La urticaria es una enfermedad de la piel y las mucosas caracterizada por la presencia de habones o ronchas, picor intenso y, en ocasiones, ardor y dolor. Entre un 8 y un 20% de la población puede experimentar al menos un episodio de urticaria a lo largo de su vida.
La urticaria se clasifica según su duración en:
- Urticaria Aguda: Brotes de duración menor a seis semanas.
- Urticaria Crónica (UC): Brotes recurrentes, diarios o casi diarios, durante más de 6 semanas consecutivas.
Si la urticaria persiste durante más de 6 semanas, se considera crónica. La causa en la mayoría de los casos es desconocida, denominándose urticaria crónica espontánea.

¿Qué es la Urticaria?
La urticaria engloba un conjunto de enfermedades cuya lesión característica es el habón o roncha, que puede acompañarse o no de angioedema (hinchazón).
La urticaria suele presentar las siguientes características:
- Los habones se caracterizan por una afectación de la dermis superior con una zona central inflamada, rodeada de un halo eritematoso asociado a picor y calor.
- Las lesiones pueden aparecer en minutos, aumentar de tamaño y fusionarse con otras, o persistir de forma aislada y suelen desaparecer espontáneamente o tras tratamiento en menos de 24 horas.
- En el 50% de los casos podemos observar, además, angioedema asociado, debido a una inflamación de planos más profundos (dermis y tejido subcutáneo), que va a producir sensación de dolor o tirantez, con tendencia a afectar a mucosas y de resolución más lenta, pudiendo necesitar hasta 72 horas para su desaparición total.
Prevalencia y Clasificación
Se calcula que al menos el 20% de la población general presentará un episodio de urticaria aguda durante su vida. La lesión primordial de la urticaria es el habón, producido por la liberación de mediadores mastocitarios, principalmente histamina, en la dermis superficial. Como consecuencia de las acciones de este mediador, la urticaria se asocia con prurito y eritema de forma prácticamente constante.
Se define la urticaria crónica por la presencia de dichos habones (con o sin angioedema asociado) durante más de 6 semanas, bien diariamente, bien de forma recurrente varias veces por semana. Su prevalencia se estima en torno al 0,1% de la población, aunque algunos estudios consideran que puede llegar al 1%.
Es importante resaltar que la urticaria crónica espontánea se asocia en muchas ocasiones con urticaria inducible, principalmente con dermografismo (también llamada urticaria dermográfica o urticaria facticia) y con urticaria retardada por presión.
Tipos de Urticaria Crónica
La urticaria crónica se clasifica en función de la aparición de los habones de forma espontánea (urticaria crónica espontánea) o inducidos por algún estímulo físico (urticaria crónica inducible).
Duración de la Urticaria Crónica
Pocos estudios han analizado la duración de la urticaria crónica. En un trabajo realizado en España en 2004 se encontró que en aproximadamente el 50% de los pacientes la urticaria crónica duraba menos de 3 meses, y en el 80% los brotes se autolimitaban antes de un año; sin embargo, en el 9% duraba entre 1-5 años y en el 11% persistía más de 5 años. Además, existen casos individuales descritos de duración superior a 50 años.
Se ha observado que en el 70% de los pacientes, la urticaria crónica se resuelve en menos de 1 año. En el resto puede durar más tiempo. De hecho, en el 11-14% puede durar más de 5 años.

Causas de la Urticaria Crónica
En la etiopatogenia de la urticaria crónica se han implicado infecciones, mecanismos autorreactivos/autoinmunitarios, así como reacciones «seudoalérgicas» tanto con alimentos como con fármacos. No obstante, en un grupo importante de pacientes la etiología es desconocida y es la que denominamos urticaria crónica idiopática.
Posibles Causas:
- Infecciones: Asociación con Helicobacter pylori (H. pylori), infecciones bacterianas (dentales y nasofaríngeas), virales (hepatitis A y B) y parasitarias (Anisakis simplex, Blastocystis, entre otras).
- Autoinmunidad: Presencia de anticuerpos antitiroideos, autoanticuerpos dirigidos contra el receptor de alta afinidad de la IgE (Fc¿RI) o contra la propia IgE.
- Reacciones "Seudoalérgicas": Asociadas a fármacos (AINE) y alimentos.
- Factores Asociados: Estrés emocional y cambios hormonales durante la menstruación.
En la mayoría de las ocasiones, no es posible determinar las causas que provocan urticaria crónica. Hay un tipo de urticarias que se denominan urticarias inducibles que se producen en la zona en la que la piel entra en contacto con algún estímulo físico como frío, vibración, presión, agua, exposición al sol, etc. La más frecuente de este grupo se denomina dermografismo, que se produce tras el roce o rascado.
La falta de respuestas puede provocar angustia y desestabilización emocional. Al no cesar el proceso, se analizará la posibilidad de que sea reflejo de una enfermedad más seria y profunda. esto lleva a que el paciente en ocasiones recorra varios especialistas y se someta a innumerables pruebas que se hallan siempre dentro de la normalidad.
Diagnóstico de la Urticaria Crónica
El diagnóstico es clínico y en la exploración física se comprueba que se trata de las lesiones típicas de la urticaria. Además, hay algunos marcadores en sangre que ayudan a clasificar el tipo de urticaria, por ejemplo marcadores de autoinmunidad como anticuerpos antitiroideos, o marcadores de inflamación, niveles de IgE, etc.
Todas las guías internacionales demuestran que la gran mayoría de las pruebas de cribado que se realizan de forma indiscriminada en los pacientes con urticaria crónica no deben recomendarse de forma generalizada por su baja relación respecto a coste-efectividad.
Proceso Diagnóstico:
- Historia clínica detallada y exploración física.
- Pruebas de laboratorio básicas para descartar enfermedad sistémica.
- Análisis de sangre: hemograma, VSG, proteína C reactiva, bioquímica basal, perfil tiroideo, anticuerpos antitiroideos, estudio de complemento, IgE total y específicas, coprocultivos.
- ASST (Autologous Serum Skin Test) para descartar la forma autorreactiva/autoinmunitaria.
- Pruebas específicas para urticaria crónica inducible (test del cubito, test de presión controlada, provocación con calor, ejercicio, etc.).
- Biopsia cutánea (en casos de lesiones habonosas que duran más de 24h).
En pacientes con urticarias inducibles se deben realizar pruebas de estimulación específicas. Aunque la urticaria no es un proceso alérgico y por tanto, las pruebas alérgicas, en general, no son necesarias, a veces, ciertos tipos de alergia por alimentos u otras sustancias (las llamadas alergias de tipo I mediadas por IgE,), se pueden manifestar con lesiones muy similares.
Tratamiento de la Urticaria Crónica
El tratamiento de la urticaria dependerá de cada caso concreto, pero en general se basa en aliviar los síntomas y prevenir nuevos brotes. En la mayoría de los casos, los síntomas pueden controlarse con medicación antihistamínica.
En cuanto a la urticaria crónica, tenemos tratamientos disponibles para controlar los síntomas y que el paciente esté libre de lesiones y picor.
El tratamiento de elección son los antihistamínicos modernos no sedantes (loratadina, desloratadina, cetirizina, levocetirizina, rupatadina, bilaxtina, ebastina). Si no se objetiva respuesta se puede incrementar la dosis.
El tratamiento ideal de la urticaria crónica consiste, en primer lugar, en la identificación y eliminación de los posibles factores desencadenantes o causales, o, al menos, en su reducción significativa. Los pacientes con enfermedad activa deben intentar evitar aquellas situaciones agravantes como el estrés, el alcohol y el calor, o el ejercicio intenso, que pueden dar lugar a exacerbaciones.
Todo sobre la urticaria crónica espontánea | Síntomas, causas y tratamiento
Escalones Terapéuticos:
- Primer Escalón: Antihistamínicos H1 no sedantes de segunda generación a dosis estándar (loratadina, desloratadina, cetirizina, levocetirizina, fexofenadina, ebastina, bilastina, rupatadina o mizolastina).
- Segundo Escalón: Aumento de la dosis de los antihistamínicos H1 no sedantes hasta 4 veces la dosis habitual. Considerar cambiar de antihistamínico o añadir un inhibidor del receptor de los leucotrienos (montelukast).
- Tercer Escalón: Antihistamínicos H2, inhibidores de la calcineurina (ciclosporina, tacrolimus) y omalizumab.
En el año 2014 se aprobó un nuevo tratamiento, el omalizumab, que ha demostrado ser eficaz en controlar los síntomas de la urticaria crónica espontánea en un porcentaje significativo de pacientes que no responden a antihistamínicos.
Durante los brotes el niño no debe ingerir alimentos ricos en histamina (alimentos fermentados, conservas, marisco…), ni alimentos liberadores de histamina (fresa, chocolate, frutos secos…). El estrés puede empeorar el conjunto sintomático, pero a la vez los síntomas de la urticaria crónica generan estrés. Lo mejor es evitar situaciones tales como el ejercicio físico, la fiebre, el calor o frío intenso y el estrés emocional.
Con estos tratamientos se obtiene un control completo de la urticaria en la mayoría de los casos, si bien por el momento no tenemos un tratamiento que modifique el curso de la enfermedad y la cure.
Es importante destacar que, si bien no comporta riesgo vital (ni siquiera en aquellos casos en los que se asocia a angioedema), el impacto en la calidad de vida es muy elevado.