El melanoma es un tipo de cáncer que se origina en los melanocitos, las células que dan color a la piel. También conocido como melanoma de piel o melanoma maligno, es uno de los tumores de mayor incidencia en el ser humano. En los últimos años ha aumentado de forma alarmante el número de casos, posiblemente en relación con los hábitos de exposición al sol.
Signos del melanoma: asimetría, bordes irregulares, cambio de color, diámetro y evolución.
Causas y Factores de Riesgo
La exposición excesiva al sol y los factores genéticos son las principales causas del melanoma. La radiación solar daña el ADN de las células, si este daño no es reparado, se producen mutaciones que se expanden sin control. Los antecedentes familiares de cánceres cutáneos también son un factor de riesgo importante.
Detección y Diagnóstico
En general, las lesiones asociadas al melanoma son fácilmente visibles a simple vista. Su forma y tamaño pueden cambiar con el tiempo. Cuando un nevus cumple ciertos criterios, es fundamental acudir al médico. La exploración física y la biopsia son las pruebas principales para diagnosticar el melanoma.
Hoy día, una gran parte de la población conoce que cuando un «lunar» sufre algún cambio se debe acudir al médico. Esto ha hecho que las consultas por nevos signifiquen actualmente alrededor de un 10% del total de las cerca de 30 consultas que un dermatólogo realiza en nuestros hospitales a diario.
Además, mediante la autoexploración, se puede detectar cualquier cambio en la piel tanto en niños como en adultos. Lo primero, es tener claro cuál es nuestro objetivo: buscar las señales de advertencia. Las señales de advertencia incluyen el crecimiento de manchas en la piel y se debe tener en cuenta el tamaño y aspecto nacarado, traslúcido, bronceado, marrón, negro o multicolor de estos.
Para la detección precoz del melanoma hay que tener en cuenta el ABCDE:
- A- Asimetría.
- B- Bordes irregulares.
- C- Cambio de color.
- D- Diámetro.
- E- Evolución.
En segundo lugar, y respecto al autoexamen, se debe realizar una revisión concienzuda de la piel cuyos principales cánceres son el carcinoma basocelular, carcinoma de células escamosas y melanoma. Antes de iniciar este autoexamen, debes conservar un mapa corporal, es decir un dibujo del cuerpo humano por delante y por detrás en el que se deberá marcar con un punto y fecha cualquier peca, lunar, golpe, costras, escamas o mancha describiendo el color y el tamaño. Examina tu rostro especialmente nariz, boca y orejas tanto por delante como por detrás. Céntrate en el cuello, pecho y torso. Una vez sentado, inspecciona cada pierna, los muslos, tobillos, zona de los pies, dedos y uñas de los pies.
Etapas del Melanoma
El crecimiento del melanoma es local, por lo que, en una primera fase, el tumor tiene un crecimiento de forma horizontal por la epidermis. Sin embargo, a medida que va aumentando su tamaño, invade en profundidad y se produce una metástasis vía linfática y hemática, resultando en la diseminación de la patología. Dependiendo en que fase de crecimiento o invasión esté, cambia de forma significativa el pronóstico así como si la enfermedad es local o presenta ya afectación linfática o visceral.
Dependiendo de esta escala podemos encontrar varios tipos de melanomas:
- MES (Melanoma de Extensión Superficial): Es la forma más frecuente de melanoma, donde el tumor tiene un crecimiento horizontal (intraepidérmico) y en el periodo de 1 a 5 años, evoluciona hasta el crecimiento vertical invadiendo la dermis e hipodermis.
- MN (Melanoma Nodular): Sigue al MES en frecuencia, sin embargo, a diferencia del MES, tiene un crecimiento en profundidad, siendo invasivo y agresivo. Su evolución suele oscilar entre 6 y 18 meses. La mancha tiene un abultamiento de rápido crecimiento característico de color rojo/rosa o negro/azul que puede llegar a alcanzar varios centímetros.
- LMM (Lentigo Maligno Melanoma): Tiene un crecimiento lento de entre 5 y 50 años, por lo que la mancha marrón oscuro o claro con bordes irregulares indica que tiene un crecimiento superficial y se extiende por la piel, pero cuando aparece un bulto o se oscurece una zona más oscura, indica que el crecimiento se está haciendo en profundidad.
- MLA (Melanoma Lentiginoso Acral): Está localizado con mayor frecuencia en la planta de los pies, aparato ungueal y palma de las manos. Presenta una similitud con el LMM debido a que tiene un crecimiento superficial con aspecto similar. Sin embargo, la fase de crecimiento es más corta. El melanoma en el aparato ungueal se muestra como una banda oscura longitudinal que se oscurece y se amplía progresivamente.
- Melanoma Desmoplásico: Según ciertos autores, también se debe contemplar otro tipo de melanoma conocido como el melanoma desmoplásico.
Primer curso de detección temprana de cáncer de piel. 1 Jornada Melanoma
Tratamiento
Como en otros tumores, el mejor pronóstico se logra con la extirpación precoz. En las etapas iniciales, cuando el melanoma crece en superficie y no infiltra la piel, tiene un pronóstico excelente y se cura con cirugía simple.
En la Clínica Universidad de Navarra somos especialistas en la cirugía de Mohs, una técnica controlada al microscopio que proporciona los mejores resultados de curación. En el caso del melanoma, puede ser necesaria la extirpación de ganglios linfáticos locales, especialmente el ganglio centinela, que suele ser el primero afectado en caso de metástasis.
En la última década, los inhibidores molécula-cinasa (p. vemurafenib, trametinib) y las inmunoterapias (p. ej. pembrolizumab, nivolumab) han revolucionado el tratamiento del melanoma.
Debido a que el melanoma tiene un índice de recaídas del 50 al 80%, se utiliza la quimioterapia como tratamiento coadyuvante para reducir este riesgo. Cuando el melanoma se disemina a otros órganos, el objetivo de los tratamientos pasa a ser paliativo. La radioterapia no suele indicarse como tratamiento principal del melanoma.
El tratamiento del melanoma depende del estadio (qué tan temprano se diagnosticó la enfermedad y si el melanoma se ha propagado) y la ubicación del tumor. Además de transformación, y dependiendo de la etapa en la que se encuentre, el tratamiento puede incluir terapias dirigidas, inmunoterapias y ensayos clínicos.
Pronóstico
El pronóstico del melanoma depende principalmente de la existencia o no de metástasis ganglionares o a distancia en el momento del diagnóstico y, en caso de enfermedad confinada a la piel, de la profundidad que ha alcanzado. La microestadificación requiere una evaluación cuidadosa de toda la pieza por un patólogo experimentado. Se mide su profundidad en mm con un micrómetro ocular (clasificación de Breslow). El grosor de Breslow mide indirectamente la masa tumoral y predice con bastante precisión la conducta posterior del melanoma.
En las fases iniciales la supervivencia del melanoma es del 100%, si existen. Sin embargo, si el melanoma se disemina a otros órganos, la supervivencia se reduce a un 30-50%.
Prevención
La prevención y el diagnóstico precoz son sumamente importantes. Se recomienda evitar la exposición excesiva al sol, especialmente en niños y adolescentes. Es fundamental realizar un examen físico rutinario para detectar cualquier signo de melanoma.
Con los datos de que disponemos podemos afirmar que con las conductas de fotoprotección recomendadas por la Academia Española de Dermatología probablemente se consiga reducir la tasa de melanomas. Ahora bien, las campañas deberían incidir mucho más en la necesidad de reducir la exposición a la radiación ultravioleta más que al uso de fotoprotectores, ya que éstos proporcionan una falsa sensación de seguridad y permiten que nos expongamos durante más horas a la radiación UV al evitar la quemadura solar.
Medidas de protección solar: usar protector solar, ropa protectora y evitar la exposición en horas pico.