olvides hacer doble limpieza.
  2. Producto sebo-regulador: Utiliza día sí, día no, algún producto sebo-regulador que lleve ácido salicílico o glicólico y, si tu piel es sensible, mejor con ácido azelaico o mandélico.
  3. Exfoliación: Exfolia la piel una o dos veces a la semana con alguna esponjita suave, algún dispositivo con cerdas de silicona o productos de peeling enzimático.
  4. Mascarilla astringente: Usa mascarilla astringente de arcilla blanca o verde cada dos semanas en la zona donde te suelen salir los filamentos (suelen ser la barbilla y la nariz).
  5. Suero nocturno: Incluye en tu rutina de noche algún suero que lleve adapalene, ácido glicólico o ácido salicílico.
  6. Hidratantes fluidos: Utiliza hidratantes fluidos a base de agua.
  7. Extracción suave: Alguna vez puedes usar una espátula roma o algún utensilio que te facilite la salida del filamento pero sin abusar, sin pinchar la piel y sin presionar en exceso.

Productos Recomendados

Completa tu neceser con productos específicos para combatir los filamentos sebáceos:

  1. Limpiador diario con los ácidos adecuados: CAUDALIE Vinopure gelatina limpiadora purificante sirve para limpiar la piel y minimizar los poros gracias a que lleva ácido salicílico natural, agua de uva y seis aceites esenciales purificantes.
  2. Producto seborregulador para antes de la crema: PERRICONE MD Blemish Relief Retinol Treatment & Moisturizer es una hidratante que se usa de noche y lleva una mezcla de retinol y ácido salicílico.
  3. Tónico específico contra los puntos blancos: COSRX AHA 7 Whitehead Power Liquid es un tónico exfoliante químico a base de alfahidroxiácidos que ayuda a eliminarlos y evitar su aparición, limpiando el poro en profundidad para regular ese exceso de sebo.
  4. Mascarilla de arcilla blanca: KIEHL’S Rare Earth Deep Pore Cleansing Mask es una mascarilla que ayuda a liberar la suciedad de los poros y suavizar la textura de la piel.

Herramientas para Usar en los Filamentos Sebáceos

Aunque vengan tantos en el set, los más recomendables son los que son suaves con la piel, ni los pinchos ni los afilados. Están fabricados de acero inoxidable de grado quirúrgico dermatológico y no se oxidan, no causan problemas de sensibilidad, y reducen al mínimo el riesgo de infección.

La Importancia de la Hidratación y Protección

Además de los tratamientos específicos, es crucial mantener una rutina de higiene e hidratación diaria que proteja, repare y calme la piel. Una limpieza del rostro suave e hidratante mantendrá la barrera cutánea en perfecto estado. Activos como las ceramidas presentes en CeraVe Crema Facial son esenciales para reforzar la barrera cutánea.

También es importante incorporar a la rutina activos antioxidantes para proteger la piel frente a agentes externos como el sol. No solo debemos proteger la piel del invierno; el sol puede ocasionar daños e incrementar la inflamación ya existente.

Activos Clave para una Piel Saludable

Algunos activos clave que pueden ayudar a mejorar la apariencia de los filamentos sebáceos son:

  • Ácido Salicílico: Ayuda a regular el sebo y exfoliar la piel.
  • Ácido Glicólico: Alisa la textura de la piel y ayuda a eliminar las células muertas.
  • Niacinamida: Regula la producción de lípidos y refuerza la barrera cutánea.
  • Retinol: Renueva la piel y ayuda a evitar la proliferación de células muertas.

Mitos y Realidades sobre la Vitamina C

La vitamina C es uno de los activos estrella de la cosmética. Se aplica sobre el rostro para mejorar la calidad de la piel y conseguir una apariencia de piel joven y radiante. Pero... ¿Sabes qué más cosas puede hacer la vitamina C por tu piel?

  • Vitamina C pura vs. Derivados de vitamina C: La vitamina C pura es la forma más activa, mientras que los derivados son formas químicamente modificadas para mejorar su estabilidad y tolerancia.
  • Combinación con otros activos: Sí puede combinarse con más activos. Si en la misma fórmula combinamos con activos como la niacinamida o el ácido hialurónico, conseguimos objetivos diferentes.

Recuperación de la Barrera Cutánea Dañada

La piel es el órgano más grande del cuerpo y actúa como nuestra primera defensa frente al exterior. Sin embargo, factores como el clima, el estrés, los cosméticos inadecuados o ciertas afecciones dermatológicas pueden alterar su equilibrio. Cuando esto sucede, aparece una barrera cutánea dañada, un problema más común de lo que parece y que suele pasar desapercibido hasta que los síntomas se vuelven evidentes.

Para recuperar la barrera cutánea dañada, es fundamental usar un limpiador suave que no elimine los lípidos naturales, como Skin Resist Velvet Cleanser, y aplicar cremas emolientes como Dexeryl Crema Emoliente.

Conclusión

Reducir la apariencia de los filamentos sebáceos y mantener una piel más clara y saludable es posible con una rutina de cuidado de la piel regular y adecuada. Recuerda que la clave está en la limpieza, exfoliación, hidratación y protección, utilizando los productos y activos adecuados para tu tipo de piel.

FILAMENTOS SEBÁCEOS. Como mejorar su aspecto y a no confundirlos con puntos negros.

Si tienes alguna pregunta, no dudes en consultar a un dermatólogo o a un experto en cuidado de la piel.

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