Lunares: Diagnóstico, Tratamiento y Eliminación por un Cirujano Dermatólogo

Los lunares, también conocidos como nevus nevocelulares o melanocíticos, son lesiones pigmentadas de la piel, generalmente benignas, que aparecen desde la infancia hasta la edad adulta, aunque también pueden ser congénitos. Su número varía, pero el promedio es de alrededor de 20 lunares por persona, influenciado por factores como la herencia y la exposición solar a lo largo de la vida.

Su forma, tamaño y características también son variables, lo que requiere una valoración especializada por un dermatólogo. Esta valoración se apoya en la dermatoscopia, una técnica que mejora la sensibilidad diagnóstica para todo tipo de lesiones cutáneas, especialmente los nevus melanocíticos, evitando así cirugías innecesarias.

Examen de lunares

Diagnóstico de Lunares

El diagnóstico de los lunares generalmente se realiza mediante un examen visual de la piel por parte de un profesional de la salud. Durante este examen, el médico inspecciona la piel de la cabeza a los pies. Si se sospecha que un lunar puede ser canceroso, se extirpa y se envía a un laboratorio para su análisis microscópico.

Puedes incluir un examen de la piel como parte habitual de tu atención médica preventiva. Es bueno llegar a la cita bien preparado. Haz una lista con los cambios que hayas notado o cualquier síntoma nuevo que tengas. Si ya te sacaron un melanoma o un lunar, anota la ubicación de la lesión y la fecha en que te lo hicieron. No uses maquillaje ni esmalte de uñas para la cita.

Las manchas que justifican la preocupación médica incluyen a aquellas que de repente cambian de tamaño, forma o color, las sangrantes, que pican o se vuelven dolorosas. Otras pueden requerir atención por razones sociales o estéticas.

Características de los Lunares

Es importante recordar que los lunares pueden presentar una gran variedad de aspectos. Pueden ser de un color rosado, de un color tostado claro o marrón, e incluso azul negruzco. Pueden ser redondos u ovalados, o su forma puede ser irregular. Pueden ser planos o protuberantes, grandes o pequeños, con o sin pelos, moteados o uniformemente coloreados.

La genética (antecedentes familiares) influye en la predisposición a tener lunares. La mayoría aparecen durante los primeros 20 años de vida, pero pueden seguir surgiendo hasta los 40 años o más. Así, los lunares suelen comenzar a salir en la infancia tras los primeros veranos al sol. En un primer momento, los lunares son lisos y de un color marrón o negro, como una peca.

Cuando los años avanzan, los lunares cambian lentamente; la mayoría se vuelven más abultados y de un color más claro, aunque algunos no cambian en absoluto. Algunos, en última instancia, se aclaran lentamente y desaparecen. En otros casos, los lunares se abultan como una verruga e incluso pueden desarrollar un pequeño tallo. A veces los lunares pueden oscurecerse. Esto puede suceder después de la exposición al sol.

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Lunares Atípicos y Riesgo de Cáncer

Se ha demostrado que ciertos lunares tienen un riesgo más alto de volverse cancerosos. Los lunares que aparecen al nacer (nevus congénito), si son muy grandes, tienen mayor riesgo. También la presencia de un especial tipo de lunar, conocido como “displásico”, puede ser una señal de advertencia de un posible desarrollo de cáncer de piel. Estos lunares son más grandes que el término medio y de una forma irregular. Tienden a presentar un color desigual, con marrones mezclados con negros.

Un aumento en la exposición al sol también es considerado como un factor que incrementa la incidencia del cáncer de los lunares. Los lunares planos en las palmas, plantas del pie y genitales no son tan peligrosos como alguna vez se pensó. Los estudios han mostrado que un gran porcentaje de gente entre 20 y 30 años tiene al menos un lunar plano en estas áreas.

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Diferenciación entre Lunares, Pecas y Lentigos

Si una persona observa fijamente su piel, puede reparar en muchas áreas oscuras que no son lunares. Las pecas son muy comunes. A diferencia de los lunares, éstas raramente se hacen más grandes. Las pecas se acentúan por la exposición al sol y pueden desaparecer completamente en invierno. Mientras los lunares pueden aparecer en cualquier lugar de la piel, las pecas generalmente están limitadas a las áreas expuestas al sol, como la cara.

Cuando una persona adulta llega a la mediana edad, puede adquirir otras áreas pigmentadas que no son lunares ni pecas. Por ejemplo, las manchas marrones del tipo de las verrugas que aparecen en la cara o en el tronco, que presentan un aspecto como si estuvieran pegadas en la piel, probablemente son queratosis seborreicas. En otros casos, pueden aparecer múltiples manchas en las manos, antebrazos, escote y cara. Si son pequeñas y de color pardo, se llaman lentigos solares y salen con la edad.

Tratamiento de Lunares

La mayoría de los lunares no necesitan tratamiento. Si un lunar te avergüenza, puedes ponerte maquillaje para tratar de ocultarlo. Si tienes un pelo en un lunar, puedes cortarlo al ras de la piel o arrancarlo con una pinza pequeña. Todas las veces que cortes o irrites el lunar, mantén la zona limpia.

Además, si el lunar te molesta o notas cambios sospechosos en este, puedes hablar con tu dermatólogo sobre la posibilidad de someterte a una cirugía para quitarlo. La extracción de lunares es un procedimiento rápido que se realiza de forma ambulatoria. Durante la extracción, el profesional de atención médica adormece la zona que rodea al lunar y hace un corte para quitarlo. También puede cortar poco de piel sana si es necesario. El procedimiento puede dejar una cicatriz permanente.

Eliminación de Lunares y Verrugas en Clínica Dr. Arán

En Clínica Dr. Arán se emplean diferentes métodos para la eliminación de verrugas y lunares, dependiendo de su tipo y profundidad. Se realiza siempre con criterios clínicos rigurosos y priorizando el resultado estético. Para la eliminación de verrugas y lunares, dependiendo del tipo de lesión y la profundidad que alcance a nivel cutáneo pueden practicarse dos técnicas:

  • Electrocoagulación para lesiones superficiales: Se quema la lesión, formándose en unos pocos días una costrita. En 1 a 2 semanas la costrita se cae y queda, debajo, la piel nueva. Con el tiempo suele quedar una pequeña señal de un tono algo más claro que la piel circundante, pero que en todo caso queda mucho más estético que la lesión inicial.
  • Extirpación quirúrgica para lesiones más profundas: En este caso para eliminar la lesión hay que llegar a planos más profundos, y el defecto que queda debe cerrarse con puntos de sutura. Por tanto, queda una pequeña cicatriz.

Existen otras técnicas para quitar verrugas y lunares, por ejemplo la congelación mediante nitrógeno líquido o la extirpación con láser, pero en definitiva no son más que diferentes formas de coagulación tisular, es decir, quemadura de la lesión. El uso del láser de CO2, muy efectivo en lesiones superficiales y zonas visibles como el rostro, permite una vaporización controlada del tejido sin dañar la piel circundante. Por su parte, la crioterapia con nitrógeno líquido es útil para algunas verrugas víricas, especialmente en manos o pies. Cada método será valorado por el equipo del Dr.

Antes de someterse a un tratamiento para la eliminación de verrugas o lunares, es fundamental realizar una evaluación dermatológica y estética completa. En Clínica Dr. Arán, el equipo médico valora cada caso para garantizar no solo la seguridad del procedimiento, sino también unos resultados estéticamente satisfactorios y duraderos.

Factores Clave a Considerar

  • Naturaleza de la lesión: Se distingue entre verrugas víricas (contagiosas) y lunares benignos o sospechosos.
  • Localización anatómica: Zonas expuestas al sol o de fricción frecuente pueden requerir cuidados especiales postoperatorios.
  • Profundidad de la lesión: Las lesiones superficiales suelen tratarse con electrocoagulación; las profundas, mediante extirpación quirúrgica.
  • Riesgo de cicatriz: Algunos procedimientos, aunque eficaces, pueden dejar cicatrices leves.

El tratamiento de verrugas y lunares no solo mejora la apariencia estética de la piel, sino que también puede prevenir complicaciones futuras, especialmente en lesiones con potencial de malignidad.

Cuidados Postoperatorios en Clínica Dr. Arán

El postoperatorio tras una intervención de eliminación de verrugas o lunares en Clínica Dr. Arán es sencillo, pero requiere ciertas precauciones para garantizar la correcta cicatrización y evitar complicaciones. La atención personalizada tras el procedimiento es clave para un resultado estético óptimo.

Cuidados y Consideraciones

  • Evitar la exposición solar sobre la zona tratada durante al menos 3 semanas. Usar protector solar de alta protección si no se puede evitar.
  • No rascar ni desprender la costra que se forma tras la electrocoagulación; esta protegerá la piel nueva que está creciendo debajo.
  • Higiene diaria suave, utilizando jabones neutros y secando sin frotar.
  • Uso de cremas cicatrizantes o regeneradoras según prescripción médica.
  • Evitar maquillaje en zonas faciales tratadas durante los primeros días.
  • Control médico de seguimiento, especialmente si se ha enviado la lesión a biopsia.
  • Retirada de puntos, en caso de extirpación quirúrgica, tras 7-10 días, según la zona y el tipo de sutura utilizada.
  • Actividad física moderada, evitando el sudor excesivo sobre la zona tratada durante los primeros días.

En Clínica Dr. Arán se realiza una evaluación previa para minimizar cualquier riesgo y ofrecer un tratamiento adaptado a las características de la piel y tipo de lesión de cada persona.

Posibles Complicaciones

Principales complicaciones que pueden presentarse:

  • Cicatrices visibles o hipopigmentadas: Tras la eliminación, puede quedar una marca más clara que la piel circundante. En casos puntuales y según la técnica empleada (como extirpación con sutura), la cicatriz puede ser más notoria, aunque suele mejorar con el tiempo.
  • Infecciones locales: Como en cualquier procedimiento que implique incisión o quemadura del tejido, existe un riesgo leve de infección. El seguimiento postoperatorio y el uso de antisépticos disminuyen significativamente esta posibilidad.
  • Reacciones inflamatorias: Puede haber enrojecimiento, hinchazón o molestias temporales en la zona tratada. Estos síntomas suelen desaparecer en pocos días.
  • Recidiva de la lesión: En casos como verrugas víricas, especialmente si no se ha eliminado por completo el tejido afectado, existe la posibilidad de reaparición.
  • Hipercromía postinflamatoria: En pieles oscuras o muy sensibles, puede aparecer una mancha más oscura en la zona, aunque suele desvanecerse con el tiempo y el uso de protección solar.
  • Aparición de queloides: Se debe a una respuesta de cicatrización anormal de la piel, que presenta un crecimiento anormal, más allá de los bordes de la lesión.

La experiencia del Dr. Arán, junto con el uso de tecnología avanzada y el seguimiento postoperatorio personalizado, minimiza estos riesgos.

Preguntas Frecuentes

Antes de iniciar cualquier tratamiento, el equipo médico de Clínica Dr. Arán realiza una evaluación dermatológica que permite determinar si la lesión es benigna o si requiere un análisis más profundo, como una biopsia.

¿Cuánto tiempo tarda en curarse la piel después de la eliminación de un lunar o verruga?

Depende de la técnica empleada y del tipo de piel. En general, si se utiliza electrocoagulación, la costra se cae entre 7 y 14 días después, y la zona se regenera completamente en 3 a 4 semanas.

¿Cuál es la diferencia entre verrugas víricas y lunares?

Las verrugas víricas son lesiones contagiosas causadas por el virus del papiloma humano (VPH), mientras que los lunares, o nevus, son proliferaciones benignas de células pigmentadas. Su tratamiento es distinto, y en Clínica Dr.

¿Existe riesgo de que una verruga vírica vuelva a aparecer después del tratamiento?

En el caso de las verrugas víricas, existe una probabilidad de recidiva si el virus persiste en la piel. Sin embargo, la extirpación quirúrgica completa o tratamientos con electrocoagulación profunda disminuyen este riesgo.

¿Cuándo debo preocuparme por un lunar?

Sí. Los cambios en la morfología, color, bordes, tamaño o si presenta sangrado, picor o dolor pueden ser signos de alerta. En Clínica Dr.

¿Qué técnicas se utilizan para eliminar lunares y verrugas?

Dependerá del tipo de lesión, pero las más frecuentes son la electrocoagulación para lesiones superficiales y la extirpación quirúrgica con puntos de sutura en lesiones más profundas. En algunos casos, también puede utilizarse el láser CO2 o crioterapia.


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