El riesgo es un factor clave a la hora de tomar cualquier decisión, y en el ámbito de la salud, aún más. Antes de someterse a cualquier intervención, es imprescindible interrogar a los doctores acerca del nivel de riesgo que entraña para valorar los pros y los contras.
Anatomía del músculo trapecio.
¿Qué es el "Barbie Botox" o Botox Trapecio?
En la consulta de medicina estética se aborda la corrección de inestetismos priorizando el mantenimiento, la promoción de la salud y el bienestar del paciente. El "Barbie Botox", también conocido como Botox trapecio, se ha popularizado en las redes sociales debido a su asociación con la película de Barbie.
El término se refiere a la aplicación de neuromoduladores (toxina botulínica) en determinados músculos del cuello para que parezca más largo y más fino. Este tratamiento consiste en la aplicación de neuromoduladores en los músculos trapecios, ubicados en la parte superior de los hombros y el cuello.
El "Barbietox" es un tratamiento estético que consiste en la aplicación de neuromoduladores en los músculos trapecios, ubicados en la parte superior de los hombros y el cuello. Este procedimiento se ha popularizado por su capacidad de:
- Estilizar el cuello: Relajar los músculos trapecios da la apariencia de un cuello más largo y delgado.
- Mejorar la postura: Al reducir la tensión en los trapecios, algunas personas reportan alivio del dolor de cuello y hombros, lo que puede contribuir a una postura más erguida.
- Lograr un perfil más elegante: La relajación de estos músculos también puede dar una apariencia más femenina o refinada en la línea de los hombros.
El nombre hace referencia a la apariencia estilizada y delgada del cuello y los hombros de la muñeca Barbie, que es el resultado que muchas personas buscan con este tratamiento.
¿Cómo se aplica el Botox Trapecio?
- Se inyectan pequeñas cantidades del neuromodulador directamente en ambos músculos trapecios.
- El procedimiento suele durar entre 10 y 20 minutos y no requiere tiempo de recuperación.
- Los efectos empiezan a notarse en unos días y alcanzan su punto máximo en 2 semanas, con una duración de 3 a 6 meses.
Inyección de Botox en el músculo trapecio.
El contorno del escote está anatómicamente enmarcado en su parte posterosuperior por la porción descendente del m. trapecio. Este músculo par, de forma triangular, está compuesto por tres porciones: descendente, transversa y ascendente. Estas porciones controlan la rotación, aducción y elevación de la escápula. La inervación motora del trapecio está a cargo del nervio accesorio, mientras que la sensitiva proviene de las ramas anteriores de los nervios cervicales C3 y C4.
La porción descendente del trapecio está directamente asociada con la mialgia y la hipertrofia. La toxina botulínica tipo A (TBA) es el tratamiento de elección para abordar estas patologías, que actúa inhibiendo la liberación del neurotransmisor acetilcolina en la unión neuromuscular.
Objetivos del Tratamiento
El tratamiento de Botox trapecio tiene objetivos tanto estéticos como terapéuticos:
1. Estéticos:
- Alargar visualmente el cuello: Al relajar los músculos trapecios, el cuello puede parecer más largo y estilizado, asemejándose a la apariencia del cuello de una muñeca Barbie, de ahí el nombre.
- Mejorar la postura del cuello y hombros: El trapecio relajado puede suavizar la línea de los hombros, dándoles un aspecto más delicado o afinado.
2. Terapéuticos:
- Reducir el dolor muscular y la tensión en los hombros/cuello: Es útil en personas que sufren de tensión crónica en esta zona por estrés o malas posturas.
- Tratar cefaleas tensionales: En algunos casos, puede aliviar dolores de cabeza relacionados con la tensión muscular.
Efectos Secundarios del Botox Trapecio
Después de una sesión de infiltración de Botox no son necesarias grandes precauciones, y la vuelta a la vida diaria completamente normal es casi inmediata. Además de los efectos deseados, el Botox puede producir efectos no deseados o adversos, como la gran mayoría de medicamentos. Estos efectos son en general poco frecuentes, y dependen de la zona de infiltración.
Pueden producirse pequeños moretones en las zonas de punción, que desaparecen espontáneamente en 2-5 días. Uno de los efectos secundarios más conocidos y temidos del Botox es la ptosis o caída del párpado. Se produce porque la toxina que se infiltra en la frente o el entrecejo difunde hasta el párpado superior y paraliza el músculo que lo eleva, produciendo su caída.
La gran mayoría de estos efectos aparecen en las primeras 24-48h de la infiltración. Y también lo más habitual es que sean efectos a corto plazo, que desaparecen en los primeros días, como la inflamación, los hematomas, la cefalea, o los síntomas de tipo gripal. La ptosis o caída del párpado puede tratarse, pero aún así puede durar hasta 2-3 semanas.
Es importante saber que los efectos adversos más graves del Botox se deben en muchos casos a una infiltración inadecuada, de manera que la toxina difunde a músculos en los que no debería actuar. Por lo tanto, es muy importante que el tratamiento lo realice un médico especialista con formación adecuada.
Otros posibles efectos secundarios incluyen:
- Debilidad temporal en los hombros.
- Dolor en el sitio de la inyección.
- Resultados estéticos no deseados si no se aplica correctamente.
Consideraciones Importantes
- Duración: Los efectos suelen durar entre 3 y 6 meses.
- Seguridad: Aunque es un procedimiento no quirúrgico, debe ser realizado por un profesional médico con experiencia, ya que el mal uso del neuromodulador en los trapecios puede afectar la movilidad y la fuerza del cuello.
- Efectos secundarios: Puede haber debilidad temporal en los hombros, dolor en el sitio de la inyección, o resultados estéticos no deseados si no se aplica correctamente.
Es importante tener en cuenta que la resistencia a la toxina botulínica ocurre cuando el cuerpo del paciente desarrolla anticuerpos contra la toxina botulínica tipo A, el componente activo de esta. Esta respuesta inmunitaria puede hacer que el tratamiento sea menos efectivo o incluso ineficaz.
La probabilidad de desarrollar resistencia aumenta con el uso repetido y frecuente de la toxina botulínica, especialmente si se administran dosis elevadas. En algunos pacientes, los efectos de la toxina botulínica pueden ser más duraderos debido a la variabilidad individual en el metabolismo y la respuesta muscular.
Para reducir el riesgo de efectos secundarios de la toxina botulínica, se recomienda que las personas que estén en tratamiento con antiagregantes (como la aspirina) o anticoagulantes (como el sintrón) consulten con su médico para suspender temporalmente su uso unos días antes del procedimiento, si es posible.
La persona tratada puede seguir con su vida diaria tras el tratamiento. Eso sí, es recomendable no acostarse, tocar o gesticular con la zona tratada hasta pasadas tres o cuatro horas de la inyección.
Estudios sobre la Efectividad y Seguridad del Botox Trapecio
Este trabajo evalúa la evidencia disponible sobre la efectividad y seguridad del tratamiento de la hipertrofia del músculo trapecio con toxina botulínica (TB); lo que se ha popularizado en las redes sociales como “Barbie botox”, debido a su asociación con la película de Barbie.
Se llevó a cabo una revisión bibliográfica en las bases de datos Pubmed, ScienceDirect, Cochrane y Trip Medical Database. Se incluyeron ensayos clínicos sobre la efectividad y seguridad del uso de la TB en pacientes con hipertrofia del m. trapecio.
Los artículos mostraron que la administración de TB provoca una ligera reducción del grosor muscular. Se registraron efectos secundarios temporales, como dolor durante la inyección, eritema y debilidad muscular después del tratamiento, que se resolvieron de manera espontánea.
El tratamiento de la hipertrofia del m. trapecio es una práctica segura, que genera reducción apenas perceptible del tamaño del músculo y reacciones adversas transitorias.
Se tuvieron en cuenta 3 ensayos clínicos que cumplían los criterios de inclusión y exclusión mencionados, con un total de 70 pacientes, de 18 a 60 años, que presentaban hipertrofia del m. trapecio bilateral. Cada ensayo describía el protocolo clínico y el método de evaluación objetiva empleados durante el seguimiento del tratamiento.
Chen et al (2021) evaluaron 20 pacientes mujeres, entre 20 y 50 años (Tabla I). Midieron el grosor del m. trapecio utilizando un ecógrafo y buscando el punto más grueso del músculo como referencia inicial; a partir de ahí, marcaron los otros puntos de inyección a una distancia de 2 cm en las direcciones arriba, abajo, izquierda y derecha del punto de referencia. Reconstituyeron viales de 100 unidades de TBA (Onabotulinumtoxin‑A) con 3 ml de solución salina normal, aplicando 50 unidades en cada trapecio, distribuyendo 10 unidades en cada uno de los 5 puntos mencionados. El seguimiento del tratamiento se realizó en las semanas 4, 12, 20, 28, 36 y 44 que siguieron al tratamiento. Obtuvieron los resultados siguientes del grosor del músculo, en coincidencia con los intervalos estudiados y expresados en mm: 8,87 ± 0,38; 8,66 ± 0,44; 9,13 ± 0,34; 9,37 ± 0,28; 9,44 ± 0,24 y 9,48 ± 0,24. En cuanto a los efectos secundarios, únicamente informaron de debilidad muscular en una paciente durante el primer mes, la cual mejoró después de ese periodo.
Supornpun et al (2022) realizaron un seguimiento de los efectos generados por dos tipos de toxinas botulínicas, Onabotulinumtoxin‑A e Incobotulinumtoxin‑A, en 20 pacientes femeninas, de edades entre 20 y 45 años, durante un período de 48 semanas (Tabla II). Para el protocolo de tratamiento diseñaron seis puntos de inyección en la zona media de una línea imaginaria desde la vértebra C7 hasta el acromion, con intervalos de una pulgada (2,54 cm) entre cada punto. Reconstituyeron viales de 100 U de Onabotulinumtoxin‑A e Incobotulinumtoxin‑A con 2 ml de solución salina; en cada punto inyectaron 5 unidades, sumando un total de 30 unidades por trapecio. Utilizaron la técnica de inyección guiada por ultrasonido para asegurar la precisión. Realizaron el seguimiento del tratamiento durante las semanas 8 y 48 posteriores al procedimiento. Con la aplicación de Onabotulinumtoxin‑A, el m. trapecio medía 7,35 ± 1,11 mm en la semana 8 y 9,62 ± 1,97 mm en la semana 48. Con la aplicación de Incobotulinumtoxin‑A el trapecio midió 7,33 ± 1,21 mm y 8,89 ± 1,52 mm, respectivamente. No se registraron efectos secundarios ni complicaciones.
Wang et al analizaron los cambios generados en el músculo trapecio hipertrófico tras la aplicación de Lanbotulinumtoxin‑A, TB fabricada y registrada en China desde 1994, y ampliamente utilizado en países asiáticos, aunque sin registrar en la AEMPS (España). Aplicaron el tratamiento a 30 pacientes mujeres, entre 18 y 60 años (Tabla III). Los autores realizaron una comparación entre 2 técnicas de aplicación de la toxina, el método convencional y el método que ellos denominaron distribución nerviosa de la TBA. Para llevarlo a cabo, marcaron una línea media en el margen superior del m. trapecio y asignaron a los puntos de aplicación del tratamiento letras, desde la A hasta la L. La A marca el acromion, y el opuesto a este punto sobre la misma línea media, en la unión con el borde lateral del cuello, corresponde al punto G. Los puntos B, C, D, E y F se ubican entre los puntos A y G, conservando entre cada punto la misma distancia. Los puntos H e I se encuentran 1,5 cm antes de los puntos C y E respectivamente. Y finalmente, los puntos J, K y L están marcados 1,5 cm después de los puntos C, D y E respectivamente (Figura 2).
Se diluyeron 100 U de la TBA mencionada en 5 ml de solución salina al 0,9%. En el método convencional se inyectaron 5 U de toxina en los puntos previamente establecidos a excepción de los puntos A y G. En el método de distribución nerviosa se aplicaron 8 U en los puntos D, E, I, K y L, y 2 U en los puntos restantes B, C, F, H, J. Se utilizaron 50 U por cada m. trapecio en ambas técnicas.
Puntos de inyección para el método convencional y de distribución nerviosa.
El seguimiento ecográfico se realizó un mes, 3 meses y 6 meses después del procedimiento. Después del primer mes de tratamiento, se observó una disminución del grosor del músculo de 1,9 ± 0,9 mm utilizando el método convencional, y de 2,1 ± 0,6 mm empleando el método de distribución nerviosa. A los 3 meses, la reducción fue de 2,1 ± 0,9 mm en los pacientes tratados con el método convencional y de 2,7 ± 0,8 mm en aquellos tratados con el método de distribución nerviosa. Finalmente, a los 6 meses de tratamiento se registró una disminución del grosor del músculo trapecio de 2 ± 0,9 mm con el método convencional y de 2,8 ± 0,6 mm con el método de distribución nerviosa. Los efectos secundarios consignados en 3 participantes se consideraron menores y fueron dolor leve durante el tratamiento, debilidad muscular y eritema en los puntos de inyección. Todos ellos se resolvieron espontáneamente al cabo de tres semanas.
En los trabajos mencionados se emplean diferentes protocolos de tratamiento con distintas clases de TBA. Por lo tanto, es necesario estandarizar el protocolo, tanto en lo que se refiere a los puntos de aplicación, como las dosis empleadas. Más teniendo en cuenta que la distribución de puntos se debe a diseños basados en distintas concepciones; además de aplicar dosis diferentes en cada uno de los trabajos analizados. Esto hace difícil la comparativa de resultados y dificulta tomar decisiones médicas debidamente informadas.
Todos los tipos de TBA estudiados han demostrado reducir el grosor del músculo. En el caso de Onabotulinumtoxin‑A e Incobotulinumtoxin‑A, este efecto se observa de manera más pronunciada desde la cuarta semana hasta la semana 12; mientras que con Lanbotulinumtoxin‑A, la reducción significativa persiste hasta la semana 24; aunque esta última parece obtener mejores resultados, un solo trabajo no basta para establecer una evidencia científica sólida, aparte de que no pueda verificarse en personas de nuestro entorno. Es posible que no haya una dosis ideal para el manejo de la hipertrofia del m. trapecio, dada la variabilidad constitucional, y que deba individualizarse el tratamiento, en función del reclutamiento de fibras musculares, con una exhaustiva valoración ecográfica de las porciones.
| Estudio | Toxina | Nº Pacientes | Edad | Resultados | Efectos Secundarios |
|---|---|---|---|---|---|
| Chen et al (2021) | Onabotulinumtoxin‑A | 20 | 20-50 años | Reducción del grosor muscular | Debilidad muscular (1 paciente) |
| Supornpun et al (2022) | Onabotulinumtoxin‑A e Incobotulinumtoxin‑A | 20 | 20-45 años | Reducción del grosor muscular | Ninguno |
| Wang et al (2023) | Lanbotulinumtoxin‑A | 30 | 18-60 años | Reducción del grosor muscular | Dolor leve, debilidad muscular, eritema (3 pacientes) |
Resumen de los resultados de los estudios sobre Botox Trapecio.