Rosácea y el Frío: Cómo Proteger tu Piel en Invierno

El invierno, con sus bajas temperaturas y ambiente seco, no solo trae consigo enfermedades respiratorias, sino que también puede afectar la salud de nuestra piel. La piel, el órgano más grande de nuestro cuerpo, se vuelve más vulnerable con el frío y los cambios de temperatura.

La llegada del frío tiene un impacto significativo en la piel. Cuando las temperaturas bajan y el aire se vuelve más seco, la piel a menudo experimenta sequedad, descamación y enrojecimiento. Además, suele volverse más fina, tensa, opaca, sin brillo y con tendencia a agrietarse.

La doctora Belén Fabre, dermatóloga del Hospital Vithas Valencia 9 de Octubre, afirma que “la bajada de temperaturas empeora diferentes patologías dermatológicas como la psoriasis, la dermatitis atópica, la rosácea, ciertos tipos de urticaria o incluso el acné” y explica que “la principal función de la piel es la protección y su estructura nos ayuda a mantener la hidratación. Además, evita la entrada de sustancias o microorganismos agresivos para la piel. Lo que ocurre durante los meses de invierno, es que nos exponemos a diversos factores que afectan la integridad de la barrera cutánea como son el frío, el viento, las duchas o baños con agua demasiado caliente, que pueden llegar a alterar la estructura y composición de la piel llevando a una mayor pérdida de lípidos y agua”.

La consecuencia de esto es tener la función barrera alterada, por lo que la piel no es capaz de ejercer su efecto de protección, volviéndose más sensible. Según la especialista, “el frío causa vasoconstricción por lo que los capilares se contraen disminuyendo la irrigación, lo que provoca que llegue menos oxígeno y nutrientes a la dermis” y subraya que “la piel puede volverse más sensible y propensa a irritaciones ante el frío extremo que puede causar enrojecimiento en la piel, especialmente en las mejillas y la nariz”.

¿Qué es la Rosácea?

La rosácea es una enfermedad que afecta tanto a hombres como a mujeres, aunque es más frecuente en mujeres de piel clara y suele presentarse en brotes, especialmente en invierno. Los pacientes con rosácea tienen un umbral de inflamación en la piel disminuido presentando una piel hiperreactiva que se enrojece en situaciones por las que normalmente esta no lo haría. Afecta sobre todo a la piel facial, especialmente en las mejillas, la frente, la nariz, la barbilla y también en los párpados. En estadios más avanzados pueden aparecer pústulas y sensación de picor o ardor. Los capilares se dilatan y la piel se enrojece; sobre todo en la zona de las mejillas y en la nariz. La rosácea es especialmente frecuente en mujeres a partir de los 30 años y con la piel clara.

La cuperosis suele estar presente en los pacientes con rosácea. Las personas con rosácea se ruborizan fácilmente y tienen unos capilares muy sensibles al calor, por lo que deben evitar, en la medida de lo posible, los cambios bruscos de temperatura. También los climas fríos pueden actuar como desencadenante.

ROSÁCEA | ¿Qué es y cómo la tratamos?

«Muchas veces se requiere algo de tiempo para que la piel recupere su equilibrio y deje de estar roja. Durante el invierno, diversos factores como el frío, el viento, las duchas con agua muy caliente afectan la integridad de la barrera cutánea originando una mayor pérdida de lípidos y agua».

Consejos para Cuidar la Piel con Rosácea en Invierno

Estos son algunos consejos que puedes seguir para mantener la salud de tu barrera cutánea y evitar los brotes de rosácea:

  1. Nutre la piel: El uso de emolientes como manteca de karité o ceramidas, crea una película protectora que evita la pérdida de agua transepidérmica. Además consigue atenuar la sensación de ardor, picazón e irritación asociados con la rosácea por sus propiedades calmantes y reparadoras.
  2. Bebe mucho líquido: Por la misma razón de antes, es importante mantener los niveles de humedad en nuestra piel y conseguir que esté menos vulnerable al frío ambiental.
  3. Usa un humidificador en casa: Si los niveles de humedad no llegan al 30% debido al uso de calefacciones, puedes plantearte la posibilidad de usar un humidificador.
  4. Lleva bufanda: Pero llévala de forma que te cubra hasta la nariz cuando vas por la calle. De esta forma protegerás el rostro del viento y aire frío, que puede alterar tu función barrera.
  5. No olvides el protector solar: La exposición a la luz UV puede dañar la función barrera todo el año.

Rutina de Cuidado de la Piel para la Rosácea

Para calmar el enrojecimiento debido a la rosácea y reducir los signos visibles, adopte una rutina de cuidado de la piel que combine la limpieza, la hidratación y la aplicación de uno o varios productos adaptados específicamente a la piel con tendencia a la rosácea.

La rutina básica es: limpieza + hidratación + protección solar.

  • Limpieza suave: Aplica con cuidado sobre el rostro un jabón neutro y acláralo bien con agua.
  • Hidratación profunda: Especialmente importante es hidratar profundamente el cutis. Se recomienda hacer uso de una crema hidratante rica en ingredientes como el ácido hialurónico, la glicerina, la manteca de karité y las ceramidas.
  • Protección solar todo el año: Aplica protector solar a diario, incluso en invierno. Y siempre, siempre, siempre usa protección solar basada el filtros físicos. Debería convertirse en un paso imprescindible en tu rutina.

Qué Evitar

Intente evitar los factores que haya identificado como irritantes para su piel. Asegúrese de reducir la ingesta de alcohol, café y alimentos picantes, ya que favorecen la dilatación de los vasos sanguíneos. En cambio, son preferibles los alimentos antiinflamatorios y ricos en ácidos grasos buenos, como la fruta, la verdura y el pescado azul (salmón, sardinas, etc.).

Además, es importante evitar:

  • El consumo de cafeína, alcohol, comidas muy picantes, productos lácteos y azúcar refinado.
  • La exposición al sol, incluso en invierno.
  • La fricción.
  • Los cambios bruscos de temperatura, las duchas con agua muy caliente (¡ni mencionamos la sauna!), las calefacciones muy altas, etc.
  • Fumar. El tabaco disminuye la oxigenación de los tejidos (la nicotina provoca vasoconstricción), lo que limita el aporte de oxigeno y nutrientes, y empeora la microcirculación capilar.

Y relájate… Sabemos que es muy fácil decirlo y muy complicado conseguirlo. Pero si eres capaz de introducir en tu rutina una actividad relajante tu y tu piel notaréis la mejoría.

Otros Consejos Adicionales

  • Cuidado de labios y manos: Protege tus labios con bálsamos labiales con manteca de karité y SPF. Aplica una crema de manos rica en nutrientes y protectora después de lavarlas, además de utilizar bálsamos labiales para evitar los labios agrietados.
  • Humidificación ambiental: Utiliza humidificadores de ambiente ya que el uso de calefacción seca el aire de los interiores.
  • Hidratación interna: Beber suficiente agua puesto que ayuda a las células a completar adecuadamente su proceso natural de renovación.
  • Dieta equilibrada: Se recomienda evitar el consumo de harinas y azúcares refinados, grasas trans o alimentos procesados.
  • Consulta a un dermatólogo: En caso de que las patologías previas como la rosácea empeoren o se desencadena un brote, el doctor Sánchez Viera insiste en la importancia de acudir a consulta con un dermatólogo. También si aparecen descamaciones que no remiten con los cuidados anteriores y que acaban desembocando en heridas, ya que pueden ser el punto de entrada de bacterias que deban ser tratadas con medicación.

En cosmética ‘menos es más’. Esto es válido para todos nosotros, pero especialmente para las pieles sensibles o con rosácea. En estos no complicar demasiado la rutina es esencial; es importante aportarle a la piel todo lo que necesita, escoger los productos y pasos correctos.

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