¿Has detectado la presencia de unos lunares rojos en tu piel? Estas llamativas marquitas aparecen de improviso y, aunque la mayoría de las veces son benignas, es recomendable prestarles la atención que merecen. En primer lugar, no debes inquietarte. Como hemos indicado, pueden considerarse una manifestación normal del envejecimiento cutáneo.
El término médico adecuado para referirnos a ellos es el de angioma. No obstante, popularmente se conocen como lunares rojos en la piel. Son también conocidos como microangiomas, angiomas en cereza, angiomas seniles, angiomas capilares o puntos de Campbell-De Morgan. Lo más frecuente es que los denominemos “puntos Rubí”.
Sin embargo, no tienen nada que ver con los lunares. En realidad, se trata de lesiones cutáneas que se forman por vasos sanguíneos dilatados. Asimismo, se pueden describir como dilataciones de pequeños capilares. Una especie de “varices”, pero perpendiculares a la piel.
¿Qué son los puntos rubí?
También conocida como "angioma capilar adquirido", angioma en cereza o angioma senil, es una pequeña dilatación de los vasos sanguíneos que se manifiesta en forma de pápulas de color rojo brillante o púrpura en la piel (de ahí su nombre). Son lesiones vasculares benignas que no producen ningún tipo de molestia.
Normalmente, no tienen un gran tamaño, miden entre 0,5 y 6 milímetros de diámetro, pero pueden estar presentes en cualquier parte del cuerpo, especialmente en el tronco, los brazos y las piernas. Pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, pero son más frecuentes en el tronco y en las extremidades superiores.
No cambian de color ni de forma significativa, algo que sí puede ocurrir con los lunares comunes. Suelen ser rojos, pero también pueden ser de color liláceo. Suelen ser de pequeño tamaño (uno o 2 milímetros) pero hay algunos más grandes, de incluso de hasta siete o más milímetros.
No obstante, en función de su ubicación, pueden llegar a sangrar si se rozan o sufren un impacto. Molestias: son completamente indoloros y no suelen causar molestias, aunque a veces pueden sangrar si se rascan o golpean accidentalmente.
Un lunar rojo es una pequeña acumulación de vasos sanguíneos en la piel. No es un lunar pigmentado, como los marrones o negros, sino una lesión vascular benigna. Tienen formas redondeadas, no suelen superar los 5 mm de diámetro y, en la mayoría de los casos, no duelen ni pican.
¿Son peligrosos los lunares rojos?
Los lunares rojos en la piel son completamente benignos. Es decir, por lo general, no reportan ningún riesgo para la salud. En la mayoría de casos, no. Son lesiones benignas que no se transforman en cáncer de piel.
Si tienes lunares rojos, puedes estar tranquilo. En general, no representan ningún tipo de peligro para ti. No obstante, pueden eliminarse para mayor comodidad. Sobre todo, si el angioma se localiza en una zona de roce continuo.
Pero no te confíes. Hay veces en las que conviene consultar a un dermatólogo para descartar otras patologías más serias. Ante cualquier duda, lo mejor es acudir a un especialista.
Causas de los puntos rubíes
Si te preocupa conocer el motivo de los lunares rojos y por qué salen, tenemos malas noticias para ti, y es que, no se sabe cuál es la causa exacta por la que surgen. La aparición de los puntos de rubí en la piel no tiene una causa definida. Pueden aparecer sin que haya ningún desencadenante para ello, pero la ciencia ha identificado una serie de factores que se asocian con su presencia.
* El propio envejecimiento natural.* La edad.* Genética.* Tienen un importante componente hereditario, de ahí que también se denominen angiomas capilares adquiridos.* El factor genético también juega un papel importante. Si tus padres los tienen, es más probable que tú también desarrolles alguno.* Los puntos rubí tienden a surgir con más facilidad en etapas de cambios hormonales, como puede ser el embarazo o la menopausia. En los puntos de rubí las causas de su aparición también están relacionadas con los cambios hormonales que sufren las mujeres. Durante el embarazo y la menopausia hay cambios importantes en los niveles de estrógenos, y estas variaciones pueden afectar a la dilatación de los vasos sanguíneos.* La exposición al sol.* Aunque en principio no tengan una conexión directa con el sol, los puntos rubí te pueden aparecer en el rostro si tienes la piel muy clara. La exposición solar es otro factor a tener en cuenta. Aunque estos lunares rojos en la piel no son estrictamente manchas solares, el sol acelera el envejecimiento cutáneo y favorece alteraciones vasculares que facilitan su aparición. Una exposición prolongada al sol sin la debida protección, especialmente en personas que tienen la piel muy clara, puede estimular la aparición de puntos de rubí.* Excesos de toxinas.* Factores ambientales y químicos: Estar expuesto de forma continuada a determinados factores ambientales como la contaminación y químicos como el butoxietanol también se asocia con la aparición de los puntos rubí.* Los factores psicológicos también influyen.Me han salido puntos rojos en la piel ¿son peligrosos? #MediConsultas
Características de los puntos rubí y cómo identificarlos
Identificar los puntos rubí es algo muy sencillo. Estas lesiones cutáneas se pueden llegar a confundir con otras, pero tienen unas características únicas que ayudan a identificarlas:
* Color: Son de un tono rojo brillante o púrpura, debido a la acumulación de vasos sanguíneos dilatados. Este color se mantiene de forma constante y uniforme en toda la lesión.* Forma y tamaño: Las pápulas son pequeñas, de forma redondeada u ovalada. Es habitual que su contorno esté bien definido, de modo que se asemejan a una pequeña gota de tinta que hubiera caído sobre la piel.* Superficie: Los angiomas seniles más desarrollados pueden llegar a tener un aspecto lobulado, pero lo común es que sean lesiones lisas y, o bien, son totalmente planas, o están ligeramente elevadas sobre la piel.* Localización: Pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, si bien su presencia en el rostro es algo muy poco usual. Lo normal es que estén en la espalda y el tórax, así como en el cuello, los brazos y las piernas. Hay zonas donde la presencia de estas marcas es más frecuente. Sin embargo, debes saber que pueden surgir en casi cualquier parte del cuerpo, desde el cuero cabelludo hasta las plantas de los pies. Tener varios lunares rojos distribuidos por el cuerpo es bastante habitual. Sobre todo, si tienes más de 40 años. La cantidad suele aumentar con la edad. De hecho, hasta tres cuartos de las personas mayores de 75 años los tienen.Cómo diferenciarlos
Para diferenciar el punto rubí de otras lesiones cutáneas es importante tener en cuenta:
- Lunares rojos o angiomas planos: Son más grandes y tienen los contornos más irregulares. Además, su color es más apagado.
- Petequias: Son pequeñas manchas rojas que no sobresalen de la piel.
- Queratosis seborreica y dermatofibromas: Se identifican porque tienen una textura más rugosa o firme al tacto y su coloración no es homogénea.
En cualquier caso, el diagnóstico correcto solo puede llevarlo a cabo un dermatólogo. Este se encargará de examinar la lesión y determinar de qué se trata. Con una exploración clínica es suficiente, el dermatólogo es muy raro que necesite realizar alguna técnica especial.
Tratamientos para eliminar los lunares rojos
Si te resultan antiestéticos y quieres eliminarlos, es posible hacerlo. Siempre es recomendable consultar con un especialista. Aunque no es necesario eliminarlos por razones médicas, muchas personas eligen tratarlos por motivos estéticos.
En la consulta se revisan los puntitos rojos en la piel con lupa o dermatoscopio y se confirma si se trata de un nevus rubí. No siempre es necesario eliminarlos. Si no molestan, se pueden dejar sin problema. Sin embargo, muchas personas optan por retirarlos para mejorar la apariencia de su piel o evitar sangrados recurrentes.
En general, los lunares rojos no representan ningún problema de salud, ya que son benignos y únicamente estéticos. Aunque estos puntitos no sean un problema, sí que hay que prestar atención por si alguno de ellos cambia de tamaño, de color o comienza a sangrar.
A pesar de que los angiomas son lesiones benignas y sin riesgo para la salud. No está de más vigilar si hay cambios. Esto puede indicar la necesidad de una valoración médica.
El diagnóstico es sencillo, el dermatólogo puede realizarlo con una exploración clínica y dermatoscópica. Durante la consulta dermatológica, el médico evaluará visualmente los angiomas con la ayuda de un dermatoscopio. Se trata de un instrumento que permite observar con detalle las estructuras internas de la piel. Casi siempre, con esta inspección es suficiente para confirmar que se trata de un angioma benigno.
En caso de que haya dudas al respecto, el dermatólogo puede sugerir una biopsia para analizar la lesión en laboratorio. Este procedimiento es rápido y se realiza con anestesia local.
Métodos para eliminar lunares rojos
Las más habituales son el láser vascular y la luz pulsada intensa (IPL). En algunos casos, también se puede aplicar crioterapia.
El láser vascular es el tratamiento de elección para los puntos rubí porque actúa con precisión sobre los vasos sanguíneos responsables de la lesión, sin dañar la piel circundante. Este tratamiento es rápido y preciso, ya que elimina los puntos rubí sin dañar la piel de alrededor.
Esta técnica utiliza una corriente eléctrica para cauterizar los capilares responsables del punto rubí. Implica el uso de electricidad para cauterizar o quemar el angioma, cortando el suministro de sangre a la lesión.
Consiste en la aplicación frio para congelar y destruir el tejido del angioma.
La elección del método de quitar los angiomas seniles o rubi depende del tamaño, ubicación, y número de lesiones, así como de las preferencias y salud general del paciente.
Láser vascular
El procedimiento es rápido. La sesión suele durar entre 10 y 30 minutos, dependiendo del número de lesiones. Se coloca protección ocular y, si es necesario, anestesia tópica. La sensación es como un chasquido elástico en la piel.
En la mayoría de los casos, una única sesión basta. Si los puntos son numerosos o de mayor tamaño, pueden requerirse varias sesiones, siempre espaciadas para dar tiempo a la piel a recuperarse.
Cuidados posteriores al tratamiento
El cuidado posterior es sencillo pero fundamental para que la piel cicatrice bien y sin marcas. Durante las primeras 48 horas es recomendable mantener la zona limpia con agua tibia y un limpiador suave, aplicar una crema reparadora indicada por el especialista y evitar el maquillaje en el área tratada.
En las semanas siguientes, la clave está en la protección solar. Usar un fotoprotector de amplio espectro SPF 50+ todos los días evita la aparición de manchas y ayuda a que la piel recupere su tono normal. Si aparecen pequeñas costras, lo mejor es dejarlas caer solas, sin manipularlas, para prevenir cicatrices.
Aunque no es lo habitual, si aparece un enrojecimiento excesivo que empeora después de tres días, dolor intenso o signos de infección, lo recomendable es acudir a la clínica para una revisión.
Los puntos rubí eliminados no vuelven a salir en el mismo sitio, aunque con el paso de los años pueden aparecer otros nuevos debido a la predisposición genética y al envejecimiento natural de la piel.
Al final, lo importante es recordar que estos pequeños lunares rojos en la piel no definen la salud ni la belleza de una persona. Son solo señales visibles de la vida en la piel, y decidir eliminarlos es un acto de autocuidado y confianza. Consultar con un especialista en medicina estética ayuda a dar el paso con seguridad, resolver dudas y encontrar la solución más adecuada para cada piel.
Cómo cuidar la piel con puntos rubí
Este tipo de lesiones cutáneas no suelen requerir de tratamiento, pero nunca está de más aplicar unos buenos cuidados de la piel para prevenir su aparición o evitar que se puedan dañar las que ya están presentes.
* Protección solar: Siempre que se vaya a estar en el exterior, es aconsejable utilizar un protector solar de amplio espectro en todas las zonas de la piel que quedan expuestas, incluso aunque el día esté nublado. Además, a pesar de llevar protección, se debe evitar permanecer mucho rato bajo el sol. Así se previene la aparición de nuevas lesiones de puntos de rubí, porque el daño solar sobre la piel es un factor de riesgo.* Evitar traumatismos: Cuando la lesión está en una zona que queda muy expuesta a rasguños o golpes, es importante tomar la precaución de protegerla para evitar que se produzca un sangrado.* Cuidar bien la piel: Una piel saludable tiene menos riesgo de sufrir puntos rubí. Por eso, se aconseja mantener una buena higiene diaria, usar un exfoliante suave una vez por semana e hidratar después de la ducha.Los puntos rubí no suelen implicar ningún problema a nivel de salud, pero en caso de notar cambios en su apariencia o un sangrado frecuente se aconseja consultar con el dermatólogo para buscar el tratamiento más adecuado.
Puntos rojos en las piernas
Los puntos rojos en las piernas pueden aparecer por diversos motivos, si bien es cierto que es más frecuente que con el paso de los años estas pequeñas marcas sean más proclives a mostrarse en nuestra piel. No son solo exclusivos de las piernas, ya que pueden aparecer en diferentes partes del cuerpo.
De forma general, podemos decir que existen diversos tipos de puntos rojos. Por un lado, están aquellos que son producidos por diversas causas orgánicas que explicaremos a continuación. Por otro lado, existen puntos rojos que aparecen tras la depilación, la llamada foliculitis.
Causas orgánicas de los puntos rojos
* Un excesivo y prolongado esfuerzo físico.* Sufrir trombocitopenia.* Medicamentos. Algunos producen reacciones alérgicas con petequias.* Sepsis. Así se llama la respuesta del cuerpo ante un proceso infeccioso.* Enfermedades de tipo autoinmune.* Deficiencias nutricionales.Por tanto, es un síntoma que de producirse es conveniente que se acuda al médico para su valoración, ya que puede ser originado por enfermedades más importantes.
Puntos rojos tras la depilación (foliculitis)
Estos puntos se deben a la inflamación del folículo piloso tras la extracción del vello y aparecen en las pieles más sensibles. Cuando aparecen estos puntos rojos con frecuencia es mejor consultar a un médico o especialista para determinar bien la causa antes de proceder o continuar con el tratamiento. Dra. Habitualmente, en una misma persona, pueden manifestarse en las zonas más sensibles quedando otras libres de puntos rojos.
Si se desconoce la causa es mejor acudir al médico y consultarlo.
Tipos de depilación que provocan foliculitis
* Depilación con cuchilla. Este método es bastante agresivo con la piel.* Depilación con cera. Si optas por este método, asegúrate de que la temperatura es la correcta, porque el exceso de calor irrita la piel.Recomendaciones para evitar la foliculitis
* Limpiar, exfoliar y secar la piel antes de la depilación.* No administrar lociones o cremas. Este punto es importante antes de la depilación con cera.Los puntos rojos nos pueden indicar la presencia de alteraciones vasculares o alérgicas.
| Característica | Puntos Rubí (Angiomas Cereza) | Lunares Comunes |
|---|---|---|
| Color | Rojo brillante o púrpura | Marrón, negro o carne |
| Causa | Dilatación de vasos sanguíneos | Acumulación de melanocitos |
| Peligrosidad | Benignos | Pueden ser benignos o malignos (melanoma) |
| Tratamiento | Láser vascular, electrocoagulación, crioterapia | Extirpación quirúrgica, láser |