Queratosis Pilaris vs. Eczema: ¿Cuáles son las Diferencias Clave?

El término dermatitis es bastante general e inespecífico en el ámbito de la dermatología, puesto que alude a una inflamación de la piel. Una de las formas más frecuentes en las que se presenta esta patología es la dermatitis atópica, que afecta en gran medida a niños, pero también puede aparecer en adultos. La dermatitis atópica (DA) es la forma más frecuente de eccema en niños aunque puede afectar a cualquier edad. La DA es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel, no contagiosa, que se caracteriza por lesiones eccematosas de distribución y morfología características, piel seca y picor intenso.

Es vital una adecuada hidratación de la piel y una reducción de los factores desencadenantes de la dermatitis. Así, deben evitarse cambios bruscos y extremos de temperatura y humedad, duchas frecuentes, ejercicio, estrés, sudoración, ciertos tipos de tejidos (lana, fibras sintéticas), contacto con detergentes, etc. Son preferibles los baños a las duchas, con una temperatura templada (el calor puede aumentar el picor) y usar emulsiones sin jabón.

Además de la dermatitis atópica, es importante conocer la queratosis pilaris y cómo se diferencia de esta condición. La queratosis pilar está condicionada por un exceso de formación de queratina que obtura el folículo piloso y se objetiva como pápulas rugosas.

QUERATOSIS PILAR O PILARIS - Dr. Alejandro de Aguinaga Inurriaga - Dermatólogo

Dermatitis Atópica (Eczema Atópico)

La dermatitis atópica (DA) o eccema atópico es una enfermedad inflamatoria cutánea crónica, recurrente, intensamente pruriginosa y de curso fluctuante, multifactorial y de predisposición genética, que se relaciona con un estado de hipersensibilidad frente a alérgenos de diversa índole, lo que es conocido como atopia. La atopia puede definirse como una hipersensibilidad de la piel y mucosas a factores ambientales, asociado o no a una sobreproducción de inmunoglobulina E (IgE) frente a alérgenos y/o una reactividad anómala, y a desarrollar ciertas enfermedades como alergia alimentaria, asma bronquial, rinoconjuntivitis alérgica o eccema.

Dermatitis Atópica en la cara de un niño

Se distinguen así dermatitis atópica de tipo extrínseco, con aumento de IgE, y de tipo intrínseco, sin elevación sérica de IgE. En una piel con predisposición genética, seca e hipersensible, actúan factores inmunitarios y de otros tipos que determinan reacciones anómalas a múltiples estímulos endógenos y ambientales. Los datos actuales indican que la DA es una enfermedad mediada por T helper (TH)-2, donde la prevalencia de comorbilidades de atopia es alta, en particular en aquellos pacientes con formas moderadas a graves.

Manifestaciones de la Dermatitis Atópica según la Edad

  • DA del lactante (2-6 meses a 2 años): Tiene predilección por la cara (mejillas, frente, mentón, con respeto del triángulo central de la cara y zona periorbitaria), cuero cabelludo y superficies extensoras de las extremidades. Clínicamente predominan lesiones agudas o subagudas, con eritema, vesículas, exudación y costras hemáticas.
  • DA de la infancia (2 a 6 años): Tiene predilección por las flexuras: fosas antecubitales, poplíteas, cuello, muñecas, tobillos y cara posterior del cuello. Frecuentemente también afecta manos y regiones periorbitaria y peribucal. Clínicamente predominan lesiones subagudas a crónicas, por lo que se observa xerosis, liquenificación y excoriaciones.
  • DA del adolescente-adulto: Se manifiesta con predominio de afectación labial, periocular, peribucal y flexural, en superficies de flexión de las extremidades, cuello, nuca, dorso de las manos o genitales, que de manera infrecuente puede evolucionar hacia una eritrodermia exfoliativa. El eczema de manos y el eczema del pezón se observan con mayor frecuencia en este grupo etario.

Diagnóstico de la Dermatitis Atópica

El diagnóstico de la DA es eminentemente clínico: se sustenta en estos datos y se apoya en los antecedentes familiares, piel muy seca, prurito recidivante e infecciones cutáneas secundarias. La actividad de la enfermedad debe evaluarse tanto de manera objetiva como con criterios que valoren la percepción de la sintomatología por parte del paciente, ya que ambas contribuyen a la gravedad clínica.

Herramientas de Evaluación

  • Sistema SCORAD (SCORing Atopic Dermatitis): Valora eritema, edema, exudación/costras, excoriación, liquenificación, xerosis, prurito y trastorno del sueño. Oscila entre 0 y 103 puntos.
  • Índice EASI (Eczema Area and Severity Index): Valora eritema, edema, excoriación y liquenificación en una escala de 0 a 4, que oscila entre 0 y 72.
  • Escala IGA (Investigator Global Assessment Scale): Se selecciona usando descriptores que mejor describen la apariencia global de las lesiones en un punto cronológico determinado. Va desde 0 (aclaramiento total) a 4 (afectación grave).

El grado de afectación subjetivo, valoración del estado emocional y de la calidad de vida son relevantes en el contexto del manejo de la enfermedad atópica. En adolescentes se puede utilizar la Escala Visual Análoga (EVA) para prurito y para sueño.

Tratamiento de la Dermatitis Atópica

El tratamiento y manejo de la dermatitis atópica debe comenzar con la educación del paciente adolescente y los padres sobre la naturaleza crónica de la enfermedad y la importancia de la terapia de mantenimiento, que mejora la barrera epidérmica y con ello, disminuye la probabilidad de un brote, como también previene la sensibilización a alérgenos.

Resulta por tanto fundamental considerar una serie de recomendaciones generales, así como evitar los factores agravantes de la enfermedad. Evitar el uso de suavizantes durante el lavado de la ropa de vestir, toallas y de cama. Se debe propender a utilizar cosméticos libres de fragancias, como también prevenir el uso de perfumes aplicados sobre la piel. La carga de ácaro del polvo en el hogar debe disminuirse.

Los emolientes son un pilar fundamental como cuidado básico de la piel. Tradicionalmente, los emolientes se definen como un tratamiento tópico con sustancias de tipo vehículo que carecen de principios activos. La mayoría de ellos contienen un humectante (que favorece la hidratación del estrato córneo, como la urea o el glicerol) y un oclusivo (que reduce la evaporación).

Los corticoesteroides tópicos (CET) son de elección para el control de los brotes de eczema atópico, los que deben ser de una potencia suficiente acorde al área anatómica para disminuir rápidamente la exacerbación. Los inhibidores de la calcineurina tópicos (ICT) se recomiendan también en primera línea y se pueden utilizar tanto por su efecto ahorrador de corticoides como por la seguridad a largo plazo demostrada en los ensayos clínicos.

Queratosis Pilaris

La queratosis pilar está condicionada por un exceso de formación de queratina que obtura el folículo piloso y se objetiva como pápulas rugosas. Se caracteriza por la presencia de pequeñas protuberancias ásperas, generalmente en la parte superior de los brazos, muslos, glúteos o cara. Estas protuberancias son causadas por la acumulación de queratina, una proteína que protege la piel de infecciones y sustancias dañinas.

Queratosis Pilaris en el brazo

Tabla Comparativa: Queratosis Pilaris vs. Dermatitis Atópica

Para facilitar la diferenciación entre estas dos condiciones, se presenta la siguiente tabla comparativa:

Característica Dermatitis Atópica (Eczema) Queratosis Pilaris
Causa Multifactorial (genética, ambiente, sistema inmunitario) Acumulación de queratina en los folículos pilosos
Síntomas Principales Picazón intensa, erupciones, piel seca, inflamación Pequeñas protuberancias ásperas, piel seca
Localización Común Pliegues de codos y rodillas, cara, cuello, manos Parte superior de los brazos, muslos, glúteos, cara
Tratamiento Emolientes, corticosteroides tópicos, inhibidores de calcineurina, antihistamínicos Exfoliantes, cremas hidratantes, retinoides tópicos
Complicaciones Infecciones cutáneas, asma, rinitis alérgica Generalmente no tiene complicaciones graves

Conclusión

Es fundamental diferenciar entre la queratosis pilaris y la dermatitis atópica para poder aplicar el tratamiento adecuado. Mientras que la dermatitis atópica requiere un enfoque multifactorial que incluye emolientes y, en ocasiones, medicamentos más específicos, la queratosis pilaris se maneja principalmente con exfoliación e hidratación.

tags: #keratosis #pilaris #vs #eczema