Eczema y Alergia al Polen: Información Detallada

Al acabarse el invierno, llegan los días soleados, pero cada año, junto con el buen tiempo, vuelve uno de los enemigos más famosos de los que sufren Dermatitis Atópica (DA): ¡el polen! Si eres de las que celebra la llegada de la primavera o de las que la teme porque no paras de estornudar, es importante entender cómo el polen puede afectar tu piel, especialmente si tienes eczema.

Granos de polen bajo microscopio.

¿Qué es la Dermatitis Atópica (Eczema)?

La dermatitis atópica o eczema atópico es una enfermedad no contagiosa, benigna, pero molesta, ya que puede durar mucho tiempo. La DA es una enfermedad inflamatoria de la piel que dura toda la vida, aunque suele cursar en brotes con intervalos de tiempo libre de enfermedad. Decimos que es por tanto una enfermedad crónica ya que una vez que aparece se va a mantener a lo largo del tiempo con diferentes manifestaciones y grados de afectación. Lo más característico de esta enfermedad es la extrema sequedad cutánea que va a originar un picor intenso con el consiguiente rascado y aparición de lesiones cutáneas eccematosas.

Se caracteriza por sequedad cutánea importante, que va a originar picor intenso y lesiones típicas de eccema con enrojecimiento y descamación. La dermatitis atópica se caracteriza por sequedad cutánea importante que va a originar picor intenso y lesiones típicas de eccema con enrojecimiento y descamación. Lo más llamativo de esta enfermedad es el intenso prurito que obliga a rascarse incluso mientras se está dormido. Este picor aumenta especialmente por la noche y en situaciones de estrés.

En un 80% de los casos de dermatitis atópica existe una historia familiar positiva, lo que implica un patrón hereditario tipo poligénico. La dermatitis atópica es la causa más frecuente de dermatitis en niños, pero, aunque suele ser la infancia la etapa de la vida más afectada también podemos encontrar pacientes en edad adulta que siguen manifestando sus síntomas. La DA suele empezar en período de lactancia afectando hasta el 30% de los niños y mejora a partir de la adolescencia disminuyendo la prevalencia hasta un 5%.

Síntomas de la Dermatitis Atópica

  • Piel roja y escamosa
  • Lesiones húmedas
  • Picor intenso (prurito)
  • Sequedad cutánea

Los síntomas de la dermatitis atópica suele aparecer a partir de las 6-8 semanas de vida con afectación en la zona de las mejillas en forma de enrojecimiento y pequeñas vesículas que acaban formando costras. Con frecuencia acaba extendiéndose al resto de la cara y cuero cabelludo, pero suele respetar el triángulo naso labial. En el resto del cuerpo puede llegar a afectar al tórax y a la zona extensora de las extremidades. Desde los 2 años hasta la adolescencia es más típica la afectación de zonas flexoras en extremidades (interior de brazos y piernas), cara, cuello, muñecas y tobillos. La dermatitis atópica en adultos suele localizarse con mayor frecuencia en las flexuras del cuerpo.

Diagnóstico de la Dermatitis Atópica

¿Cómo se diagnostica la dermatitis atópica? La base del diagnóstico en la dermatitis atópica es la exploración física ya que nos va a determinar cómo son las lesiones y donde se localizan, ambos aspectos fundamentales en esta enfermedad.

Al ser una enfermedad con implicación del sistema inmunológico, observamos con frecuencia asociación con otras enfermedades alérgicas, entre ellas destaca especialmente la rinoconjuntivitis alérgica, el asma bronquial y alergia a ciertos alimentos.

El Polen y su Impacto en el Eczema

El polen es un alérgeno ambiental común que se encuentra en el aire durante la primavera y el otoño. El polen es uno de los factores medioambientales que pueden desencadenar un brote de eczema. En este caso no se trata de una alergia sino de una hipersensibilidad, y cada niño no reacciona de la misma manera: puede que el polen influya en el eczema de tu hijo, pero no en el de su amigo del cole. Aunque los niños hipersensibles al polen tienen más probabilidad de desarrollar una alergia al polen, no es el caso de todos.

Esta serie de eventos alérgicos no es tan sorprendente cuando sabes que el asma, el eczema atópico y la fiebre del heno son distintas manifestaciones de un mismo componente: la atopia. No siempre se presentan todas las manifestaciones de la atopia; ciertas personas solo presentarán una o dos de las tres a lo largo de su vida. Ha llegado la primavera, y con ella los días más largos, el inicio del buen tiempo, las flores y por supuesto, el polen.

Si bien se asocia principalmente con problemas respiratorios como la alergia al polen, también puede tener un impacto significativo en la piel, especialmente en personas con dermatitis atópica. Al igual que otros factores, el polen no provoca brotes en todas las personas. Algunos estudios han demostrado que el polen presente en el aire puede empeorar las lesiones en la piel producidas por la dermatitis atópica.

Las pieles atópicas son más permeables y suelen presentar una barrera cutánea dañada, lo que las hace más vulnerables a agentes irritantes y alérgenos externos. Cuando estas partículas microscópicas entran en contacto con la piel sensible, pueden desencadenar inflamación, enrojecimiento y prurito. Las condiciones climáticas también influyen en la reacción de la piel al polen. La dermatitis atópica suele presentarse de forma crónica, con periodos de exacerbación y remisión. Las lesiones suelen localizarse en áreas específicas del cuerpo, como pliegues de los codos, rodillas, cuello y manos.

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Otros síntomas de la alergia al polen incluyen estornudos frecuentes, congestión nasal, lagrimeo y ojos rojos e hinchados, los cuales no son característicos de la dermatitis atópica. En algunos casos, las pruebas alérgicas pueden ser necesarias para confirmar si el polen es un desencadenante de los síntomas cutáneos.

Tratamiento y Prevención

El tratamiento de la dermatitis atópica se basa en controlar el picor intenso mediante antihistamínicos y tratar los eccemas con cremas específicas tipo corticoides o derivados de la calcineurina. La prevención supone uno de los aspectos fundamentales para mantener al paciente el mayor tiempo posible libre de síntomas de la dermatitis atópica.

Limitar la exposición al polen puede en parte permitir aliviar el eczema pero es sobre todo útil para mejorar asma y rinoconjuntivitis atópicos. El tratamiento del paciente con dermatitis atópica debe ser individualizado dependiendo del grado de afectación y la duración de los brotes. Para controlar el picor es más adecuada una correcta hidratación y el control de los brotes de la enfermedad. El tratamiento de primera línea son los corticoides que se pueden administrar de forma tópica (cremas, pomadas) o generalizada (oral) dependiendo de la gravedad del brote.

Actualmente existen novedades en el tratamiento de la dermatitis atópica gracias a estudios de investigación punteros sobre aspectos inmunológicos de esta enfermedad.

Medidas Generales

  • Se recomienda ducharse una vez al día, con agua tibia, durante pocos minutos.
  • Intentar ensuciarse lo menos posible. El sudor macera la piel y puede empeorar las lesiones.
  • Los vestidos, el calzado y la ropa de casa tienen que ser preferiblemente de fibras naturales, como algodón, hilo... La lana y las fibras sintéticas son ásperas y producen prurito, no transpiran bien, etc.
  • El calzado tiene que ser de cuero o tela, bien aireado. El calzado deportivo sólo tiene que utilizarse para hacer deporte.
  • La ropa se puede lavar a máquina, si bien se tiene que aclarar con abundante agua (aclarado y centrifugado extra).
  • Evitar el calor excesivo y los cambios bruscos de temperatura del ambiente. Se recomienda alrededor de los 20 º C.
  • En verano, con la playa, el sol y el mar, hay muchos pacientes que mejoran. Los baños en el mar son más recomendables que en la piscina. Hay que volver a hidratar la piel después del baño. Utilizar siempre un producto de protección solar con un factor adecuado (SPF 15).
  • Siga las recomendaciones de vuestro alergólogo.

Manejo de la Irritación Cutánea Inducida por el Polen

El manejo de la irritación cutánea inducida por el polen requiere una combinación de estrategias para reducir la exposición y fortalecer la barrera cutánea.

  • Vestir ropa adecuada: Usa prendas de manga larga y de tejidos transpirables para reducir al mínimo el contacto del polen con la piel.
  • Maximizar la higiene: Cepíllate todo el polen de la ropa al llegar a casa y lávate la cara con agua tibia y un limpiador suave después de haber estado al aire libre para eliminar el polen adherido.
  • Utilizar cremas con corticoides o inmunomoduladores: En casos severos de dermatitis atópica exacerbada por el polen, te recomendamos consultar con un profesional sanitario.

Consejos Adicionales

  • Limitar la exposición al polen. No salir a la calle en las horas centrales del día, evitar salir cuando hay mucho viento y no bajar las ventanillas cuando vamos en el coche.
  • En el exterior, protegerse con barreras físicas como gafas de sol, gorra, mascarilla y un cosmético que atrape el polen, que no lo deje absorber por la piel y además nos ayude a que no entre ni por la nariz ni por los ojos.
  • La primera medida para prevenir y aliviar las reacciones en la piel es el uso de fórmulas tópicas emolientes.
  • Asimismo, la aplicación de cosméticos con activos calmantes y reparadores, como ceramidas, manteca de Karité o antioxidantes, son un recurso para ayudar a la piel a combatir la inflamación así como para defenderse y proteger el buen estado de la barrera cutánea.
  • Usar soluciones de avena para echar en el agua de la bañera, suavizan mucho la piel. El jabón tiene que ser suave. Al salir, nada de frotar con la toalla, se tiene que secar la piel de forma delicada, dando pequeños toquecitos.
  • Está totalmente prohibido usar el secador de pelo para secar la piel. Si un día observamos que el niño está muy mal y preferimos no bañarlo, no pasa nada. Y también lo contrario, un día especial, de vez en cuando, como premio y si no está muy mal de la dermatitis, se le puede dejar en la bañera unos minutillos más.

Cuidado de la Ropa

  • La ropa es preferible que sea de fibras naturales, especialmente la ropa interior, con pocas costuras y sin encajes.
  • La lana debe evitarse ya que es irritante en contacto directo con la piel, aumenta la temperatura corporal y acentúa el picor.
  • La ropa debe quedar holgada, nunca ajustada ya que no dejará respirar a la piel y empeorará la dermatitis.
  • SIEMPRE hay que quitar todas las etiquetas. Revisar bien la ropa para que no quede ninguna. Para quitar las etiquetas hay que descoserlas, nada de cortarlas con las tijeras.
  • Es recomendable no utilizar la secadora, desnaturaliza las fibras y estropea antes la ropa.
  • Cuando hagamos el cambio de ropa de temporada, antes de ponérnosla, debemos darle un aclarado en la lavadora.
  • No debemos olvidar que la piel atópica sufre mucho con los cambios de temperatura; por este motivo, en los meses de frío, debemos desabrigarnos si entramos en sitios con calefacción.

¿Qué Crema Utilizar para la Piel Atópica?

Si ves que la crema que le pones a tu hijo no le va bien, no desesperes, merece la pena probar con otras cremas hasta encontrar la que mejor se adapte a su piel. Las cremas solo se pondrán sobre la piel sin lesiones, libre de eczemas ya que pueden irritarlas y empeorarlas. No podemos olvidar que, si el niño tiene asociada alergia a alimentos, las cremas deben estar libres en su composición de derivados de dichos alimentos.

Debemos asegurarnos de que el niño con DA tenga su crema en el colegio o en la guardería, y que se la pueda aplicar cada vez que sienta picor o que se le reseca la piel. Las cremas se deben aplicar por todo el cuerpo, con un ligero masaje, sin frotar. La frecuencia de aplicación dependerá de cada niño y del estado de su piel.

Suele ir muy bien para calmar el picor poner algo fresquito sobre la zona, así que yo le digo a mis pacientes que tengan en la nevera un bote de su crema y que cuando tengan picor en una zona del cuerpo en vez de rascarse se pongan esta crema. El frescor les aliviará mucho y la crema al hidratar mejorará el picor. Mientras el niño duerme se le puede poner en las zonas más secas (orejas, labios, párpados, flexuras…) vaselina sin perfume ya que tiene un alto poder de hidratación.

El momento de aplicar la crema a tu hijo después del baño debe ser un momento especial, tranquilo y sin prisas. Dedicar ese rato al cuidado de la piel tanto para el niño como en el caso del adulto con DA hace que el cuerpo y la mente se tranquilicen y eso es fundamental para el control de la enfermedad, disminuirá el picor y se relajará consiguiendo con ello dormir mejor.

Tipos de Alergias en la Piel

La alergia en la piel puede manifestarse de diversas formas, dependiendo del tipo de alergia, el alérgeno involucrado y la sensibilidad individual de cada persona.

Urticaria

La urticaria es uno de los tipos de reacciones alérgicas que se caracterizan por la aparición de ronchas rojas, elevadas y con picazón intensa en la piel. Las ronchas pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo y suelen desaparecer en unas pocas horas, aunque pueden reaparecer en otras zonas. La urticaria puede ser causada por una variedad de alérgenos, como alimentos, medicamentos, picaduras de insectos, látex y cambios de temperatura. El tratamiento de la urticaria suele incluir antihistamínicos para aliviar la picazón y reducir la inflamación.

Eczema

El eczema, también conocido como dermatitis atópica, es una enfermedad crónica de la piel que se caracteriza por sequedad, enrojecimiento, picazón e inflamación. El eczema suele aparecer en la infancia y puede persistir hasta la edad adulta. La causa exacta del eczema es desconocida, pero se cree que está relacionada con una combinación de factores genéticos y ambientales. El tratamiento del eczema se centra en aliviar los síntomas y prevenir los brotes.

Dermatitis de Contacto

La dermatitis de contacto es una reacción alérgica que se produce cuando la piel entra en contacto directo con un alérgeno o irritante. Existen dos tipos principales de dermatitis de contacto: la dermatitis de contacto irritante, que es la más común y se produce por contacto con sustancias irritantes como jabones, detergentes, disolventes y ácidos; y la dermatitis de contacto alérgica, que se produce por contacto con alérgenos específicos como níquel, fragancias, conservantes y plantas. Los síntomas de la dermatitis de contacto incluyen enrojecimiento, picazón, ardor, sequedad, descamación, ampollas e incluso costras. El tratamiento de la dermatitis de contacto se centra en identificar y evitar el alérgeno o irritante responsable de la reacción.

¿Cómo Actúa el Eccema?

El eccema endógeno o atópico se asocia a la enfermedad atópica, que se caracteriza por el hecho de que los pacientes presentan rinitis, conjuntivitis, asma y dermatitis, asimismo acostumbra a presentarse en pieles secas e hipersensibles. El eccema se manifiesta con unas lesiones cutáneas que forman placas rojizas y descamativas en varias zonas del cuerpo que producen picor. Se calcula que en torno al 30 % de los pacientes que presentan eccema tienen antecedentes de atopía en su familia.

El eccema atópico puede aparecer a los pocos meses de vida y en estos casos lo hace en el cuero cabelludo, la cara y la zona del pañal. El eccema de contacto aparece en pacientes sensibilizados a una sustancia concreta, lo que se denomina alérgeno. El diagnóstico de sospecha de cada uno de los eccemas se tiene que hacer mediante la historia clínica. En la mayoría de los casos, el diagnóstico es clínico, es decir, el dermatólogo diagnostica la enfermedad después de observar las lesiones.

Tratamientos

  • Tratamientos tópicos. Uso de corticosteroides sobre la piel durante un periodo limitado de tiempo.
  • Tratamiento sistémico. Consiste en tomar corticosteroides por vía oral en los casos graves. Cuando hay eccemas sobreinfectados, a veces se debe tomar un tratamiento antibiótico.

El Polen y la Piel

La alergia al polen provoca una respuesta inmunológica exagerada que se manifiesta en diversos órganos del cuerpo, entre ellos la piel. Los pacientes con psoriasis o con dermatitis atópica son especialmente sensibles ante los alérgenos primaverales. El polen puede producir en las personas alérgicas urticaria, erupciones, picores y causar molestias en la piel. Sobre todo para las personas que padecen alguna enfermedad de la piel como psoriasis y dermatitis. En el caso de la psoriasis, por ejemplo, al irritarse la piel, se incrementa el rascado y con él se agrava el estado de las placas de psoriasis. Por su parte, las personas con dermatitis, al tener la barrera cutánea debilitada, son más vulnerables frente a los alérgenos, que provocan más brotes de atopía.

Consejos para Psoriasis y Dermatitis en Primavera

La alergia al polen puede producir dermatitis de contacto alérgica, sobre todo en las zonas expuestas (piernas, brazos, etc.). De hecho se estima que este tipo de dermatitis representan entre el 3 y el 5% de las consultas en dermatología estos meses primaverales. Para prevenirla se recomienda evitar las salidas al exterior en los días en los que los niveles de polinización son altos. Y a ser posible esquivar las horas de mayor incidencia (de 5 a 10 de la mañana y de siete a diez de la noche).

Otro consejo a tener en cuenta es cambiarte de ropa y ducharte al llegar a casa. Y evitar tender la ropa a secar en el exterior. Procura también llevar gafas de sol y utilizar prendas elaboradas con tejidos naturales, evitando los sintéticos. Y para la higiene diaria utiliza jabones syndet y evita frotar la piel con la toalla a la hora de secarla. Asimismo, refuerza la hidratación con soluciones específicas en función de las características de tu piel.

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