El embarazo es una etapa de profundos cambios físicos y emocionales en la vida de una mujer. Si bien muchas esperan con ansias el “brillo del embarazo”, no todas experimentan este fenómeno. Si creías que los cambios en la piel acababan en la sala de partos, sigue leyendo. Has disfrutado de ese brillo especial que tienen las embarazadas y ahora, cuando te miras en el espejo, solo ves problemas en la piel. No eres la única.
Estrías, pechos inflamados y doloridos, la piel floja, el cabello que se te cae… Algunos cambios resultan más inesperados que otros. De todos modos, no hace falta que esperes meses o evites mirarte en el espejo, porque hay muchas maneras de recuperar el brillo y la belleza de tu piel. Sea cual sea tu problema piensa que el origen son los cambios hormonales que has vivido en estos últimos meses, así que será el tiempo quien vuelva a poner las cosas en su lugar.
El Dr. Lowe, dermatólogo que trabaja en Londres y Los Ángeles (EE. UU.), comenta que estos cambios tardan entre tres y seis meses en normalizarse, y que en muchos casos la piel se recupera por si sola.
El acné postparto es una afección cutánea que se manifiesta después del parto, caracterizada por la aparición de espinillas, puntos negros y, en algunos casos, quistes. Aunque el acné es comúnmente asociado con la adolescencia, este tipo particular surge debido a las fluctuaciones hormonales que ocurren en el cuerpo de la mujer después de dar a luz. Es importante destacar que no todas las mujeres experimentarán acné después del parto. Sin embargo, es una afección relativamente común. Para las mujeres que están preocupadas o interesadas en este tema, es fundamental acercarse a un dermatólogo, para obtener un diagnóstico adecuado y recomendaciones personalizadas.
Ariane Poole, maquilladora internacional que ofrece clases de maquillaje a mujeres que acaban de ser madres, también ha pasado por estos cambios. “Mi piel era seca, y durante el embarazo se volvió grasa y con acné. Luego, tras el parto, volvió a secarse y a escamarse. No me lo esperaba”.
Acné Hormonal en el Embarazo - Cómo controlarlo | Tratamiento
Causas del Acné Postparto
El acné postparto puede ser una sorpresa para muchas mujeres, especialmente si no han experimentado acné durante el embarazo o en otros momentos de sus vidas. El embarazo conlleva una serie de cambios hormonales significativos. Durante este período, el cuerpo aumenta la producción de ciertas hormonas, como la progesterona, que pueden llevar a un incremento en la producción de sebo. El sebo es una sustancia aceitosa producida por las glándulas sebáceas de la piel. Aunque es esencial para mantener la piel hidratada, una producción excesiva puede llevar a la obstrucción de los poros.
El nacimiento de un bebé es un evento alegre, pero también puede ser una fuente de estrés. El estrés lleva al cuerpo a producir más cortisol, una hormona que, entre otras funciones, puede aumentar la producción de sebo. La deshidratación puede parecer un factor inusual en la aparición del acné, pero tiene un papel relevante. Tocarse la cara con frecuencia, ya sea por hábito o para aliviar la picazón o el malestar, puede transferir bacterias y aceites de las manos a la piel facial.

Síntomas y Tipos de Acné Postparto
El acné postparto no es simplemente un brote común de espinillas; tiene características distintivas que pueden variar de una mujer a otra. Una de las primeras señales es, naturalmente, la aparición de espinillas. Estas pueden surgir en diversas áreas del cuerpo, aunque las zonas más afectadas suelen ser aquellas con una mayor concentración de glándulas sebáceas. Es común observar brotes en el rostro, especialmente en la frente, barbilla y mejillas. Dentro de la variedad de espinillas que pueden aparecer, es posible identificar diferentes tipos.
- Puntos negros (comedones abiertos): Son pequeños puntos oscuros en la superficie de la piel, resultado de un poro obstruido que se ha abierto y ha entrado en contacto con el aire.
- Puntos blancos (comedones cerrados): Son similares a los puntos negros, pero el poro obstruido permanece cerrado, dando lugar a una pequeña protuberancia blanca o amarillenta.
Es fundamental que las mujeres que experimenten estos síntomas no los ignoren. Aunque el acné postparto es una afección temporal y tratable, dejarlo sin atención puede llevar a cicatrices o hiperpigmentación. Además, el acné puede tener un impacto emocional, afectando la autoestima y el bienestar general.
Tratamientos para el Acné Postparto
El acné postparto, aunque puede ser una preocupación estética y emocional para muchas mujeres, tiene solución. Un aspecto fundamental a considerar es la lactancia. Las madres lactantes deben ser especialmente cautelosas con los tratamientos que eligen, ya que algunos medicamentos pueden pasar a la leche materna y afectar al bebé.
Los tratamientos tópicos son una opción popular y efectiva para muchas mujeres. Los retinoides, por ejemplo, son derivados de la vitamina A que ayudan a desobstruir los poros y reducir la inflamación. El peróxido de benzoilo es otro tratamiento tópico común que actúa como un agente antibacteriano, reduciendo las bacterias que pueden causar acné. En algunos casos, cuando el acné es más severo o no responde a tratamientos tópicos, se pueden recetar antibióticos u otros medicamentos orales. Estos trabajan desde el interior para combatir las bacterias y reducir la inflamación.
Más allá de los medicamentos, hay cambios en el estilo de vida y en el cuidado de la piel que pueden hacer una gran diferencia. Mantener la piel limpia, evitar tocarla con frecuencia, usar productos no comedogénicos y mantenerse hidratada son pasos esenciales para prevenir y tratar el acné postparto.

Remedios Caseros
En principio procura mantener la calma, que cuando el acné es producto de un desajuste hormonal, suele desaparecer por sí solo entre 3 y 6 meses después del parto. Por el momento, prueba aplicando mascarillas caseras, como pulpa de tomate, zumo de limón o una mezcla de leche y harina de avena.
Recomendaciones Adicionales
- Lo que sí puedes hacer mientras tanto es cuidar la higiene de la piel del rostro lavándola con un jabón neutro un par de veces al día.
- Optar por un maquillaje aséptico (y recordar desmaquillarte todas las noches), no presionar las espinillas para evitar posibles infecciones.
- Realizar una exfoliación semanal para eliminar las descamaciones.
- Utilizar un limpiador suave dos veces al día, no estaría de más.
Prevención del Acné Postparto
La prevención es una herramienta poderosa en el cuidado de la piel, y el acné postparto no es la excepción. Una de las estrategias más efectivas es adoptar rutinas de limpieza y cuidado de la piel adecuadas. Limpiar el rostro dos veces al día con un limpiador suave puede ayudar a eliminar el exceso de sebo y las impurezas que pueden obstruir los poros. Es igualmente importante hidratar la piel con productos no comedogénicos, es decir, que no obstruyan los poros.
Los factores desencadenantes del acné varían de una persona a otra, pero hay algunos comunes que es recomendable evitar. La exposición prolongada al sol puede irritar la piel y empeorar el acné, por lo que es esencial usar protector solar diariamente. Algunos alimentos, especialmente aquellos ricos en grasas y azúcares, pueden influir en los brotes de acné en algunas personas. Es útil llevar un registro de los alimentos consumidos y observar si hay una correlación con la aparición de espinillas. El estrés, como se mencionó anteriormente, también es un factor desencadenante.
Finalmente, es crucial reconocer cuándo es el momento de consultar a un profesional de la salud. Si a pesar de seguir rutinas de cuidado y evitar factores desencadenantes el acné persiste o empeora, es esencial buscar la opinión de un dermatólogo.
Otros Tipos de Acné
El acné puede clasificarse en varios tipos dependiendo de la causa que lo provoca y de su gravedad:
- Acné vulgaris o común: Surge en la pubertad a causa de los cambios hormonales y con los años desaparece por sí solo.
- Acné invertido: Es un tipo de acné grave que surge después de la pubertad y es más frecuente en hombres jóvenes. Las lesiones aparecen sobre todo en las zonas donde se producen rozamientos de la piel, como por ejemplo las axilas, nalgas y pecho (especialmente en las mujeres).
- Acné comedogénico: Se caracteriza por la aparición de puntos negros (comedones abiertos) y puntos blancos (comedones cerrados).
- Acné pustuloso: Similar al anterior, pero con presencia de pus.
- Acné nodular y quístico: Son formas más graves, con nódulos profundos y dolorosos que afectan las capas más profundas de la piel.
- Acné quístico severo o acné conglobata: Se caracteriza por presentar lesiones muy inflamadas, en forma de comedones (espinillas), pústulas y nódulos. El acné quistico aparece más comúnmente en la cara, pero también puede aparecer en otras zonas del cuerpo como en la espalda, la parte superior de los brazos y los hombros.
Cada uno de estos tipos de acné puede requerir un enfoque distinto.
Acné en Mujeres Adultas
Puede que te sorprenda saber que a partir de los 25 años la incidencia del acné es superior en mujeres. Esto se debe a que el acné puede ser consecuencia de desajustes hormonales, como el síndrome del ovario poliquístico u otros trastornos relacionados con el aumento de andrógenos, la hormona masculina. El acné en mujeres adultas suele ser de tipo conglobata. El tratamiento del acné en la mujer dependerá de su causa. Si está causado por un trastorno hormonal, el dermatólogo podrá prescribir anticonceptivos orales o antiandrógenos no anticonceptivos como la flutamida o la espirolactona.
La isotretinoína reduce la secreción de sebo, disminuye el tamaño de las glándulas sebáceas y previene el desarrollo de los comedones. El acné es un problema de salud, y como tal, debe ser examinado por un especialista. Te recomendamos que siempre consultes el tratamiento con un especialista y que acudas al dermatólogo nada más notar los primeros síntomas.
Otros Problemas de la Piel Después del Parto
Además del acné, existen otras afecciones dermatológicas que pueden aparecer o exacerbarse durante el embarazo y el postparto:
Dermatosis del Embarazo
Se denomina dermatosis del embarazo a las afecciones de la piel que aparecen especialmente durante la gestación y que cursan con características peculiares. Tiene un incidencia muy variable que oscila entre 1 por 4.000 hasta 1 por 50.000 embarazos. Consiste en la aparición de un prurito o picor exasperante que se sigue al cabo de unas semanas de lesiones ampollosas o en forma de urticaria en la piel. Estas lesiones se localizan en el abdomen, alrededor del ombligo y se van extendiendo de forma centrífuga al resto del cuerpo sin llegar a afectar a la cara ni las mucosas. La lesiones comienzan en forma de placa circular y posteriormente se transforman en vesículas o ampollas tensas de contenido transparente. El diagnóstico se hace por la clínica y por el estudio directo de las lesiones tras ser biopsiadas. El tratamiento adecuado es el tratamiento tópico con corticoides y antihistamínicos. Pero éstos suelen resultar insuficientes, por lo que en la mayoría de los casos se termina tratando con corticoides vía oral a dosis de 0,5 a 1 mg/Kg/día. El uso de corticoides durante el embarazo no afecta al bebé. El desarrollo del feto intraútero puede verse afectado, pudiéndose producir crecimiento retardado y prematuridad. Es importante recordar que la lactancia materna disminuye las lesiones y la duración del brote de herpes gestationis.
Erupción Polimórfica del Embarazo (PUPPP)
Es la dermatosis más frecuente del embarazo. Su incidencia es de 1 de cada 150 embarazadas. Afecta fundamentalmente a primíparas (su primer embarazo). Las mujeres embarazadas de gemelos también son más propensas a la aparición de esta erupción. El cuadro clínico comienza con un picor intenso e insoportable tanto por el día como por la noche. Al cabo de unas semanas, aparecen las lesiones en la piel en forma de pápulas (lesiones palpables y elevadas de color rojizo). Se localizan en el abdomen a nivel de la sínfisis del pubis y las caderas, a la altura de las estrías, pero no alrededor del ombligo como el herpes gestationis. Se extiende al tronco y a las raíces de los miembros inferiores y superiores, respetando brazos, manos, pierna y pies. Tampoco afecta la cara ni las mucosas. El estado general de la madre es bueno. La causa de esta afección es desconocida, pero la localización a nivel de las estrías sugiere que puede estar relacionado con la distensión abdominal. El diagnóstico se hace por la clínica. La gestante presenta picor seguido de erupción. La biopsia de la lesión demuestra al microscopio imágenes varias como paraqueratosis o espongiosis, pero nunca infiltrado por anticuerpos como en el herpes gestationis. El tratamiento consiste en corticoides tópicos de elevada potencia aplicados sobre las lesiones varias veces al día.
Prurigo del Embarazo
Se trata de una erupción a base de pequeños granitos acompañada de mucho picor. Se localiza por todo el cuerpo, aunque fundamentalmente en abdomen y mamas. Aparece en el segundo trimestre, aunque a veces también se manifiesta al final del embarazo. Su origen es desconocido. El diagnóstico se hace mediante la clínica, ya que no hay ninguna prueba analítica que lo confirme. El tratamiento idóneo son los corticoides sobre la piel. También se ha utilizado el peróxido de benzoilo y los rayos ultravioleta B.
Prurito Gestacional
Suele aparecer en el primer trimestre del embarazo, aunque a veces también lo hace en el segundo trimestre. Se caracteriza por la aparición de lesiones palpables y elevadas de menor de 1 centímetro de diámetro y nódulos rojos en la piel. Estas lesiones producen mucho picor. Se localizan en las superficies extensoras de los brazos y las piernas. No se ha encontrado un mayor riesgo para el feto. El tratamiento son los corticoides aplicados directamente en el piel.
Colestasis Intrahepática del Embarazo
Se caracteriza por un intenso picor o prurito, seguido de lesiones de rascado. Es decir, las lesiones que presenta la embarazada en la piel, no las produce la enfermedad si no las uñas durante el rascado. El picor aparece en primer lugar en las palmas de las manos y las plantas de los pies, y posteriormente se extiende a brazos, piernas, tronco y cara. La causa más constatada es la alteración en el aclaramiento del hígado de una sustancia llamada bromo sulftaleína. El tratamiento es la resincolestiramina vía oral. También deben administrarse antipruriginosos. El pronóstico de la madre es bueno.
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