La aparición de manchas y lunares en la cara es más común de lo que piensas. Las manchas en la piel, o manchas cutáneas, son aquellas marcas planas (sin volumen) de color que aparecen en la piel, pudiendo ser blancas, rosadas, aunque las más comunes son las de tono marrón. Estas manchas pueden aparecer a lo largo de la vida del paciente.
A menudo, algunas manchas, así como lunares, están relacionados con factores genéticos. Sin embargo, la mayoría se producen como consecuencia de la exposición prolongada al sol, ya que los rayos UV son el principal factor exógeno capaz de modificar la pigmentación normal de la piel.
Tipos de Manchas en la Piel
Existen diferentes tipos de manchas en la piel, cada una con características y causas específicas:
- Melasma: También conocido como cloasma, se presenta en forma de pigmentación mal definida (mancha oscura) y habitualmente suele encontrarse en la frente, los pómulos, el labio superior y/o el mentón. Es más frecuente en las mujeres y puede aumentar su intensidad con la exposición solar. Sus causas no están bien claras, pero se presume que la exposición al sol, las hormonas y la predisposición genética juegan un papel determinante en su aparición.
- Lentigo solar: Es un parche plano de piel más oscura, con bordes bien definidos y de tonalidades marrones. Aunque se dan en todo tipo de piel, tienden a ser más frecuentes en personas de piel clara, localizándose particularmente en la cara y en el dorso de las manos. Concretamente, son el resultado de la proliferación de melanocitos y melanina por la exposición crónica al sol.
- Hiperpigmentación postinflamatoria: Se produce como consecuencia de una inflamación en la piel, como acné o eccema.
Tanto el lentigo como el melasma responden muy bien a los tratamientos con láser como el láser QS Spectra o Starwalker.
Lunares: ¿Qué Son y Por Qué Aparecen?
Un lunar o nevus es una pequeña mancha de la piel de coloración marrón o negruzca. La mayoría de las personas presenta lunares (nevus) en mayor o menor cantidad, generalmente entre 10 y 40. Su causa es desconocida. Los lunares no suelen producir ninguna molestia.
Los lunares, también llamados nevos melanocíticos, son lesiones benignas de la piel formadas por agrupaciones de melanocitos, las células que producen la melanina, el pigmento que da color a la piel. Suelen presentarse como manchas marrones o negruzcas, de forma redondeada u ovalada y pequeño tamaño.
Presentan generalmente un color pardo o castaño. Este color es debido a la presencia de células (melanocitos) que contienen el pigmento llamado melanina. En un primer momento, los lunares son lisos y de un color marrón o negro, como una peca. Cuando los años avanzan, los lunares cambian lentamente; la mayoría se vuelven más abultados y de un color más claro, aunque algunos no cambian en absoluto. Algunos, en última instancia, se aclaran lentamente y desaparecen.
Es importante recordar que los lunares pueden presentar una gran variedad de aspectos. Pueden ser de un color rosado, de un color tostado claro o marrón, e incluso azul negruzco. Pueden ser redondos u ovalados, o su forma puede ser irregular. Pueden ser planos o protuberantes, grandes o pequeños, con o sin pelos, moteados o uniformemente coloreados.
Tipos de Nevus
- Nevus melanocíticos adquiridos: Se desarrollan a lo largo de la vida y son dinámicos, cambiando a medida que avanzan los años.
- Nevus atípicos: Son lesiones pigmentadas benignas con características similares a un melanoma (cáncer de piel). Suelen ser algo mayores de 5 mm y pueden tener una superficie irregular en cuanto a textura o a color y sus bordes pueden no ser simétricos.
- Nevus melanocitico (o lunar común): Son manchas o protuberancias que no producen síntomas. Son pequeñas (menores de 5mm) de un solo color el cual varía desde marrón oscuro a color piel. Los Nevus melanocitico se localizan en áreas expuestas al sol y crecen simultáneamente con el paciente, en el momento que el niño es adulto tiene, normalmente, entre 12 y 20 nevus.
- Nevus congénito: Es el nombre que se le da a los nevus que son presentes desde el nacimiento, considerado como una marca de nacimiento. Pueden manifestarse como un nevus normal o como manchas o protuberancias de forma irregular o tamaño variable, desde pocos milímetros a cubrir todo el cuerpo.
- Nevus displásico o nevus atípicos: Son los nevus que tienen forma irregular, presentan más de 1 color y tienen un diámetro mayor a 6 mm (es decir más grandes que el borrador de un lápiz). Son nevus que deben ser controlados periódicamente por un dermatólogo infantil, especialmente después de la pubertad.
- Nevus spitz: Estos nevus aparecen generalmente durante los primeros 20 años de vida. Se manifiestan como protuberancias, normalmente de color rosa, pero que puede tener un contenido de colores variable como rojo, negro o marrón. En ocasiones sangra y produce secreciones. Este tipo de nevus debe ser valorado por un dermatólogo infantil.
Algunos lunares tienen una apariencia algo distinta del resto, denominándose nevus atípico o nevus displásico.
Melanoma: ¿cómo detectar lunares sospechosos? - Entrevista Dra. Ortiz Brugués | Top Doctors
¿Cómo se Diagnostican los Lunares?
El diagnóstico de nevus es de tipo clínico, tan solo con la inspección ocular. A veces el dermatólogo se ayuda de un aparato (dermatoscopio) que es una especie de lupa que mejora la visión de la lesión. Durante la visita, el dermatólogo le realizará un examen en la piel mediante ojo desnudo y con una lupa dermatológica.
Regla ABCDE para Identificar Lunares Sospechosos
Para identificar si un lunar podría ser peligroso, los dermatólogos recurren a la conocida regla ABCDE:
- A: Asimetría. Un lunar benigno generalmente tiene una forma simétrica, mientras que un lunar maligno tiende a ser irregular.
- B: Bordes. Los bordes de un lunar benigno suelen ser regulares y bien definidos, mientras que los bordes de un lunar maligno pueden ser irregulares, borrosos o mal definidos.
- C: Color. Los lunares normales suelen tener un solo tono, como marrón o negro uniforme, mientras que los melanomas pueden mostrar una variedad de colores, incluyendo negro, marrón, rojo, azul o blanco.
- D: Diámetro. El tamaño o diámetro del lunar es otro aspecto a considerar, ya que un lunar que crece o supera los 6 mm de diámetro podría ser sospechoso, aunque algunos melanomas pueden ser más pequeños.
- E: Evolución. Es crucial observar cualquier evolución en el lunar. Esto incluye cambios en el tamaño, forma, color, elevación, sangrado, picazón o aparición de una costra.
| Característica | Lunar Benigno | Lunar Maligno (Melanoma) |
|---|---|---|
| Asimetría | Simétrico | Asimétrico |
| Bordes | Regulares y bien definidos | Irregulares, borrosos o mal definidos |
| Color | Un solo tono (marrón o negro uniforme) | Variedad de colores (negro, marrón, rojo, azul, blanco) |
| Diámetro | Generalmente menor a 6 mm | Puede crecer o superar los 6 mm |
| Evolución | Estable | Cambios en tamaño, forma, color, sangrado o picazón |
En un individuo con múltiples lunares, ante la presencia de un lunar de características distintas del resto de lunares, resulta recomendable que la lesión sea valorada por un especialista.
¿Cuándo Preocuparse por un Lunar Negro?
Los lunares negros son áreas de la piel donde las células pigmentadas, llamadas melanocitos, se agrupan formando una mancha oscura. Si bien el color oscuro de un lunar puede hacer que muchas personas se alarmen, el simple hecho de que un lunar sea negro no significa que sea maligno. Aunque no todos los melanomas son negros, muchos sí lo son o presentan áreas de color oscuro.
La detección temprana del melanoma es fundamental, ya que este cáncer es altamente tratable en sus primeras etapas. Por lo tanto, aunque los lunares negros no son automáticamente malignos, es importante monitorear cualquier cambio o característica inusual y acudir a un dermatólogo si se detecta alguna anomalía.
Como decíamos, el color juega un papel fundamental a la hora de identificar un lunar maligno. Lo cierto es que no todos los lunares negros son malignos, pero es importante prestar atención a ciertos signos que pueden indicar la presencia de un melanoma. La mayoría de los lunares, ya sean lunares negros, marrones o de otros colores, son benignos y no representan ningún peligro.
Procedimientos Dermatológicos para Reducir Manchas y Lunares
Existen diferentes procedimientos pueden disminuir la apariencia de las manchas y los lunares, entre ellos el láser QS Spectra, láser Starwalker y el láser Fraxel. Para las lesiones nodulares y sospechosas de melanoma se recomienda la extirpación quirúrgica.
Tanto el lentigo como el melasma responden muy bien a los tratamientos con láser como el láser QS Spectra o Starwalker.
Recomendaciones para el Cuidado de la Piel y la Prevención
- ☀️ Evita la exposición solar entre las 12:00 y las 16:00 h, cuando los rayos UV son más intensos.
- 🧴 Usa fotoprotector SPF 50+ si estás al aire libre, y reaplícalo cada 2-3 horas.
- 👒 Protege tu piel con sombrero, gafas de sol y ropa adecuada.
- 🔎 Revisa tus lunares periódicamente.
Para evitar su transformación en melanomas, se debe evitar la exposición al sol o realizarla con cremas de protección solar elevada. En personas con muchos lunares o con nevus displásicos es imprescindible realizar periódicamente un examen de todas las lesiones y ver si alguna ha cambiado de tamaño, forma, color o aspecto externo.
La fotoprotección es un importante factor de prevención de los nevus, incluso cuando ya se hayan presentado.
¿Cuándo Acudir al Dermatólogo?
Es recomendable ir al dermatólogo al menos en una ocasión, para un examen de la piel. El especialista descartará cualquier patología importante y determinará si es necesario realizar un control periódico de la piel.
Siempre es mejor acudir al dermatólogo ante cualquier problema de la piel, es el médico especialista mejor cualificado para valorarlo. Muchas veces los pacientes llegan tras haber probado múltiples productos o tras consultar fuentes no médicas, y eso retrasa el tratamiento adecuado.
En algunas circunstancias puede ser conveniente que las revisiones periódicas sean realizadas por un dermatólogo para que evalúe la posible transformación de un lunar en un melanoma. Esto es especialmente importante en personas con lunares de gran tamaño desde el nacimiento (mayores de 10 cm), en personas con muchos lunares, en personas con nevus displásicos y en personas que hayan tenido previamente un melanoma o un familiar con un melanoma.
Los signos que tienen que llamar la atención en un lunar vienen definidos por las iniciales ABCDE. Es un acrónimo que resume los principales signos de alerta.
Si es posible, trae apuntados los tratamientos que has usado, informes previos o analíticas recientes.
Un buen dermatólogo no solo diagnostica bien, también escucha, explica y pauta tratamientos ajustados a tu caso. Para saber si un dermatólogo es bueno, puedes fijarte si ha hecho la especialidad en España y si desarrolla actividad tanto en el sistema público como en la consulta privada. A los pacientes suele tranquilizarles esa combinación, porque sienten que la sanidad pública nos mantiene al día y conectados.