Cada año, con la llegada del verano, surge la pregunta: ¿cuál es el mejor protector solar? Aunque deberíamos utilizarlo durante todo el año, especialmente en el rostro, esta es la época en la que comparamos marcas, texturas y acabados. Nos preguntamos si deberíamos optar por un filtro físico o químico. Nuestras necesidades, tipo de piel y preferencias sensoriales son clave para tomar esta decisión. Para ello, es esencial conocer las diferencias entre estos dos tipos de solares.

¿Cuáles son las diferencias entre un protector solar químico y uno físico?
La diferencia esencial radica en su composición y cómo actúan sobre la piel. El protector físico refleja y dispersa la radiación UV, mientras que el químico absorbe la radiación UV y la convierte en una pequeña cantidad de calor. El protector físico se queda sobre la superficie de la dermis a modo de escudo, mientras que el químico actúa desde el interior.
Otra distinción importante es que los protectores físicos actúan "a modo de pantalla que refleja y dispersa los rayos UV, evitando que las radiaciones penetren en la piel y puedan dañarla". Los químicos, por su parte, pueden ofrecer protección contra rayos UVB, UVA, radiación visible o todos ellos. Generalmente, destacan por proteger ante una amplia variedad de rayos solares y por su buena cosmeticidad, ya que son absorbidos fácilmente por la piel y no manchan la ropa.
Por tanto, si queremos una defensa conocida como de amplio espectro, tendremos que buscarla entre los químicos u orgánicos.
¿Son igual de efectivos?
Para protegernos del sol, ambos tipos son igual de efectivos, siempre y cuando los empleemos correctamente en cantidad de producto y distribución por toda la superficie cutánea. Su elección va a depender también del tipo de piel de cada uno.
¿Cuándo escoger un filtro físico o mineral?
Hay varios casos en los que los expertos recomiendan apostar por un filtro físico o mineral, especialmente si buscamos un fotoprotector para los más pequeños. Para niños, se prefiere uno físico por tener una precaución extra con lo que entra en contacto con ellos. En 2020 se publicaron dos artículos muy relevantes en la revista JAMA Dermatology donde queda claro que los fotoprotectores químicos se absorben y llegan a la sangre.
Asimismo, la piel de los niños suele ser más sensible, por lo que los físicos o minerales se pueden emplear para proteger incluso a los más pequeños o bebés, a partir de los 6 meses. También se recomiendan en general para cualquier persona con piel sensible, pues son menos irritantes porque no se absorben, forman una película por encima de la piel.
Por ser fórmulas más respetuosas, son perfectas para emplear después de un procedimiento láser, peeling o sobre cicatrices, ya que en general no suelen ser hipoalergénicos y no presentan reacciones cutáneas. Además, son ideales para personas que sufren problemas de manchas en la piel por su cobertura.
Respecto al tipo de piel, además de las que son sensibles, también se aconseja este tipo de filtros para pieles secas, pues son más hidratantes pero de difícil absorción cutánea, por lo que su textura puede que no sea la más indicada para pieles grasas (aunque hay formulaciones que son una excepción).

¿Cuándo escoger un filtro químico u orgánico?
Básicamente, si no cumplimos ninguna de las categorías anteriores -sobre todo si somos adultos y no tenemos la piel sensible-, podemos utilizar sin problemas un protector solar químico u orgánico. Como puntos fuertes, destacan que son más ligeros, de fácil aplicación y resisten al agua. Además, se absorben fácilmente y no manchan, por tanto, los aconseja especialmente para pieles con tendencia grasa.
Esa rápida absorción y fácil aplicación hace que los solares químicos sean una opción más cómoda, sobre todo si nos da pereza usar el fotoprotector, pues tradicionalmente los filtros físicos suelen dejar una capa blanquecina debido a que se quedan en la superficie de la dermis en lugar de ser absorbidos. Sin embargo, ambos especialistas coinciden en que las nuevas fórmulas tienen una textura mucho más ligera que hace que sean prácticamente invisibles, así que si no queremos usar uno químico, también hay buenas opciones entre los físicos.
COMO ELEGIR TU PROTECTOR SOLAR IDEAL || Recomendaciones de un dermatologo
¿Cuáles son más respetuosos con el medioambiente y la vida acuática?
En los últimos años ha surgido un debate importante sobre el impacto que los fotoprotectores pueden causar sobre la vida acuática de los mares y océanos, pues tradicionalmente los filtros químicos se han relacionado directamente con el deterioro de la flora y fauna que habitan en las aguas, por lo que para su conservación, se suele preferir los solares físicos. Los filtros denominados químicos son más agresivos con el océano. En concreto, la oxibenzona que se encuentra en ellos daña el ADN de los corales y disminuye la población de los mismos, con graves consecuencias a medio plazo para el ecosistema marino.
Algunos países están cambiando las leyes para prohibir la comercialización de solares o productos con este componente, como es el caso de Hawái. Sin embargo, cabe destacar que cada vez son más las marcas que formulan sus fotoprotectores químicos sin este ingrediente nocivo y buscando ser lo más respetuosas posible con la vida acuática.
Ante la duda, siempre podemos dar la vuelta al envase y buscar entre sus ingredientes si incluye oxibenzona.
¿Cómo distinguir un fotoprotector físico de uno químico?
Si no vemos especificado en su etiqueta qué tipo de fotoprotector estamos comprando, una forma fácil de diferenciarlos es por su textura, pues los químicos suelen tener más variedad y se presentan como spray, fluido y fórmulas muy líquidas, mientras que los físicos suelen verse como la típica crema blanca que conocemos de siempre. Sin embargo, esta máxima no es 100% eficaz pues los solares minerales están evolucionando rápidamente para ofrecer mayor variedad de soluciones.
Así que ante la duda, de nuevo, los ingredientes no mienten:
- Los filtros químicos u orgánicos suelen incluir ingredientes como salicitato, homosalato y hexilbenzoato de hidroxibenzoilo, benzoato, oxibenzona, avobenzona o palabras que incluyan oxi, benzo, ato.
- Los filtros físicos o minerales suelen incluir óxido de zinc, dióxido de titanio, talco y óxido de hierro, entre otros ingredientes.
¿Y los filtros mixtos?
Existe una tercera categoría a la que todavía no se presta demasiada atención, pero que puede resultar muy interesante: los filtros solares mixtos. Es decir, una mezcla de físicos y químicos que resulta idónea, ya que los filtros químicos existentes hoy en el mercado son totalmente seguros y han superado los correspondientes controles de calidad y, con la combinación podemos buscar un efecto más completo.

Protectores solares en barra
Los protectores solares en barra son tan eficaces como las lociones o los sprays tradicionales. De hecho, ofrecen varias ventajas sobre otros tipos de protección solar. En primer lugar, son resistentes al agua, por lo que son ideales para la playa o la piscina. Las lociones y sprays tradicionales se diluyen más fácilmente en el agua, dejando la piel desprotegida. En cambio, las barras de protección solar están diseñadas para permanecer en su sitio, incluso cuando nadas.
En segundo lugar, los protectores en barra ensucian menos que las lociones tradicionales. Con un stick, puedes aplicarte el protector solar directamente sobre la piel sin que las manos queden grasientas o pegajosas. Por último, los protectores solares en barra son fáciles de transportar. Son pequeños y ligeros, por lo que son fáciles de llevar en el bolso.
Por supuesto, como cualquier otro producto de protección solar, la eficacia de un protector solar en barra depende de lo bien que lo utilices. Es importante aplicarlo correctamente, con una cantidad suficiente para cubrir todas las zonas expuestas de la piel y volver a aplicarlo cada dos horas o después de nadar o sudar.
Cremas solares bio
La búsqueda de una protección solar eficaz que combine el respeto por la piel y el medio ambiente ha llevado al desarrollo de cremas solares bio, una alternativa cada vez más popular. Estas cremas, formuladas con ingredientes naturales y filtros minerales, ofrecen una protección de amplio espectro sin los efectos negativos asociados a los filtros químicos tradicionales.
Las cremas solares bio presentan numerosas ventajas en comparación con las opciones convencionales:
- Ingredientes naturales: Están formuladas con ingredientes de origen natural, muchos de ellos procedentes de la agricultura ecológica, lo que reduce la exposición a químicos sintéticos potencialmente dañinos.
- Filtros minerales: Utilizan filtros minerales como el óxido de zinc y el dióxido de titanio, que actúan como barreras físicas que reflejan la radiación solar, en lugar de absorberla como los filtros químicos.
- Respeto por el medio ambiente: Suelen ser biodegradables y no contienen ingredientes perjudiciales para los ecosistemas marinos, como la oxibenzona y el octinoxato.
- Aptas para pieles sensibles: Su fórmula suave y natural las hace ideales para personas con piel sensible, reactiva o con tendencia a irritaciones.
Filtros minerales vs. Filtros químicos
Es fundamental comprender la diferencia entre los filtros minerales y químicos para tomar una decisión informada sobre qué tipo de protector solar es el más adecuado para ti.
Los filtros químicos absorben la radiación UVA/UVB y la convierten en calor. Para ser efectivos, deben aplicarse 30 minutos antes de la exposición solar, ya que necesitan penetrar en la piel. Sin embargo, esta penetración puede causar reacciones cutáneas y alteraciones hormonales en algunas personas.
En cambio, los filtros minerales forman una barrera física sobre la piel que refleja la radiación UVA/UVB. Son efectivos desde el momento de la aplicación y tienen un alto índice de tolerabilidad en pieles sensibles.
Ingredientes clave en las cremas solares bio
Las cremas solares bio suelen estar enriquecidas con ingredientes naturales que potencian su acción protectora y cuidan la piel. Algunos de los más comunes son: Alga Gorria, Aceite de coco bio, Manteca de karité, Aceite de oliva virgen extra ecológico, Extractos de caléndula, hamamelis y caléndula y Aloe vera.
¿Cómo aplicar correctamente la crema solar bio?
Para garantizar una protección eficaz, es fundamental aplicar la crema solar bio de forma correcta:
- Extender sobre el rostro y cuello, con la piel limpia e hidratada, antes de la exposición solar.
- Aplicar una cantidad generosa y uniforme sobre la piel seca.
- Repetir la aplicación cada dos horas, especialmente después del baño o tras secarte con la toalla.
- Evitar la exposición solar entre las 12 y las 16 horas.
El problema del "efecto blanco" y cómo evitarlo
Uno de los inconvenientes asociados a los filtros minerales es el "efecto blanco" que pueden dejar en la piel. Sin embargo, los fabricantes de cremas solares bio han desarrollado diversas estrategias para minimizar este efecto: Utilizar filtros minerales no-nano, Incorporar un toque mínimo de color natural y Formular cremas con texturas ligeras y fluidas que se absorben fácilmente.
¿Qué significa SPF y cómo elegir el adecuado?
El SPF (Sun Protection Factor) indica el nivel de protección que ofrece un protector solar frente a la radiación UVB, responsable de las quemaduras solares. Un SPF 30 bloquea aproximadamente el 97% de esta radiación, mientras que un SPF 50 bloquea en torno al 98%. La elección del SPF adecuado depende de tu tipo de piel, la intensidad de la exposición solar y tus actividades al aire libre.
Además del SPF, es importante que la crema solar ofrezca protección de amplio espectro, es decir, que proteja tanto de la radiación UVB como de la UVA, responsable del envejecimiento prematuro de la piel.
Disruptores endocrinos en protectores solares
La Organización de Consumidores y Usuarios alerta de que algunas cremas de protección solar contienen en su composición filtros que pueden ser considerados disruptores endocrinos. Son un conjunto de sustancias químicas que pueden alterar el funcionamiento normal de nuestro sistema hormonal y aumentar el riesgo de efectos adversos para la salud.
La Organización de Consumidores y Usuarios recomienda a los consumidores comprobar la ausencia de estos dos filtros químicos en los protectores solares: octocrylene y homosalate.
Consejos para elegir y aplicar el protector solar
Todas las cremas solares que se encuentran en un supermercado, farmacia, parafarmacia o perfumería, han pasado los controles de seguridad y calidad correspondiente. Es decir, todas son seguras. Para la comparación y valoración de cada producto, se tienen en cuenta aspectos como la facilidad de aplicación, rapidez de absorción, su textura, el formato, precio o el nivel de protección que ofrece.
Lo primero para elegir una crema solar es conocer nuestro tipo de piel, nuestro fototipo, que es la capacidad que tiene nuestra piel de ponerse al sol y no quemarse.
Sabiendo nuestro fototipo y qué tipo de piel tenemos, el tercer paso es mirar bien las etiquetas del producto. Es mucho más potente un fotoprotector que nos proteja frente a varios espectros de la luz, como puede ser luz ultravioleta A (UVA) o ultravioleta B (UVB). Ya que por ejemplo la radiación A incide más sobre las manchas, la B es la que más produce quemaduras, y luego los infrarrojos o la luz azul que son filtros invisibles de la luz. Uno de amplio espectro nos suele proteger de todos estos tipos de radiación.
En el cuerpo, aplicar una mano llena de crema, en abundancia. Volver a aplicar cada dos horas, dos horas y media. En la cara, la mejor medida son dos dedos.
Si se suele aplicar fotoprotector con color, se recomienda utilizar primero factor solar blanco y después aplicar el que contenga maquillaje.
Lo primero y más importante: los niños menores de 6 meses, se recomienda la fotoevitación. Es decir, no exponerlos al sol. A partir de esa edad, se debe seguir limitando la exposición y por supuesto, elegir las horas de menor intensidad solar. En cuanto al producto de elección, lo más importante es asegurarse de que sean productos de índices altos, un factor de protección 50 mínimo, y aplicarlos correctamente.
Se puede considerar que un fotoprotector es water resistant cuando no pierde capacidad protectora después de 40 minutos de permanencia dentro del agua.
El daño más inmediato será una quemadura solar, que si no se cura bien, incluso puede dejar una cicatriz de por vida. Además, quemarse repetidamente es uno de los factores más importantes en el desarollo del cáncer de piel. Y otro daño a largo plazo, sería el fotoenvejecimiento.