El Significado Oculto de los Lunares: Mitos, Realidades y su Interpretación

Si existe un lunar conocido mundialmente y por excelencia ese es el de Marilyn Monroe. Parece mentira como la ambición rubia hizo de él su seña de identidad, junto con su melena rubia platino. Sin embargo, aunque muchos lo desconozcan, el célebre lunar era pintado.

Marilyn Monroe y su lunar icónico

Es prácticamente imposible que conozcas a una persona sin un lunar, una verruga o una pequeña mancha o arruga en el cuerpo. La piel es el órgano más largo del organismo y, como tal, tiene casi vida propia. Cada marca, cada pliegue, cada roce, quemadura o arañazo cuentan la historia de ese cuerpo, de esa persona. Son pequeños recuerdos que dejan su estampa tanto en la sustancia material como espiritual del ser humano.

¿Qué son los lunares?

Según indica la web especializada en salud MedlinePlus, los lunares son crecimientos de la piel sobre sí misma. Cuando las células encargadas de producir los pigmentos naturales que dan color a la piel, los melanocitos, crecen en grupos, dan lugar a la formación de lunares.

Estas manchas oscuras que aparecen principalmente en la piel (aunque también pueden darse en los ojos, el cuero cabelludo o en las membranas mucosas) son causadas por una acumulación de células pigmentadas. Son un tipo de mancha sobre la piel de lo más común. La basta mayoría de las personas posee repartidos por todo el cuerpo entre 10 y 40 lunares, aunque hay quien tiene muchísimos más.

Por norma general suelen tener formas redondeadas y su apariencia puede ser muy variable, desde pequeños puntitos hasta grandes manchas. Los lunares pueden ser rosados, morenos o marrones, dependiendo de los pigmentos de cada tipo de piel. Normalmente no sobresalen demasiado, aunque los hay que pueden estar algo elevados. Su tamaño, usualmente, no suele sobrepasar al de una lenteja común.

Podemos hablar de muchos tipos diferentes de lunares: los conocidos como nevus melanocíticos (manchas morenas), los lunares blancos (nevus leucocíticos) y los nevoides, que son manchas de color rosáceo.

Con el paso de los años, estas marcas van desapareciendo de la piel, como si el cuerpo fuese perdiendo recuerdos. Suelen debilitarse o incluso dejar de ser visibles por rozaduras, por el desgaste del tiempo y por las nuevas capas de tejido que van creciendo por encima.

Significado de los lunares según la parte del cuerpo

Dependiendo de la posición donde se encuentren los lunares en el cuerpo y de su tamaño, estas marcas pueden indicar informaciones muy distintas sobre el pasado, el presente y el futuro de una persona, así como rasgos claves de su carácter y su temperamento. La quiromancia es un forma de adivinación del futuro y del temperamento de una persona a través de las arrugas que hay en las palmas de sus manos. Pero también existen tradiciones muy próximas a la quiromancia que tratan de explicar el sentido de los lunares en diferentes partes del cuerpo.

Aquí va una pequeña guía para conocer algunos de los significados que arrojan los lunares sobre las personas:

  • En los labios: Suelen ser síntoma de personas benévolas, amables y con gran sentido de la justicia. Quien tiene un lunar en los labios suele proyectar grandes sonrisas. Además, algunas tradiciones los consideran un símbolo de erotismo y de gran pasión en la cama.
  • En las manos: Las manos son la principal herramienta del ser humano, y lo que se acaba utilizando para conseguir alimento y riquezas. Es por eso que un lunar en esta zona está asociado a la abundancia y al talento, tanto en salud como en amor. En el plano amoroso, se dice que son personas muy entregadas y mañosas.
  • En las orejas: Siempre se ha dicho aquello de que "tenemos una boca para hablar y dos orejas para escuchar". Pues bien, los lunares en esta zona se suelen relacionar con altas capacidades de esa persona para comunicarse, revela que son buenos confidentes. En el amor, son buen síntoma de relaciones a largo plazo muy duraderas.
  • En la ingle: Un lunar en una parte tan delicada se asocia con una línea vital frágil, por lo que se recomienda no caer en muchos abusos y estar siempre alerta. En el plano amoroso, se les considera amantes fogosos, pero precoces.
  • En el pecho: La situación es muy distinta en hombres que en mujeres. En ellos, suele indicar soberbia y algo de arrogancia. En ellas, todo lo contrario, suele interpretarse como un signo de fraternidad y delicadeza. En el amor, se le asocia a personas intensas, pero algo distraídas.
  • En la cara: Es la parte del cuerpo en la que antes se fijan los demás, por lo que actúa casi como una carta de presentación: "Hola, soy Pepita y sí, tengo un lunar en medio de la frente". Casi todas las tradiciones coinciden en que es un claro símbolo de inteligencia y de astucia.
  • En el cuello: El cuello es la parte más sensual donde se puede tener un lunar. Está asociado completamente con la voluptuosidad y el saber manejarse en la cama con otra persona. Quien tiene un lunar en el cuello, especialmente si está a la vista, suele actuar como un imán para otras personas.
  • En la espalda: Sobre la espalda se carga todo el peso del cuerpo, especialmente cuando se llevan a cabo tareas complicadas o físicas. Es por eso que los lunares en la espalda se suelen encontrar en personas con gran capacidad de resiliencia y sacrificio. En el amor, indican tanto mañana como fuerza.
  • En los brazos: Los brazos son una de las zonas más comunes donde aparecen normalmente los lunares. Indican predisposición a la sociabilidad, y aparecen en personas amigables. En el amor, suelen asociarse con facilidad en el trato y pocos remilgos.

NOTA: Tanto la quiromancia como la adivinación a través de lunares en la piel no son una ciencia exacta y las predicciones deben tomarse como orientativas. Cada individuo es único y su vida puede no ajustarse a las descripciones generales proporcionadas.

¿Qué significan los lunares en tu cara?

Lunares y salud: ¿cuándo preocuparse?

Si bien los lunares generalmente no son un peligro para la salud, en algunos casos se recomienda realizar un seguimiento médico para descartar cualquier riesgo puesto que también actúan como indicadores para ayudar a diagnosticar enfermedades de la piel. En este sentido será necesario acudir a la consulta del dermatólogo si se observan cambios significativos en un lunar, ya sea en su tamaño o color, o si provoca irritación, picazón o dolor.

Ante estas situaciones el médico especialista deberá evaluar el caso para poder descartar cualquier problema de salud subyacente y prevenir posibles complicaciones. En muchas ocasiones escuchamos que nos debemos hacer una revisión periódica de los lunares, y es importante conocer el porqué de la misma y la trascendencia que ésta tiene para nuestra salud. La piel es el órgano más extenso del cuerpo humano y pueden existir muchos tipos de manchas que no necesariamente tienen que ser lunares.

Es muy común entre los seres humanos la presencia de lunares, y la gran mayoría de estos no son cancerosos. Pero existen lunares atípicos, como el nevo displásico, que aunque no es frecuente que se transforme en Melanoma, sí es cierto que existe una relación directa entre la cantidad de nevos displásicos y la aparición del Melanoma.

El Melanoma es el cáncer de piel más peligroso que existe, ya que puede infiltrarse en tejidos cercanos y diseminarse al resto del cuerpo. Al ser la piel un órgano visible, nos permite poderlo identificar de forma temprana por lo que es aconsejable que con cierta frecuencia nos realicemos un autoexamen de los lunares, así como una valoración médica 1 vez al año, incluso en aquellas personas con más de 50 lunares, que tienen la piel y los ojos muy claros, se queman con facilidad, se han expuesto mucho al sol durante toda su vida y con antecedentes familiares de Melanoma se debe realizar cada 6 meses. La detección precoz de este tipo de este tipo de cáncer es vital, detectarlo antes de que se extienda nos da la posibilidad de curarnos y salvar nuestras vidas.

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La regla ABCD para el autoexamen de lunares

Las características a tener en cuenta cuando nos realizamos un autoexamen, son muy sencillas, y nos guiamos por la regla general que es fácil de recordar, es la regla ABCD:

  • A de asimetría
  • B de bordes
  • C de contornos
  • D de diámetro

Los lunares sospechosos de melanoma son aquellos asimétricos, de bordes irregulares, de color muy oscuro, negro o de varios colores y de diámetro mayor de 1cm. De notar algún lunar con estas características se debe acudir inmediatamente al Dermatólogo, que es el médico especialista en la piel, encargado de analizar estas peculiaridades anteriormente descritas.

La regla ABCD para la detección temprana de melanomas

Mitos sobre los lunares

Es normal tener dudas y preguntas relacionadas con los lunares, y es que son muchos los rumores y bulos que corren por ahí. Veamos qué hay de cierto.

  • Mito 1: Si un lunar se extirpa por completo, no debería volver a aparecer. Esta creencia es falsa ya que si un lunar se extirpa por completo no debería volver a aparecer. Pero es importante programar una cita con el dermatólogo si tras haber eliminado total o parcialmente un lunar se detectan cambios en el tamaño o el color ya que estos síntomas podrían ser indicadores de cáncer de piel.
  • Mito 2: El cambio en el tamaño de un lunar siempre es signo de cáncer de piel. No exactamente. Si bien es cierto que el cambio en el tamaño de un lunar puede ser signo de cáncer de piel, no es la única explicación posible. Por este motivo, ante cualquier cambio es necesario pedir cita con el dermatólogo.
  • Mito 3: Los lunares que crecen con los niños no necesitan control. Existe la falsa creencia de que como los niños crecen, los lunares que crecen con ellos no hay necesidad de controlarlos.
  • Mito 4: Los lunares en pies y manos son de alto riesgo. Hace años se tenía la creencia de que los lunares de los pies y las manos tenían un alto riesgo de transformación maligna. Gracias al desarrollo de la Dermatoscopia que permite analizar los patrones internos de los lunares sin precisar de una biopsia, se ha podido determinar que la mayoría de estos lunares son benignos. Algunos lunares cambian y evolucionan a medida que crecemos, pudiendo ganar relieve o una apariencia verrugosa.
  • Mito 5: El cáncer de piel siempre empieza en un lunar. Esta es una falsa creencia muy común. Lo cierto es que hay muchos tipos de cáncer de piel, y precisamente el tipo que tiende a comenzar en los lunares se llama melanoma. La realidad es que el melanoma suele desarrollarme más habitualmente sobre la piel normal y no sobre lunares ya existentes.
  • Mito 6: Los lunares no necesitan protección solar. Los lunares deben protegerse más del sol que el resto de la piel. Esto es totalmente falso. De hecho, los lunares son una acumulación de melanocitos, las células que se encargan de proteger la piel de la radiación ultravioleta, por lo que precisamente el lunar está más protegido que el resto de la piel. En cualquier caso es necesario proteger siempre la piel cuando vaya a estar expuesta al sol con filtros de protección solar.
  • Mito 7: Si a un lunar le caen los pelos, no hay de qué preocuparse. Esta afirmación es en realidad una falsa creencia muy peligrosa y es que, si bien es cierto que el melanoma tiende a hacer que se caigan los pelos de los lunares esto no se da hasta que el cáncer ya está en un estado bastante avanzado, por lo que no realizar una consulta médica bajo esa premisa podría retrasar la detección y el tratamiento de un posible cáncer de piel.

Analizando todo lo anteriormente explicado se llega a la conclusión de que en nuestras manos está el poder prevenir o detectar de forma muy temprana el Melanoma y de esta manera poder salvar nuestras vidas.

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