Cómo hacer un peeling corporal casero: Exfoliantes naturales para una piel radiante

El peeling es uno de los métodos más eficaces para el cuidado de nuestra piel. De hecho, es uno de los más eficaces que puedes aprovechar para mantenerla joven, saludable y con el mejor aspecto posible.

¿Qué es un peeling y para qué sirve?

Antes de lanzarte a hacer tu peeling casero para la cara, es importante también que sepas en qué consiste. El peeling es una técnica poco invasiva que se aplica sobre la piel y que puede actuar sobre una o varias de sus capas. Cuando se habla de esta técnica se suele hablar de ella como un tratamiento natural de rejuvenecimiento cutáneo, pero sus beneficios son mucho más diversos.

También hay varios tipos de peeling, según el nivel de profundidad que se busque con él, los ingredientes utilizados y la zona corporal sobre la que se aplica. Porque en realidad es un tratamiento de cuidado de la piel, pero no se limita solo a la del rostro, sino que también es aplicable al resto del cuerpo. Por tanto, si te preguntas qué es el peeling, debes verlo como un tratamiento de cuidado de tu piel.

3 EXFOLIANTES CASEROS Y NATURALES PARA LA CARA | PIEL SUAVE Y BONITA | NatyGloss

Beneficios del peeling

La fama que ha ido acumulando el peeling no solo se debe a lo fácil que es de aplicar o incluso de hacer de forma casera, también la ha obtenido por sus amplios beneficios para la piel. Estos son algunos de los más importantes:

  • Puede eliminar manchas que aparecen en el rostro con el paso del tiempo, ya que empareja el tono y textura de la piel.
  • También es eficaz para eliminar impurezas y arrugas finas o minimizar líneas de expresión más profundas.
  • Con el peeling también puedes tratar cicatrices, estrías y marcas de diversa tipología.
  • Reduce el tamaño de los poros.
  • Aporta firmeza a la piel.
  • Favorece la regeneración celular.
  • Es útil incluso para tratar el acné y otros problemas de la piel.

Recetas para un peeling facial o corporal casero

Aparte de estos productos que tienes disponibles en nuestra tienda online, a continuación te contamos cómo puedes hacer tu peeling facial o corporal casero, con ingredientes naturales y de forma muy sencilla:

Exfoliante casero de aloe vera

El aloe vera es un ingrediente natural muy común en cualquier tipo de peeling. En este caso te proponemos prepararlo junto con sal y miel, para conseguir el mayor beneficio posible.

Los ingredientes necesarios son los siguientes:

  • 1 hoja de aloe vera.
  • 2 cucharadas de sal.
  • 1 cucharada de miel.

Primero extrae la pulpa de aloe vera de una hoja de la planta que tengas en casa. Ponla con la ayuda de una cuchara en un recipiente. Añade la sal y mueve todo para conseguir una mezcla homogénea. A continuación añade la miel. Mezcla de nuevo hasta que al final se integren los ingredientes, formando una especie de pasta granulada. Cuando ya esté todo mezclado, puedes aplicarlo directamente sobre la piel del rostro, con suaves movimientos circulares. Deja que actúe de 10 a 15 minutos y luego aclara con suficiente agua fresca.

Exfoliante casero de azúcar y aceite de oliva

El aceite de oliva es otro de los productos naturales más recomendados para el cuidado de la piel. Aprovecha con este peeling casero todos sus beneficios.

Reúne primero estos ingredientes:

  • Un poco de aceite de oliva.
  • Algo de azúcar.
  • Agua caliente.
  • Una toalla.

Comienza humedeciendo la toalla con agua caliente y frota con ella tu rostro con suavidad. Este paso sirve para reblandecer la epidermis y abrir los poros, con el fin de que el efecto del peeling sea mayor. Aplica un poco de aceite de oliva virgen extra sobre tu rostro. Empapa la piel sin necesidad de usar mucha cantidad. Tras ello, pon en tus manos un par de cucharadas de azúcar y frota con ellas las mejillas. Luego extiende el ingrediente hacia el resto de la cara, siempre de forma suave y con la punta de los dedos haciendo pequeños círculos sobre la piel. El tratamiento suele durar apenas un minuto. Tras él enjuágate la cara con agua caliente, así desharás mejor el azúcar. Luego usa una toalla para retirar con suavidad el aceite del rostro.

Exfoliante con café

Para un peeling casero también puedes aprovechar el café, otro ingrediente muy efectivo para eliminar células muertas y reactivar la circulación, entre otros muchos beneficios.

Los ingredientes en este caso son los siguientes:

  • 2 tazas de café molido.
  • ½ taza de azúcar blanco.
  • 3 cucharadas de aceite de oliva o de aceite de almendras.

En primer lugar, mezcla el café y el azúcar en un recipiente de cristal con una cuchara. Cuando estén bien mezclados, añade el aceite. Debería formarse una pasta muy espesa y seca. En ese momento ya podrás aprovechar tu nuevo exfoliante casero.

Usa el producto directamente sobre la piel. Es preferible durante la ducha, ya que es el momento en el que los poros están más abiertos. Aplica la pasta que has conseguido con movimientos circulares por las zonas del cuerpo que quieres exfoliar. La piel del cuerpo, como la del rostro, necesita de vez en cuando de las bondades de una limpieza profunda para liberarse de todas aquellas impurezas que se acumulan y que la vuelven apagada con el tiempo. Es por ello que la exfoliación se convierte en una tarea indispensable para mejorar su aspecto y lograr mantenerla siempre impecable, bonita y lista para lucir con cualquier prenda de ropa.

Como sabes, la cosmética natural está en auge. Ya no necesitas de lociones comerciales para embellecer tu piel, sino que puedes hacerlo con productos sencillos y básicos del día a día. Exfoliar el cuerpo es un ritual que debes llevar a cabo, al menos, una vez a la semana si quieres mantener tu piel impecable, hidratada y radiante. Con la exfoliación se eliminan las células muertas, se promueve la regeneración de la piel y se acaba con las impurezas, consiguiendo una dermis mucho más suave y bonita. Además, nos ayuda a reactivar la circulación sanguínea, así como a combatir la celulitis y la piel de naranja.

Antes de empezar, es importante saber que lo mejor es exfoliar la piel del cuerpo en después de la ducha o el baño, ya que si lo haces sobre la piel húmeda proteges su estructura natural y no ocasionas irritaciones o sequedad. Finalmente, para ahorrar y evitar reacciones en la piel, lo mejor es exfoliar el cuerpo con productos caseros. Una vez lo tengas listo, solo tendrás que aplicarlo sobre la piel húmeda. Para ello, vierte un poco de la loción exfoliante sobre tu mano y aplícalo suavemente en la zona a tratar mediante movimientos circulares y ascendentes. Tras un minuto de masaje, retira con abundante agua tibia o fría.

Son varios los remedios caseros para exfoliar el cuerpo, por lo que no es necesario que recurras a lociones comerciales. Uno de los más populares es el azúcar, ya sea blanco o moreno, pues su grano es perfecto para remover la piel muerta con efectividad. Otra forma de exfoliar el cuerpo con productos caseros es haciendo uso de la sal, preferiblemente la que es de grano grueso. Es ideal para dejar la piel súper suave y completamente libre de impurezas.

Para elaborar un exfoliante corporal casero con sal, solo tienes que mezclar 1/2 taza de sal marina y 1/4 de taza de aceite de oliva o de almendras, pues ambas son muy hidratantes. Si no te conformas con exfoliar la piel del cuerpo, sino que, además, quieres un exfoliante corporal casero para la celulitis en determinadas zonas, el café es tu mejor opción. El bicarbonato de sodio es un producto que ya forma parte de muchísimos tratamientos de belleza. El de la exfoliación es uno de ellos. Puedes recuperar la suavidad de la piel, aplicando sobre tu piel un exfoliante corporal casero con bicarbonato. Para ello, mezcla 2 cucharadas de bicarbonato de sodio, 2 cucharadas de harina de avena y un poco de agua. El bicarbonato es la mejor opción si buscas un exfoliante corporal casero para piel sensible, ya que es una sustancia inocua para nuestro organismo.

Otros exfoliantes caseros

  • Azúcar y aceite de coco: Mezcla azúcar granulada con aceite de coco en proporciones iguales para crear un exfoliante natural. Frota suavemente sobre la piel en movimientos circulares y luego enjuaga con agua tibia.
  • Avena y miel: Mezcla avena molida con miel para crear un exfoliante suave y nutritivo.
  • Sal marina y aceite de almendras: Combina sal marina con aceite de almendras para obtener un exfoliante revitalizante.
  • Bicarbonato de sodio y agua: Mezcla bicarbonato de sodio con agua para hacer una pasta suave.
  • Yogur y fresas: Haz una mezcla de yogur natural y fresas trituradas.

Consejos adicionales

Aquí tienes algunos consejos adicionales para obtener los mejores resultados al realizar un peeling corporal casero:

  • No exfolies en exceso. La exfoliación excesiva o demasiado vigorosa puede irritar la piel y causar daño.
  • Elige el exfoliante adecuado. Utiliza un exfoliante corporal adecuado para tu tipo de piel.
  • Evita áreas sensibles.
  • Hidrata después de exfoliar. Después de exfoliar, asegúrate de aplicar una crema hidratante o aceite para mantener la piel suave y evitar la sequedad.
  • Realiza pruebas de sensibilidad.

¿Por qué exfoliar la piel?

La exfoliación permite limpiar y eliminar las impurezas de la piel, además de que mejora su aspecto: la deja lisa, hidratada, suave y radiante. Los exfoliantes naturales se hacen con ingredientes tan sencillos como el limón, el azúcar, la sal, el aceite de oliva, el café o la avena. ¿Quién no los tiene a mano? Y lo mejor son sus propiedades. El limón, por ejemplo, ayuda a blanquear las manchas, a tratar el acné, a cicatrizar heridas y le da más brillo a tu piel. El café, por su parte, permite la renovación celular, por lo que es bueno para reducir la celulitis y las ojeras, y elimina la piel muerta.

Lo hemos dicho por activa y por pasiva: necesitas exfoliar tu piel si buscas un resultado joven, resplandeciente y sin imperfecciones de ningún tipo. No obstante, aunque te hemos recomendado los mejores exfoliantes corporales (ojo, según los expertos y según nuestras experiencias), hay quien prefiere los exfoliantes caseros.

Beneficios de la exfoliación:

  • Elimina células muertas.
  • Mejora la textura de la piel.
  • Previene pelos encarnados.
  • Aumenta la eficacia de otros productos.
  • Promueve la circulación.

Tipos de exfoliantes caseros y cómo usarlos

Preparar tu propio exfoliante casero puede convertir la hora del baño en un verdadero ritual: puedes personalizar la receta probando siempre nuevas versiones, utilizando aceites esenciales según tu estado de ánimo.

El café es muy utilizado también en recetas de exfoliantes comerciales. Los granos de café resultan ser mediamente exfoliantes: no tan delicados como la harina de avena o de arroz, ni tan agresivos como podría resultar la sal o el azúcar en alguna piel. Su amplio uso se debe a su capacidad de activar el drenaje linfático, reduciendo, con el uso continuado, la apariencia de la celulitis. No necesitas desperdiciar tu café favorito para esta receta: solo mezcla los posos con un aceite vegetal de tu elección (al ser una receta que necesita aclarado y que no actuará mucho en la piel, te aconsejamos un aceite barato como un aceite vegetal de girasol). Es perfecto para una ducha energética mañanera.

Con exfoliante de harina nos referimos a recetas a base de harina de almendras o de arroz. En el primer caso, se pueden triturar unas almendras con una batidora o comprar directamente la harina en cualquier supermercado. Al ser de granos muy finitos y delicados, a la hora de mezclar la harina con el aceite habría que mantener una proporción de mínimo 2:1. Incluso, puede aumentar la cantidad de harina si tu piel no es demasiado delicada. Aplicar en la piel húmeda y masajear con movimientos circulares.

La sal, al igual que el café, también es un ingrediente común en los exfoliantes en comercio. Elimina eficazmente las células muertas y los pelos incrustados y mezclado con la justa cantidad de aceite, deja la piel muy suave. Aunque hay que precisar que no es apto para cualquier tipo de piel: al ser los gránulos de la sal bastantes grandes e irregulares, los exfoliantes a base de sal pueden resultar irritantes para las pieles más delicadas. Si este es tu caso, utiliza este tipo de exfoliante solo para las zonas más resistentes de tu cuerpo, como los codos, las rodillas y los pies. Solo necesitas mezclar la misma cantidad de aceite con sal (fina o gorda).

El bicarbonato y el azúcar resultan aptos para cualquier tipo de piel. No exfolian tan profundamente como la sal, no tienen los gránulos tan finos como las harinas y resultan una buena vía intermedia para la mayoría de piel.

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