Lunares con Bultos: Causas, Identificación y Prevención del Cáncer de Piel

Los lunares o nevus son algo común y están presentes en la mayoría de las personas. Pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo y son, en su mayor parte, inofensivos. Sin embargo, es crucial conocer las características de los lunares y cuándo pueden representar un riesgo para la salud.

Infografía sobre la prevención del cáncer de piel

¿Qué son los Lunares y Cómo se Forman?

Desde la infancia hasta aproximadamente los 40 años, nuestra piel produce entre 10 y 50 lunares, que son básicamente grupos de células pigmentadas o melanocitos. Los lunares son aglomeraciones de melanocitos y la mayoría son inocuos. Pueden ser varias medidas y formas aunque lo normal es que sean redondos u ovalados y con diámetros que van desde los pocos milímetros a 1 centímetro aproximadamente. Los lunares empiezan a surgir durante la infancia y/o adolescencia y crecer y oscurecerse. Los cambios hormonales de la adolescencia o el embarazo hace que se oscurezcan.

Tipos de Lunares

  • Nevos congénito: De nacimiento.
  • Lunares atípicos o nevus displásicos: Suelen ser hereditarios y tienen formas anómalas o atípicas. Pueden ser de varios colores, de formas asimétricas y bordes irregulares.
  • Lunares comunes: Aparecen en la piel gracias a la acumulación de melanocitos. Suelen ser asintomáticos.

En la mayoría de los casos, los lunares nevus no representan un problema.

Lunares Malignos (Melanomas): Identificación y Riesgos

Cuando hablamos de lunares malignos o lunares cancerígenos nos referimos al melanoma maligno. El melanoma es el tumor maligno que se desarrolla a partir de los melanocitos que tienen como función principal la producción de melanina que da el color a nuestra piel. Aunque los lunares malignos casi siempre aparecen en la piel también lo pueden hacer en el ojo, labios, mucosa bucal o incluso genital.

Si bien el melanoma solo corresponde al 5% de todos los diferentes tipos de cáncer de piel que nos pueden afectar, produce más del 90% de las muertes atribuidas al cáncer de piel.

¡Depende! El melanoma es un lunar maligno que si se detecta en fases avanzadas puede ser mortal. Sin embargo, hay una tasa de supervivencia del 99% cuando la enfermedad se detecta en sus primeras fases.

En las fases iniciales los melanomas pueden no dar ningún síntoma y de hecho se pueden parecer mucho a los lunares benignos. Es por ello que uno de los signos más importante es el cambio que pueden tener tus lunares.

Es importante informar a tu dermatólogo sobre cualquier signo que veas del ABCDE.

Tipos de Melanoma

  • Melanoma superficial extendido.
  • Melanoma nodular.
  • Melanoma lentigo maligno.
  • Melanoma acral lentiginoso.

Algunos de estos casos son: los melanomas amelanóticos carecen del pigmento oscuro o melanina que da el color a la mayoría de los lunares. Los melanomas amelanóticos pueden ser rosáceos, rojizos, blancos, del color de la piel o incluso claros e incoloros, por lo que son difíciles de reconocer. Afortunadamente son raros pero si tienes una lesión roja en tu piel que sangra, aumenta de tamaño o molesta, es importante consultar.

El melanoma lentiginoso acral, la forma más común de melanoma en personas de color.

Los melanomas también pueden aparecer zonas del cuerpo con poca o ninguna exposición solar, como los espacios que hay entre los dedos de los pies o de las manos, en las palmas de las manos, las plantas de los pies, el cuero cabelludo o los genitales.

  • Melanoma lentiginoso acral. Aparece debajo de una uña del dedo del pie o de la mano, en las palmas de las manos o en las plantas de los pies.
  • Melanoma mucoso. Se forma en la membrana mucosa que recubre la nariz, la boca, el esófago, el ano, las vías urinarias y la vagina.
  • Melanoma en el ojo. El melanoma del ojo, también llamado «melanoma ocular», se produce con más frecuencia en la úvea, la capa que está debajo de la parte blanca del ojo (esclerótica).

En el ámbito global, el melanoma representa aproximadamente el 1% de todos los tumores en ambos sexos, y cada año se diagnostica en 15 de cada 100. En España afecta especialmente a mujeres, con una edad media en el momento del diagnóstico de 55 años, y, en hombres, de 57 años.

Aprende cómo prevenir y detectar el melanoma

Factores de Riesgo

Existen diferentes factores de riesgo que pueden dar más posibilidades a desarrollar un lunar cancerígeno. Los factores de riesgo genéticos (genotipo) son los que se encuentran dentro de nuestros genes y que no podemos controlar. Cuando en una familia existen varios miembros con melanoma, o la misma persona ha tenido más de 2 melanomas, estudiamos sus genes para saber si existe una predisposición a desarrollar un melanoma.

El fenotipo se refiere a los rasgos característicos de cada persona como el color de la piel y el número de lunares que tenemos. La combinaciones de estos factores nos permite identificar poblaciones de riesgo que tienen más posibilidad de desarrollar un melanoma.

Sobre estos factores no podemos podemos hacer mucho para modificar el riesgo de desarrollar un melanoma. Si el paciente tiene más de unos de estos factores el riesgo se multiplica.

Por otra parte, tenemos los factores ambientales (exposoma) que se refiere a todas las causas externas que influyen sobre nuestra piel que y pueden favorecer el desarrollo de un lunar cancerígeno. Entre las causas más importantes tenemos:

  • Exposición intermitente intensa a radiación UV. Como por ejemplo cuando nos ponemos rojos tras la exposición solar intensa en las vacaciones y posteriormente la piel se descama.
  • Exposición crónica a radiación UV. Por ejemplo en personas que de forma constante están expuestas al sol.
  • Utilización de cabinas de bronceado, especialmente en menores de 35 años se ha visto que aumenta por 2 el riesgo de padecer un melanoma. Además, en un estudio reciente se ha visto que solo 10 sesiones de UVA pueden aumentar el riesgo a desarrollar un melanoma en 1.7 veces.
  • Inmunosupresión. En pacientes que por algún motivo presentan una inmunodepresión.

Otros factores de riesgo incluyen:

  • Piel clara. Tener menos pigmento (melanina) en la piel significa que tienes menos protección contra la radiación UV perjudicial. Si tienes cabello rubio o pelirrojo, ojos claros y pecas o te quemas fácilmente con el sol, es más probable que padezcas melanoma que alguien con tez más oscura.
  • Antecedentes de quemaduras solares.
  • Exposición excesiva a la luz ultravioleta (UV).
  • Vivir más cerca del ecuador o en una mayor altitud.
  • Tener muchos lunares o lunares inusuales. La presencia de más de 50 lunares comunes en el cuerpo indica un riesgo mayor de padecer melanoma. Además, tener un tipo inusual de lunar aumenta el riesgo de padecer melanoma.
  • Antecedentes familiares de melanoma.
  • Sistema inmunitario debilitado.

Autoexamen de la Piel y Signos de Alerta (ABCDE)

Una de las mejores maneras de asegurarse de que eso ocurra es con un autoexamen periódico de nuestra piel o en caso que tengas muchos lunares haciendo y control regular con tu dermatólogo.

Los dermatólogos recomendamos revisar tu piel todos los meses en busca de nuevos lunares o irregularidades. Te recomiendo que examines tu piel de pies a cabeza todos los meses. Es una forma sencilla pero muy eficaz de detectar un lunar maligno de forma precoz.

El signo del patito feo es un signo muy útil de advertencia del melanoma. Estas lesiones de patito feo o lesiones atípicas pueden ser más grandes, más pequeñas, más claras o más oscuras, en comparación con los lunares circundantes.

Independientemente del riesgo que tengas de desarrollar un melanoma, examina tu piel de pies a cabeza una vez al mes. Fíjate en los lunares o lesiones ya existentes que crecen o cambian.

Ten en cuenta que si tienes muchos factores de riesgo y lunares atípicos los autoexámenes mensuales pueden no ser suficientes.

Conocer las señales de advertencia del cáncer de piel puede ayudar a asegurar que los cambios cancerosos se detecten y se traten antes de que el cáncer se haya diseminado.

Además, es importante consultar si se forma una herida que no se cura pese a un tratamiento adecuado, o cuando cualquier lunar preexistente empiece a cambiar (crecer, hincharse, picar). Por último es muy importante estar pendiente de cualquier mancha, lunar o lesión que tenga un aspecto inusual (regla del ABCDE o patito feo)

Asegúrate de mostrarle a tu dermatólogo en las consultas cualquier zona que te preocupe y pídele que mire las zonas que te resulten difíciles de ver.

Los melanomas pueden tener muchas formas diferentes y no siempre van a seguir las reglas.

El método ABCDE - desarrollado y utilizado por dermatólogos y profesionales de salud de todo el mundo, para identificar los lunares sospechosos que pueden indicar la presencia de la patología:

  • Asimetría.
  • Bordes irregulares.
  • Color variado.
  • Diámetro.
  • Evolución.

Cualquier cambio en el tamaño, forma, color, espesor o textura de un lunar existente puede indicar malignidad.

Signos ABCDE del melanoma

Prevención

Frente a los factores ambientales sí que podemos hacer muchísimo para prevenir la aparición de un lunar maligno y también mantener un piel saludable y joven. De todas las medidas que podemos hacer, la protección solar y evitar las cabinas de bronceado son las 2 más importantes.

Para proteger tu piel y prevenir la formación de lunares cancerosos, evita la exposición al sol en horas pico, usa ropa protectora, realiza auto exámenes regulares y programa revisiones anuales con un dermatólogo.

Los lunares suelen ser asintomáticos pero si se aprecia un cambio de color o forma en un lunas preexistente, aparece un bulto atípico o mancha nueva que resulte extraña se debe acudir al dermatólogo.

Medidas preventivas:

  • Evita el sol durante el mediodía. En España los rayos solares son más fuertes entre las 11 a. m. y las 4 p. m. Durante todo el año absorbes radiación UV, y las nubes ofrecen poca protección contra los rayos nocivos. Evitar el sol cuando esté más fuerte ayuda a evitar las quemaduras solares y el bronceado que causan daños en la piel y aumentan el riesgo de contraer cáncer de piel.
  • Usa protector solar todo el año. Los filtros solares no filtran toda la radiación UV perjudicial, especialmente la radiación que puede provocar un melanoma. Utiliza un protector solar de amplio espectro que tenga un factor de protección solar de, al menos, 30.
  • Usa ropa de protección. Los protectores solares no brindan una protección completa contra los rayos UV. No olvides las gafas de sol.
  • Evita las lámparas de bronceado y las camas solares.
  • Conoce qué tipo de piel tienes para poder notar los cambios.

Diagnóstico y Tratamiento

A veces, el melanoma se puede detectar con solo observar la piel, pero la única manera de diagnosticar el melanoma con precisión es con una biopsia.

Tipos de biopsia:

  • Biopsia por escisión.
  • Biopsia por incisión.

El tipo de procedimiento de biopsia de piel al que deberás someterte dependerá de tu situación. Los médicos prefieren emplear la biopsia por punción o la biopsia por escisión para extirpar todo el crecimiento siempre que sea posible.

Si recibes un diagnóstico de melanoma, el siguiente paso consiste en determinar la fase (el estadio) de la lesión.

El estadio proporciona al médico y al paciente un lenguaje común para entender lo avanzado que está el cáncer, dónde está localizado y qué opciones de tratamiento hay disponibles.

El tratamiento y seguimiento del melanoma tiene que individualizarse en cada caso dependiendo del estadio del mismo. En casos iniciales solo será necesario realizar una cirugía para eliminar las células superficiales del melanoma. Sin embargo, en estadíos avanzados además de las cirugías podría ser necesario el uso de inmunoterapia o moléculas diana si la neoplasia se ha extendido más allá de la piel.

Estadios del Melanoma

Ahora te explicaré de forma general qué significan los diferentes estadios del melanoma:

  • Estadio 0: También se denomina melanoma in situ. Significa que hay células de melanocitos localizadas únicamente en la epidermis, o sea la capa más superficial de la piel. Este es el estadio más temprano. Es mejor detectar y tratar los melanocitos aquí antes de que tengan la oportunidad de volverse invasores.
  • Estadio I: En general, un melanoma en estadio I ha crecido un poco más en la piel pero sigue siendo bastante superficial.

Los estadios del melanoma se establecen mediante los números romanos del I al IV. Un melanoma en estadio I es pequeño y tiene una tasa de curación con el tratamiento muy elevada. Sin embargo, cuanto mayor es el número, la probabilidad de una recuperación completa es menor. Para el estadio IV, el tumor se ha diseminado más allá de la piel, alcanzando otros órganos, como los pulmones o el hígado.

Tratamiento

  • La cirugía es el tratamiento primario para todas las etapas de melanoma.
  • Extirpación quirúrgica amplia: Una operación en la que se extirpa el cáncer y parte de la piel alrededor del tumor. Quizás sea necesario tomar parte de la piel de otra área del cuerpo para colocarla en el lugar donde se ha extirpado el cáncer.
  • Cirugía para extraer los ganglios linfáticos afectados.
  • Tratamiento oncológico/radioterapia.

En función del tipo de lunar podrá plantear un extirpación por crioterapia o extirpación mediante bisturí.

¿Qué son los Puntos de Rubí?

Los puntos de rubí son difíciles de pasar por alto. Encontrarse uno en la piel uno podría hacer saltar la alarma para muchas personas, pero los dermatólogos aseguran que no son un problema grave. Los puntos de rubí son pequeños bultos de color rojo brillante, formados por grupos de vasos sanguíneos. Son inofensivos y no duelen, pero pueden sangrar si se rascan. Estos pequeños lunares de forma ovalada o redondeada pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo. Aparecen con más asiduidad en el pecho, el abdomen, la espalda, los brazos y las piernas.

Causas de los Puntos de Rubí

Se desconoce la razón por la que los lunares benignos aparecen en estas zonas específicas. Pero hay algunos factores como la genética, la edad y las hormonas que pueden influir. No conocemos la causa exacta, pero hay un factor genético que hace que algunas personas sean más propensas a tenerlos. Pueden aumentar durante el embarazo y a partir de los 30 años, con los cambio hormonales que que los estrógenos favorecen la dilatación de los vasos sanguíneos. También hay un cambio en el cuerpo que puede influir en el desarrollo de los puntos de rubí a medida que envejecemos: la producción de colágeno. Los puntos de rubí se deben sobre todo al envejecimiento, ya que el colágeno se adelgaza y los vasos sanguíneos superficiales tienen menos soporte, aseguran los dermatólogos.

Apariencia de los Puntos de Rubí

Ya sabemos que los puntos de rubí son de color rojo brillante, pero hay otras características a las que hay que prestar atención, como su textura y tamaño. Pueden ser planos o ligeramente elevados, desde el tamaño de punta de alfiler a un cuarto de pulgada de diámetro. La superficie suele ser lisa. Generalmente son asintomáticos y no pican ni duelen.

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