El bótox es un procedimiento no invasivo utilizado para reducir la apariencia de arrugas y líneas de expresión en la cara. Sin embargo, cuando se aplica incorrectamente, puede provocar diversos problemas de salud y estética. En el ámbito de la belleza, el bótox se utiliza para suavizar las arrugas y las líneas de expresión en la cara, especialmente en la frente, entre las cejas y alrededor de los ojos.
Botox es el nombre comercial de una de las marcas de toxina botulínica. Esa neurotoxina, producida por una bacteria llamada Clostridium botulinum y responsable de la enfermedad del botulismo, “produce una interrupción temporal de la comunicación que hay entre un nervio y su músculo diana”, pero sin lesionar las estructuras nerviosas.
Diferentes tipos de toxina botulínica y sus áreas de aplicación.
¿Qué es la Toxina Botulínica?
La toxina botulínica es un medicamento compuesto por una neurotoxina que se inyecta en determinados músculos de la cara, los paraliza y evita que se contraigan. No todas las arrugas de la cara se pueden tratar con Botox u otra toxina botulínica. La acción de la toxina solo tiene efecto sobre las que se encuentran en el tercio superior del rostro y que se conocen como arrugas dinámicas porque son las que se forman al realizar gestos con los músculos faciales, por ejemplo, al sonreír.
Aunque normalmente se asocia el uso de Botox a motivos puramente estéticos, lo cierto es que también tiene aplicaciones terapéuticas. “Donde más se utiliza actualmente la toxina botulínica es en Neurología, concretamente en distonías en las que se producen contracciones involuntarias de algunos músculos. Es el caso, por ejemplo, de personas con enfermedades congénitas y degenerativas que provocan un estímulo anormal en músculos que están contraídos siempre.
En el caso de la Dermatología, el Botox se usa en casos de hiperhidrosis, también provocado por un “estímulo involuntario del sistema nervioso hacia las glándulas sudoríparas”. Existen siete tipos de toxina botulínica, individualizados de la A a la G. Las toxinas A, B y F son las más potentes.
A pesar de que es común usar Botox para eliminar las arrugas de la cara, su uso facial no solo responde a motivos estéticos. Además de para tratar el estrabismo y los blefaroespasmos, también se emplea para el bruxismo: “El hecho de apretar mucho la mandíbula provoca con el tiempo una artrosis en la articulación que conlleva dolores crónicos y un desgaste en los dientes.
Sánchez Viera explica que esta variante terapéutica del Botox sólo está probada en algunos países. “El empleo de toxina botulínica para estética es muy llamativo. Se usa en músculos que no necesitamos que estén contrayéndose porque sólo tienen la función de gesticular. En tal sentido, pone de ejemplo las arrugas del entrecejo y las patas de gallo: “En esas situaciones, lo que se hace es inyectar pequeñas cantidades de Botox, menores que en los usos terapéuticos, y con ello se consigue que el músculo se relaje, se contraiga menos al reír o fruncir el ceño y dé un aspecto más sereno a la cara, más tranquilo y, en el fondo, más joven.
La musculatura facial es responsable de la expresión de nuestro rostro. Con el tiempo los movimientos repetidos producen una serie de líneas permanentes que la toxina botulínica puede suavizar, produciendo una parálisis temporal del músculo estriado. Aunque su efecto es transitorio, su aplicación es poco traumática, lo que permite prolongar sus efectos indefinidamente a través de inyecciones seriadas.
Aunque su indicación inicial es el tratamiento de las arrugas de expresión de la glabela o entrecejo, y por extensión de la mitad superior del rostro, cada vez adquiere un mayor interés su empleo para “suavizar” las expresiones inestéticas, y por tanto las arrugas relacionadas con envejecimiento, mal humor, estrés y tristeza, y “potenciar” las expresiones estéticas.
Procedimiento y Duración del Tratamiento
El tratamiento se realiza habitualmente en la misma consulta. El especialista en estética oculofacial aplica una pomada anestésica antes de proceder para evitar posibles molestias al paciente. Los resultados definitivos pueden apreciarse aproximadamente 4 días después y los efectos duran entre 5 y 6 meses, desapareciendo de forma progresiva. Pasado este tiempo se puede repetir el tratamiento.
La parálisis muscular aparece al segundo o tercer día de la inyección de toxina botulínica y se intensifica progresivamente hasta finalizar la segunda semana. Este plazo varía según el músculo tratado. Suele durar de cuatro a seis meses, aunque la respuesta varía de un paciente a otro y, en el mismo paciente, de un lugar a otro y de una sesión a otra. Algunas personas pueden extender el intervalo entre sesiones a 5 o 6 meses si los resultados son duraderos, mientras que otras pueden necesitar aplicaciones más frecuentes para mantener el efecto deseado. Es importante seguir las indicaciones de un especialista en medicina estética para determinar la frecuencia adecuada y evitar el uso excesivo del bótox.
El procedimiento de inyección de la toxina botulínica no es molesto y no precisa anestesia. La inyección es generalmente bien tolerada y no requiere anestesia, ya que son rápidas y la sensación de incomodidad es mínima.
Consideraciones Importantes
- Las inyecciones de toxina botulínica no deben ponerse durante el embarazo, la lactancia o en pacientes con miastenia gravis.
- Se debe informar al médico si se están tomando antibióticos o si se tienen problemas neurológicos o musculares.
- Si estás pensando en someterte a un tratamiento de bótox, es importante que conozcas los riesgos que existen cuando el bótox es mal puesto.
- Si usted nota cualquier tipo de efecto secundario después del tratamiento, asegúrese de buscar ayuda médica de inmediato.
- Recuerde que la seguridad siempre debe ser su prioridad número uno cuando se trata de tratamientos médicos y estéticos.
Zonas comunes para la aplicación de Botox en el rostro.
Riesgos y Complicaciones
Las complicaciones del procedimiento de inyección de toxina botulínica son raras, leves y transitorias, aunque dependen del número de dosis que se usen. En los lugares de inyección puede aparecer una leve inflamación fugaz o un hematoma (moratón), siendo la reincorporación social inmediata.
El principal problema de una mala aplicación es que se produzca, por ejemplo, la caída del párpado o del músculo facial donde se ha aplicado la inyección. Si el botox se inyecta en la zona equivocada, puede afectar los músculos y causar una expresión facial anormal. Esto es especialmente preocupante cerca de los ojos, lo que puede provocar sequedad, inflamación y dolor. Además, demasiado botox puede causar una apariencia antinatural, como una frente plana o cejas caídas.
Si te encuentras en la situación de haber recibido mal el tratamiento de bótox, es importante que acudas de inmediato a un profesional médico especializado en este tipo de procedimientos. Es importante no intentar corregir el problema por cuenta propia, ya que esto puede agravar la situación.
Es importante que la técnica se realice por profesionales que cuenten con un buen conocimiento de la musculatura facial y sus funciones, pero también con una especial habilidad para realizar infiltraciones en los puntos anatómicos adecuados.
Complicaciones Comunes y sus Soluciones
- Caída del párpado (Ptosis): Es una de las alteraciones más comunes. El Botox se difunde desde la zona tratada hasta los músculos elevadores del párpado, lo que provoca una caída de los mismos. Esta alteración suele darse con más frecuencia en pacientes mayores de 50 años y puede durar varias semanas.
- Cejas Elevadas en Pico: Algunas mujeres poseen unas cejas muy elevadas en su parte central (cejas en pico). El especialista debe abstenerse de infiltrar botox en la parte central de la frente para evitar una elevación generalizada de la ceja.
- Pérdida de Volumen en la Mejilla: El error está en inyectar una cantidad excesiva de toxina botulínica o realizar infiltraciones a nivel muy profundo. Otras, al inyectar mucha cantidad de toxina en las patas de gallo quedan afectados los músculos que hay bajo el pómulo, ocasionando una pérdida de volumen en la mejilla y una sonrisa poco natural.
- Hematomas: Los pacientes que toman anticoagulantes, aspirina o preparados de herbolario pueden presentar pequeños hematomas en las zonas tratadas. Surgen por la rotura de pequeños vasos sanguíneos y desaparecen espontáneamente en cuatro o cinco días.
Según Sánchez Viera, “existen fármacos que neutralizan el efecto, pero también se corrigen solo, con el paso del tiempo”. De acuerdo al experto, la mortalidad derivada del uso de la toxina botulínica es “baja”: “En estética se usan entre 40 y 50 unidades por tratamiento, y en indicaciones médicas, entre 200 y 400 unidades.
Sin embargo, para reducir el riesgo de efectos secundarios del bótox, se recomienda que las personas que estén en tratamiento con antiagregantes (como la aspirina) o anticoagulantes (como el sintrón) consulten con su médico para suspender temporalmente su uso unos días antes del procedimiento, si es posible.
La resistencia al bótox ocurre cuando el cuerpo del paciente desarrolla anticuerpos contra la toxina botulínica tipo A, el componente activo del bótox. Esta respuesta inmunitaria puede hacer que el tratamiento sea menos efectivo o incluso ineficaz. La probabilidad de desarrollar resistencia aumenta con el uso repetido y frecuente del bótox, especialmente si se administran dosis elevadas.
Es importante, en primer lugar, que el tratamiento lo aplique personal preparado que conozca qué dosis tiene que aplicar y en qué músculo concreto hacerlo. Si el fármaco se ha obtenido en canales no legales, que no están sujetos a controles sanitarios, y se inyecta de forma masiva sí puede provocar la muerte”, dice Sánchez Viera, que también destaca que el botox no puede emplearse para tratar la miastenia.
En algunos pacientes, los efectos del bótox pueden ser más duraderos debido a la variabilidad individual en el metabolismo y la respuesta muscular. Por ejemplo, aquellos con menos actividad muscular o que se someten a inyecciones preventivas desde una edad temprana pueden experimentar efectos prolongados.
Además de los efectos deseados, el Botox puede producir efectos no deseados o adversos, como la gran mayoría de medicamentos. Estos efectos son en general poco frecuentes, y dependen de la zona de infiltración. Pueden producirse pequeños moretones en las zonas de punción, que desaparecen espontáneamente en 2-5 días. Uno de los efectos secundarios más conocidos y temidos del Botox es la ptosis o caída del párpado.
La gran mayoría de estos efectos aparecen en las primeras 24-48h de la infiltración. Y también lo más habitual es que sean efectos a corto plazo, que desaparecen en los primeros días, como la inflamación, los hematomas, la cefalea, o los síntomas de tipo gripal. La ptosis o caída del párpado puede tratarse, pero aún así puede durar hasta 2-3 semanas.
Es importante saber que los efectos adversos más graves del Botox se deben en muchos casos a una infiltración inadecuada, de manera que la toxina difunde a músculos en los que no debería actuar. Por lo tanto, es muy importante que el tratamiento lo realice un médico especialista con formación adecuada.
Recientemente ha adquirido un gran interés su aplicación para conseguir el denominado “efecto lifting” mediante la debilitación de toda la musculatura depresora facial, con la consiguiente potenciación de la musculatura elevadora.
Lo más importante del tratamiento de la frente son las cejas. La forma de las cejas en reposo y mucho más con los gestos, ya sean leves o marcados, se debe a la contracción del músculo frontal. El profesional debe ser muy cauto, manejar pequeñas dosis de forma simétrica. Darle una forma arqueada a las cejas femeninas y recta a las masculinas, y finalmente si detectamos una cierta lasitud en la piel de la frente, presente en casi todas las personas a partir de cierta edad, evitar tratarla. Es mejor una mirada despejada y una frente con arrugas que una mirada triste y una frente lisa. Es la indicación princeps de la toxina. Además es conveniente tratar siempre esta zona cuando tratemos la frente para conseguir el efecto de “mirada despejada”.
Las líneas que aparecen al sonreir en la zona lateral de los ojos transmiten alegría, su anulación produce un efecto “artificial” por lo que es más interesante sólo suavizarlas con la finalidad de mejorar las líneas de expresión del contorno de los ojos (patas de gallo), pero sin perder la expresividad de los mismos. Es importante explicar este aspecto a los pacientes antes del tratamiento y también tener en cuenta que en caso de duda es mejor “quedarnos cortos”, y sobre todo en la zona más inferior, para evitar bolsas o líneas horizontales de aspecto artificial debajo de los párpados inferiores.
Es algo que debemos buscar en casi todas las mujeres y no tanto en los hombres. Consiste en debilitar el orbicular que tira hacia abajo de la cola de la ceja y dejar libre en su acción al músculo frontalis que es el único elevador de la ceja.
Olvidad hasta hace poco, cobra actualidad recientemente por el tratamiento de su fruncido con el gesto o la sonrisa. Delicado, pero muy eficaz, es el tratamiento de esta zona. Algunas personas modifican la forma de gesticular con el labio superior tras el tratamiento, por lo que es aconsejable reducir las dosis.
La finalidad es alejar el mentón de la punta de la nariz. El ángulo que forman mentón y zona inferior de la punta nasal se hace más cerrado con la edad y si lo volvemos más abierto elevando la punta nasal y descendiendo el mentón le damos un aspecto más joven al paciente.
El platisma es el único músculo que desciende las facciones de la zona inferior de la cara (aparte del depresor de la comisura bucal). Músculos muy fuertes que intervienen en la masticación. Su tratamiento mejora los rostros cuadrados y también el bruxismo pero necesita dosis altas y repetidas.
El botox es uno de los fármacos más seguros y a día de hoy su técnica está muy perfeccionada. No obstante, existe la posibilidad de que los resultados no sean siempre los deseados.
En la actualidad, se encuentran comercializados en nuestro país varios preparados diferentes de toxina botulínica, y de ellos sólo dos con indicación estética: Vistabel® y Azzalure®. Las dos preparaciones con indicación estética aprobada de momento en nuestro país no deben considerarse equivalentes, sino más bien fármacos diferentes, tanto por su proceso de fabricación como por sus características.
Existen diferencias en el perfil terapéutico en cuanto a dosis, duración, seguridad, propiedades químicas, actividad biológica, peso, antigenicidad y dosis-eficacia. La actividad de las distintas preparaciones de toxina botulínica se mide en “unidades ratón”, no comparables entre los distintos productos.
Azzalure es el nombre comercial de la nueva toxina botulínica que comercializará Galderma en los próximos meses en España. Antes se llamaba Dysport. Parece que los efectos que produce en el músculo son similares a los del Botox/Vistabel, aunque se sospecha que su rapidez de acción es algo mayor.
Infografía sobre los posibles efectos secundarios del Botox y cómo manejarlos.
- La toxina botulínica es el procedimiento estético más satisfactorio para nuestros pacientes.
Aunque esta información ha sido redactada por un especialista médico, su edición ha sido llevada a cabo por periodistas, por lo que es un contenido meramente orientativo y sin valor de indicación terapéutica ni diagnóstica.
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Ante la expectativa de tratamientos repetidos (habitualmente 2 veces al año) con la toxina, hay pacientes que se preguntan por los efectos secundarios del Botox, tanto a corto como a largo plazo, y sobre las precauciones que deben tener después de la aplicación de la toxina.
El efecto que causa el Botox es la parálisis temporal de los músculos en los que se infiltra. La toxina bloquea la unión neuromuscular, de manera que los impulsos nerviosos no puede producir la contracción y, por tanto, el movimiento del músculo. Esto hace que el paciente tenga limitada la gesticulación de la cara, y por tanto, se formen menos arrugas dinámicas. La parálisis no tiene por qué ser completa, de manera que se consiga un movimiento suave, sin efecto máscara o de cara inexpresiva.
Después de una sesión de infiltración de Botox no son necesarias grandes precauciones, y la vuelta a la vida diaria completamente normal es casi inmediata.
BOTOX: ¿FUNCIONA? - TRATA y PREVIENE las arrugas - TODA LA VERDAD - Simon Scarano
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