¿Por qué los lunares se oscurecen con el sol?

Los lunares, también llamados nevos melanocíticos, son lesiones benignas de la piel formadas por agrupaciones de melanocitos, las células que producen la melanina, el pigmento que da color a la piel. Suelen presentarse como manchas marrones o negruzcas, de forma redondeada u ovalada y pequeño tamaño. Algunos lunares están presentes desde el nacimiento; se denominan nevos melanocíticos congénitos. Sin embargo, la mayoría aparecen a lo largo de la vida -especialmente entre los 5 y los 35 años- y se conocen como nevos melanocíticos adquiridos. El número de lunares que tiene cada persona depende principalmente de factores genéticos y de la exposición solar.

Cuando llega el calor, una de nuestras principales preocupaciones es cuidar nuestra piel cuando la exponemos al sol. Los lunares son pequeñas manchas, generalmente de color marrón o negro, que aparecen en la piel. Los lunares pueden variar en tamaño, forma y color, algunos son planos y otros sobresalen de la piel. La mayoría de los lunares aparecen durante la infancia y los primeros 25 años de vida de una persona.

La exposición al sol puede desempeñar un papel importante en la aparición de nuevos lunares y en cambios en los ya existentes. Normalmente, los lunares comienzan a aparecer durante la infancia y la adolescencia, una persona puede tener entre 10 y 40 lunares para cuando llega a la edad adulta. La exposición al sol no solo puede aumentar el número de lunares, sino que también puede influir en su apariencia, los lunares pueden oscurecerse o aclararse, y pueden crecer en tamaño.

Los melanocitos, no solamente se distribuyen en la epidermis y folículo pilosos, sino que también afecta a la mucosa, la cóclea y el iris entre otros tejidos. Estos derivan de la cresta neural y producen los pigmentos eumelanina (marrón oscuro y negro) y feomelanina (amarillo, rojo y marrón claro) en los melanosomas.

COMO CONTROLAR TUS LUNARES : ¿Es un LUNAR MALIGNO? Como saberlo - Recomendaciones de un dermatologo

Tipos de manchas solares

No existe una sola clase de manchas solares en la piel. Las pecas (también denominadas efélides) y los lunares (también conocidos como nevus melanocíticos comunes) están presentes en prácticamente toda la población. Cuando se piensa en manchas solares en la piel, los lentigos suelen ser lo primero que se le viene a la mente a muchas personas. Son frecuentes en áreas que han estado muy expuestas al sol, como las manos o la cara, donde la ropa no protege la piel. Los melasmas, que suelen salir en el bigote, la frente o las mejillas, son otras de las manchas solares en la piel más comunes. Las queratosis seborreicas son manchas de color marrón o negro, escamosas y abultadas. Las queratosis actínicas se desarrollan después de exponerse al sol durante varios años. No todas las manchas solares en la piel tienen por qué ser de color oscuro. La hipomelanosis guttata se caracteriza por la aparición de pequeñas manchas blancas en áreas expuestas de manera continua al sol.

Melanoma: Tipos y Evolución

El crecimiento del melanoma es local, por lo que, en una primera fase, el tumor tiene un crecimiento de forma horizontal por la epidermis. Sin embargo, a medida que va aumentando su tamaño, invade en profundidad y se produce una metástasis vía linfática y hemática, resultando en la diseminación de la patología. El MES es la forma más frecuente de melanoma, donde el tumor tiene un crecimiento horizontal (intraepidérmico) y en el periodo de 1 a 5 años, evoluciona hasta el crecimiento vertical invadiendo la dermis e hipodermis. El MN, sigue al MES en frecuencia, sin embargo, a diferencia del MES, tiene un crecimiento en profundidad, siendo invasivo y agresivo. Su evolución suele oscilar entre 6 y 18 meses.

El LMM tiene un crecimiento lento de entre 5 y 50 años, por lo que la mancha marrón oscuro o claro con bordes irregulares indica que tiene un crecimiento superficial y se extiende por la piel, pero cuando aparece un bulto o se oscurece una zona más oscura, indica que el crecimiento se está haciendo en profundidad. El MLA está localizado con mayor frecuencia en la planta de los pies, aparato ungueal y palma de las manos. Presenta una similitud con el LMM debido a que tiene un crecimiento superficial con aspecto similar. Sin embargo, la fase de crecimiento es más corta. El melanoma en el aparato ungueal se muestra como una banda oscura longitudinal que se oscurece y se amplía progresivamente.

Detección precoz y autoexploración

Como se ha comentado anteriormente, la detección precoz es imprescindible para tener una recuperación adecuada. Además, mediante la autoexploración, se puede detectar cualquier cambio en la piel tanto en niños como en adultos. Lo primero, es tener claro cuál es nuestro objetivo: buscar las señales de advertencia. Las señales de advertencia incluyen el crecimiento de manchas en la piel y se debe tener en cuenta el tamaño y aspecto nacarado, traslúcido, bronceado, marrón, negro o multicolor de estos.

En segundo lugar, y respecto al autoexamen, se debe realizar una revisión concienzuda de la piel cuyos principales cánceres son el carcinoma basocelular, carcinoma de células escamosas y melanoma. Antes de iniciar este autoexamen, debes conservar un mapa corporal, es decir un dibujo del cuerpo humano por delante y por detrás en el que se deberá marcar con un punto y fecha cualquier peca, lunar, golpe, costras, escamas o mancha describiendo el color y el tamaño. Examina tu rostro especialmente nariz, boca y orejas tanto por delante como por detrás. Céntrate en el cuello, pecho y torso. Una vez sentado, inspecciona cada pierna, los muslos, tobillos, zona de los pies, dedos y uñas de los pies.

En este post explicamos cómo identificar un lunar sospechoso y la importancia de revisar los lunares de nuestro cuerpo para prevenir y tratar precozmente el cáncer de piel (especialmente el melanoma). Por extraño que parezca, es importante saber el número de lunares que tenemos en el cuerpo. En el caso de los brazos, las manos, la cara o incluso la zona del escote es una tarea fácil. Sin embargo, la cosa se complica cuando se trata de revisar los lunares del cuello o la espalda.

Regla ABCDE para identificar lunares sospechosos

Esta quizá resulta más familiar para la población porque los dermatólogos la repetimos constantemente.

  • A - Asimetría: Hace referencia a la Asimetría.
  • B - Bordes irregulares: En este caso, la letra se refiere al Borde de dicho lunar.
  • C - Cambio de color: También debemos evaluar el Color del lunar.
  • D - Diámetro:
  • E - Evolución: La Evolución es, quizá, el parámetro más importante de todos los mencionados, ya que hace referencia a cambios y modificaciones que se hayan producido en el aspecto, tamaño, textura… de ese lunar en relativamente poco tiempo.

De cualquier forma, como ya se ha mencionado anteriormente, ante cualquier sospecha es fundamental acudir a un dermatólogo especialista en revisión de lunares, ya que además de tener un conocimiento profundo de las posibles lesiones cutáneas que pueden aparecer, dispondrá de los medios necesarios para evaluar con precisión cada caso.

No obstante, además del melanoma, la radiación solar causa otros problemas a nuestra piel. El fotoenvejecimiento se traduce en la aparición de arrugas profundas de manera prematura, además de en una pérdida de firmeza de la piel.

Medidas preventivas contra el sol

Las conductas preventivas deben ser habituales durante todo el año, no solo en dermatología. Esta es la mejor época porque en verano nos exponemos más al sol y los lunares se tornan más oscuros, de manera que es más difícil apreciar los cambios. Es una regla muy básica, pero que nos puede indicar de manera bastante fiable si debemos de estar alerta. Se trata, básicamente, de localizar ese lunar que es diferente del resto de los que tenemos en el cuerpo.

  • ☀️ Evita la exposición solar entre las 12:00 y las 16:00 h, cuando los rayos UV son más intensos.
  • 🧴 Usa fotoprotector SPF 50+ si estás al aire libre, y reaplícalo cada 2-3 horas.
  • 👒 Protege tu piel con sombrero, gafas de sol y ropa adecuada.
  • 🔎 Revisa tus lunares periódicamente.

Cuando se habla de manchas solares en la piel, la prevención es la mejor aliada. Estar a la sombra, utilizar ropa, sombrero y gafas de sol y utilizar cremas solares que bloqueen tanto UVA como UVB. Pero la crema solar no solo tiene que estar presente en la mochila de la playa o la piscina. Y, por último, hay que proteger con especial cuidado a los bebés y a los niños pequeños, pues su sistema inmune todavía está desarrollándose, y pueden ser más sensibles al sol. Al fin y al cabo, la piel tiene memoria.

Protectores Solares Clave

Proteger tu piel del sol es un paso importante para prevenir el desarrollo de nuevos lunares y cambios potencialmente dañinos en los existentes.

  • Uso de protector solar: Utiliza un protector solar de amplio espectro con un factor de protección solar (FPS) de al menos 30, incluso en días nublados.
  • Ropa protectora: Usa ropa de manga larga, pantalones largos y sombrero para proteger tu piel del sol.

Además de estas medidas de protección solar, es importante realizar autoexámenes de la piel regularmente para detectar cambios en la apariencia de los lunares existentes o la aparición de nuevos lunares. Si observas algún cambio o si tienes algún lunar que te preocupa, debes consultar a un dermatólogo para que lo evalúe. Detectar el melanoma en sus primeras etapas es crucial para un tratamiento eficaz, es importante hacer un autoexamen regular de la piel para identificar nuevos lunares o cambios en los existentes.

Signos de alarma y cuándo acudir al dermatólogo

«Hay signos de alarma que nos deben hacer acudir a nuestro dermatólogo, como puede ser la aparición de alguna mancha distinta de las habituales, que destaque en color, forma o tamaño. A fin de cuentas, los profesionales médicos son los más preparados para realizar un diagnóstico adecuado. «Al acudir al dermatólogo, él decidirá si tiene riesgo y es necesario hacer algún tipo de tratamiento. En caso de que puedan ser malignas, normalmente se decide tratamiento quirúrgico, y en muchos casos supondrá su curación.

Recuerda, no todos los melanomas siguen estas reglas exactas, por lo que es importante informar a tu médico sobre cualquier cambio en la piel.

Tratamientos para eliminar lunares

Sí, es posible eliminar los lunares a través de procedimientos quirúrgicos.

  • Escisión con bisturí: Después de adormecer el área alrededor del lunar con anestesia local, el dermatólogo lo cortará junto con una reducida zona de la piel que lo rodea, usando un bisturí, a continuación, se sutura la herida.
  • Raspado (desbridamiento) y cauterización: Después de adormecer el área, el dermatólogo raspará el lunar y usará un dispositivo eléctrico para quemar el área y detener el sangrado en caso de producirse.

Es importante recordar que cualquier procedimiento quirúrgico conlleva riesgos y la eliminación de un lunar puede generar una cicatriz.

El sol y la piel durante todo el año

Aunque los rayos UVB (que son los principales causantes de las quemaduras solares) son más fuertes durante los meses de verano, los rayos UVA están presentes con una intensidad relativamente constante durante todo el año. En relación a los lunares, aunque tener lunares no aumenta tu sensibilidad al sol, las personas con muchos lunares son más propensas a desarrollar melanoma, el tipo más grave de cáncer de piel. Por estas razones, proteger tu piel del sol es importante durante todo el año.

tags: #los #lunares #se #oscurecen #con #el