Dermatitis por Quemadura Solar: Causas, Síntomas y Tratamiento

La quemadura solar se caracteriza por eritema y, en ocasiones, dolor y ampollas causados por la sobreexposición a la radiación solar ultravioleta. Es fundamental la prevención, con la evitación de la exposición solar y el uso de protectores solares. Las quemaduras solares resultan de la exposición a la radiación ultravioleta (UV); las longitudes de onda del espectro UVB (280 a 320 nm) causan los efectos más pronunciados. (Véase también Generalidades sobre los efectos de la luz solar).

Ya en primavera, la mayoría de las personas nos alegramos por el buen tiempo y los días más largos. La luz solar, en su justa medida, es un elemento beneficioso y tiene un efecto positivo sobre el sistema inmunitario, la psique y favorece la formación de vitamina D en la piel.

No obstante, tomar el sol también puede provocar reacciones cutáneas no deseadas. Todos sabemos que los efectos de los rayos ultravioleta (UV) no son siempre positivos, sino que también tienen efectos negativos, como son las arrugas y el cáncer de piel, pero también pueden provocar otro tipo de reacciones anormales. En estos casos, la piel no responde frente a la radiación UV con los mecanismos habituales de protección como son el bronceado y el engrosamiento, sino con picor, ardor, manchas. Hablamos de lo que popularmente se conoce como “alergia al sol”.

Consejos para Prevenir las Quemaduras Solares | BIODERMA

Signos y Síntomas de las Quemaduras Solares

Los signos y síntomas de quemaduras solares aparecen en 1 a 24 horas, excepto en reacciones graves, con un pico dentro de las primeras 72 horas (por lo general entre las 12 y las 24 horas). Los cambios en la piel varían de eritema leve, con posterior descamación superficial, a dolor, hinchazón, sensibilidad de la piel, y ampollas.

Quemadura solar severa puede causar ampollas y dolor intenso.

Pueden aparecer síntomas generales (p. ej., fiebre, escalofríos, debilidad y shock), similares a los de una quemadura térmica, si se ve afectada un área corporal extensa; estos síntomas pueden deberse a la liberación de citocinas inflamatorias como la IL-1. La piel muy quemada por el sol puede exfoliarse días después.

La piel puede exfoliarse días después de una quemadura solar.

Las complicaciones más frecuentes de la quemadura solar son la infección secundaria, pigmentación con manchas permanentes, y un aumento significativo del riesgo de cáncer de piel. La piel exfoliada puede ser extremadamente vulnerable a la luz solar durante varias semanas.

¿Qué es realmente la alergia al sol y cuáles son sus causas?

Lo que comúnmente conocemos como “alergia al sol” describe más bien diversas enfermedades, englobadas bajo el término fotodermatosis. Todas estas enfermedades tienen en común que se desencadenan por una reacción anómala a la luz solar, principalmente a la radiación UV-A (320-400 nm).

La nomenclatura y clasificación de estas enfermedades es algo confusa. Para facilitar la comprensión es útil clasificarlas en fotodermatosis primarias y secundarias.

  • Las fotodermatosis primarias son inducidas por determinadas sustancias y la radiación electromagnética es el factor patogénico decisivo. Entre las fotodermatosis primarias encontramos:
    • Las fotodermatosis idiopáticas (si se desconoce la causa): entre ellas la erupción polimorfa lumínica (el tipo más común de fotodermatosis) y otras manifestaciones más raras como la urticaria solar, el prurigo solar, hydroa vacciniforme y la dermatitis actínica crónica.
    • Las reacciones fototóxicas, debidas a una reacción química entre los rayos UV con sustancias causantes de inflamación (procedentes de productos cosméticos, perfumes, medicamentos…) y generación de radicales libres, sin base inmunológica.
    • Las reacciones fotoalérgicas: afecciones raras, debidas a una respuesta inmune con creación de anticuerpos contra sustancias específicas como son medicamentos (determinados antibióticos, analgésicos, antihipertensivos, antipalúdicos y comprimidos para la deshidratación), plantas (como el apio, el perejil y los cítricos) y algunos perfumes y productos cosméticos.
  • Las fotodermatosis secundarias son consecuencia de otras enfermedades subyacentes (p. ej. lupus eritematoso, porfirias o xeroderma pigmentoso) que juegan un papel fundamental en su aparición.

A continuación nos vamos a centrar principalmente en la erupción polimorfa lumínica (EPL), la “alergia al sol” más frecuente, y describir sus síntomas y cómo prevenir, aliviar y calmar esta afección cutánea.

Los síntomas de la “alergia al sol” más frecuente, la erupción polimorfa lumínica

La «alergia al sol» se refiere sobre todo a la erupción polimorfa lumínica, un tipo de dermatosis que es la más frecuente de todas las enfermedades cutáneas provocadas por la luz solar (más del 90% de los casos). Se da con especial frecuencia en niños y en mujeres de entre 20 y 40 años por primera vez.

No se acompaña de una reacción alérgica clásica ni de una producción de anticuerpos asociada, no es una alergia en el sentido clásico. No obstante, se supone que existe una reacción inmunitaria alterada debido a que la luz ultravioleta convierte una sustancia que es inofensiva en sí misma en una sustancia tóxica o sensibilizadora.

En general, los síntomas aparecen cuando la piel no se ha expuesto a la luz solar durante mucho tiempo. Por ello, este tipo de alergia al sol es especialmente frecuente durante los meses de marzo a junio y durante las primeras vacaciones en la playa. Suele manifestarse en aquellas partes del cuerpo que no están acostumbradas al sol (escote, hombros, cuello, lados extensores de los brazos y piernas). Los síntomas de la EPL pueden variar mucho de una persona a otra (de ahí el nombre de polimorfa). Además, los síntomas pueden aparecer con retraso, horas e incluso días después de la exposición al sol:

  • La piel empieza a picar y a arder.
  • Aparecen manchas rojas y ronchas en la piel.
  • Se desarrollan granitos, nódulos o incluso ampollas.
  • La zona afectada de la piel puede hincharse.

¿Cuánto dura la alergia al sol?

Por norma general, los síntomas desaparecen al cabo de unos días, cuando el cuerpo deja de estar expuesto al sol.

Alergia al sol y quemaduras solares, cómo distinguirlas

Si bien es cierto que los síntomas de la alergia al sol y las quemaduras solares pueden confundirse, existen algunas diferencias que ayudarán a distinguir entre una y otra afección.

Quemadura solar Alergia al sol
Síntomas
  • Enrojecimiento y quemadura de una zona extensa de la piel
  • Ardor, tirantez, picor
  • En caso de quemaduras solares graves: ampollas
  • Enrojecimiento de la piel en zonas delimitadas, en forma de manchas
  • Picor severo
  • Ampollas, nódulos y granitos
Regiones afectadas
  • Frente, orejas, nariz
  • Cuero cabelludo
  • Espalda
  • Abdomen
  • Muslos
  • Pies
  • Zonas laterales de la cara
  • Escote
  • Brazos
  • Mano
  • Muslos
Primeras molestias De 3 a 5 horas después de la exposición al sol Horas e incluso días después de la exposición al sol
Particularidades Una vez que remite la quemadura, las zonas afectadas se suelen pelar Aparece en primavera, a principios de verano, en el primer viaje a la playa. A menudo se produce un efecto de habituación en el transcurso de la temporada de verano.

¿Desaparece la alergia al sol?

Como hemos indicado, la EPL se manifiesta sobre todo con la primera exposición prolongada al sol en primavera o a principios del verano, por lo que la intensidad de los síntomas disminuye en el transcurso de la estación cálida en la mayoría de los afectados. Se produce un «efecto de habituación».

Sin embargo, al año siguiente, la piel tiene que volver a acostumbrarse a la radiación solar más intensa después del invierno y, al principio, reacciona de nuevo con los síntomas cutáneos típicos de una alergia al sol.

Por lo que se refiere a las fotodermatosis en general, el grado de afectación varía de una persona a otra y depende sobre todo del tipo de fotodermatosis. Sin embargo, adoptando las medidas preventivas que mencionamos a continuación y recurriendo, en caso necesario, a alguno de los conceptos terapéuticos que describimos más abajo, los afectados pueden evitar los brotes graves y aliviar considerablemente los síntomas.

¿Cómo se puede prevenir la alergia al sol?

Las personas que tienen alergia al sol pueden hacer algunas cosas para evitar que se produzcan picores, ampollas y los otros síntomas asociados a esta afección:

  • Utilizar suficiente protección solar: Lo más importante, también cuando no se tiene alergia al sol, es asegurarse siempre de utilizar suficiente protección solar, con al menos un factor de protección solar (FPS) 30. Es también aconsejable que el producto esté libre de conservantes y colorantes. En caso de padecer otro tipo de fotodermatosis conocido en ocasiones como acné solar (o acné de Mallorca), es aconsejable usar productos de protección solar sin aceite (como geles especiales) y productos para el cuidado de la piel.
  • Llevar la ropa adecuada: También la ropa, especialmente aquella elaborada con material que dificulta el paso de la radiación UV, protege de los rayos del sol. Algunos accesorios como gorras, sombreros y bufandas pueden proteger algunas zonas especialmente sensibles como son el escote y el cuello.
  • Evitar salir en las horas de más sol: En las horas del mediodía, cuando la radiación es más intensa (entre las 11.00 y las 15.00 horas), es recomendable permanecer en el interior. No obstante, conviene recordar que si bien los cristales de las ventanas suelen bloquear gran parte de los rayos nocivos, dejan pasar parte de los rayos UV-A.
  • Fototerapia: En los casos de alergia solar muy severa, puede ser útil la fototerapia. Ya durante la primavera, antes de las vacaciones de verano, un dermatólogo especializado puede realizar varias sesiones de dosis crecientes de luz UV. Esta exposición selectiva y controlada a la luz solar la hace menos sensible. El uso de este método para prevenir los episodios estacionales de la erupción polimorfa lumínica se considera probado y es generalmente bien tolerado.
  • Atrapar los radicales libres: Algunos expertos creen que la EPL está causada por los radicales libres, es decir, por los compuestos reactivos del oxígeno. Por ello, puede ser recomendable tomar antioxidantes (como vitamina E, beta-caroteno, ácidos grasos omega-3…) para prevenir los síntomas de la alergia al sol.

¿Cómo se pueden aliviar y tratar los síntomas de la alergia al sol?

Por norma general, basta evitar el sol en los días siguientes a la aparición de las manifestaciones cutáneas agudas. Si no fuera posible, es aconsejable aplicarse una crema solar con un factor de protección solar (FPS) suficientemente alto y cubrir la piel con ropa en la medida de lo posible (pantalones largos, mangas largas, sombrero).

En la fase aguda alguno de los métodos de prevención puede servir también para aliviar y tratar los síntomas. Además existen medidas adicionales como:

  • El hielo, las compresas refrescantes y las cremas hidratantes (after sun, aloe vera) alivian el picor en las zonas afectadas. El frío hace que los vasos se contraigan y que los síntomas y la hinchazón disminuyan.
  • Los preparados de cortisona detienen las reacciones inflamatorias de la piel.
  • Los antihistamínicos en forma de pomada y pastillas también reducen el picor.
  • En el caso de las reacciones fotoalérgicas y fototóxicas, la persona afectada también debe evitar la sustancia desencadenante.

Tratamiento de las quemaduras solares

Deben evitarse exposiciones posteriores hasta que las quemaduras solares hayan desaparecido por completo. Las compresas con agua corriente fría y los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos orales pueden aliviar los síntomas, igual que los tratamientos tópicos (p. ej., aloe vera, otras lociones con base acuosa). Los productos a base de vaselina deben evitarse en las quemaduras solares graves. Los corticosteroides tópicos no son más eficaces que las compresas frías. Las áreas con ampollas deben tratarse de manera similar a otras quemaduras de espesor parcial (véase Cuidado inicial de la herida), con vendajes estériles y ungüentos antimicrobianos.

Deben evitarse los ungüentos o lociones que contengan anestésicos locales (p. ej., benzocaína o difenhidramina) debido al riesgo de dermatitis alérgica de contacto.

El tratamiento temprano de las quemaduras solares graves y extensas con corticoides sistémicos (p. ej., prednisona oral, 20 a 30 mg 2 veces al día durante 4 días en adultos o adolescentes) puede aliviar las molestias, aunque su uso es controvertido.

Prevención de las quemaduras solares

Las precauciones simples (p. Ya en primavera, la mayoría de las personas nos alegramos por el buen tiempo y los días más largos. La luz solar, en su justa medida, es un elemento beneficioso y tiene un efecto positivo sobre el sistema inmunitario, la psique y favorece la formación de vitamina D en la piel. Esta vitamina no solo desempeña un papel regulador en la homeostasis del calcio y del fósforo sino que también es importante en la modulación de la respuesta inmune.

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