Uno de los principales alicientes de las vacaciones es el sol. Los meses de verano son la época perfecta para disfrutar del calor y el buen tiempo, ya sea en la playa o en la montaña. Sin embargo, hay que tener en cuenta que aunque la exposición al sol aporta beneficios como el incremento de la producción de vitamina D, imprescindible para la calcificación de los huesos, sin las adecuadas medidas de protección, el sol puede ser perjudicial para la piel.
Aunque es probable que hayamos escuchado que el sol es beneficioso para secar los granos en la piel, ésta afirmación es solo uno de los muchos mitos que circulan alrededor de este trastorno de la piel.
¿Has notado que, con los primeros días de sol, tu piel reacciona con pequeños granitos que pican, enrojecen o incluso se inflaman? No estás sola: muchas personas experimentan este tipo de brotes cutáneos al exponerse al sol, sobre todo tras el invierno o en las primeras exposiciones intensas. Aunque a menudo se confunden con acné o dermatitis, estos granos que pican tienen un origen diferente: la radiación ultravioleta.
Una de las dudas más frecuentes en verano es si esos granitos que aparecen tras tomar el sol son acné o una reacción diferente. Aunque muchas veces se confunden con acné, lo cierto es que no tienen el mismo origen ni tratamiento.
Los síntomas más habituales incluyen picor intenso, enrojecimiento y una sensación de quemazón o ardor. Las zonas más afectadas suelen ser las más expuestas: el rostro, los hombros, los brazos y, especialmente, el escote.
¿Te suena familiar? ¿Qué son los granitos por el sol y por qué salen? Reconocer los granitos causados por el sol puede ayudarte a actuar rápido y evitar que la reacción empeore con futuras exposiciones.
¿El sol puede producir alergia? Sí. Aunque te parezca increíble casi cualquier cosa puede producir alergia. Depende de la reacción a los estímulos de cada sistema inmunitario. La alergia solar, también llamada fotodermatosis o dermatitis lumínica está producida por el componente ultravioleta de la radiación solar.
Muchos medicamentos, muy comunes, pueden producir alergia solar. Un medicamento tan habitual como las píldoras anticonceptivas puede producir una reacción de fotosensibilidad. No solo eso, el sol estimula las hormonas sexuales femeninas para que produzcan más melanina de lo normal.
Otros medicamentos con los que hay que tener cuidado a la hora de exponerse al sol son medicamentos para la tensión como el enalapril, antibióticos como el ciprofloxacino, antidepresivos como la paroxetina, la fluoxetina o la sertralina y antiarritmicos como la amiodarona.
Suele afectar al escote y a la parte interna de los brazos y piernas y no suele afectar a la cara.
Lo primero que hay que hacer es retirar la causa de la alergia: el sol. La sombra es el mejor tratamiento posible. Si los granitos pican mucho es aconsejable utilizar lociones o cremas calmantes con calamina.
Exponerse al sol, con protección solar, de manera progresiva. El primer día veinte minutos, el día siguiente 30 minutos y así progresivamente. Los solárium o cabinas de rayos UVA están totalmente contraindicados bajo cualquier concepto.
Utilizar protección extra. No me refiero a toneladas de crema solar (que también), si no a complementos alimenticios con antioxidantes que protegerán desde dentro las células del daño de la radiación solar. Estos productos suelen contener beta-carotenos, vitamina E, Polypodium leucotomos, vitamina C, vitamina D, licopeno, extracto de uva, té verde, Vitis vinifera L.
La fotoprotección oral es recomendable aunque no se sufra alergia al sol, ya que es un complemento a la protección tópica. Además, al distribuirse por el torrente sanguíneo, aporta una protección uniforme a toda la superficie corporal.
El Efecto Rebote del Acné y el Sol
Protección solar para cuidar tu piel con acné o manchas | DosFarma
¿Sabes qué es el efecto rebote? El acné que se calmó en verano puede volver a brotar al volver de las vacaciones. De ahí el término «rebote».
¿Por qué el sol favorece los brotes de acné? Cuando ya no te expongas al sol, el acné empeorará porque el sol favorece el engrosamiento de la piel. Este engrosamiento bloqueará los folículos pilosebáceos e impedirá la evacuación del sebo. El resultado es la formación de puntos negros y microquistes, que pueden convertirse en lesiones inflamatorias. Además, la exposición al sol puede provocar a veces que las cicatrices se pigmenten (se vuelvan marrones).
La leve deshidratación de la piel que produce la exposición prolongada al sol, provoca el aumento de la producción de las glándulas sebáceas, siendo esta una de las principales causas del acné.
La queratinización de la piel, es decir, el endurecimiento de las células de la superficie de la piel, evita o al menos dificulta la renovación y desprendimiento de las células muertas.
El acné es un trastorno de la piel que afecta a hasta un 80% de la población en algún momento de su vida. Pese a llevar a cabo un tratamiento adecuado, es habitual que con el tiempo aparezcan marcas y cicatrices de acné.
Las cicatrices más comunes que deja el acné son las llamadas cicatrices atróficas, que presentan una depresión o hendidura respecto a la piel circundante. El aspecto de las cicatrices puede empeorar si quedan expuestas al sol. Sin una protección solar adecuada, la cicatriz puede sufrir una hiperpigmentación, es decir, su color puede oscurecerse adoptando un tono diferente al resto de la piel.
Existen diversos métodos que permiten mejorar su aspecto. El Dr. López Gil, en su Clínica dermatológica Teknon, dispone de las últimas técnicas para eliminar cicatrices de acné. Estos tratamientos permiten devolver el volumen perdido a las cicatrices y reactivar la producción de colágeno para que la recuperación sea definitiva. Además, son procedimientos muy sencillos, efectivos y seguros.
Cómo Minimizar los Problemas y Maximizar los Beneficios del Sol
Se deben tener en cuenta las características personales y el lugar donde se habita para un exposición consciente al sol. Las pieles sensibles, especialmente las de los niños o mayores, deben evitar una exposición prolongada o continuada al sol y tomar una serie de medidas para minimizar los problemas y maximizar los beneficios. Se han de evitar además los rayos de las horas centrales del día.
La forma más efectiva de evitar este tipo de reacciones es reducir la exposición solar directa, sobre todo en las horas centrales del día. Usar ropa ligera que cubra las zonas más sensibles (como el escote o los hombros) también ayuda a proteger la piel.
Finalmente, te recomendamos usar fotoprotección oral, una estrategia cada vez más recomendada para quienes sufren erupciones solares recurrentes. Fórmulas como Oliovita Protect combinan omega 7 del espino amarillo con vitamina D, licopeno y extractos vegetales antioxidantes, creando una barrera interna que protege la piel y previene la aparición de esos molestos granitos.
Cuando la reacción ya ha aparecido, es importante evitar rascarse y se recomienda aplicar productos calmantes. Busca una crema para alergia al sol, que alivian el picor y reducen la inflamación.
No esperes a que los granitos por el sol, el picor o el sarpullido solar arruinen tus días al aire libre. Empieza hoy a preparar tu piel para el sol.

Estrategias de Protección Solar y Cuidado de la Piel
Establecer un «toque de queda». La exposición al sol debe hacerse muy gradualmente durante el año y muy regularmente desde los primeros rayos en primavera. Adopte un «toque de queda» el tiempo y la duración de la exposición definirán el poder del sol como aliado o enemigo. Para que la exposición sea beneficiosa, empiece a exponerse por la mañana antes de las 11:00 y luego solo a última hora de la tarde, después de las 16:30.
Aplicar una crema protectora SPF50+ es esencial para evitar las quemaduras solares y el envejecimiento prematuro. Esto es válido para todos los tipos de piel, y aún más importante para la piel con tendencia acneica, ya que demasiado sol agrava los granos. En caso de exposición repentina, o en momentos inadecuados, evite exponer el rostro directamente al sol. Además de la crema solar, también es una buena oportunidad para sacar el sombrero o la gorra, y combinar los negocios con el placer.
Es importante recordar que la protección solar no sustituye a los cuidados específicos antiacné. Debe aplicarse después de la rutina habitual de cuidado de la piel. Y, por supuesto, preste atención a su piel si está tomando medicación: se dice que algunos medicamentos son fotosensibles, lo que significa que hacen que la piel sea hipersensible al sol.
Si tienes acné, elige fotoprotectores oil-free de tacto seco y acción matificante.
Además deshidrata ligeramente las pieles grasas y el bronceado disimula notablemente las imperfecciones de la dermis, algo por lo que comúnmente se dice que el sol seca los granos. De manera moderada, la transpiración que provoca el estar expuesto al sol puede ayudar a liberar los poros y expulsar parte de la grasa acumulada. Lo cual contribuye a su limpieza y a la prevención de la aparición del acné.
El sol puede afectar también a las pieles sensibles y provocar numerosos problemas en la piel, que van desde irritaciones leves a la destrucción del colágeno. Generando así la subsiguiente aparición de signos de envejecimiento prematuro u otras afecciones más serias.
Productos Recomendados para el Cuidado de la Piel Acneica
Anthelios Oil Correct SPF50+, especial para piel grasa, ayuda a corregir las imperfecciones de la piel mientras la protege con su protección de amplio espectro de los rayos UV, la contaminación y el estrés oxidativo. Su fórmula está especialmente diseñada por su capacidad matificante: el zinc y el AirliciumTM ayudan a regular el sebo, el ácido salicílico contribuye a corregir las imperfecciones y desobstruir los poros.
Effaclar Duo +M ofrece un cuidado completo con eficacia anti-imperfecciones reforzada para ayudar a eliminar rápidamente los granitos existentes, prevenir su reaparición y limitar el riesgo de marcas.
Effaclar Ultra Concentrated Serum es un tratamiento para pieles adultas con tendencia acneica que ayuda a eliminar las imperfecciones y a reducir los signos de la edad.
Effaclar Gel Purificante Micro-exfoliante es fantástico para pieles grasas con tendencia acneica dado que trabaja en profundidad y ayuda a acabar con el exceso de sebo que obstruye los poros. Pensado para pieles mixtas-grasas o con acné leve-moderado, purifica la piel grasa con suavidad sin resecar dejando la piel limpia y fresca. Además, reduce la apariencia de los puntos negros y controla el brillo dejando la piel limpia y revitalizada. Contribuye así a dejar una piel suave y lisa, disminuyendo las imperfecciones y manchas. Su fórmula a base de zinc ayuda a purificar la piel y a disminuir el sebo, y el LHA y el Ácido Salicílico actúan como microexfoliante y reduce el tamaño de los poros. Purifica y suaviza tu piel.
Importancia de la Hidratación y los Antioxidantes
Durante todo el año, y más aún en los calurosos meses de verano, nuestro organismo necesita agua para funcionar. Recuerde beber agua con regularidad. Si le cuesta beber agua, ¿por qué no prueba a aromatizarla de forma natural? Con trozos de fruta, plantas aromáticas como menta, romero, tomillo, etc. También es una buena excusa para comprar una bonita botella agua que le gustará llevar a todas partes.
Ayude a su piel con tendencia acneica a prepararse para el sol y, al mismo tiempo, a aumentar su protección de forma natural mediante la ingesta de antioxidantes: las frutas y verduras de colores le ayudarán a conseguirlo. Naranja, rojo, verde, morado... en plena temporada, hay para todos los gustos.