En el mundo del cuidado de la piel, los aceites faciales han ganado popularidad como aliados para hidratar y tratar diversos problemas cutáneos. Aunque la idea de aplicar aceite en el rostro puede generar dudas, especialmente en personas con piel mixta o grasa, es importante conocer los beneficios que ofrecen estos productos y cómo utilizarlos correctamente.
¿Es más hidratante un aceite que una crema?
Es fundamental diferenciar entre hidratación y humectación. Humectar la piel implica retener su hidratación y prevenir la pérdida de agua, mientras que hidratar es aportar agua a nivel celular. Los aceites vegetales ayudan a humectar la piel gracias a su estructura química y concentración de ácidos grasos.
Para retener el agua en la piel, una crema hidratante necesita una fase lipídica similar a los lípidos de las membranas celulares. Sin embargo, los aceites faciales son ideales para maximizar los recursos hídricos naturales, ya que impiden la pérdida de agua y aportan nutrientes, antioxidantes y ácidos grasos esenciales como los omegas 3, 6 y 9.
Ya hablamos en su momento de la conveniencia de apostar por aceites durante el invierno -aunque no tenemos por qué hacerlo exclusivamente en esta época-, ya que nuestra piel está más seca de lo habitual.
¿Cuándo y cómo usar aceites faciales en el rostro?
El orden correcto de aplicación en la rutina de belleza es clave. Como regla general, los productos deben aplicarse de más ligeros a más espesos. El orden sería limpieza facial, contorno de ojos y luego el aceite. Si se utiliza un producto de tratamiento como un ácido o retinoide, éste iría tras la limpieza, dejando unos 10-15 minutos para que actúe antes de aplicar el aceite como hidratante y reparador.
También dependerá, claro, del tipo de aceite que estemos empleando y de las recomendaciones de la marca concreta.
Se pueden añadir más pasos según las necesidades individuales, como una bruma después de la limpieza para tratar hiperpigmentación, acné o piel reactiva, e incluso una crema hidratante para mayor nutrición. Una rutina minimalista consiste en rociar agua floral sobre el rostro limpio y aplicar el aceite sobre la piel humedecida, masajeando para mejorar la penetración.
¿Cómo aplicar el aceite para que no deje la piel grasa?
La sensación grasa depende del tipo de aceite y de la cantidad utilizada. Se recomiendan entre dos y cuatro gotas, calentándolas entre las manos antes de aplicar con suaves presiones en cara, cuello y escote. Un masaje facial o friccionar el aceite entre las palmas de las manos antes de aplicarlo potencia la absorción.
Es importante que el producto sea de tacto seco y de rápida absorción. Empezar con agua de rosas o neroli ayuda a restablecer el pH de la piel y mejorar la absorción del aceite. Esta bruma tiene una doble función: “tras la limpieza facial, permite restablecer el pH de la piel y mejorar la absorción del aceite. Con la piel húmeda por el agua floral, se recomienda aplicar el aceite y masajear el rostro durante al menos un minuto. Además de evitar tener una sensación pegajosa, se notarán los beneficios del propio masaje, que activará la circulación sanguínea”, explican.
Piel seca, mixta o grasa: ¿qué aceite usar en cada caso?
No todos los aceites son iguales ni están indicados para las mismas necesidades, por lo que debemos tener muy en cuenta nuestro tipo de piel a la hora de escogerlo.
Los aceites con Omega 6 y 3 son esenciales para todo tipo de pieles, ya que el cuerpo no los sintetiza y juegan un papel fundamental en la salud y prevención de la oxidación celular. Para pieles secas, es conveniente aportar Omega 9 y ácidos grasos saturados, mientras que para pieles grasas se recomiendan aceites con Omega 6 por su acción seborreguladora.
Aceites recomendados según el tipo de piel:
- Pieles secas: argán, almendras dulces o marula. También el aceite de onagra (o primrose).
- Pieles mixtas: aceite de cáñamo (o hemp), combinado con agua de neroli si no hay tendencia al acné.
- Pieles grasas (o con acné): cilantro o jojoba por sus propiedades seborreguladoras. El ácido linoleico, con Omega 6, también es beneficioso.
- Pieles sensibles: agua de hamamelis con aceite de macadamia.
| Tipo de piel | Aceites recomendados | Beneficios |
|---|---|---|
| Seca | Argán, almendras dulces, marula, onagra | Hidratación profunda, emoliente |
| Mixta | Cáñamo (con agua de neroli) | Equilibrio, hidratación |
| Grasa/Acné | Cilantro, jojoba, ácido linoleico | Seborregulador, control de sebo |
| Sensible | Macadamia (con agua de hamamelis) | Calmante, suave |
¿Los aceites obstruyen los poros (y son recomendables para pieles grasas)?
Algunos aceites son recomendados para pieles mixtas o grasas, ya que las pieles grasas también necesitan lípidos con función equilibrante. La hipersecreción de sebo puede ser causada por falta de hidratación, y los aceites específicos ayudan a regular la producción de sebo, minimizando los poros y reduciendo el enrojecimiento y las imperfecciones.
Cuantos menos ácidos grasos saturados contenga, mejor para las pieles grasas. Aceites como el de jojoba o Black Seed son no comedogénicos, lo que significa que no ocluyen los poros de la piel, dejándola transpirar. Por ejemplo, el aceite de coco es muy comedogénico y por tanto no se recomienda su uso en pieles grasas con acné. También es importante tener en cuenta la calidad y la ‘frescura’ del aceite. Un aceite bio, prensado en frío mantiene todas sus propiedades y no será igual de comedogénico que un aceite refinado”, explican desde Rowse.
No debemos olvidar que tal como advierte la especialista de Sublime Oils, “un producto oil free también puede ser comedogénico, no es una característica propia de los aceites vegetales”.
¿Y una limpieza facial con aceite?
Los aceites también se utilizan para limpiar y desmaquillar el rostro, ya que las bases en aceite retiran mejor el maquillaje e impurezas. Sin embargo, no sirve cualquier aceite, sino que debe ser un ingrediente clave dentro de una formulación limpiadora. El de coco o el de cártamo son acertados para esto-.
Respecto al modo de uso, en el caso de los limpiadores con aceite de iS Clinical -aunque es una máxima bastante generalizada en el resto de productos de este tipo-, indica que “se pueden usar con la piel húmeda o seca, a gusto de la persona. Se aplica una pequeña cantidad (del tamaño de una almendra) y se masajea suavemente todo el rostro”.
Los aceites faciales mejor valorados
Aquí te presentamos una selección de los aceites faciales más vendidos y recomendados:
- Clarins Huile Orchidee Bleue: Ideal para pieles secas y deshidratadas, revitaliza y tonifica la piel. Contiene extracto de orquídea azul y aceite de avellana.
- Florence Bio Sérum Facial: Sérum facial con vitamina E, aceite de jojoba, aloe vera, ácido hialurónico y vitamina C. Hidrata profundamente y mejora la textura de la piel.
- Elemis Superfood Facial Oil: Aceite lujoso con nueve superalimentos que hidrata, nutre y suaviza la piel. Contiene brócoli, semillas de lino y otros ingredientes nutritivos.
- Naissance Aceite de almendras dulces: Aceite 100% natural, ligero y de rápida absorción. Rico en vitaminas y ácidos grasos esenciales.
- Fatima's Garden Argan Oil: Aceite de argán 100% puro de Marruecos. Reduce imperfecciones y combate los signos del envejecimiento.
- Byoode Amaranth Face Oil: Sérum oleoso con aceite de amaranto, soja y argán. Calma, desinflama y repara la piel.
- Perricone MD Essential Fx Chia Oil: Aceite facial nutritivo que suaviza arrugas y pliegues. Contiene aceite de semilla de chía y vitamina F.
- Garnier Aceite Facial de Lavanda: Aceite facial iluminador con aceite de lavanda orgánico y argán. Nutre, suaviza y regenera la piel.
- Weleda Aceite Facial Reafirmante de Granada: Aceite facial que reafirma, alisa e ilumina la piel. Contiene aceite de granada, sésamo y macadamia.
- Apivita Beessential Oils: Aceite que refuerza la barrera cutánea, mejora la renovación celular y potencia la luminosidad. Contiene propóleo y aceites de cítricos.
Beneficios generales de los aceites faciales
- Mantener la barrera de hidratación: Los aceites tienen un efecto humectante que ayuda a retener la humedad en la piel.
- Mejorar la textura: Los aceites pueden suavizar la piel, aumentar su elasticidad y firmeza.
- Regenerar y calmar: Aceites como el de rosa mosqueta pueden reducir marcas de granitos y cicatrices.
- Nutrir: Aceites como el de germen de trigo y jojoba aportan vitaminas, minerales y oligoelementos.
- Proporcionar antioxidantes: El aceite de argán es conocido por su capacidad para retrasar el proceso de oxidación de la piel.
En resumen, los aceites faciales son excelentes aliados para el cuidado de la piel seca, siempre y cuando se elija el aceite adecuado y se aplique correctamente. ¡Atrévete a incorporarlos en tu rutina de belleza y disfruta de sus beneficios!