Enfermedad de Mano, Pie y Boca: Información Completa

La enfermedad de mano, pie y boca (comúnmente conocida como boca-mano-pie) es una infección viral leve y contagiosa frecuente en niños pequeños, especialmente menores de 5 años. Aunque suele ser leve y autolimitada, su rápida propagación en entornos escolares y guarderías la convierte en un motivo frecuente de consulta pediátrica.

Fuente: Wikipedia

Este artículo ofrece una guía completa sobre los síntomas, causas, modos de transmisión, prevención y tratamiento de esta infección.

¿Qué es la Enfermedad de Mano, Pie y Boca?

Es una infección viral frecuente que causa ampollas rojas y dolorosas en la boca, la garganta, las manos, los pies y el área del pañal. La mayoría de estas infecciones se deben a un virus de Coxsackie.

Causas

La enfermedad mano-pie-boca es una enfermedad viral aguda provocada principalmente por enterovirus, especialmente el Coxsackie A16 y, en algunos casos, el enterovirus 71. El virus Coxsackie A16 es generalmente la causa más común de la enfermedad de manos, pies y boca en los Estados Unidos. El enterovirus 71 (EV-A71) ha sido asociado a casos y brotes en el este y el sureste de Asia.

Generalmente, afecta a niños pequeños debido a su sistema inmunitario aún en desarrollo y a los hábitos de higiene aún poco consolidados.

Es contagiosa y se extiende fácilmente a través del contacto con las manos sucias, heces (caca), saliva, mocos o el líquido de las ampollas. Los niños menores de 7 años son los que tienen más riesgos de sufrir esta enfermedad.

La infección se transmite principalmente a partir de virus eliminados por vía digestiva (durante varias semanas) y de manos contaminadas por restos fecales (vía fecal-oral). Secundariamente, también se transmite por:

  • Vía respiratoria (al toser, estornudar, hablar…): durante una o tres semanas.
  • El parto: de madre a niño.
  • La lactancia materna.
  • Contacto con objetos contaminados por partículas víricas: como los enterovirus sobreviven largos periodos de tiempo en superficies inanimadas, la transmisión también se produce así, lo que ocasiona que puedan producirse epidemias en hospitales, guarderías y escuelas.

Además de las ampollas, los niños suelen tener fiebre durante unos pocos días y se pueden deshidratar porque les duele al tragar líquidos.

El virus se propaga más fácilmente durante la primera semana de enfermedad de una persona.

Síntomas

Los síntomas de esta enfermedad aparecen entre 3 y 6 días después del contagio. El tiempo entre el contacto con el virus y el inicio de los síntomas es aproximadamente de 3 a 7 días.

Los síntomas incluyen:

  • Fiebre
  • Dolor de cabeza
  • Pérdida del apetito
  • Erupción con ampollas pequeñas en las manos, los pies y en la zona donde se coloca el pañal que pueden estar sensibles o causar dolor si se presionan
  • Dolor de garganta
  • Úlceras en la garganta (incluso las amígdalas), boca y lengua

Es importante estar atento a los síntomas y signos de la enfermedad ya que "en ocasiones las ronchitas pueden confundirse con picaduras de insectos".

La enfermedad boca-mano-pie es la forma más conocida de infección por enterovirus y se llama así por la distribución característica de las lesiones cutáneas que causa lesiones vesiculares (pequeñas ampollas en la piel, de pocos milímetros de diámetro) en:

  • Las palmas de las manos.
  • Las plantas de los pies.
  • El interior de la boca.

Estas lesiones pueden presentarse en otras partes del cuerpo: tronco, dorso de las manos y de los pies, espalda, región del tendón de Aquiles, glúteos…

Además de las lesiones cutáneas, estas infecciones acostumbran también a dar fiebre: puede ser alta (40º) y prolongada (entre 3 y 6 días).

Además de esta afección, otra forma muy común de enfermedad por enterovirus es la herpangina, un tipo de faringitis vírica caracterizada por lesiones bucales localizadas en la parte posterior de la faringe, que, en ocasiones, evolucionan a pequeñas úlceras, no tan dolorosas como las causadas por el virus del herpes, con las que a veces se confunden.

La enfermedad de manos, pies y boca puede causar todos los síntomas siguientes, o solo algunos.

  • Fiebre.
  • Dolor de garganta.
  • Náuseas.
  • Lesiones dolorosas similares a ampollas en la lengua, las encías y la cara interna de las mejillas.
  • Sarpullido en las palmas de las manos, las plantas de los pies y los glúteos. El sarpullido no pica, pero a veces presenta ampollas. Según el tono de piel, el sarpullido puede ser de color rojo, blanco, gris o manifestarse únicamente con pequeños bultos.
  • Irritabilidad en bebés y niños pequeños.
  • Pérdida del apetito.

Uno o dos días después del comienzo de la fiebre, pueden aparecer llagas dolorosas en la parte delantera de la boca o en la garganta. También puede aparecer un sarpullido en las manos y en los pies, y, a veces, en los glúteos.

Las llagas que aparecen en la parte de atrás de la boca y la garganta podrían sugerir una enfermedad viral relacionada, que se conoce como herpangina. Otras características de la herpangina son: fiebre alta y repentina y, en algunos casos, convulsiones. En casos raros, aparecen llagas en las manos, los pies u otras partes del cuerpo.

Es verdad que la sintomatología de la enfermedad boca-mano-pie es parecida a la de la varicela. Sin embargo, conviene no confundirlas.

Diagnóstico

Su proveedor de atención médica realizará un examen físico. Normalmente, se puede emitir un diagnóstico solo preguntando los síntomas y con ver las erupciones en manos y pies. Son precisamente los signos de la enfermedad los que permiten a los pediatras diagnosticarla al examinar al paciente, aunque según el Dr. Ristic "en raras ocasiones, se pueden pedir muestras de la garganta o las heces del niño, para determinar si padece el virus".

Tratamiento

No existe un tratamiento médico específico, la mayoría de los niños mejoran por sí solos en 7 o 10 días. El diagnóstico suele realizarse de forma clínica, mediante la observación de los síntomas característicos. No existe un tratamiento antiviral específico para esta enfermedad. En la mayoría de los casos, la enfermedad es benigna y se resuelve en una semana a diez días.

No existe un tratamiento específico para la infección más allá del alivio de los síntomas. Los antibióticos no funcionan porque la infección es causada por un virus. (Los antibióticos tratan infecciones causadas por bacterias, no virus.)

El tratamiento común se reduce a las medidas de confort para el niño enfermo:

  • Analgésicos-antitérmicos (paracetamol o ibuprofeno) para controlar la fiebre, el malestar general asociado a la enfermedad o el dolor producido por las lesiones cutáneas o dentro de la boca.
  • En lesiones bucales dolorosas hay que evitar la ingestión de ácidos (naranja, otros cítricos, tomate…) y beber líquidos moderadamente fríos por su efecto calmante del dolor.

Boca, mano, pie, una infección típica de las guarderías

Para aliviar los síntomas, se pueden utilizar los siguientes cuidados en el hogar:

  • Los medicamentos de venta libre, como paracetamol (Tylenol) o ibuprofeno (Advil, Motrin), se pueden utilizar para tratar la fiebre. El ácido acetilsalicílico (aspirin) no debe administrarse para tratar enfermedades virales en niños menores de 18 años.
  • Los enjuagues bucales con agua con sal (1/2 cucharada o 6 gramos de sal en 1 vaso de agua tibia) pueden servir como calmante.
  • Tome mucho líquido. Los mejores líquidos son los productos lácteos fríos. No tome jugos ni bebidas gaseosas porque su contenido ácido causa ardor en las úlceras.

Si su hijo está irritable o con dolor, puede darle paracetamol o ibuprofeno. Nunca les dé aspirina a niños o adolescentes, pues esta medicación les pueden provocar una enfermedad muy poco frecuente pero grave llamada síndrome de Reye.

Los alimentos fríos, como los helados, las paletas y los batidos, también pueden ayudar a adormecer las zonas doloridas y serán muy bien recibidos por aquellos niños que tengan dificultades para tragar (¡y también por los que no las tengan!). Evite las bebidas calientes, los refrescos y las bebidas ácidas (jugo de cítricos, salsa de tomate, etc.) porque pueden empeorar el dolor.

Los niños que tengan ampollas en las manos y/o los pies deben mantener estas áreas bien limpias y descubiertas. También se deben lavar las manos con agua tibia y jabón, y secárselas con cuidado sin frotar. Si se les reventara una ampolla, se debe aplicar sobre ella un poco de pomada antibiótica para impedir que se infecte y cubrirla después con un vendaje de tamaño reducido. Asegúrese de que su hijo beba abundante líquido para mantenerse bien hidratado.

Asimismo, consumir alimentos fríos será muy agradable para los niños que tienen ampollas en la boca. Con todo, es fundamental que se mantengan hidratados, sobre todo, si sufren fiebre.

Ante la aparición de cualquiera de estos síntomas, lo más recomendable es acudir a un especialista para que realice el diagnóstico y determine el tratamiento a seguir. Además, suele ser recomendable que el paciente beba mucha agua para evitar su deshidratación.

Fuente: CDC

Complicaciones

Las complicaciones que se pueden presentar a raíz del exantema vírico de manos, pies y boca incluyen:

  • Pérdida de líquidos corporales (deshidratación)
  • Convulsiones debido a fiebre alta (convulsiones febriles)

Una complicación rara de la enfermedad boca-mano-pie es la caída de las uñas de las manos y de los pies (llamada onicomadesis) a las pocas semanas de la curación de la enfermedad. Es reversible, dado que las uñas vuelven a crecer normalmente después.

En casos de lesiones bucales muy intensas y dolorosas, el niño puede rechazar la alimentación y la ingesta de líquidos, lo que en raras ocasiones podría producir una deshidratación.

Excepcionalmente, algunos tipos de enterovirus (E-71 y D68) pueden producir complicaciones muy graves como encefalitis, parálisis, edema pulmonar o complicaciones cardíacas. Los recién nacidos, por un sistema defensivo muy inmaduro, son más propensos a sufrir las formas más graves de estas infecciones.

La complicación más frecuente de la enfermedad de manos, pies y boca es la deshidratación. Además, puede causar llagas en la boca y en la garganta, lo que produce dolor al tragar.

Por lo general, la enfermedad de manos, pies y boca es una afección menor que solo suele provocar fiebre y síntomas leves durante unos días.

  • Meningitis viral. Es una infección poco frecuente que causa la inflamación de las membranas (meninges) y del líquido cefalorraquídeo que rodean el cerebro y la médula espinal.
  • Encefalitis. Esta enfermedad grave y que puede poner en riesgo la vida implica la inflamación del cerebro.

Cuándo Llamar al Médico

Comuníquese con su proveedor si hay signos de complicaciones como dolor en el cuello, en los brazos y en las piernas. Los síntomas de emergencia incluyen convulsiones.

También se debe comunicarse con su proveedor si:

  • El medicamento no baja la fiebre alta
  • Se presentan signos de deshidratación como resequedad en las membranas mucosas y en la piel, pérdida de peso, irritabilidad, disminución de la lucidez mental, orina oscura o disminuida

Llame al médico si su hijo sigue estando muy irritable, no hay forma de tranquilizarlo, está sin ganas de hacer nada o parece estar empeorando. También si ve signos de deshidratación, como la boca seca o pegajosa, los ojos hundidos y orinar menos que de costumbre o mojar menos pañales.

Llámalo también si los síntomas de tu hijo no mejoran luego de 10 días.

Prevención

Para prevenir el contagio de esta enfermedad, haga que su hijo se quede en casa, sin asistir a la escuela o a la guardería mientras tenga fiebre o ampollas abiertas en la piel o en la boca. Lavarse las manos es la mejor protección. Recuerde a todos los miembros de su familia que se laven bien las manos y que lo hagan frecuentemente, sobre todo después de ir al baño o de cambiarle los pañales a un bebé y también antes de preparar la comida o de comer.

El virus se transmite fácilmente por contacto directo con secreciones nasales, saliva, líquido de ampollas, heces o superficies contaminadas. Evite el contacto con personas que tengan esta enfermedad. Lávese bien las manos y hágalo con frecuencia, en especial si está en contacto con personas enfermas. Asimismo, enséñeles a los niños a lavarse las manos bien y con frecuencia.

Si bien no existe todavía ninguna vacuna disponible contra los enterovirus -aunque se sigue investigando -, podemos establecer unas medidas útiles de prevención para hacer frente a esta enfermedad, y son fundamentalmente dos:

  • El lavado de manos, sobre todo en los cambios de pañal.
  • El aislamiento del niño enfermo, que no puede acudir a guardería o escuela hasta que desparezca la fiebre y las vesículas de la piel se hayan secado.

Lavarse las manos a menudo. Lávate las manos durante al menos 20 segundos. Asegúrate de lavar tus manos después de ir al baño o cambiar un pañal. Lávate las manos antes de preparar o comer alimentos, y después de limpiarte la nariz, toser o estornudar. Si no dispones de agua ni de jabón, utiliza un desinfectante de manos. Enseña buenos hábitos de higiene. Enseña a tus hijos a lavarse las manos y ayúdalos a hacerlo con frecuencia. Enséñales a poner en práctica buenos hábitos de higiene en general. Explícales por qué conviene no ponerse los dedos, las manos u otros objetos en la boca. Desinfecta las áreas comunes. Limpia las áreas y superficies de gran circulación primero con agua y jabón. Luego, aplica con una solución diluida de lejía y agua. Si te encuentras en un centro de cuidado infantil, sigue un cronograma estricto de limpieza y desinfección. Un virus puede sobrevivir varios días en las superficies de las áreas comunes, incluidos los picaportes, y en objetos de uso compartido, como los juguetes. Evita el contacto cercano. Debido a que la enfermedad de manos, pies y boca es sumamente contagiosa, las personas enfermas deben limitar su exposición a otras personas mientras tengan síntomas. Mantén a los niños con la enfermedad de manos, pies y boca alejados del centro de cuidado infantil o de la escuela hasta que la fiebre desaparezca y las llagas en la boca se hayan curado.

Consejos para prevenir y/o controlar la enfermedad boca-mano-pie

  1. Lavarse constantemente las manos es la mejor protección. Apuesta por un buen hábito de higiene, lavando tus manos y las de tu hijo con agua y jabón, especialmente si el niño enfermo todavía lleva pañales.
  2. El colegio o la guardería pueden esperar. Respeta el período de aislamiento marcado por tu pediatra para evitar el contagio. Además, tu hijo se sentirá más cómodo en casa durante el proceso de recuperación.
  3. Anima a tu hijo a beber abundante líquido. Evitará su deshidratación, sobre todo si tiene lesiones bucales que le impiden comer con normalidad.
  4. Huye de los alimentos salados, ácidos o picantes. Durante su enfermedad, evita este tipo de alimentos que pueden aumentar el dolor de sus lesiones bucales. Ofrécele líquidos moderadamente fríos por su efecto analgésico.
  5. La boca, cuanto más limpia, mejor. Intenta que tu hijo se enjuague cuidadosamente la boca para eliminar los restos de alimentos.
  6. Evita administrar a tu hijo fármacos sin prescripción, especialmente antibióticos. Sigue escrupulosamente la medicación y dosificación de los fármacos que le haya recetado únicamente tu pediatra.
  7. No te asustes si a tu hijo se le caen las uñas. Es uno de los síntomas de esta enfermedad, es poco frecuente pero, si ocurre, no te preocupes, sus uñas volverán a crecer con normalidad.
  8. Consulta con tu pediatra ante cualquier complicación. Si tu hijo tiene una conducta anómala, respira con dificultad, tiene mal color, la fiebre le dura más de 6 días o sufre cualquier otro síntoma no habitual, acude lo antes posible a un profesional médico.
  9. Desinfecta sus juguetes. Limpia con regularidad los objetos y juguetes con los que el niño haya estado en contacto; existen muchos virus que pueden vivir en esos artículos durante varios días.

Tabla Comparativa: Enfermedad Boca-Mano-Pie vs. Varicela

Característica Enfermedad Boca-Mano-Pie Varicela
Causa Virus Coxsackie A16, Enterovirus 71 Virus Varicela Zóster
Distribución del Sarpullido Manos, pies, boca, glúteos Todo el cuerpo, incluyendo cuero cabelludo
Tipo de Lesiones Ampollas pequeñas y llagas Ampollas que causan picazón intensa
Fiebre Moderada Puede ser alta
Contagio Saliva, heces, contacto directo Aire, contacto directo
Tratamiento Alivio de síntomas Antivirales (en algunos casos), alivio de síntomas

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