Tener el rostro como el de una muñeca y suave como la seda es el sueño de cualquier mujer. A la hora de cuidar nuestra piel, es muy importante exfoliar, al igual que conseguir un exfoliante facial apto para nuestro tipo de piel, que sea suave y que permita que nuestro rostro luzca sin imperfecciones, manteniendo su aspecto liso y uniforme.
Elegir un exfoliante facial adecuado es importante por muchas razones. Además de eliminar las células muertas de las capas superficiales de la piel, también estimula la renovación celular, promoviendo el crecimiento de células nuevas y sanas, lo que mejora la textura de la piel y reduce la apariencia de líneas finas y arrugas.
Es importante tener en cuenta tu tipo de piel y tus necesidades específicas al elegir un exfoliante facial. La mayoría de las veces, elegimos un exfoliante por nuestra cuenta, pero no siempre escogemos el más adecuado. Podemos elegir entre exfoliantes mecánicos o químicos (es decir, aquellos que exfolian gracias a partículas o aquellos que utilizan ácidos para remover esas células muertas).
Cómo elegir el mejor exfoliante químico para ti 🙌
En general, existen tres tipos de exfoliación: los exfoliantes mecánicos, los exfoliantes enzimáticos y los exfoliantes con ácidos de frutas. En los exfoliantes mecánicos, los granos abrasivos eliminan las células muertas de la piel. Los exfoliantes enzimáticos contienen enzimas vegetales como la bromelina o la papaína, que se extraen de la piña o la papaya. En cambio, los exfoliantes con ácidos de frutas se basan en alfahidroxiácidos (AHA) o betahidroxiácidos (BHA).

¿Qué es un Exfoliante Mecánico?
La exfoliación mecánica o física es aquella que se produce mediante la fricción con un abrasivo. Esa fricción en la piel es la responsable de desprender la capa externa de la piel y desprender las células muertas que la opacan. Se realiza bien mediante objetos como esponjas o cepillos, o bien con cosméticos que incluyen en su textura microgránulos.
¿Es un exfoliante mecánico adecuado para tu rostro?
Los exfoliantes mecánicos o scrubs tienen una consistencia de gel o de crema y contienen pequeñas partículas. Suavizan y alisan la piel eliminando físicamente las células cutáneas muertas. Funcionan estupendamente como una alternativa ocasional a un exfoliante químico o enzimático. Solo hay que tener cuidado de no ejercer demasiada presión al masajear el rostro con un exfoliante mecánico. Las partículas deben deslizarse suavemente por la piel.
Los exfoliantes mecánicos resultan más agresivos con la piel respecto a los químicos. Siempre y cuando los emplees como es debido. La abrasión causada por la fricción del exfoliante físico puede dar lugar a lesiones cutáneas, sobre todo en el caso de las pieles más sensibles.
Nuestro CONSEJO: Los exfoliantes mecánicos son adecuados también para la exfoliación de la piel del cuello. Para que quede suave como la seda, basta con masajear suavemente el cuello con un exfoliante mecánico una o dos veces a la semana.
¿Cuándo usar un exfoliante químico?
De los tres tipos, los exfoliantes químicos son los más potentes. Utilízalos si tienes arrugas finas, la piel apagada, poros dilatados, pigmentación o cicatrices causadas por el acné. Contienen AHA, BHA o una combinación de estos ácidos y, gracias a ellos, actúan en la piel en profundidad.
¿Quizá sea mejor utilizar un exfoliante enzimático?
Si no puedes o no quieres utilizar un exfoliante químico, opta por un exfoliante con enzimas de piña, papaya, granada u otra fruta. Las enzimas no penetran tan profundamente en la piel como los ácidos AHA o BHA, pero los resultados no se hacen esperar.
Ejemplos de Exfoliantes Mecánicos
- En un exfoliante de textura gruesa o densa se recomienda humedecer y hacer espuma antes del uso del exfoliante. Una vez aplicado, debemos masajear de forma suave para controlar la erosión que se realiza en la piel. A menudo, es adecuado para pieles gruesas, desiguales, mixtas o grasas. Un ejemplo de un producto de este tipo es el Peeling Soap de Rose de Mer.
- En el caso de un exfoliante de textura cremosa o líquida se aplica en forma de mascarilla y se masajea sobre la piel. Es más versátil, adecuado para cualquier tipo de piel, incluso la sensible, pero debemos fijarnos en los activos para acertar a la hora de elegir. Un buen ejemplo es el exfoliante con partículas de corteza de cítricos Line Repair Nutrient Wood Pulp Scrub.
- El delicado exfoliante en gel Payot Les Démaquillantes elimina las células cutáneas muertas gracias a sus pepitas de frambuesas. Limpia la piel en profundidad y la suaviza.
- El exfoliante suave para el rostro Saffee Cleansing Melting Jelly Scrub contiene cristales de azúcar en una base de aceite, así que limpia la piel sin resecarla en exceso. A su vez, el escualano se encarga de hidratarla y suavizarla a la perfección.
- En la composición del exfoliante alisador para pieles sensibles Lancôme Rose Sugar Scrub encontrarás agua de rosas calmante y miel nutritiva. Después de utilizarlo, tu rostro estará maravillosamente limpio e hidratado.
- El exfoliante ultrasuave, hipoalergénico y fisiológico La Roche-Posay Physiologique también es adecuado para la piel sensible. Sus componentes activos son diminutas partículas de piedra pómez, glicerina y perlita.
Ingredientes Activos y Beneficios de los Exfoliantes
Los ingredientes activos como el ácido salicílico o glicólico tienen un efecto exfoliante, lo que significa que eliminan suavemente la capa superior de la piel para restablecer el equilibrio de hidratación de la piel y promover su regeneración. Al elegir un exfoliante, debes asegurarte de que el principio activo exfoliante que lleve ese producto se adapta a tu tipo de piel.
Ácidos Comunes en Exfoliantes:
- Ácido Láctico: Tiene un efecto temporal de aclaración de la piel, por lo que se suele utilizar para tratar la textura desigual de la piel. Te recomendamos utilizar exfoliantes con ácido láctico cada semana o cada dos semanas para eliminar las células muertas de la piel y afinar los poros. El ácido láctico también estimula la renovación celular y hace que los productos para el cuidado de la piel penetren más profundamente en ella.
- Ácido Salicílico: Es uno de los betahidroxiácidos (BHA) y tiene propiedades antiinflamatorias. Por tanto, los exfoliantes con ácido salicílico se utilizan para tratar el acné y las manchas. Este principio activo limpia la piel en profundidad y también minimiza los signos de manchas de pigmentación. Las pieles grasas y con manchas son las que más se benefician de los exfoliantes con ácido salicílico.
- Ácido Azelaico: El ácido azelaico, altamente eficaz, se utiliza para tratar el acné y la rosácea. En la naturaleza, este ácido se encuentra en hierbas y cereales, mientras que, en cosmética, lo encontramos en cremas y sérums. Los productos que contienen ácido azelaico también se recomiendan para la hiperpigmentación o las rojeces. Como exfoliante, el ácido azelaico favorece la renovación celular.
- Ácido Glicólico: El ácido glicólico forma parte de los alfahidroxiácidos (AHA). Este ácido elimina suavemente las células muertas de la piel y hace que la piel que hay debajo brille.
Abrasivos en Exfoliantes Mecánicos
Los exfoliantes difieren en el material y el tamaño del abrasivo.
- Grande: Se siente a mano cuando se frota. El material puede ser semillas de fruta triturada, esponja de coral, etc.
- Medio: Más triturado y cómodo para el masaje, a partir de las mismas semillas de fruta o pellets de pulpa de madera.
- Pequeño: Casi imperceptible cuando se aplica. Los gránulos de polietileno o la corteza cítrica se utilizan con mayor frecuencia como material abrasivo.
Puesto que la piel del rostro es más sensible y delicada respecto de la piel del cuerpo, los scrub para el rostro deberrían contener partículas más finas y delicadas.
Frecuencia de Uso
El exfoliante facial se considera el producto básico dentro de los cosméticos para el hogar. Con su ayuda, la piel se mantiene suave y en un estado saludable. De hecho, una piel más fina debería limitar su uso a una vez por semana. No se recomienda masajear activamente con abrasivos en la piel problemática con múltiples elementos inflamatorios (como acné o rosácea).
La regla de oro es que deberías exfoliar tu rostro una o dos veces a la semana. Si tu piel es muy sensible, sigue este plan bajo cualquier circunstancia. Si tienes una piel altamente resistente, puedes aumentar un poco la frecuencia de exfoliación.
Nuestro CONSEJO: Para que la piel no se acostumbre a los efectos de tu exfoliante favorito y no deje de responder como debería, sustitúyelo por otro de vez en cuando.
Consideraciones Adicionales
Dentro de los exfoliantes mecánicos, también debemos fijarnos en la combinación de activos.
Tabla Comparativa de Exfoliantes
| Tipo de Exfoliante | Mecanismo de Acción | Ingredientes Comunes | Beneficios | Ideal Para |
|---|---|---|---|---|
| Mecánico | Fricción física para eliminar células muertas | Semillas trituradas, azúcar, microesferas | Piel suave y lisa al instante | Pieles normales a grasas, uso ocasional |
| Químico | Ácidos que disuelven las células muertas | AHA (ácido glicólico, láctico), BHA (ácido salicílico) | Mejora la textura, reduce arrugas y manchas | Diversos tipos de piel, según el ácido |
| Enzimático | Enzimas de frutas que descomponen las células muertas | Papaína, bromelina | Exfoliación suave, apto para pieles sensibles | Pieles sensibles o con rosácea |
Escojas el que escojas, no debes abusar nunca de la exfoliación de la piel. La epidermis renueva completamente sus propias células cada 30 días aproximadamente, pero esta renovación se ralentiza con el paso del tiempo.
Independientemente del producto que decidas utilizar, comienza lentamente.
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