En los últimos tiempos, han aparecido una gran cantidad de cosméticos que promueven la exfoliación diaria de la piel. Exfoliar la piel significa eliminar las impurezas y las pieles muertas. Sin embargo, si se hace diariamente, podemos poner en riesgo nuestro rostro. Entonces, ¿es malo usar exfoliante todos los días? A continuación, exploraremos los riesgos asociados con la exfoliación diaria y las alternativas para mantener una piel sana y radiante.
Orden correcto de la rutina de skin care
Riesgos de la exfoliación diaria
Piel desprotegida
Para empezar, “las células muertas que se acumulan en la superficie de la piel ejercen una función barrera y protectora. Al exfoliar la piel, ésta queda desprotegida y es más vulnerable a factores externos, como el clima o incluso posibles infecciones”, asegura el doctor Catalá.
Si nos exfoliamos a diario, no damos tiempo a que la capa de queratina se regenere y podemos sufrir sequedad, grasa, acné o dermatitis.
Irritación
“La sensación de quemazón, rojeces e irritación desaparece fácilmente, pero no se puede negar que las exfoliaciones más agresivas resultan incómodas para la piel”, recuerda. Y en las pieles más sensibles, la exfoliación diaria puede resultar abrasiva.
Efecto trampa
“Entiendo el encanto de la exfoliación, ya que la piel aparece inmediatamente más luminosa, pero el coste en salud para la epidermis es demasiado alto y una piel limpia, hidratada, elástica y con un pH saludable muestra el mismo aspecto”, señala Catalá. Para que nuestra piel esté sana, necesitamos mantener ese nivel de acidez, de lo contrario se resecará o volverá más grasa.
Para evitarlo, siempre es preferible usar exfoliantes naturales (en lugar de químicos) y con un pH por encima de 3,5.
Contra natura
“La piel se exfolia de manera natural cada 28 días, cuando las células más maduras se van desprendiendo. No sería necesario, en la mayoría de los casos acelerar este proceso”, asegura el experto.
Ahora bien, “para aquellos que vivimos en ciudades con niveles de contaminación más elevados de lo deseable o para los que quieren una limpieza más profunda, una a dos veces por semana pueden aplicarse una mascarilla de arcilla de acción purificante y ligeramente exfoliante”, añade el doctor.
Micro cortes
“Las exfoliaciones físicas las desaconsejo todavía más, ya que además de la irritación que pueden provocar, las micro partículas (de las exfoliantes mecánicas) crean cortes microscópicos sobre las capas externas de la epidermis dejándola más vulnerable”, advierte el farmacéutico.
¿Cada cuánto hay que exfoliar la piel?
La acción de exfoliar la piel no debe realizarse todos los días. En la mayoría de casos es suficiente con exfoliar una vez a la semana. No obstante, quienes tienen una piel más grasosa, pueden requerir el proceso de exfoliación dos veces por semana. En cualquier caso, podrás comprobar en primera persona cómo reacciona tu piel a la exfoliación y si debes o no aumentar la frecuencia de este proceso.
La alternativa: Limpieza adecuada
Una buena limpieza es, en la mayoría de los casos, suficiente. “La limpieza en sí es un proceso mecánico que conlleva fricción para la piel y representa una agresión en sí misma. La elección del producto de limpieza adecuado es esencial. Una limpieza rápida por la mañana y una más dedicada por la noche es la única clave para mantener la piel limpia.
Las formulas más compatibles con la delicada composición de la piel son las tradicionales leches limpiadoras que se aclaran con agua tibia y no son espumosas -libres de tensoactivos-“.
La excepción que confirma la regla
Según Pedro Catalá hay pieles con muchas impurezas o con queratosis pílaris que se pueden beneficiar de una ligera exfoliación química. Lo más importante es valorar el tipo de piel.
“En pieles sensibles, intolerantes, atópicas o con rosácea la exfoliación no está indicada y puede empeorar la piel. Sin embargo, en pieles sin las características anteriores una exfoliación ligera puede conseguir una piel más luminosa, permitir una mayor penetración de cosméticos como el ácido retinoico y lograr que un tratamiento estético tipo láser o peeling químico tenga resultados más homogéneos”, asegura del dermatólogo Ricardo Ruiz.
El uso correcto de exfoliante facial
El uso correcto de exfoliante facial es fundamental para evitar daños en la piel. Se recomienda exfoliar la piel no más de dos a tres veces por semana y siempre seguir con una buena hidratación.
- No siempre después del exfoliante facial podremos utilizar las cremas con ácidos antiedad, como el glicólico o el salicílico.
- Es importante aplicar el exfoliante con movimientos suaves y circulares, evitando frotar con demasiada fuerza.
- La exfoliación de la cara puede hacer que la piel sea más susceptible al daño solar ya que la piel esta más fina.
- Por lo tanto, es esencial aplicar un protector solar de amplio espectro después de usar un exfoliante facial, especialmente si se utilizan exfoliantes químicos durante el día.
Tipos de exfoliantes
Para que la exfoliación resulte beneficiosa para la piel, la clave está en conocer todos los productos y saber cuál es el más aconsejable según el tipo de piel. Según nos explica la doctora Cristina Eguren existen dos tipos de exfoliantes de uso domiciliario:
- Físicos o mecánicos: Son los denominados scrubs, productos con micropartículas que se aplican masajeando sobre la piel humedecida. Ejercen un efecto de arrastre y estimulación mecánica de la piel.
- Químicos o enzimáticos: Productos en forma de mascarilla, tónico, loción o crema que se aplican, se dejan actuar unos minutos y generalmente se retiran.
Anna Alocén comenta que « los más suaves son los exfoliantes químicos o enzimáticos , como pueden ser los AHA (alfahidroxiácidos como el ácido glicólico ), el ácido láctico, las enzimas, etc, que reaccionan con las células muertas y promueven su eliminación.
Los exfoliantes químicos generan rechazo en algunos consumidores que no están seguros de usar ácidos sobre su piel por ser una sustancia química. Los exfoliantes enzimáticos trabajan con un mecanismo similar a los químicos, pero son las enzimas las que realizan la exfoliación. Son más suaves, más fáciles de usar y aptos para la mayoría de pieles ».
Frecuencia de exfoliación según el tipo de piel
El tipo de piel, el tipo de exfoliante y también cómo reacciona la piel a la exfoliación es esencial para determinar cada cuánto tiempo conviene realizarla.
La farmacéutica Genoveva Lucena Bello , titular de farmacia La Espartería de Córdoba, y experta en dermofarmacia, aconseja:
- En pieles sensibles , muy finas y secas, una vez cada 10 días.
- En piel normal , una vez a la semana.
- En piel grasa , con impurezas e imperfecciones, una vez cada 5 días, siempre que el producto permita esa frecuencia de aplicación, es decir, no sea muy agresivo.
Para aplicarlo correctamente, la farmacéutica recomienda hacerlo «mediante un suave masaje circular, sin presionar ni frotar intensamente , y aclarar con abundante agua, en el caso de los exfoliantes físicos o mecánicos. Si es exfoliante químico o enzimático, aplicar sobre el rostro dejar actuar el tiempo indicado y enjuagar con abundante agua. Tras la exfoliación nuestra piel estará super receptiva y los activos difundirán muy bien a través de ella, es un buen momento para aplicar una mascarilla de tratamiento».
Beneficios de exfoliar la piel
Además de cuidar y limpiar nuestra piel con la exfoliación periódica, también conseguimos que presente un tacto más suave, que recupere su brillo natural, que tenga mayor elasticidad e incluso podemos reducir la visibilidad de cicatrices y marcas.
Exfoliar la piel también activa la circulación y el sistema linfático, consiguiendo con ello oxigenar mejor la epidermis. Otro beneficio añadido es que estimula la síntesis de colágeno, por eso sirve también para frenar los signos de envejecimiento.
Previene incluso el acné. Como elimina las impurezas sobre la piel, evita que se forme el acné y los granos que aparecen cuando se obstruyen los poros.
Aparte de los beneficios más conocidos, exfoliar la piel tiene otras ventajas adicionales, como prolongar el bronceado. Si lo aplicas antes de tomar el sol y luego obviamente usas un protector solar adecuado, el bronceado que obtengas se preservará por más tiempo y mantendrás un color más uniforme.
Errores comunes al exfoliar la piel
El más corriente es no respetar el tiempo recomendado entre una exfoliación y la siguiente, lo que puede acabar provocando irritaciones en la piel o incluso exponerla demasiado a factores externos como la exposición solar.
También es algo común confundir un exfoliante con un limpiador, porque sus funciones son bastante similares. Un exfoliante tiene como misión principal eliminar células muertas para ayudar a renovar la piel. Un limpiador se utiliza para retirar las impurezas que se hayan acumulado.
El proceso de exfoliar la piel debe hacerse de forma suave. Si aprietas demasiado o lo aplicas sobre zonas como el contorno de los ojos, donde el pliegue es más fino, puedes provocar que los signos de envejecimiento se muestren de forma más notoria.
Por último, hay que usar el exfoliante adecuado para tu piel.
Tabla resumen: Frecuencia de exfoliación
| Tipo de piel | Frecuencia recomendada |
|---|---|
| Sensible, fina y seca | Una vez cada 10 días |
| Normal | Una vez a la semana |
| Grasa, con impurezas | Una vez cada 5 días |