Inyecciones de Ácido Hialurónico Durante la Quimioterapia: Usos, Beneficios y Precauciones

El cáncer es una de las principales causas de morbimortalidad en el mundo, cuyo tratamiento debe ser abordado desde el punto de vista biológico, psicológico y sociológico. A día de hoy, devolver la calidad de vida al paciente oncológico es una prioridad.

La medicina estética dispone de tratamientos encaminados a mejorar la calidad de vida del paciente oncológico. Actualmente, se está observando la utilidad de la toxina botulínica a nivel nociceptivo, antiinflamatorio y postquirúrgico.

El objetivo es verificar la contribución de la toxina botulínica A (TBA) al aumento de la calidad de vida e investigar su perfil de seguridad en el paciente oncológico.

La seguridad y eficacia del uso de la TBA en el paciente oncológico está avalada científicamente con un número cada vez mayor de estudios y publicaciones. No cabe duda que el empleo de la TBA en los pacientes oncológicos contribuye a la mejora de su calidad de vida.

Con el aumento de la supervivencia en cáncer, también se han incrementado las consultas por los efectos secundarios que pueden provocar los tratamientos oncológicos, muchos de los cuales tienen un alto impacto en la calidad de vida de los pacientes.

El Ácido Hialurónico y el Cáncer

El ácido hialurónico (HA) es una presencia conocida en los tumores pancreáticos, pero un nuevo estudio de investigadores del Centro de Cáncer Rogel de la Universidad de Michigan en Estados Unidos muestra que el ácido hialurónico también actúa como alimento para las células cancerosas. Lyssiotis y su laboratorio querían comprender el ácido hialurónico más allá de su contribución a la composición fisiológica de las células de cáncer de páncreas.

El estroma ocurre en el proceso de cicatrización natural del cuerpo. El ácido hialurónico, un polímero o cadena larga de azúcares, es excelente para atraer y retener agua. Cuando hay mucho, los tumores pancreáticos se vuelven hiperdensos, colapsando las venas y el flujo sanguíneo. Lyssiotis dice que estos tumores se vuelven muy duros.

La mayoría de los estudios sobre el ácido hialurónico en el cáncer de páncreas se han centrado en su papel en la creación de esta densidad.

¡La verdad sobre la estética en pacientes con cáncer!

Tratamientos Estéticos y Cáncer de Mama

El cáncer de mama es el más común entre las mujeres españolas. Según los últimos datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), en 2023 se diagnosticarán 35.001 nuevos casos de cáncer de mama. Cualquier diagnóstico de cáncer tiene un impacto emocional enorme tanto en la paciente como en su entorno.

Es normal que a partir de ese momento la prioridad sea, además del tratamiento, mejorar su calidad de vida y su bienestar. Y aquí entra de lleno la estética, porque es habitual que las pacientes sufran cambios físicos como la caída del cabello, la pérdida de las cejas, reacciones alérgicas en la piel, etc.

Hay muchos estudios que analizan la conexión entre la imagen corporal y el bienestar, algo que a la larga repercute en el estado de ánimo para enfrentar una enfermedad como el cáncer. Los tratamientos de belleza, al igual que el ejercicio físico o la alimentación saludable, se pueden convertir en un buen aliado para las pacientes, ya que les ayudan a verse mejor.

Recomendaciones y Cuidados

Un grupo de oncólogos junto a especialistas de otras disciplinas, y con la colaboración de Pfizer, han desarrollado la iniciativa 'Más allá del espejo', en la que han elaborado una guía de recomendaciones sobre cuidados dirigida a pacientes y especialistas.

El doctor Alejandro Falcón, oncólogo médico del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, explica que se han definido «tres situaciones en función de la seguridad de la realización de cada tratamiento, según el momento en el que se encuentra su tratamiento oncológico.

El antes suele ser una fase de preparación o prevención de lo que sabemos que va a pasar, en este periodo, los tratamientos más recomendados son aquellos que influyen en la preparación de la piel, uñas y antes de la caída del cabello (aquí entrarían el microblading o micropigmentación de las cejas o el relleno).

Durante el tratamiento oncológico pueden hacerse muchas más cosas de lo que la gente piensa, casi todo lo que no implique un posible sangrado o tratamientos invasivos que puedan tener riesgos de infección en un momento de bajada de defensas. En el después, está prácticamente todo permitido.

En este momento suelen usarse tratamientos para mitigar posibles efectos secundarios que el tratamiento haya tenido en la piel (sequedad, cicatrices...)».

Protocolos Estéticos a Considerar

Los protocolos estéticos que no se aconsejan cuando la paciente está en tratamiento activo son los peelings químicos, los hilos tensores, la mesoterapia facial o corporal, la radiofrecuencia, la presoterapia, la maderoterapia, la criolipólisis o la limpieza facial en cabina.

En referencia a esta última, el doctor Falcón explica que «algunos de los tratamientos de cabina implican una exfoliación profunda con posibles daños en la piel. De ahí que se desaconsejen por el riesgo de heridas y posible sobreinfección de la misma.

Durante el tratamiento oncológico activo es usual que los neutrófilos (glóbulos blancos o células de las defensas) o las plaquetas (encargadas de la coagulación), estén por debajo de sus valores normales. Sólo conoceremos cuál es su valor tras una analítica, y las cifras pueden variar en función de los días tras la administración del tratamiento.

Los protocolos estéticos que sí se pueden realizar, aunque la paciente esté en tratamiento activo, son el plasma rico en plaquetas, los materiales de relleno como el ácido hialurónico, la toxina botulínica, las terapias con fuentes de luz como luz pulsada, láser o radiofrecuencia fraccionada, la carboxiterapia, la micropigmentación y el microblading.

Respecto a la depilación, se aconseja que mientras la paciente esté en tratamiento opte por depiladoras eléctricas. Se desaconseja el uso de cera y cremas depilatorias, así como las cuchillas, por el riesgo de corte.

Una vez finaliza la terapia contra el cáncer, aunque las recomendaciones clásicas han sido siempre que la paciente esperara unos seis meses para someterse a cualquier tratamiento estético, el doctor explica que «existen tratamientos que son seguros durante el tratamiento activo por lo que probablemente no sea necesario esperar tanto.

Hay una gran falta de evidencia científica en el contexto de la medicina estética y determinados tratamientos anticáncer, por ello muchas veces es recomendable ser prudente y esperar algún tiempo.

Usos de la Toxina Botulínica A (TBA) en Pacientes Oncológicos

La TBA es actualmente un fármaco en auge, constituyendo una estrategia de tratamiento segura y poderosa en múltiples trastornos del movimiento hipercinético. Conforme se conocen mejor los resultados y su farmacocinética se descubren nuevas aplicaciones y beneficios gracias a su versatilidad.

A la hora de buscar evidencia científica que respalde su uso, así como los beneficios y su superioridad frente a pautas de tratamiento ya establecidas, se encuentran muchas limitaciones en lo que al paciente oncológico se refiere.

Sin embargo, son muchos los estudios que avalan el uso de TBA para el tratamiento del dolor nociceptivo y postquirúrgico. El uso de dosis bajas TBA para el tratamiento del dolor postquirúrgico moderado a severo ha demostrado su efectividad, con dos ventajas importantes; en primer lugar, los efectos de la inyección de la neurotoxina dura entre tres y seis meses y, en segundo lugar, los efectos secundarios de la TBA son menores en comparación con los analgésicos potentes y exhibe un mejor perfil de seguridad.

La inyección de TBA en las glándulas parótidas o submaxilares reduce los síntomas de la sialorrea secundaria a la lesión glandular postirradiación; de igual manera alivia la hiperhidrosis gustativa resultante de la cirugía parotídea y oral en pacientes con cáncer.

Otras indicaciones son la mejora de la movilidad articular postquirúrgica en tumores de cabeza y cuello, y la buena respuesta de las contracturas capsulares tras la reconstrucción mamaria.

Existen estudios que revelan que la TBA se puede combinar de forma segura con la radioquimioterapia.

Ejemplos de localización de las inyecciones de TBA en 2 pacientes. A) Puntos de inyección de TBA en cicatriz secundaria a intervención de cáncer de lengua y adenopatía cervical. B) Inyecciones de TBA en cicatriz secundaria aun tratamiento de carcinoma escamoso del seno piriforme. Tomado de Mittal y Jabbari (2020)9.

La TBA juega un papel fundamental en la corrección de asimetrías resultantes de secuelas como la parálisis facial, consiguiendo mejorías tanto estéticas como funcionales. Es destacable que, incluso después de terminarse el efecto activo del tratamiento TBA, el efecto estético continúa.

Una ventaja adicional a la terapia correctiva con este procedimiento es que la disminución temporal de la fuerza en el lado sano, potencia las maniobras de compensación contralaterales. Las inyecciones de TBA pueden inducir cambios inconscientes endógenos en el movimiento muscular y, por lo tanto, en el estado de ánimo de los pacientes, que culmina en menos ira, miedo y tristeza según la teoría de la retroalimentación facial.

Con el empleo de la TBA se ha observado que presenta actividad sobre la regulación de la actividad fibroblástica y su ciclo celular, contrarrestando la expresión alterada de factores de crecimiento y de los genes implicados en la génesis de queloides y cicatrices, previniendo la diferenciación de fibroblastos a miofibroblastos, lo que disminuye la tensión tisular en la que asientan.

No obstante, en el tratamiento de los queloides con TBA, los datos actualmente disponibles son extremadamente limitados, con deficiencias significativas en los estudios de campo, cortos periodos de tiempo y una medición de los resultados muy heterogénea.

Es necesario prestar especial atención a pacientes que padecen timoma. La miastenia gravis es el síndrome paraneoplásico más común diagnosticado en estos pacientes. Se sabe que la TBA está contraindicada en pacientes que padecen enfermedades neuromusculares como la mencionada miastenia gravis, la esclerosis lateral amiotrófica y el síndrome de Eaton Lambert.

Es preciso, considerar el riesgo de formación de anticuerpos neutralizantes de la TBA en pacientes tratados con anticuerpos monoclonales, especialmente en el caso de fármacos inmunoterapéuticos.

La TBA, el ácido hialurónico y la hidroxiapatita cálcica han demostrado ser útiles para mejorar asimetrías, dar volumen a las depresiones quirúrgicas y disimular cicatrices atróficas en los pacientes oncológicos.

Numerosas publicaciones sugieren la utilidad de las inyecciones de TBA en los síndromes de dolor secundarios a la presión directa de la masa neoplásica o el dolor neuropático en las áreas en las que se practica la cirugía del cáncer o la radiación posterior.

En cuanto a los estudios sobre la infiltración de TBA en el dolor neuropático se observan disparidades en la vía de administración. Los estudios sobre el alivio del dolor crónico son alentadores, sugiriendo eficacia y seguridad de los tres tipos de neurotoxina tipo A; sin embargo, todos están limitados por el pequeño número de pacientes estudiados.

Se precisan estudios doble ciego y controlados con placebo para respaldar o refutar su eficacia. Hasta ahora la única indicación aprobada de la TBA en el dolor ha sido en la migraña crónica.

En algunos estudios se ha observado que la adición de TBA a un cultivo de células cancerosas reduce el crecimiento celular, induce apoptosis, y radiosensibiliza a las células de melanoma. Estos resultados iniciales resultan muy prometedores y alentadores, aunque los estudios deben consolidarse.

Por último, comienzan a publicarse estudios que avalan el uso seguro de la TBA en el paciente oncológico con finalidad estética para corrección de arrugas faciales. Hay que señalar como principales limitaciones de los estudios analizados el escaso número de participantes incluidos y la falta de una metodología estandarizada para objetivar resultados.

Contraindicaciones y Precauciones del Ácido Hialurónico

El ácido hialurónico es uno de los tratamientos más populares en medicina estética debido a sus múltiples beneficios para la piel, como la hidratación profunda y el rejuvenecimiento. Sin embargo, no todas las personas son candidatas ideales para este tratamiento. A continuación, se detallan algunas situaciones y condiciones en las que no es recomendable usar ácido hialurónico:

  • Alergias a los componentes: Si tienes antecedentes de reacciones alérgicas severas o hipersensibilidad a los componentes del ácido hialurónico, es esencial que evites este tratamiento. Las reacciones alérgicas pueden incluir hinchazón, enrojecimiento, picazón y, en casos graves, anafilaxia.
  • Enfermedades autoinmunes: Las personas que padecen enfermedades autoinmunes, como el lupus, la artritis reumatoide o la esclerodermia, deben evitar el uso de ácido hialurónico. Estas condiciones pueden aumentar el riesgo de una reacción inflamatoria severa y complicaciones post-tratamiento.
  • Infecciones cutáneas activas: Si tienes una infección cutánea activa, inflamación, acné severo o herpes en el área a tratar, no es aconsejable que te sometas a un tratamiento con ácido hialurónico. Las inyecciones pueden agravar la infección y provocar complicaciones.
  • Problemas de coagulación: Quienes tengan trastornos de coagulación o estén tomando medicamentos anticoagulantes deben tener precaución con el ácido hialurónico. Las inyecciones pueden aumentar el riesgo de hematomas y sangrado excesivo.
  • Embarazo y lactancia: Tampoco se recomienda usar ácido hialurónico en mujeres embarazadas o en periodo de lactancia debido a la falta de estudios concluyentes sobre la seguridad del tratamiento en estas etapas.
  • Tratamientos médicos recientes: Si has recibido recientemente otros tratamientos médicos o estéticos en el área a tratar, como láser, peelings químicos o cirugías, es importante esperar un tiempo antes de utilizar ácido hialurónico.

Precauciones y Evaluación Médica

Antes de someterte a un tratamiento con ácido hialurónico, deberías seguir estos pasos para asegurar que tu tratamiento sea totalmente seguro:

  • Consultar con un especialista: Siempre es fundamental consultar con un especialista en medicina estética antes de someterse a cualquier tratamiento con ácido hialurónico.
  • Pruebas de sensibilidad: Realizar pruebas de sensibilidad es una buena práctica para descartar cualquier reacción alérgica o hipersensibilidad a los componentes del ácido hialurónico.
  • Información completa y consentimiento: Asegúrate de recibir información completa sobre el tratamiento, sus beneficios, riesgos y cuidados post-procedimiento. Firmar un consentimiento informado es crucial para entender plenamente lo que implica el tratamiento y las posibles contraindicaciones.

Ginecología Regenerativa y Ácido Hialurónico

La ginecología regenerativa es una subespecialidad emergente en constante desarrollo e innovación. Su objetivo es cubrir un vacío existente en la ginecología tradicional, mediante la exploración de tratamientos enfocados en la regeneración de tejidos.

El Plasma Rico en Plaquetas (PRP) es un producto autólogo derivado de la sangre del paciente, concentrado en plaquetas mediante centrifugación, rico en factores de crecimiento como PDGF, TGF-β1 y TGF-β2. Su aplicación médica ha estimulado el desarrollo de la medicina regenerativa y ha demostrado efectos beneficiosos en la proliferación celular, regeneración tisular, síntesis de colágeno y neovascularización, con bajo riesgo de eventos adversos.

En ginecología, el PRP se utiliza especialmente en el tratamiento de:

  • Atrofia vulvovaginal posmenopáusica
  • Liquen escleroso vulvar
  • Disfunción sexual femenina (FSD)

Estudios clínicos y preclínicos sugieren que el PRP promueve la angiogénesis, neuroprotección y modulación inflamatoria, mejorando la funcionalidad de los tejidos tratados.

MD Anderson Madrid - Hospiten utiliza este novedoso tratamiento con inyecciones de ácido hialurónico como solución para la atrofia ginecológica y genital. “Se trata del mismo ácido hialurónico que se utiliza para la piel o las arrugas de la cara y la administración es sencilla, ya que puede inyectarse en la propia consulta y en sesiones de unos 15 minutos aproximadamente”, apunta el doctor de Santiago, quien explica también que el efecto de este tratamiento local puede durar entre seis meses y un año, en función de cada paciente y del tipo de atrofia que tenga.

Como indicación, el jefe del Servicio de Ginecología Oncólogica de MD Anderson Madrid - Hospiten recuerda que el ácido hialurónico está recomendado sobre todo en un perfil de “paciente joven con cáncer de mama y envejecimiento prematuro por el bloqueo hormonal debido a tratamientos farmacológicos, pacientes que han sido sometidas a radioterapia ginecológica y tienen un cambio y/o atrofia en los genitales que les impide llevar una vida normal en su día a día o en su actividad sexual, etc”.

Caso Clínico: Tumor Mixoide Mamario y Ácido Hialurónico

Se presenta el caso de una paciente con diagnóstico de sospecha de lesión mixoide mamaria. Tras la exéresis quirúrgica del tumor y el análisis histopatológico se insiste a la paciente sobre sus antecedentes. Esta refiere que hace 13 años se sometió a un aumento de volumen mamario mediante la inyección de gel de ácido hialurónico.

Los tumores mixoides de mama requieren de exéresis quirúrgica para su tratamiento. Su presentación más frecuente es como parte del síndrome de Carney. Por ello, la inyección de gel de ácido hialurónico debe ser tenida en cuenta en el diagnóstico diferencial de estas lesiones ya que, a pesar de considerarse biodegradable puede persistir radiológicamente hasta 13 años después de su administración.

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