La dermatitis estival equina es una de las afecciones cutáneas más frecuentes en los caballos durante los meses de calor. En este artículo, te contamos todo sobre la dermatitis estival equina causada por la picadura del mosquito Culicoides. ¡Sigue leyendo!
Las afecciones en la piel de los caballos son cada vez más frecuentes, siendo muy necesario el control y la prevención de este tipo de enfermedades. Las picaduras de los insectos en caballos causan, entre otras cosas, dermatitis en este animal, siendo la dermatitis estival equina la más frecuente.

¿Qué es la Dermatitis Estival Equina?
La dermatitis estival equina es una hipersensibilidad en la piel del caballo, causada por las picaduras de determinados insectos especialmente de mosquitos Culicoides y otras especies, como las moscas Stomaxys calcitrans. Esta es además una de las causas más habituales de dermatitis equina y la de mayor importancia.
Concretamente en España hay varias especies que la provocan y su incidencia es mayor en el sur, donde el clima ayuda a que los mosquitos tengan un periodo de actividad más largo.
A este tipo de mosquitos le favorece el clima suave, la humedad y la falta de vientos, por lo que en verano, primavera y principios de otoño serán épocas en las que se debe prestar mayor atención para proteger a nuestros animales.
La piel es el órgano más extenso del caballo y la principal barrera con la que cuentan para protegerse, por lo que siendo una patología muy común es necesario prestar atención y tratarla adecuadamente.
Importancia de la piel en los caballos
Al caballo, la piel le sirve para regular su temperatura, controlar la presión arterial, protegerlo frente a las radiaciones solares, mantener sus reservas de agua y electrolitos y también le sirve como órgano sensorial. Por tanto, la buena salud de la piel será también un indicador de la buena salud del animal.
Causas de la Dermatitis Estival
Causas de dermatitis estacionales: variadas, pero la más frecuente es hipersensibilidad a la picadura de insectos. Es un proceso típico de meses de calor relacionado con la presencia de mosquitos. Afecta a machos y hembras, a animales de media edad aunque hay razas más predispuestas a sufrirla.
Culicoides es uno de los más representativos, también responsables de la transmisión de otras enfermedades infecciosas en los caballos. Después de la picadura se produce una reacción alérgica con una urticaria (picor). El caballo se rasca incluso hasta quedarse sin crin y cola o hacerse heridas.
Cuando hablamos de la prevención frente a la picadura de los mosquitos, siempre tenemos que empezar por lo fundamental, ¿cuándo aparecen los mosquitos? Con esta pista, es evidente que no debemos salir con nuestro caballo durante el atardecer a montar con él.
Dado que esta dermatitis suele aparecer en los meses cálidos, se cree que los factores climáticos, como el aumento de las temperaturas o de los valores de ozono, también pueden ser las causas, además de las picaduras de mosquito. Asimismo, los pastos ricos en proteínas, el estrés y las enfermedades subyacentes pueden influir.
Además, los científicos han demostrado que hay razas que pueden tener una mayor predisposición, como el poni de las Shetland.

Otras posibles causas
También hay más enfermedades de piel en primavera-verano que podemos confundir con la dermatitis estival; por ejemplo:
- Atopia o dermatitis alérgica de origen ambiental
- Dermatitis por contacto
- Dermatitis infecciosas
- Sarna
- Hongos
- Bacterias
- Piojos
- Alergia alimentaria
¿Cómo identificar la dermatitis por Culicoides?
Las patologías que causan en el caballo son similares a las que encontraremos en otras dermatitis, como las originadas por picaduras de pulgas. El animal sufrirá un prurito intenso, que puede ser temporal o permanente, especialmente en zonas más cálidas, donde hay más persistencia de insectos. Algunas formas de identificar que se trata de dermatitis:
- El caballo se mordisquea o rasca de forma continua.
- Erosiones o alteraciones en la piel.
- Pérdida de pelo.
Esta sintomatología se acentúa en caballos de más edad, incluso llegando a convertirse en síntomas crónicos. La dermatitis estival equina se puede encontrar en diferentes zonas del cuerpo del animal:
- Dorsal, afectando a cabeza y dorso, encontrándose especialmente en crines y cola.
- Ventral, afectando a las axilas principalmente y a otras extremidades.
- Mixta.
Los síntomas de la alergia (p. ej., zonas inflamadas y calvas) suelen ser reconocibles para el veterinario a primera vista. Si quiere confirmar su sospecha, puede realizar un test in vitro funcional (FIT). Con este test se comprueba la sensibilización del sistema inmunitario a ciertos alérgenos.
Tratamiento y Prevención
Cuando ya tenemos el problema, puede ser muy complicado controlar la urticaria. Al ser una reacción alérgica, no existen tratamientos específicos para esta afección, más que antinflamatorios esteroideos para calmar el dolor. Por ello, lo óptimo es trabajar contra los insectos que pueden provocar la dermatitis y tratar tanto al animal como a su hábitat.
Desgraciadamente, la dermatitis estival equina no tiene una cura definitiva, pero sí puede mantenerse bajo control con cuidados constantes. Además del tratamiento veterinario cuando es necesario, una rutina diaria de higiene y protección de la piel ayuda a reducir el picor y evitar que los brotes empeoren.
Si las heridas se infectan o el caballo tiene reacciones alérgicas fuertes, el tratamiento puede durar semanas. Sin embargo, si se trata a tiempo, la dermatitis estival equina tiene un buen pronóstico.
Medidas preventivas
Para proteger a tu caballo de la dermatitis estival equina, debes procurar limitar el contacto con mosquitos. Para ello, puedes usar mantas especiales para el pastoreo, mosquiteras en las puertas del establo e insecticidas. Si tienes a tu caballo en un establo abierto, deberás procurar que haya zonas de sombra, por ejemplo, con un cobertizo.
Lo mejor, en estos casos, es que permaneciera en el box y que el establo disponga de equipamiento preventivo ante la entrada de mosquitos. Otra parte importante es que el caballo evite zonas de agua estancadas y que no beba de dicha agua o de bebederos. Para hacer ejercicio, existe equipamiento para el caballo como mantas especiales que evitan la picadura de los insectos.
En cuanto a las condiciones de higiene, obviamente cuanto más limpio este el establo, mejor. También se pueden utilizar repelentes para mosquitos.

Tratamiento del caballo
Para aliviar el prurito causado por la alergia y las inflamaciones cutáneas asociadas, el veterinario le administrará glucocorticoides (cortisona). Si ha detectado gérmenes en la herida, también le dará antibióticos contra los patógenos bacterianos o antimicóticos contra los hongos.
Además, deberás curarle las heridas a tu caballo a diario, especialmente en días calurosos. Para ello, lávale cuidadosamente las zonas con prurito con agua limpia y las heridas grandes con productos especiales. Aunque una crin desgastada no es una imagen agradable, el caballo debe tener la oportunidad de rascarse. Impedírselo solo hará que aumentar el ya enorme estrés al que está sometido el animal.
La dermatitis estival equina deja a los caballos muy débiles. Por eso, es importante darles una alimentación equilibrada con suficientes nutrientes. Estos incluyen minerales, vitaminas (A y B) y oligoelementos (cobre, selenio y zinc).
En cuanto a las heridas provocadas por la dermatitis estival equina, puedes aplicar YODAL®, indicado para el tratamiento de la piel gracias a su acción desinfectante y poder detergente que facilita la limpieza y antisepsia de la piel. También mejora la cicatrización de las heridas y alivia al caballo, evitando que siga rascándose y agravando las heridas.
Tratamiento del hábitat del caballo
Para el tratamiento de insectos y con ello, la dermatitis estival equina, es importante mantener las medidas de higiene necesarias en el hábitat del animal. Algunos consejos son:
- Si es muy intensa la presencia de mosquitos, equipar la cuadra o el box con mallas que eviten el acceso de insectos a través de las ventanas.
- Evitar la presencia de aguas estancadas: La humedad hace proliferar estos insectos y sus larvas.
- Mantener una limpieza regular, aplicando tras ésta productos que nos ayuden a mantener la desinsectación de la cuadra y el transporte.
- Observar el entorno de forma regular.
Entre nuestra gama de productos, encontrarás una completa selección de productos insecticidas para el tratamiento del hábitat del caballo, dentro de la gama Arpón. Te recomendamos el uso de ARPON® G, aplicable tanto en establos como en transportes. En cuanto a los insectos rastreros el insecticida más efectivo es Arpón Diazipol.
En cuanto al día a día, puedes completar el tratamiento con LETAL® Laca Plus, un insecticida en aerosol muy potente, que terminará con los insectos voladores en el entorno del animal sin causar efectos secundarios, puesto que está elaborado pensando en no producir irritaciones. Su ausencia de aromas intensos favorece el confort del animal.
Suplementación alimenticia
Un primer paso importante en la gestión de la dermatitis estival es la suplementación alimenticia. Desde la primavera, antes de la actividad intensa de los insectos, se recomienda enriquecer la dieta del caballo con productos diseñados para fortalecer la piel y apoyar las defensas inmunitarias.
Algunos suplementos, como NODER de la línea UNIKA, están formulados para mejorar la respuesta del organismo frente a las picaduras, gracias a la presencia de ácidos grasos omega-3, extractos vegetales y algas marinas. Estos componentes ayudan a mantener la piel sana y hacen que el sudor del caballo sea menos atractivo para los insectos. Administrarlo antes del inicio de la temporada de riesgo puede marcar la diferencia, especialmente en caballos que ya han mostrado síntomas en años anteriores.
Protección diaria y física
Para proteger al caballo de las picaduras, es importante combinar repelentes químicos y naturales. Los productos a base de permetrina son eficaces, pero para una opción más suave se recomiendan los de aceite de Neem spray de neem, conocido por sus propiedades repelentes y calmantes. Usarlo diariamente, especialmente en las horas más críticas, ayuda a reducir el riesgo de picaduras.
La protección física también es fundamental. El uso de mantas transpirables anti-insectos y máscaras para cubrir áreas sensibles como los ojos y las orejas ayuda a prevenir las picaduras. En caballos especialmente sensibles, estos accesorios son esenciales para evitar el empeoramiento de los síntomas.
También es útil intervenir en el ambiente donde vive el caballo.
Para ello, desde Zotal Laboratorios recomendamos tratamientos con soluciones repelentes como Parasital Loción, con un ingrediente fijador que adhiere el producto al pelo del animal protegiéndolo durante 15 días de insectos y parásitos externos. Este debe aplicarse en horarios en los que son más activos los insectos (atardecer y noche) y también cuando lo saquemos de paseo.
Al ser un insecto de pequeño tamaño, tratar directamente la piel con esta solución ayudará a mantenerlo alejado de forma efectiva. Como además la loción está compuesta por ingredientes naturales, con base de Geraniol, está indicada para pieles especialmente sensibles, pues no tiene ningún componente químico que pueda afectar a pieles con tendencia alérgica.
Además, en climas húmedos, los productos resistentes al agua son mucho más eficientes.
Existen diversos tipos de máscaras para proteger la cara y principalmente las zonas más sensibles como son los ojos y las orejas.
También se puede prevenir la picadura del mosquito mediante la alimentación. Porque la piel es un tejido importantísimo para nuestro caballo y debemos hacer lo posible para mantenerla en perfecto estado utilizando todos los remedios disponibles.
Otros remedios
- El ajo: una de las plantas más conocidas y usadas del mundo, que debe ser tenida muy en cuenta por todo cuidador, ya que nos puede ayudar en numerosos frentes: ayuda a mantener un buen perfil sanguíneo y una vitalidad general.
- Antioxidantes: los antioxidantes son moléculas grandes y estables que tienen la capacidad de absorber los radicales libres del cuerpo. La presencia de toxinas (radicales libres) en el cuerpo es mucho más habitual y numerosa en los meses de verano. Por supuesto, no todos los antioxidantes tienen las mismas capacidades ni la misma utilización: así, por ejemplo, las vitaminas A y E son muy conocidas por sus propiedades antioxidantes, pero si se toman “puras” con la comida, lo que haremos será negar al organismo el resto de nutrientes.
📍HONGOS, ÁCAROS y CASPA en la PIEL de los CABALLOS📍 Te enseño a CURARLO📍
tags: #dermatitis #estival #caballos