El eczema, también conocido como dermatitis, es una afección inflamatoria de la piel que puede manifestarse en diversas áreas del cuerpo, incluyendo el ombligo. Esta condición puede causar molestias significativas debido a la picazón, enrojecimiento y descamación de la piel.
¿Qué es el Eczema?
El término "eczema" se utiliza para describir una variedad de afecciones cutáneas que causan inflamación. La piel parece hervir, significado etimológico de la palabra eccema, que procede del griego y cuyo significado es “ebullición”. Los eccemas de causa alérgica son las dermatitis atópica y la dermatitis de contacto. Es un cuadro clínico en el que se produce una inflamación de la piel caracterizada habitualmente por la presentación de eritema, edema y vesículas en una zona localizada del cuerpo o en ocasiones con lesiones más extendidas. Posteriormente, las vesículas se pueden romper y dejar fluir un contenido pegajoso que llegará a formar costras al secarse. En la forma subaguda las lesiones tienen una mayor duración temporal.
Los eccemas considerados de origen alérgicos son la dermatitis atópica y la dermatitis de contacto. Es una reacción inflamatoria producida por agentes externos que contactan con la piel, habitualmente por contacto directo, aunque también se puede desencadenar por contactos indirectos.
Los eccemas de causa alérgica son las dermatitis atópica y la dermatitis de contacto. En el control de estas dermatitis es muy importante evitar aquellas sustancias responsables de la reacción.
Causas del Eczema en el Ombligo
El eczema en el ombligo puede ser causado por diversos factores. A continuación, se describen algunas de las causas más comunes:
- Dermatitis Atópica: La dermatitis atópica (DA) es una enfermedad cutánea inflamatoria crónica y recurrente de la piel, de mecanismo inmunológico, en la que, como consecuencia de reacciones de hipersensibilidad a antígenos variados (alimentos, neumoalergenos, proteínas bacterianas), en niños genéticamente predispuestos, se liberan una serie de factores inflamatorios que producen en la piel lesiones de eccema. Estas lesiones eccematosas están constituidas por espongiosis, edema y microvesículas, que dan lugar a prurito, irritación cutánea, rascado y lesiones inflamatorias simétricas, de aspecto y localización variable según la edad y la ubicación de la enfermedad.
- Dermatitis de Contacto: La dermatitis de contacto es una inflamación de la piel causada por una reacción alérgica tras el contacto, generalmente mantenido en el tiempo, con sustancias de pequeño tamaño molecular capaces de atravesar la piel. La dermatitis de contacto es más frecuente en niños con DA, ya que la alteración de la barrera cutánea que supone la DA permite el acceso de los alergenos.
- Infecciones: Las infecciones bacterianas o fúngicas en el ombligo pueden desencadenar o exacerbar el eczema.
- Irritantes: El contacto con jabones fuertes, productos de limpieza, o ciertas telas puede irritar la piel sensible del ombligo.
- Higiene Deficiente: Una higiene inadecuada puede llevar a la acumulación de suciedad y bacterias, lo que puede irritar la piel del ombligo.
Es difícil distinguir una dermatitis de contacto irritativa de una de tipo alérgico, ya que en muchas ocasiones, las sustancias que desencadenan estas reacciones lo hacen a través de ambos mecanismos.
Síntomas del Eczema en el Ombligo
Los síntomas del eczema en el ombligo pueden variar en intensidad, pero generalmente incluyen:
- Picazón: El prurito, la historia familiar y personal de enfermedades relacionadas con la atopia, así como las lesiones cutáneas crónicas, que cursan en brotes (casi siempre típicas) son los criterios prácticamente constantes.
- Enrojecimiento: Inflamación y enrojecimiento de la piel alrededor del ombligo.
- Descamación: Piel seca y escamosa.
- Vesículas: Pequeñas ampollas que pueden supurar líquido.
- Costras: Formación de costras después de que las vesículas se rompen.
- Engrosamiento de la piel: Con el tiempo, la piel puede engrosarse y volverse coriácea debido al rascado constante.
Las lesiones elementales de la dermatitis atópica son: eccema, caracterizado por zonas de eritema, edema, vesiculación, exudación y costras; prurigo, constituido por pequeñas pápulas con vesícula en su cúspide, que desaparece rápidamente con el rascado, siendo sustituida por una pequeña costra; y liquenificación, con placas mal delimitadas, engrosadas, recorridas por surcos que delimitan áreas romboidales brillantes. Pueden presentarse de forma aguda, con exudación serosa muy pruriginosa, subaguda, descamativa y con excoriaciones, y de forma crónica, con engrosamiento de la piel y acentuación de los pliegues. Las distintas fases pueden coexistir o sucederse en el tiempo. Todo ello sobre una piel seca.
Tratamiento del Eczema en el Ombligo
El tratamiento del eczema en el ombligo se enfoca en aliviar los síntomas y prevenir futuras recurrencias. Aquí hay algunas estrategias de tratamiento comunes:
- Higiene Suave: Limpie el ombligo diariamente con agua tibia y un jabón suave sin fragancia. Seque completamente la zona después de la limpieza.
- Emolientes: Aplique cremas o ungüentos emolientes varias veces al día para mantener la piel hidratada.
- Corticosteroides Tópicos: En casos de inflamación severa, el médico puede recetar corticosteroides tópicos para reducir la inflamación y la picazón. Clásicamente, se utilizan corticoides tópicos. La elección del preparado varía en función de la edad, la extensión y la gravedad de las lesiones. En lactantes y en la cara y axilas, preferiremos la hidrocortisona en crema, dos dosis diarias. En lesiones cronificadas en extremidades, se pueden utilizar los corticoides de potencia alta en pomada o ungüento. Una sola dosis diaria en capa fina para controlar los posibles efectos secundarios, como: atrofia cutánea, petequias, estrías atróficas, hipertricosis, despigmentación o foliculitis. Son posibles efectos sistémicos con los de alta o muy alta potencia a dosis superiores a 20 g en niños y 10 g en lactantes. Hay que recordar que el pañal actúa como una cura oclusiva y puede aumentar la absorción hasta 100 veces.
- Antihistamínicos: Para reducir el picor, utilizaremos en niños mayores de 6 semanas hidroxicina (2 mg/kg/día fraccionados en dos dosis) por el efecto sedante, que añade a su acción antihistamínica.
- Evitar Irritantes: Identifique y evite los productos o materiales que puedan estar irritando la piel del ombligo.
- Tratamiento de Infecciones: Si hay una infección bacteriana o fúngica, el médico puede recetar antibióticos o antifúngicos tópicos u orales.
Para tratar la inflamación se emplean los corticoides tópicos, ajustando su potencia antiinflamatoria según las regiones anatómicas afectadas y la gravedad de los síntomas. Se administrarán una o dos veces al día, durante un tiempo, sin que se superen los 15 días, y se aplicará una pequeña cantidad que forme una capa fina y dando un pequeño masaje que favorezca su penetración en la piel. En las fases agudas se emplearán formulaciones de crema, gel y espuma; en las fases subagudas pomadas, y en los casos de intensa liquenificación (engrosamiento de la piel quedando una superficie áspera y seca) son útiles los ungüentos.
Es importante seguir las indicaciones del médico en cuanto al tipo de tratamiento, la frecuencia de aplicación o tomas y la duración del tratamiento.
Prevención del Eczema en el Ombligo
Algunas medidas preventivas pueden ayudar a reducir el riesgo de eczema en el ombligo:
- Mantener la piel hidratada: Aplicar emolientes regularmente.
- Evitar irritantes: Usar productos de higiene suaves y evitar materiales irritantes.
- Secar bien la zona: Asegurarse de que el ombligo esté completamente seco después de bañarse o nadar.
- Evitar el rascado: Mantener las uñas cortas para minimizar el daño por rascado.
Diagnóstico Diferencial
Es crucial diferenciar el eczema en el ombligo de otras afecciones cutáneas que pueden presentar síntomas similares. Algunas de estas afecciones incluyen:
- Psoriasis: Las lesiones de psoriasis suelen ser placas y pápulas eritematosas de bordes bien delimitados y cubiertas de escamas gruesas blanquecinas características, el raspado de las escamas deja al descubierto una superficie hemorrágica característica muy típica de la enfermedad.
- Dermatitis Seborreica: Suele ser más precoz, localizada en el cuero cabelludo (costra láctea), cejas y pliegues inguinales. Presenta descamación importante y exudado sebáceo, amarillento. Afecta el área del pañal y pliegues.
- Infecciones Fúngicas: La realización de cultivos microbiológicos para hongos, bacterias y virus pueden ser útiles para descartar la patología infecciosa que se parece a la DA (tiñas, impétigo, etc.) o infecciones secundarias que complican las lesiones del eccema atópico (impetiginización, eccema herpeticum, etc.).
Un diagnóstico preciso es fundamental para asegurar un tratamiento adecuado.
Dermatitis Nerviosa
La dermatitis nerviosa se asocia estrechamente a ciertos estados como la ansiedad, el estrés, entre otros, que alteran al sistema nervioso y, en consecuencia, pueden desencadenar este trastorno de la piel.
La dermatitis atópica nerviosa puede aparecer como resultado de distintos estados del sistema nervioso como el estrés y la ansiedad. Se caracteriza por una afección de la piel que se manifiesta en distintas partes del cuerpo con enrojecimiento y prurito.
Es importante tratar la dermatitis atópica nerviosa como es debido, sino también intentar aliviar los factores que la desencadenan: las situaciones de estrés, nervios y ansiedad.