Los lunares, también conocidos como nevos melanocíticos, son un tipo común de tumor en la piel. Generalmente, aparecen como pequeños puntos marrones oscuros ocasionados por grupos de células que producen la pigmentación. La mayoría de las personas tienen entre 10 y 45 lunares que aparecen durante la niñez y la adolescencia. La apariencia de estos lunares puede cambiar con el tiempo.
A veces, puede ser tan simple como piel seca o picor causado por alérgenos o irritantes en el medio ambiente: los lunares pueden picar igual que el resto de la piel. Sin embargo, también pueden ser un poco más vulnerables. Sin embargo, los lunares pueden picar por motivos más graves, como el desarrollo de afecciones cutáneas como el eccema. Algunas afecciones cutáneas pueden incluso causar los lunares en primer lugar.
Cuando un lunar preexistente empieza a picar de repente, significa que algo ha cambiado, y es importante que un dermatólogo cualificado lo evalúe. Hay dos categorías principales de lunares que la gente puede utilizar para describir sus lunares por teléfono o para hacer un poco de autoevaluación.
¿Por qué salen granos en los lunares?
La respuesta a esto es un poco complicada. Los lunares, o nevus melanocíticos, a veces pueden ser dolorosos incluso si no pasa nada. En algunos casos, un lunar benigno normal tendrá un grano que se forma directamente debajo de él, que puede atascarse temporalmente. Esto puede causar más dolor y tardar más en desaparecer que un grano normal porque no puede viajar fácilmente a la superficie.
Los lunares pueden rascarse accidentalmente y pueden doler e inflamarse. Entonces, un lunar doloroso no siempre es una señal de peligro. Y los lunares cancerosos a menudo no son nada dolorosos. Pero algunos lunares que se vuelven cancerosos, que, en el caso de un lunar pigmentado, significa melanoma, pueden ir acompañados de dolor o una sensibilidad inusual diferente a la de la piel circundante.
Entonces, lo mejor es que, si un lunar se vuelve doloroso y no mejora en unos días o una semana, consulte a su dermatólogo para una evaluación solo para estar más seguro.
Cada vez que el estado de su piel cambia de repente, es importante hablar con un dermatólogo, pero no es necesariamente una causa de alarma.

Tipos de Lunares
Los lunares comunes son pequeños, simétricos y tienen bordes claros. Los lunares atípicos, sin embargo, pueden estar más asociados con el melanoma, especialmente si de repente nota múltiples lunares atípicos. Estos lunares son más grandes, tienen forma irregular y un cambio notable de textura.
Cuando se trata de evaluar la piel para detectar un melanoma u otras afecciones cutáneas, siempre es mejor hacerlo pronto. Pero puede ser fácil pasar por alto un lunar que pica como un hecho aislado, sobre todo si crees que se debe a un nuevo cosmético, a la ropa o a una quemadura solar.
A veces, los lunares que pican son simplemente picazón en la piel, pero a veces, son la primera señal de advertencia de una enfermedad más grave.
Lunares de Carne (Nevos Blandos o Acrocordones)
Los lunares de carne, también conocidos como nevos blandos o acrocordones, son pequeñas protuberancias de piel que suelen aparecer en diversas áreas del cuerpo. Estas formaciones suelen ser inofensivas y no cancerosas, pero a menudo pueden resultar molestas.

Causas de los Lunares de Carne
- Fricción: La fricción continua entre la piel y la ropa o accesorios puede desencadenar el desarrollo de lunares de carne, especialmente en áreas como el cuello.
- Genética: La genética puede desempeñar un papel en la formación de estas protuberancias.
- Embarazo: Durante el embarazo, algunas mujeres pueden experimentar un aumento en la aparición de lunares de carne debido a cambios hormonales y aumento de peso.
- Sobrepeso u Obesidad: Las personas con sobrepeso u obesidad tienen mayor tendencia a desarrollar lunares de carne, especialmente en áreas con pliegues cutáneos.
- Envejecimiento: A medida que envejecemos, la piel tiende a perder elasticidad, lo que puede contribuir a la formación de este tipo de lunares.
Tipos de Lunares de Carne
Existen diferentes tipos de lunares de carne, y su clasificación se basa en sus características y apariencias:
- Filiformes: Son delgados y alargados, generalmente encontrados en el cuello, párpados y área de las axilas.
- Verrugosos: Estos lunares de carne tienen una superficie rugosa y pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo.
- Gigantes: Se caracterizan por ser más grandes y a menudo se encuentran en áreas de pliegues cutáneos, como la ingle o debajo del pecho.
- Pequeños: Son acrocordones de tamaño reducido que pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, incluido el cuello.
Lunares Poco Comunes y Melanoma
Un lunar puede ser un signo de cáncer de piel si tiene bordes irregulares o una forma asimétrica, o si cambia de color, forma, tamaño o relieve. Presta atención a los lunares que cambian de tamaño, forma, color o relieve. Los lunares cancerosos, también conocidos como lunares malignos, cambian mucho de apariencia. Algunos pueden presentar todos los cambios mencionados antes.
El melanoma es la complicación principal de los lunares. Algunas personas corren un riesgo mayor que el promedio de que sus lunares se vuelvan cancerosos y deriven en un melanoma.
Factores de riesgo para el melanoma:
- Nacer con lunares grandes (nevos congénitos).
- Tener lunares poco comunes (nevos atípicos o nevos displásicos).
- Tener muchos lunares.
- Tener antecedentes personales o familiares de melanoma.
- Usar lámparas de bronceado o camas solares.
Presta atención a los cambiosFamiliarízate con la ubicación y el patrón de tus lunares. Obsérvate la piel con regularidad para detectar cambios que puedan ser indicios de melanoma. Examínate la piel una vez al mes.
Toma medidas para proteger la piel de la radiación ultravioleta (UV), como la del sol o la de las camas solares. La radiación UV se ha vinculado con un mayor riesgo para melanoma.
Medidas de protección:
- No te expongas al sol en las horas pico (10:00 a 14:00).
- Usa protector solar todo el año (FPS 30 como mínimo).
- Usa ropa de protección (gafas de sol, sombreros de ala ancha, mangas largas).
- No utilices lámparas de bronceado ni camas solares.
Cómo saber si un lunar es maligno
Tratamientos para los Lunares de Carne
Hay varios métodos disponibles para eliminar los lunares de carne, pero es importante que un profesional de la salud, preferiblemente un dermatólogo, evalúe primero el lunar y determine el método más adecuado en tu caso específico.

- Extirpación Quirúrgica: El dermatólogo corta o recorta el lunar de carne usando una herramienta médica.
- Crioterapia: Se aplica nitrógeno líquido en el lunar para congelarlo.
- Electrocauterización: Se utiliza una corriente eléctrica de alta frecuencia para quemar y eliminar el lunar de carne.
- Ligadura: Implica atar el lunar de carne en la base con un hilo estéril, lo que restringe el flujo de sangre al lunar.
- Corte con Láser: El láser se dirige al lunar para vaporizarlo.
- Asa de Dermatología: Se emplea una asa pequeña y delgada para cortar y eliminar el lunar de carne.
Después de la eliminación, es posible que debas cuidar adecuadamente el área tratada durante la recuperación para evitar infecciones o cicatrices. Recuerda que no debes intentar eliminar los lunares de carne por ti mismo, ya que esto podría aumentar el riesgo de infección y complicaciones. Es fundamental que un profesional de la salud evalúe tu caso y te asesore sobre el método más adecuado.
Puntos Rubí (Angiomas)
Al igual que los angiomas también existen otras lesiones vasculares cutáneas de características benignas que pueden aparecer durante la vida. Muchas de ellas se parecen mucho a los lunares rojos y tiene un tratamiento bastante similar.
En contra de los que se puede llegar a pensar, los puntos rojos que aparecen en la piel no son lunares. “Se trata de pequeñas dilataciones capilares llamadas angiomas y son conocidos popularmente como puntos rubí.
La aparición de estos puntos rubí está directamente relacionada con el envejecimiento de la piel y la herencia genética; de hecho, no se puede hacer nada para prevenirlos. La sobreexposición solar o la exposición al sol sin utilizar fotoprotección también pueden suponer un factor de riesgo, ya que el sol es, tras el paso del tiempo, el principal causante del envejecimiento cutáneo.
Al estar relacionados con el envejecimiento de la piel, los puntos rubí suelen empezar a aparecer a partir de los 40 años. Los puntos rojos principalmente aparecen en la zona del tronco y en las extremidades superiores, aunque pueden surgir en cualquier parte del cuerpo.
“Aunque son lesiones benignas, siempre es recomendable que sean revisados por un dermatólogo. Y en especial si notamos que pican, sangran o crecen mucho, para detectar y descartar cualquier signo de malignidad.
La dermatóloga explica que los puntos rubí se pueden eliminar, además, con la garantía de que los que se quitan no vuelven a aparecer. “El mejor tratamiento para eliminarlos son los láseres vasculares, como el PDL o el KTP, que permiten quitar muchos en una misma sesión, garantizando que no quedan marcas ni cicatrices asociadas al tratamiento.