Los estilos de vida contemporáneos, el estrés y las variaciones abruptas de temperatura pueden incidir negativamente en el tratamiento de las pieles secas, delicadas y propensas a la dermatitis atópica. Si percibes que tu piel está clamando por auxilio, no estás solo/a; en este artículo, te brindaremos apoyo. Es fundamental aprender a cuidar adecuadamente la piel cuando se padece dermatitis atópica, ya que puede representar un desafío considerable.
¿Qué es la alergia al sol y cuáles son sus causas?
Lo que comúnmente conocemos como “alergia al sol” describe más bien diversas enfermedades, englobadas bajo el término fotodermatosis. Todas estas enfermedades tienen en común que se desencadenan por una reacción anómala a la luz solar, principalmente a la radiación UV-A (320-400 nm). La nomenclatura y clasificación de estas enfermedades es algo confusa. Para facilitar la comprensión es útil clasificarlas en fotodermatosis primarias y secundarias.
Las fotodermatosis primarias son inducidas por determinadas sustancias y la radiación electromagnética es el factor patogénico decisivo. Entre las fotodermatosis primarias encontramos:
- Las fotodermatosis idiopáticas (si se desconoce la causa): entre ellas la erupción polimorfa lumínica (el tipo más común de fotodermatosis) y otras manifestaciones más raras como la urticaria solar, el prurigo solar, hydroa vacciniforme y la dermatitis actínica crónica.
- Las reacciones fototóxicas, debidas a una reacción química entre los rayos UV con sustancias causantes de inflamación (procedentes de productos cosméticos, perfumes, medicamentos…) y generación de radicales libres, sin base inmunológica.
- Las reacciones fotoalérgicas: afecciones raras, debidas a una respuesta inmune con creación de anticuerpos contra sustancias específicas como son medicamentos (determinados antibióticos, analgésicos, antihipertensivos, antipalúdicos y comprimidos para la deshidratación), plantas (como el apio, el perejil y los cítricos) y algunos perfumes y productos cosméticos.
Las fotodermatosis secundarias son consecuencia de otras enfermedades subyacentes (p. ej. lupus eritematoso, porfirias o xeroderma pigmentoso) que juegan un papel fundamental en su aparición.
A continuación nos vamos a centrar principalmente en la erupción polimorfa lumínica (EPL), la “alergia al sol” más frecuente, y describir sus síntomas y cómo prevenir, aliviar y calmar esta afección cutánea.
Síntomas de la Erupción Polimorfa Lumínica (EPL)
La «alergia al sol» se refiere sobre todo a la erupción polimorfa lumínica, un tipo de dermatosis que es la más frecuente de todas las enfermedades cutáneas provocadas por la luz solar (más del 90% de los casos). Se da con especial frecuencia en niños y en mujeres de entre 20 y 40 años por primera vez.
No se acompaña de una reacción alérgica clásica ni de una producción de anticuerpos asociada, no es una alergia en el sentido clásico. No obstante, se supone que existe una reacción inmunitaria alterada debido a que la luz ultravioleta convierte una sustancia que es inofensiva en sí misma en una sustancia tóxica o sensibilizadora.
En general, los síntomas aparecen cuando la piel no se ha expuesto a la luz solar durante mucho tiempo. Por ello, este tipo de alergia al sol es especialmente frecuente durante los meses de marzo a junio y durante las primeras vacaciones en la playa. Suele manifestarse en aquellas partes del cuerpo que no están acostumbradas al sol (escote, hombros, cuello, lados extensores de los brazos y piernas). Los síntomas de la EPL pueden variar mucho de una persona a otra (de ahí el nombre de polimorfa). Además, los síntomas pueden aparecer con retraso, horas e incluso días después de la exposición al sol:
- La piel empieza a picar y a arder.
- Aparecen manchas rojas y ronchas en la piel.
- Se desarrollan granitos, nódulos o incluso ampollas.
- La zona afectada de la piel puede hincharse.
Por norma general, los síntomas desaparecen al cabo de unos días, cuando el cuerpo deja de estar expuesto al sol.
Alergia al sol y quemaduras solares: ¿Cómo distinguirlas?
Si bien es cierto que los síntomas de la alergia al sol y las quemaduras solares pueden confundirse, existen algunas diferencias que ayudarán a distinguir entre una y otra afección.
| Quemadura solar | Alergia al sol | |
|---|---|---|
| Síntomas | Enrojecimiento y quemadura de una zona extensa de la piel Ardor, tirantez, picor En caso de quemaduras solares graves: ampollas | Enrojecimiento de la piel en zonas delimitadas, en forma de manchas Picor severo Ampollas, nódulos y granitos |
| Regiones afectadas | Frente, orejas, nariz Cuero cabelludo Espalda Abdomen Muslos Pies | Zonas laterales de la cara Escote Brazos Mano Muslos |
| Primeras molestias | De 3 a 5 horas después de la exposición al sol | Horas e incluso días después de la exposición al sol |
| Particularidades | Una vez que remite la quemadura, las zonas afectadas se suelen pelar | Aparece en primavera, a principios de verano, en el primer viaje a la playa A menudo se produce un efecto de habituación en el transcurso de la temporada de verano |
Como hemos indicado, la EPL se manifiesta sobre todo con la primera exposición prolongada al sol en primavera o a principios del verano, por lo que la intensidad de los síntomas disminuye en el transcurso de la estación cálida en la mayoría de los afectados. Se produce un «efecto de habituación». Sin embargo, al año siguiente, la piel tiene que volver a acostumbrarse a la radiación solar más intensa después del invierno y, al principio, reacciona de nuevo con los síntomas cutáneos típicos de una alergia al sol.
¿Cómo se puede prevenir la alergia al sol?
Las personas que tienen alergia al sol pueden hacer algunas cosas para evitar que se produzcan picores, ampollas y los otros síntomas asociados a esta afección:
- Utilizar suficiente protección solar: Lo más importante, también cuando no se tiene alergia al sol, es asegurarse siempre de utilizar suficiente protección solar, con al menos un factor de protección solar (FPS) 30. Es también aconsejable que el producto esté libre de conservantes y colorantes. En caso de padecer otro tipo de fotodermatosis conocido en ocasiones como acné solar (o acné de Mallorca), es aconsejable usar productos de protección solar sin aceite (como geles especiales) y productos para el cuidado de la piel.
- Llevar la ropa adecuada: También la ropa, especialmente aquella elaborada con material que dificulta el paso de la radiación UV, protege de los rayos del sol. Algunos accesorios como gorras, sombreros y bufandas pueden proteger algunas zonas especialmente sensibles como son el escote y el cuello.
- Evitar salir en las horas de más sol: En las horas del mediodía, cuando la radiación es más intensa (entre las 11.00 y las 15.00 horas), es recomendable permanecer en el interior. No obstante, conviene recordar que si bien los cristales de las ventanas suelen bloquear gran parte de los rayos nocivos, dejan pasar parte de los rayos UV-A.
- Fototerapia: En los casos de alergia solar muy severa, puede ser útil la fototerapia. Ya durante la primavera, antes de las vacaciones de verano, un dermatólogo especializado puede realizar varias sesiones de dosis crecientes de luz UV. Esta exposición selectiva y controlada a la luz solar la hace menos sensible. El uso de este método para prevenir los episodios estacionales de la erupción polimorfa lumínica se considera probado y es generalmente bien tolerado.
- Atrapar los radicales libres: Algunos expertos creen que la EPL está causada por los radicales libres, es decir, por los compuestos reactivos del oxígeno. Por ello, puede ser recomendable tomar antioxidantes (como vitamina E, beta-caroteno, ácidos grasos omega-3…) para prevenir los síntomas de la alergia al sol.
Alergia al sol
Remedios Caseros para la Dermatitis Solar
En cosmética natural existen aceites vegetales y extractos de plantas que te pueden ayudar a cuidar y tratar la dermatitis atópica de forma eficaz. El aloe vera también es esencial en el cuidado de la dermatitis atópica. Las plantas más apropiadas para calmar los brotes de piel atópica y eccemas son la caléndula y la manzanilla. Los extractos de estas plantas tienen propiedades antisépticas, recuperadoras de la dermis y sedantes.
Remedios Naturales Específicos:
- Aloe Vera: Al aplicar el gel de esta planta sobre la piel dañada por la alergia al sol, notarás como la irritación desaparece en cuestión de segundos. Con aloe vera podemos reducir los efectos de muchas afecciones de la piel, como por ejemplo el eccema numular.
- Pepino: Tritura un pepino y aplica la pasta sobre las erupciones. Este remedio casero para combatir la alergia al sol no sólo aliviará el dolor de la irritación, sino que además evitará que aparezcan erupciones nuevas.
- Patata: Otro remedio casero para paliar los síntomas de la alergia al sol es rallar una patata cruda y aplicar lo rallado sobre las erupciones. La patata desinflamará, refrescará y calmará inmediatamente la irritación.
- Vinagre: Al igual que para las picaduras, el vinagre es un remedio casero también muy efectivo para tratar la alergia al sol. Empapa un paño o una toallita en vinagre y aplícala sobre la zona afectada. De esta manera reducirás la rojez y calmarás el picor.
- Leche: Este es un remedio casero que no solo sirve para los síntomas de la alergia al sol, sino también para tratar las quemaduras típicas del verano. Cuando empieces a notar los primeros síntomas de la alergia al sol, aplica un poco de leche sobre la piel y déjalo actuar unos 15 minutos. Después aclárate con agua fría y notarás como se calma la irritación.
- Bicarbonato de sodio: Al igual que con la avena, el bicarbonato de sodio es otro remedio casero contra la alergia al sol perfecto para la hora del baño. Disuelve una taza de bicarbonato sódico en un cubo y utiliza esa agua cuando te duches para paliar la irritación.
- Leche de coco y yogur: Al igual que con la leche de vaca, la de coco también es ideal para combatir la alergia al sol. Mezcla un poco de esta leche con un yogur natural y bébetelo. Inmediatamente notarás que el enrojecimiento y el picor remiten.
- Flor de saúco: La flor de saúco es otro de los remedios caseros más recomendables para combatir la alergia al sol. Cuece tres cucharadas de esta flor en medio litro de agua y déjalo reposar durante un minuto. Cuando se enfríe un poco aplícalo sobre la piel para combatir la picazón, la inflamación y el enrojecimiento provocado por la alergia al sol.
- Manzanilla: Esta hierba tiene propiedades antiinflamatorias, por lo que es perfecta para tratar el enrojecimiento y la irritación provocados por la alergia al sol. Hierve cinco bolsitas de manzanilla en una taza con agua, déjalo enfriar y después aplícalo sobre la piel.
Otros consejos útiles:
- Aceite de coco: El aceite de coco es un humectante natural que ayuda a mantener la piel hidratada y protegida.
- Baños de avena: Los baños de avena pueden ayudar a calmar la piel irritada y reducir la picazón causada por la dermatitis solar.
- Miel: La miel tiene propiedades antibacterianas y antiinflamatorias que pueden ayudar a calmar la piel irritada y promover la cicatrización de las lesiones causadas por la dermatitis solar.
Consideraciones Adicionales
El pH determina el grado de acidez o suavidad de la piel y se mide en una escala de 0 al 14 (0 = ácido y 14 = alcalino). El pH de la piel tiene la función de lubricar la misma y protegerla.
No esperes a que los granitos por el sol, el picor o el sarpullido solar arruinen tus días al aire libre. Empieza hoy a preparar tu piel para el sol. Sigue estos consejos prácticos y cuida tu piel de forma natural para disfrutar del sol de manera segura y mantenerla radiante y saludable durante toda la temporada.
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