Lunares en el Iris de los Ojos: Significado, Diagnóstico y Riesgos

Los lunares, pecas y manchas son irregularidades comunes en la piel, y también pueden aparecer en los ojos. Estas pecas, conocidas como nevi oculares, funcionan de manera similar a las de la piel y, en la mayoría de los casos, son benignas. Sin embargo, es importante entender qué son, cómo se diagnostican y cuándo pueden representar un riesgo para la salud ocular.

¿Qué es un Lunar o Nevus en el Ojo?

Un lunar en el ojo, o nevus ocular, es similar a los lunares que aparecen en otras partes del cuerpo. Está formado por células llamadas melanocitos, que producen melanina, el pigmento que colorea nuestro cabello, ojos y piel. Normalmente, los melanocitos se distribuyen uniformemente por todo el tejido corporal, pero a veces, estas células se agrupan y forman lo que conocemos como nevos o nevus oculares.

Los nevus oculares son frecuentes y muchas personas se refieren a ellos como pecas en el ojo. En realidad, son muy similares a los lunares de la piel y, en la mayor parte de los casos, son completamente benignos.

Al igual que el resto de lunares, aparecen por una concentración de melanocitos (pigmentación) en una zona determinada. Los melanocitos son las células de la piel responsables de producir melanina, el pigmento natural que determina el color de nuestra piel. Si se aglomeran en un punto determinado, lo oscurecen.

Un nevus en el ojo es un crecimiento de color común en el ojo o dentro de él. Los nevus suelen ser asintomáticos y benignos, surgen a cualquier edad, aunque la mayoría de los nevus oculares aparecen al nacer o antes de llegar a la veintena.

En algunas ocasiones pueden -como ocurre con los de la piel- cambiar de forma y tamaño y transformarse en un melanoma que si se trata de una lesión maligna.

Las personas pueden nacer con nevos oculares inofensivos. Una mancha pigmentada que se desarrolla más tarde en la vida también suele ser inofensiva.

Los nevus oculares, o lunares en el ojo, también conocidos como pecas en el ojo, son manchas que se caracterizan por su color oscuro. Pueden aparecer a cualquier edad, aunque son más habituales al nacer o antes de cumplir los 20 años.

Puede existir correlación entre la exposición a la luz de los rayos ultravioleta y el desarrollo de los nevus. Igual que ocurre con las manchas en la piel, puede haber una relación entre la exposición a los rayos del sol y la aparición de los lunares en los ojos.

En el caso de las mujeres los cambios hormonales pueden provocar alguna modificación. Por eso es importante vigilarlo durante la pubertad o los embarazos.

Generalmente no suelen presentar síntomas y solo en muy contadas ocasiones se pueden producir circunstancias anormales como el desprendimiento de líquido o un crecimiento anormal de los vasos sanguíneos.

No es frecuente que ocurra en el ojo, pero tampoco es raro. Suelen aparecer alrededor del iris o debajo de la retina (nevus coroideo).

El nevus ocular se caracteriza por presentar una concentración elevada de melanocitos.

Tipos de Nevus Oculares

Los nevi oculares se pueden clasificar de varias maneras según el criterio:

  • Nevus externos, en la conjuntiva o en el iris.
  • Nevus internos, bajo la retina, como el nevo coroideo.

La nevus ocular es un lunar que sale en los ojos y que normalmente suele ser benigno. Aunque no suele revistar de gravedad es importante que lo revise un especialista para comprobar que solo una pequeña mancha sin trascendencia. Es conveniente que si tiene un nevus ocular lo revises cada año para confirmar que no se ha producido ningún cambio digno de tener en cuenta.

Diagnóstico y Tratamiento

El lunar o nevus en el ojo se detecta en un examen oftalmológico simple. En principio, el diagnóstico es bueno y el oftalmólogo se limita a ir controlando la evolución del lunar o nevus en el ojo. En las siguientes visitas, comprobará que no cambia de tamaño, forma o color, principales signos de alarma. A tal fin, suele hacer fotografías del ojo que le sirven para poder hacer una comparación a lo largo del tiempo.

Si queremos realizar un diagnóstico adecuado de estos lunares en los ojos el oftalmólogo en consulta realizará una exploración completa. Lo normal es que se mantenga en el tiempo estable.

En el caso de un lunar o nevus benigno en el ojo, no es necesario ningún tratamiento. Es simplemente una cuestión estética. Si el paciente desea extirparlo, se hará en quirófano y, alternativamente al punto de sutura, se aplica un adhesivo tisular.

Solo se realiza el tratamiento en el inusual caso de que el lunar se haya transformado en un melanoma.

En algunos casos en los que el lunar o nevus en el ojo se vuelve maligno y se transforma en un melanoma, un tipo de tumor ocular cancerígeno que se manifiesta con un desprendimiento de retina o un glaucoma, entre otros, y puede ubicarse en distintas partes del ojo: el iris, cuerpo ciliar, úvea o coroides. El melanoma se trata por parte de un servicio de oncología radioterápica.

Si el nevus ocular benigno se convierte en un melanoma, es urgente tratarlo para evitar mayores complicaciones. Si llega este caso, es importante tratarlo inmediatamente para evitar mayores complicaciones. Al ser una zona tan pequeña y delicada, lo más habitual es que se recomiende un tratamiento de radioterapia con placas.

Cuando los nevus se transforman en melanoma ocular se debe proceder a su extirpación quirúrgica mediante cirugía.

La transformación en melanoma es la principal complicación que podemos sufrir si tenemos un nevus ocular, aunque afortunadamente esto solo ocurre en un porcentaje muy limitado de los casos.

Para saber si un lunar en el ojo es maligno, es indispensable acudir a consulta para que nuestro oftalmólogo pueda revisarlo. En el caso de que el melanoma ocular esté en la parte externa del ojo, este puede ser detectado a simple vista. En el caso de que esta lesión maligna se ubique en el interior del ojo, lo más habitual es que sea localizado mediante un estudio del fondo de ojo. Si existen sospechas de que pueda haber un melanoma ocular, se procederá a realizar una biopsia para poder realizar una anatomía del tejido extraído.

Signos de Alarma: ¿Cuándo Preocuparse?

Como hemos comentado, el lunar o nevus en el ojo suele ser benigno en la mayor parte de los casos y, solamente en muy pocos casos se puede volver maligno. Los signos de alarma a los que hay que estar atento son los siguientes:

  • Visión de destellos o objetos flotantes en el campo visual
  • El lunar ubicado en el iris va cambiando de tamaño y forma
  • La pupila cambia de forma
  • Visión borrosa
  • Pérdida de la visión
  • Aumento súbito de la presión intraocular

Cuando existe una nevus ocular que se transforma en melanoma suele presentar una serie de síntomas que nos darían un indicio de que algo va mal:

  • Ojos saltones.
  • Cambio del color del iris.
  • Visión deficiente en un ojo.
  • Enrojecimiento y dolor en el ojo.
  • Pequeños defectos en el iris o la conjuntiva.

Aunque extremadamente raro, también puede darse otro síntoma ques es que el lunar desprenda líquido o bien, detectemos que los vasos sanguíneos de alrededor del ojo crecen de forma anormal, pudiendo llegar a ocasionar algo peligroso como un desprendimiento de retina.

Las pecas o nevos en el ojo deben ser revisados con regularidad por parte del oftalmólogo pues, en ocasiones, existe riesgo de que se conviertan en lunares en el ojo malignos, melanoma o cáncer ocular.

Si crees que tienes lunares en el ojo pide cita con el oftalmólogo para realizar una revisión ocular.

Sin embargo, algunos pueden transformarse en lesiones más graves como el melanoma coroideo, por lo que la vigilancia médica es clave.

Los nevus coroideos suelen ser lesiones benignas, pero requieren vigilancia oftalmológica especializada.

Aunque la nevus ocular suele ser de carácter benigno, si puede ser peligrosa, aunque ocurre en un porcentaje muy limitado de casos. Normalmente suelen ser crecimientos totalmente benignos, pero como pasa con los lunares de la piel se pueden llegar a transformar en melanomas, y provocar el cáncer que puede extenderse con rapidez.

Es conveniente que si tiene un nevus ocular lo revises cada año para confirmar que no se ha producido ningún cambio digno de tener en cuenta.

Aunque pueden aparecer en cualquier momento de la vida, la mayoría de los nevus oculares ya están presentes al nacer o, se suelen desarrollar antes de que la persona cumpla los 20 años.

Melanoma Ocular

El melanoma del ojo es un tipo de cáncer agresivo que puede llegar a diseminarse por otras partes del ojo (cuerpo ciliar, conjuntiva, iris, párpado, etc.) y por otros órganos del cuerpo.

El melanoma del ojo es una enfermedad rara y poco frecuente y puede afectar a varias partes de este órgano, como:

  • La coroides.
  • El cuerpo ciliar.
  • La conjuntiva.
  • El párpado.
  • El iris.
  • La órbita.

Un melanoma puede estar únicamente en el ojo o, si se coge tarde, provocar metástasis a otro parte en el cuerpo, que suele ser con mayor frecuencia el hígado.

Aunque también puede ocurrir lo contrario: que el cáncer comience sobre la piel u otros órganos en el cuerpo y llegue al ojo.

Tipos de Manchas en el Iris

Las manchas en el iris suelen estar asociadas a la acumulación de melanina. Los melanocitos son células que producen melanina, que es la sustancia que aporta color a la piel, al pelo y a otras partes del cuerpo, como sucede en el caso del iris del ojo.

Existen diferentes tipos de manchas que pueden aparecer en el iris:

  • Mancha roja o hiposfagma: Estas manchas se producen por la ruptura de los vasos sanguíneos que se encuentran debajo de la conjuntiva.
  • Mancha blanca.
  • Mancha marrón: Es muy común y casi siempre benigna, y se suele deber a un exceso de hierro en nuestro organismo.
  • Mancha azul.
  • Mancha negra.

Hay que tener en cuenta que las manchas en iris, al igual que los lunares o manchas en la piel, son susceptibles de llegar a convertirse en melanomas. El médico llevará a cabo una evaluación de las manchas y, en la mayor parte de las ocasiones, determinará que no requieren tratamiento.

Prevención

Aunque la mayoría de las manchas en el iris no se pueden prevenir, existe la posibilidad de que la luz ultravioleta desempeñe un papel en el desarrollo de los nevus coroideos. Teniendo en cuenta este factor, el uso de gafas de sol durante todo el año es una forma sencilla de reducir el riesgo.

Debemos usar gafas de sol en espacios al aire libre.

Es conveniente revisarlos una vez al año lunares de la piel, como haces con el resto de lunares de la dermis.

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En la siguiente imagen puedes observar un ojo sano con pecas melánicas, lunares completamente benignos.

En general, un lunar en el ojo es completamente inocente, pero si se detecta es conveniente ir a revisiones oftalmológicas de manera periódica para mantenerlo bajo control y evitar complicaciones.

Un nevus ocular suele ser benigno y no reportar gravedad de ningún tipo para el paciente. Su principal riesgo es que pueda llegar a convertirse en un melanoma (igual que sucede con cualquier lunar en la piel).

Un nevo ocular no suele presentar síntomas. A lo sumo en alguna ocasión quien lo tiene puede notar que se desprende líquido o un crecimiento anómalo de los vasos sanguíneos de alrededor.

Los lunares en los ojos pueden aparecer a cualquier edad.

En ambos casos, no tienen por qué ser dañinos, pero conviene darles seguimiento y mantenerlos bajo control para garantizar que no crecen y se convierten en un peligro para la salud ocular del paciente.

¿Por qué puede aparecer la nevus ocular?

Los nevus, como sucede en la piel, surgen a partir de la concentración de melanocitos. Estos no son más que células pigmentadas con melanina y son más oscuras que el resto de las células de su alrededor.

Aunque lo más común es que aparezcan desde el nacimiento, también pueden surgir como consecuencia de una alta exposición al sol.

Asimismo, hay que tener en cuenta que son más frecuentes en personas que tienen la piel clara más que en las de piel oscura, ya que son más proclives a padecer insolaciones.

¿Qué pasa si tengo una nevus de adulto?

Aunque suele ser un caso raro, ya que a menos de 1% le sale una nevus ocular de adulto, debemos preocuparnos porque la situación es claramente anómala, y es cuando más debemos acudir al médico.

Conclusión

Los lunares en el iris de los ojos son comunes y, en la mayoría de los casos, benignos. Sin embargo, es crucial realizar revisiones oftalmológicas periódicas para controlar su evolución y detectar cualquier signo de alarma que pueda indicar un melanoma. La prevención, mediante el uso de gafas de sol, también juega un papel importante en la reducción del riesgo.

Si has notado un lunar en el ojo o te han dicho que tienes una peca ocular? Aunque pueda parecer algo inofensivo, es importante entender de qué se trata, ya que algunos cambios pigmentarios en el ojo pueden estar relacionados con condiciones más serias como el melanoma coroideo.

En realidad, son muy similares a los lunares de la piel y en la mayor parte de los casos son completamente benignos. La mayoría no lo hacen, son inofensivas, al igual que la mayoría de los lunares y las pecas de la piel.

El único caso en el que los lunares en el ojo necesitan tratamiento es cuando tu oftalmólogo consideren que podrían ser un melanoma.

Esas pequeñas pigmentaciones se conocen más a menudo en el mundo de la oftalmología como nevus o nevos oculares.

¿Quieres saber exactamente a qué pueden deberse las manchas en el iris?

Lunares en los ojos

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