Impétigo Nasal en Niños: Tratamiento, Causas y Prevención

El impétigo es una infección cutánea superficial, relativamente frecuente y contagiosa, que afecta sobre todo a niños y adolescentes. Es una infección en la piel que suele ser muy común y muy contagiosa entre niños y bebés. Afecta con más frecuencia a las zonas descubiertas, por eso es muy típico en localizaciones como alrededor de la nariz o de la boca.

Lesiones de impétigo en la piel de un niño. Fuente: CDC

¿Qué es el Impétigo?

El impétigo es una infección bacteriana de la piel superficial, más frecuente en la infancia, que está causada por dos bacterias principalmente: Streptococcus pyogenes y Staphylococcus aureus.

Causas del Impétigo Infantil

El impétigo infantil es causado por una infección de la epidermis producida por dos grupos de bacterias, Streptococos y Stafilococos, predominando en la actualidad esta última. Aunque pueda resultar llamativo, este organismo habita de manera bastante común en la piel y en las fosas nasales. Las bacterias que causan el impétigo, de forma general, suelen penetrar la piel a través de pequeñas heridas, como picaduras de insectos o erupciones cutáneas. Cuando se altera la barrera cutánea (picaduras, herpes, quemaduras...), este tipo de bacteria aprovecha esa puerta de entrada para producir la infección. A partir de ahí, se puede extender por el resto del cuerpo (principalmente en áreas de rascado) y es contagioso para las personas más próximas.

Entre las principales causas nos podemos encontrar la edad, ya que el impétigo se suele dar en niños de entre dos y cinco años. Además, el impétigo será más normal con un tiempo caluroso y seco, como sucede en verano.

Factores de riesgo

  • Mala higiene
  • Convivencia estrecha (colegios, guarderías)
  • Características del juego infantil (mucho contacto)
  • Dermatitis atópica
  • Inmunodeficiencias
  • Uso de medicamentos

¿Es Contagioso?

Sí. El impétigo es muy contagioso y se transmite por contacto directo con las lesiones. El impétigo se puede contagiar a cualquier persona que entre en contacto directo con piel infectada o con objetos como prendas de vestir, toallas y sábanas, que hayan estado en contacto con esa piel. De hecho, entre hermanos es muy frecuente que cuando diagnosticas a uno, a los pocos días, empieza el hermano.

Entre niños pequeños, el impétigo se contagia muy fácilmente, pues la mayoría tienen alguna ‘puerta de entrada’ libre en forma de heridas. También es habitual que el niño, al rascarse, vaya diseminando la infección por otras partes de su cuerpo.

¿Cómo se Manifiesta el Impétigo?

El impétigo se manifiesta como una costra que adquiere un tono amarillento sobre una herida que inicialmente no parecía tener mayor importancia. Veréis como de pronto, sobre una herida sin mayor importancia, de repente les sale una costra que en muy poco tiempo se pone de un tono amarillento. A veces, en lugar de la costra, puede aparecer una ampolla llena de líquido. En otras ocasiones, en lugar de aparecer la costra, directamente observaremos una ampolla. Las lesiones pueden presentarse en cualquier parte del cuerpo, siendo comunes alrededor de la nariz, la barbilla, los muslos, rodillas o glúteos. Puede aparecer en cualquier parte del cuerpo: alrededor de la nariz, en barbilla, en muslos, rodillas, glúteos… etc.

Puede empezar como un punto enrojecido que se convierte en una ampolla llena de líquido y finalmente se rompe, formándose una costra amarillenta característica llamada “costra melicérica”, porque recuerda a la miel. Los signos y los síntomas del impétigo son bastante claros. Estos incluirán llagas rojizas que se romperán con facilidad y comenzarán a supurar. Esto durará unos días y, después, se formará una costra de color marrón amarillento. Por lo general, como ya hemos comentado, estas llagas se formarán alrededor de la boca y de la nariz. Aunque tenemos que tener en cuenta que se podrán extender a otras partes del cuerpo con cierta facilidad. Esto se producirá a través de los dedos, la ropa o las toallas. Esta afección suele causar cierta picazón y dolor que, generalmente, suele ser bastante leve.

No suele haber fiebre y lo que sí es habitual es que los ganglios de la zona aumenten de tamaño en respuesta inflamatoria a la infección localizada. Nuestro cuerpo detecta el agente extraño y los ganglios (nuestros “guardianes”) se ponen a trabajar para defenderse, de ahí que aumenten de tamaño.

El impétigo infantil se caracteriza por la aparición de vesículas o ampollas que, al romperse, dejan una costra color miel (llamada melicérica) muy característica. Puede afectar a cualquier área corporal, pero surge sobre todo en zonas descubiertas como la cara (nariz, boca, oídos) brazos y piernas, por lo general sin fiebre ni otros síntomas, salvo complicaciones. El impétigo puede darse en todas las edades, pero es más característico en niños menores de cinco años.

Impétigo ¿Qué es? ¿Es contagioso? ¿Cómo se trata?

El impétigo puede contagiarse si se está expuesto a las bacterias que lo provocan, ya sea por contacto con las llagas o con la secreción nasal de una persona infectada. El impétigo generalmente no es peligroso.

Tipos de Impétigo

  • Impétigo no ampolloso: Supone la mayoría de los casos (70 %) y en su mayor parte es debido a estreptococos. Esta clase, que se conoce como impétigo simple o no ampolloso, es la más habitual ya que se da en el 80% de los casos.
  • Impétigo ampolloso: Está causado habitualmente por estafilococos (S. Aureus). Existe una segunda variante clínica, más típica en recién nacidos y niños, en la que aparecen ampollas más grandes sobre piel sana que evolucionan en dos o tres días hacia la formación de costras. Este segundo modo se conoce como impétigo ampolloso.
  • Ectima: Existirá una variante más grave del impétigo, denominada ‘ectima’, que penetrará en las capas más profundas de la piel y producirá unas dolorosas llagas que podrán tener pus o líquido, que se llegará a transformar en unas úlceras profundas.

Diagnóstico del Impétigo

Al ser una patología relativamente frecuente, el diagnóstico de impétigo habitualmente es clínico, es decir, no precisa realizar ninguna prueba complementaria. El pediatra o el dermatólogo lo pueden diagnosticar clínicamente, sin más pruebas, o solicitar el análisis de una muestra para dar con la bacteria concreta que lo ha provocado y confirmar que es impétigo. En alguna ocasión, si el diagnóstico no está claro, se puede tomar una muestra de la lesión para realizar un cultivo.

Tratamiento del Impétigo

La infección por impétigo se trata con una buena higiene y la posterior aplicación de alguna pomada antibiótica. Las más utilizadas son la mupirocina y el ácido fusídico. Al tratarse de una bacteria, el tratamiento ante el impétigo es siempre antibiótico. Dependiendo de la extensión de las lesiones, se administra o un antibiótico tópico sobre la piel, o un antibiótico oral si se han extendido mucho. Las lesiones hay que lavarlas también concienzudamente con agua y jabón, sin miedo y a continuación, aplicaremos una pomada antibiótica que os pautará vuestro pediatra (2-3 veces al día, durante una semana): el ácido fusídico o la mupirocina suelen ser los más utilizados. Actualmente contamos además con antibióticos tópicos de última generación con mínimas resistencias como es el ozenoxacino que con una pauta corta de 5 días dos veces al día sería suficiente cuando la lesión es única.

Cuando se coge a tiempo, con tratamiento tópico suele ser suficiente. Sin embargo, cuando el impétigo se ha extendido y aparecen lesiones por el resto del cuerpo y con las cremas/pomadas no mejoran, tenemos que recurrir a antibiótico oral.

Se considera que al cabo de 24/48 horas de haber iniciado la medicación correcta las lesiones dejan de ser contagiosas, aunque es muy importante completar el régimen terapéutico recomendado.

Medidas adicionales

  • Clínicamente son lesiones superficiales, irregulares de 1-2 cm de eje mayor, cubiertas por costras amarillentas.
  • Responden bien al tratamiento con fomentos fríos de sulfato de cobre o zinc al 1:1000 (5’, 2 veces al día), frotando suavemente al retirarlos para eliminar las costras y aplicando a continuación una crema o pomada antibiótica (ac. fusídico, mupirocina, etc.), durante 5-10 días.
  • Hay que poner el tratamiento lo antes posible, porque, bien tratado, el impétigo deja de ser contagioso bastante rápido, en pocos días.

¿Podemos Evitar que Vuelva a Suceder?

Higiene, higiene, higiene. Si la puerta de entrada es una herida o una picadura y las bacterias responsables son bacterias de la piel, lo único que podemos hacer es lavar las manos habitualmente y por supuesto, lavar las heridas y/o picaduras con agua y jabón varias veces al día y aplicar Clorhexidina como antiséptico. Si observáis que la lesión empeora o que empieza a salir una costra fea, consultad con vuestro pediatra.

La mejor manera de tener una piel sana es mantenerla limpia. Por eso, será muy importante enjuagar bien los cortes, las raspaduras y otras lesiones que pueda sufrir el niño, de forma inmediata. Para evitar que se transmita a otras personas habrá que enjuagar las zonas con cuidado y con jabón suave, lavar la ropa de la cama y de los niños, usar guantes cuando se aplique el antibiótico y cortar las uñas del niño infectado para que no se haga daño al rascarse. Además, deberás seguir, rigurosamente, las instrucciones del médico.

¿Puede ir al Colegio?

Además, será muy importante que tu hijo limite su actividad social y que no acuda ni a la escuela infantil ni al colegio.

Complicaciones del Impétigo

Hoy en día, con la atención adecuada no deberían darse complicaciones en el impétigo infantil. No obstante, si no se ataja a tiempo la infección puede complicarse y producir trastornos en el sistema linfático, inflamación de los tejidos y artritis, entre otros. En el impétigo estreptocócico, la complicación más peligrosa sería la aparición de problemas renales (según las estadísticas, hasta en un 2% de los casos).

¿Qué hacer en caso de padecer impétigo?

Se debe acudir a consulta cuando se alargue la evolución normal de quemaduras en la piel, heridas, dermatitis, etc., no respondan a tratamientos previamente eficaces o aparezca la característica costra melicérica. También si hay varios familiares o compañeros de colegio afectados.

Además de valorar el tratamiento tópico u oral más adecuado al caso, hay que extremar las medidas de higiene habituales (lavado de manos, no compartir prendas de vestir, toallas, maquinillas de afeitar, objetos de aseo, etc.) para evitar la extensión y el contagio de las lesiones.

Tabla Resumen de Tratamientos Tópicos

TratamientoEspectro de ActividadIndicaciones
Ácido FusídicoCocos gram positivos, especialmente S. aureusInfecciones cutáneas localizadas
MupirocinaCocos gram positivos, erradicación de portadores nasales de S. aureusImpétigo y otras infecciones bacterianas de la piel
OzenoxacinoCocos gram positivos (especialmente indicado para SARM), algunos BGNImpétigo no ampolloso

Nota: Siempre consulte a su médico o farmacéutico antes de iniciar cualquier tratamiento.

Mantener la piel de los niños limpia es una medida de prevención para las infecciones cutáneas.

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