La última generación de cremas solares nace para dar respuesta a las demandas de una sociedad cada vez más comprometida con el respeto al medioambiente. Movimientos como zero waste y conceptos como sostenibilidad, ecodiseño o upcycling ya forman parte de nuestro día a día y han cambiado no solo el modo en que consumimos, sino también los métodos de producción. Y es que cada vez somos más conscientes de la importancia de reducir nuestra huella ecológica y más exigentes al adquirir cualquier producto, incluidos los fotoprotectores.
Ya no nos conformamos con filtros de amplio espectro, texturas ligeras de rápida absorción que no dejan restos blancos sobre la piel ni fórmulas resistentes al sudor, perfectas para practicar deporte en la playa. Ahora queremos tomar el sol de manera segura sin que el planeta sufra las consecuencias.

El Impacto de las Cremas Solares en los Océanos
Cada temporada estival diseminamos, casi sin darnos cuenta, 14.000 toneladas de protector solar en los océanos. El problema es que algunas de las sustancias con las que están elaborados son muy nocivas para los fondos marinos. De hecho, se estima que en los últimos 30 años estos residuos han provocado la desaparición de un tercio de los arrecifes de coral, unas estructuras subacuáticas que componen uno de los ecosistemas más diversos de la Tierra.
Además, los restos de filtros solares afectan también al fitoplancton, que es el responsable de más de la mitad de la producción de oxígeno del planeta. Para minimizar el impacto ecológico, la mejor opción son los solares reef friendly: son biodegradables, respetan la diversidad de la vida acuática y evitan la decoloración de los corales.

Ingredientes a Evitar en las Cremas Solares
Por eso, a la hora de elegir un fotoprotector para este verano es importante fijarse tanto en los ingredientes con los que está elaborado como aquellos de los que prescinde. Estas fórmulas respetuosas con el medioambiente no incluyen sustancias tóxicas que dañan los arrecifes de colar, como la oxibenzona (también conocida como benzofenona-3 o BP-3), el octinoxato, el PABA (ácido para-aminobenzoico), la avobenzona, el homosalato o el enzacameno. Así que, si quieres lucir un bronceado uniforme a la vez que proteges el ecosistema marino, elige una crema ocean friendly.
Marcas Comprometidas con el Medio Ambiente
Además de con formulaciones más ecorresponsables, las firmas cosméticas están cada vez más concienciadas en minimizar su impacto ecológico. Algunas, como Nuxe, colaboran con ONG medioambientales, como Oceanoplastic, que desde 2016 recolecta basura en mares y costas e intenta identificar el origen de estos contaminantes para impedir que acaben flotando en el océano. Su presidente, Patrick Fabre, afirma que “la contaminación por plástico es una verdadera catástrofe. Un tercio de estos residuos generados en el mundo no llega a los canales de recogida tradicionales, lo que supone que, cada año, entre cuatro y 10 millones de toneladas de plástico sean vertidas al mar”. Otras, como Biotherm, utilizan desde hace años materiales reciclables y reciclados y trabajan para lograr que la marca no tenga ningún impacto negativo en el agua en 2025.
Los químicos de la crema solar pueden dañar el mar. Formulaciones más ecológicas y productos biodegradables contribuyen a cuidar el medio ambiente y a mantener limpios los mares. Proteger la piel de los rayos solares es un gesto fundamental que no debemos dejar de hacer a diario.
La decisión de aplicarse la crema solar antes de salir de casa es tan importante como la de elegir un protector solar adecuado y respetuoso con la naturaleza. Para evitar contaminar más los océanos, debes apostar por un protector solar orgánico, con filtros UV minerales, biodegradables y con envases reciclables. Si además quieres optimizar gastos, puedes optar por un fotoprotector para toda la familia como el Spray protector eco-diseñado para niños de Nemo y enriquecido con Aloe Vera.
Cada vez son más las personas que con sus gestos de cuidado ayudan a preservar el medioambiente y cada vez más las marcas, como Garnier, que apuestan por procesos más sostenibles. "Somos la primera generación que sabe que está destrozando el planeta y la última que puede hacer algo para evitarlo". Esta frase la vi por primera vez en las oficinas de Lush España y es una de las que más me ha hecho pensar.
Es cierto que no es tan fácil dejar de usar plástico por completo y no comprar nada que no esté envuelto en este material que genera sólo en España más de 2 millones de toneladas de residuos al año. Sin embargo, hay pequeñas acciones que podemos introducir en nuestro día a día, poco a poco y que a largo plazo pueden reducir en gran medida el impacto en nuestro medio ambiente. ¿Qué nos supone cambiar un protector solar por otro? Nada. Sin embargo, aún muchos desconocen el impacto de algunos ingredientes en el mar y que pueden acabar en unos años con miles de especies y corales en el fondo marino.
"Hay ciertos componentes de algunos protectores solares que afectan a los organismos acuáticos: suelen ser ciertos filtros, algunos de ellos bastante utilizados como el Octocrileno o el Metoxicinamato. También hay otras sustancias como las siliconas o algunos conservantes de la familia de los parabenos. Su acción puede ser tóxica para éstos organismos o bien producirles trastornos importantes", nos cuenta Juan Luis López, biólogo y director de Marketing de Laboratorios Dermatológicos Avène.
Para saber si un solar es apto para la conservación de las especies marinas y los corales lo mejor es mirar las fórmulas en los envases y ver si contienen este tipo de ingredientes como el octocrileno. Sin embargo, "hay que aclarar que los protectores solares comercializados en España están autorizados por las instituciones españolas y europeas y que son seguros para el ser humano", afirma Juan Luis López.
¿Cómo elegir tu protector solar?
Ejemplos de Protectores Solares Respetuosos con el Medio Ambiente
- Mimitika Mineral Protector solar de MimitikaLaconicum: Esta crema solar de marca francesa con una textura de leche está elaborada con filtros minerales Karanja que garantizan una alta protección 50 contra los rayos UVA y UVB. Además, un 97% de ingredientes de origen natural hacen que cuide la piel, el océano y las especies marinas. Es apta para todo tipo de pieles.
- AveneProtector solar de Avène en spray: Desde 2013, la marca cuenta con una formulación muy estricta para minimizar su impacto sobre el medio ambiente. Sólo cuatro filtros aparecen en la fórmula y la biodegradabiidad de la fórmula ha sido mejorada: no lleva siliconas ni filtro hidrosoluble. Además, Avène se ha comprometido con el colectivo Pur Projet en un programa para participar en la regeneración de los corales en Indonesia, región dónde estos organismos están particularmente amenazados. El spray de Avène contiene una textura fluida y ligera.
- CoolaProtector solar de Coola: Cada año se vierten en el mar una media de 10.000 toneladas de crema solar por lo que Coola ha formulado sus cremas solares con ingredientes que no dañan las estructuras subacuáticas. Los corales son el hogar de numerosas especies y organismos fundamentales para mantener la biodiversividad y el equilibrio del planeta. Sin embargo, están muriendo envenenados por diversas sustancias como la oxibezona que provoca graves deformaciones morfológicas, daña el ADN y, lo que es aún más alarmante, actúa como perturbador endocrino. Con una protección de 30, este spray protector tiene un precio de 39 euros y resiste durante 80 minutos.
- Safe seaProtector solar de Safe sea: Este protector solar está certificado por la ONG Friends of the Sea por liberar menos del 5% de sus activos al mar cuando la mayoría de protectores solares liberan en el agua el 25% sus activos químicos. Además, evita la picadura de medusas dificultando el contacto con el tentáculo de la misma.
- Isdin Protección solar de Isdin: Isdin, uno de los laboratorios de referencia en fotoprotección tiene una nueva etiqueta: 5 Star Daily Protection, una nueva generación de fotoprotección para su uso diario que combina de manera óptima una protección UV, una excelente tolerancia en la piel y un reducido impacto medioambiental. En esta nueva fórmula más del 80% de ingredientes son biodegradables.
- MaminatProtector solar de Maminat: Este protector solar de la firma Maminat no lleva siliconas, parabenos, sulfatos ni nanoparticulas. Además, cuenta con un envase reciclable. Maminat ofrece una protección total frente al sol con filtros físicos naturales que cuidan la piel, los océanos y el medio ambiente. Yes que la radiación solar puede provocar diversos efectos adversos en la piel, desde quemaduras solares hasta un envejecimiento prematuro.
La Importancia de la Protección Solar y el Medio Ambiente
El cáncer de piel es uno de los tipos de cáncer más comunes, y la exposición excesiva al sol es uno de los factores de riesgo principales. Las cremas solares no solo protegen de las quemaduras solares, sino que también previenen el envejecimiento prematuro de la piel.
La oxibenzona, presente en muchos protectores solares, ha sido identificada como responsable del blanqueamiento de los arrecifes de coral. Este fenómeno afecta gravemente a estos ecosistemas, debilitándolos y poniendo en peligro su supervivencia. Aparte de ser seres vivos por sí mismos, alojan a millones de otras especies, convirtiéndolos en auténticos paraísos para la biodiversidad.
Biodiversidad Marina en España
España es de los primeros países europeos en cuanto a biodiversidad marina. No obstante, pocas son las zonas marítimas protegidas del país. Una de las causas es la poca información que se tiene sobre estos corales.
Ejemplos de Zonas Marinas con Corales en España:
- El banco de la Concepción: es una montaña submarina situada a 75 kilómetros al norte de la isla de Lanzarote. Esta elevación parte de una profundidad de 2.000 metros hasta los 150 metros de profundidad en su cima. Su relieve junto a las corrientes marinas crea un fenómeno de afloramiento, en el que las aguas profundas cargadas de nutrientes ascienden.
- El Canal de Menorca: es un corredor marino de más de 36 kilómetros que divide las islas de Mallorca y Menorca.
- Corales en el Banco de Galicia: Situado a 180 kilómetros de la costa gallega, este monte submarino alberga una gran biodiversidad. Los arrecifes ocupan una extensión de más de 30.000 hectáreas, donde se incluyen corales blancos de aguas frías.
- Las Islas Medes (Gerona): Comprende 21,5 hectáreas terrestres y 511 hectáreas marinas de un valor ecológico excepcional que las convierte en un lugar único en el Mediterráneo. Están formadas por siete islotes y algún que otro espectacular arrecife de coral. Este archipiélago está situado en el Parque Natural de Montgrí.
- El entorno marino de Doñana: es un rincón muy rico en biodiversidad. Según investigaciones de Oceana en sus inmersiones, en el frente costero de Rota y Chipiona hay densas colonias de corales árbol y anaranjados.

Investigación y Desarrollo de Protectores Solares Sostenibles
Otro ingrediente preocupante en los protectores solares es el octilmetoxicinamato, cuya presencia en el agua puede tener consecuencias negativas para el medio ambiente marino. Las nanopartículas de dióxido de titanio, presentes en algunos protectores solares, pueden liberarse en grandes cantidades en el mar, especialmente cuando los bañistas se sumergen en el agua.
La colaboración entre científicos, expertos en dermatología y la industria cosmética es fundamental para encontrar soluciones sostenibles en la protección solar. Los aminoácidos similares a la micosporina, derivados de algas marinas, ofrecen una protección solar natural y efectiva. Además de los MAA, se están explorando otros compuestos naturales como extractos de plantas y aceites esenciales con propiedades protectoras.
Los protectores solares biodegradables están formulados con ingredientes que se descomponen de manera natural en el medio ambiente, evitando la acumulación de sustancias dañinas. Por el contrario, los filtros solares químicos permanecen durante mucho tiempo en el agua. Algunos son disruptores endocrinos y se acumulan en los organismos marinos, provocando diferentes toxicidades y patologías.
Los protectores solares son muy importantes para el cuidado de nuestra piel. En este aspecto, HerboGreen destaca por sus protectores solares dentro de la línea Cicalmatri, tanto de factor de protección 30, como SPF50.
Además de tener en cuenta el listado anterior de ingredientes contaminantes, también deberías considerar el poder de resistencia al agua de la crema solar que utilizas. De este modo, te planteamos: ¿qué protector solar contamina más? ¿Aquel que limita el número de los ingredientes de la lista negra?
Mas allá de la simple composición química de la crema, existen estudios que acreditan que la crema solar Safe Sea tras 90 minutos de actividad acuática, no ha interactuado con el agua ni en su medio adyacente. La crema solar Safe Sea resta sólidamente adherida a nuestro cuerpo. Además como efecto multiplicador, hemos eliminado de nuestras formulaciones cualquier producto químico que tenga un estudio científico que indique que puede ser dañino para el medio marino. Así lo acredita la Fundación Internacional Friends Of The Sea. Cuya misión humanitaria es la conservación del medio ambiente.
Actualmente, es considerada como el principal estándar de certificación para productos y servicios que respetan y protegen el medio ambiente marino. ¡Otro elemento más a tener en cuenta! El Óxido de Zinc no nanoparticulado (importante) ofrece una protección solar de amplio espectro más eficaz contra los rayos UVA/UVB. La palabra clave aquí es No-NANO. Pregunta en tu farmacia más cercana por esta marca.
El Proyecto Sunscreen-Index
Cada año se vierten en mares y océanos entre 6.000 y 14.000 toneladas de crema solar. Miles de toneladas de cremas solares llegan anualmente al océano procedentes, en gran medida de las playas, donde una parte de lo que las personas se aplican en la piel acaba en el mar. La ciencia comprobó hace tiempo que sus ingredientes activos, los filtros ultravioleta (UV), causan ciertos daños en ecosistemas marinos como los tan amenazados arrecifes de coral.
La ecotoxicóloga Araceli Rodríguez Romero del ICMAN-CSIC responde así a esta cuestión: “Por el momento, no existe una crema solar totalmente inocua o biodegradable porque no se puede prescindir de los filtros UV en su formulación. Además, la matriz compleja de ingredientes dificulta identificar con exactitud los que son responsables del impacto ambiental. Para lograrlo, considera fundamental que la propia industria cuente con herramientas que permitan evaluar ambientalmente el producto desde su diseño. Ese es el objetivo del proyecto Sunscreen-Index dirigido por el grupo de Ecotoxicología del ICMAN-CSIC.
“La ciencia, por sí sola, no puede responder a la demanda de la sociedad de productos más respetuosos con el medio ambiente que, a su vez, sigan protegiendo la piel. Necesitamos tender puentes con la industria, que también busca atender a esa demanda, pero no es sencillo. Para seguir recabando evidencia sobre el daño ambiental de los protectores solares, Sunscreen-Index analiza los efectos de diversas cremas comerciales, y no solo de algunos de sus componentes, como han hecho la mayoría de los estudios hasta ahora.
“No es obligatorio especificar cuáles son los ingredientes activos del producto porque en Europa los protectores solares se consideran cosméticos y no medicamentos, como sí ocurre en Estados Unidos”, añade Rodríguez.
Tampoco el daño de los fotoprotectores es el mismo en todas las etapas de la vida de los organismos marinos. Como relata Rodríguez, “la mayoría de los estudios se centran en un momento concreto del desarrollo, la fase adulta o la larvaria, sin contemplar el ciclo completo. Con Sunscreen-Index estamos dando ese paso”.
Una de las variables que integrarán dicho índice es precisamente la presencia y cantidad de crema solar en las aguas costeras. La idea es que el índice “permita a los gestores ambientales de los ayuntamientos, por ejemplo, saber si una playa ha rebasado un límite que requiera tomar medidas”, explica Antonio Tovar Sánchez, investigador principal del proyecto.
El proyecto TurisDron es un ejemplo de cómo el desarrollo tecnológico de un dispositivo sencillo, transferido a unos experimentos de detección de contaminantes inicialmente aislados, puede contribuir al objetivo, mucho más ambicioso, de mejorar la salud del océano para cuidar nuestra propia salud, y viceversa.