Las enfermedades de la piel en las orejas de los gatos pueden ser causadas por una variedad de factores, desde parásitos externos y alergias hasta cambios estacionales y estrés, o una combinación de estos. Estos problemas pueden provocar molestias físicas y tener un impacto significativo en el bienestar emocional del gato.
Ácaros en gatos
Los ácaros son parásitos microscópicos que afectan frecuentemente a los gatos, provocando una serie de problemas dermatológicos y otológicos. Los ácaros son arácnidos microscópicos que se agrupan en varias familias, siendo los más comunes Otodectes cynotis (ácaros de los oídos), Sarcoptes scabiei (responsables de la sarna sarcóptica) y Demodex spp.
Estos parásitos pueden provocar una variedad de enfermedades en los gatos, desde leves irritaciones hasta infecciones graves que requieren tratamiento inmediato. El riesgo de infestación por ácaros aumenta en gatos con un sistema inmunológico comprometido, gatos que viven en ambientes hacinados o que tienen contacto con animales infectados.
🐱 Ácaros en gatos: Qué son, Tipos, Síntomas y Tratamiento 🐱
Tipos de ácaros y sus efectos
- Otodectes cynotis (ácaros del oído):
El ácaro Otodectes cynotis es el responsable de la infestación más común en los gatos, especialmente en aquellos que no tienen acceso al exterior. Este tipo especial de ácaro provoca un fuerte picor a los gatos, entre otras cosas. Los típicos ácaros del oído en gatos son depósitos oscuros en el pabellón auditivo, similares al poso del café.
El diagnóstico de la infestación por ácaros de oído se realiza principalmente mediante la inspección visual y la toma de muestras del conducto auditivo. Un raspado de la piel o un hisopo de oído pueden ser examinados bajo el microscopio para identificar los ácaros. El tratamiento incluye la limpieza del oído con soluciones específicas y el uso de medicamentos tópicos como selamectina o moxidectina, que eliminan los ácaros.
- Sarcoptes scabiei (sarna sarcóptica):
La sarna sarcóptica es causada por el ácaro Sarcoptes scabiei, que afecta a la piel del gato, provocando una dermatitis severa. Esta enfermedad es altamente contagiosa, lo que significa que puede transmitirse fácilmente entre gatos y otros animales, incluidos los perros. Su contagio, aunque suele producirse por contacto directo, también puede producirse por objetos contaminados.
Este parásito ataca al animal poniendo sus huevos por debajo de la piel del felino. Pasadas dos semanas los huevos eclosionan y producen una fuerte reacción alérgica en el animal que, por el picor, comienza a rascarse y expande poco a poco el contagio por otras partes del cuerpo.
La diagnosis se confirma mediante un raspado de la piel donde se buscan los ácaros en los folículos pilosos. El tratamiento suele involucrar la aplicación de ivermectina o amitraz, que son eficaces contra los ácaros sarcópticos.
Aunque el prurito (intenso picor) suele ser el síntoma principal, la sarna sarcóptica también puede provocar inflamaciones en la piel, enrojecimiento y costras. En ocasiones también puede provocar lesiones secundarias como alopecia, erupciones, infección bacteriana e hiperpigmentación. Las zonas donde suele aparecer este tipo de sarna es en las inglés, los pabellones auriculares, los codos y en el área del esternón. Además de a animales, la sarna sarcóptica puede ser transmitida a personas, apareciendo síntomas a partir de la segunda semana desde el contagio.
- Demodex spp (demodicosis):
Los ácaros del género Demodex son parásitos normalmente presentes en la piel de todos los mamíferos, pero en algunos casos pueden proliferar de manera anormal, causando demodicosis. Estos ácaros se encuentran en los folículos pilosos y las glándulas sebáceas y son más comunes en gatos inmunocomprometidos.
El diagnóstico se realiza a través de un raspado de piel o biopsia, y los ácaros se identifican bajo el microscopio.
Diagnóstico de ácaros en gatos
Es fundamental que sea un veterinario quien diagnostique la presencia de ácaros en gatos, ya que son difíciles de reconocer a simple vista. Además, es importante que el veterinario acompañe el diagnóstico con una serie de preguntas relacionadas con el cuidado y costumbres del animal, con el fin de excluir otras patologías y comprobar que, efectivamente, se trata de ácaros en gatos. Es necesario que el veterinario lleve a cabo un examen clínico general y exhaustivo. Si todos los parámetros son normales, lo ideal es pasar a realizar una prueba especial e indicada para la detección de ácaros en gatos. Su finalidad es detectar de manera eficaz la presencia de ácaros en los oídos de los gatos y así poder también excluir otras enfermedades.
Tratamiento para ácaros en gatos
La terapia de los ácaros del oído en gatos se compone de un tratamiento medicamentoso y otras medidas coadyuvantes. Para matar cada estadio de los ácaros, es necesario aplicar una terapia de al menos tres semanas. Además, deberás tratar a todos los demás gatos del hogar para que no se contagien entre ellos.
En función de la intensidad de la infestación, el veterinario prescribirá a tu gato varios medicamentos o combinaciones de estos. Para potenciar el efecto de los medicamentos, primero es recomendable limpiar cuidadosamente el pabellón auditivo con un pañuelo de papel humedecido o un lavado para disolver las costras. Para que tu gato se recupere lo antes posible, deberás tomar otras medidas personalmente. Deberás desinfectar a fondo las superficies y objetos contaminados (p. ej., cepillos). Además, mientras dure el tratamiento le tendrás que lavar y cuidar los oídos a diario.
Es de vital importancia encontrar soluciones eficaces ante cualquier presencia de ácaros en gatos. Así, deberá limpiarse bien las secreciones de los parásitos unas dos veces por semana. Es importante realizar la limpieza de oídos de una manera adecuada, extendiendo bien el producto y masajeando suavemente para retirar mejor los parásitos. Las opciones de tratamiento incluyen:
- Pipeta: el producto de las pipetas aplicadas en la piel del animal se absorbe en la sangre y los ácaros terminan muriendose al alimentarse de dicha sangre. Es recomendable repetir la acción a las 3 semanas.
- Ivermectina ótica: podemos aplicar este producto cada 7 días y mejorar sus resultados combinándolo con un limpiador.
Antes de aplicar cualquier tratamiento para acabar con los ácaros en gatos, acude a tu veterinario de confianza para conocer si realmente se trata de esta infección, hacer una evaluación general del estado de salud del felino y conseguir erradicar el problema de la manera más eficaz y rápida posible.
Pronóstico
Una infestación de ácaros del oído en gatos suele ser fácil de curar. Sin embargo, deberás llevar a cabo la terapia estrictamente durante tres semanas como mínimo. Esta es la única manera de que estos persistentes parásitos no vuelvan. El picor suele desaparecer al cabo de unos días. En la mayoría de los casos, el sarpullido del gato puede tratarse con éxito en unas pocas semanas (como mínimo 3) después de un tratamiento consistente y eficaz.
Sarna felina
La sarna en gatos es una enfermedad que afecta a la salud de la piel del animal. Por lo general, es muy contagiosa y es uno de los problemas cutáneos más frecuentes entre diferentes especies animales. Al ser una enfermedad contagiosa, puede ser contagiada a otros animales e, incluso, a los humanos.
La sarna en gatos es una enfermedad cutánea que puede presentar diferentes síntomas dependiendo, entre otros motivos, del tipo de sarna. El picor intenso, la descamación de la piel y la aparición de heridas provocadas por el rascado son algunos de los síntomas más comunes de la sarna en gatos. Sin embargo, dependiendo del tipo de sarna y de la zona afectada por dicha enfermedad, los síntomas y los tratamientos a aplicar pueden variar.
La sarna en las orejas, también conocida como sarna otodéctica, se produce en los conductos auditivos por la acción del ácaro en esta zona del cuerpo. En cuanto a los síntomas, la sarna otodéctica se caracteriza por presentar picor, irritación y pequeñas lesiones en la zona auditiva provocada por el rascado en las orejas. En ocasiones también puede ocasiones secreciones de color marrón oscuro.
La sarna en gatos es una enfermedad muy contagiosa entre animales e incluso de animales a humanos. Dependiendo del tipo de sarna y los síntomas presentados, esta enfermedad puede ser más o menos contagiosa de animales a personas. Es fundamental extremar las precauciones, la higiene, el cuidado del animal y la prevención en caso de existir sarna en nuestro gato. Además, ante el menor síntoma es fundamental acudir al veterinario para poder administrar un tratamiento eficaz con el que acabar con el ácaro y devolver la salud y el bienestar al animal.
Tiña en gatos
La tiña puede causar problemas cutáneos a los gatos, aunque estos no siempre sienten irritación ni se rascan. La tiña es altamente contagiosa para los humanos y otros animales, por lo que es vital que se comunique con tu veterinario de inmediato si detectas alguno de los siguientes síntomas. La tiña se ve como un círculo rojo elevado en la piel del gato que puede volverse costroso, rojo y engrosar la piel.
En el 90% de los casos, el hongo que provoca esta afección es una de las especies de dermatofitos llamada Microsporum canis. Los motivos de la aparición de la tiña son diversos, aunque muchos de ellos tienen relación con la falta de higiene y la pobre nutrición del animal. La tiña es más común en felinos jóvenes, de menos de un año, posiblemente debido a un sistema inmune aún poco desarrollado.
Síntomas de la tiña
Los signos son muy variables y, mientras que unos gatos afectados mostrarán lesiones cutáneas severas, otros tendrán lesiones más pequeñas. Una de las señales más llamativas de que un felino tiene dermatofitosis será la caída del pelaje en diferentes partes de su cuerpo.
Los gatos afectados por tiña suelen mostrar alteraciones en la textura y el aspecto de su pelaje, tornándose este frágil y de apariencia descuidada. Bajo este pelaje dañado, es posible encontrar piel escamosa o con costras, indicativa de una infección en curso. Otros síntomas incluyen:
- Onicomicosis: uñas rotas o partidas.
Diagnóstico de la tiña
Hay diferentes métodos para detectar y diagnosticar correctamente una enfermedad fúngica:
- Algunas cepas de hongos son visibles bajo una luz especial.
- Las esporas de los hongos son detectables bajo el microscopio.
- Un cultivo fúngico permite diferenciar el tipo exacto de hongo al cabo de unas cuatro semanas.
- Otro método para detectar hongos es tomar una muestra de piel (biopsia).
Especialmente importante: Se recomienda precaución si hay signos de hongos cutáneos, ya que los dermatofitos también son transmisibles a otros animales y a los humanos.
Tratamiento de la tiña
La tiña se puede curar en unas 6-12 semanas si se trata correctamente. El tratamiento dura varias semanas y es importante llevarlo a cabo hasta el final, para garantizar el proceso de curación y la erradicación del patógeno.
El tratamiento deberá mantenerse hasta que el animal se haya recuperado clínicamente y el cultivo sea negativo. En ciertas ocasiones, sí. Principalmente en gatos jóvenes y sanos, es probable que la tiña se cure de manera espontánea pasados varios meses desde la infección. No obstante, no es frecuente ni tampoco lo más recomendable ya que implica muchos riesgos. Desde Santevét recomendamos acudir al veterinario en cuanto aparezcan los primeros síntomas.
El tratamiento puede incluir:
- Tratamiento tópico: se aplica sobre el cuerpo del animal mediante el uso de champús o enjuagues, polvos y pomadas.
- Terapia sistémica: tratamiento oral en forma de jarabe, llevando pautas de semanas de tratamiento alternadas con semanas de descanso.
- Descontaminación del ambiente y de los objetos: la fuente de contaminación son las esporas del hongo que se encuentran en los pelos depositados en el medioambiente.
Prevención de la tiña
La forma más común de propagación de la infección es a través del contacto directo con la piel o el pelo del gato infectado. La tiña también se puede propagar por el contacto indirecto con objetos contaminados, como cepillos, peines, ropa de cama o rascadores para gatos.
Para prevenir la propagación de la tiña, se recomienda lavarse las manos después de manipular gatos, especialmente aquellos que están infectados o que han estado en contacto con otros animales infectados. También se aconseja desinfectar las superficies del hogar y lavar las sábanas y mantas que el gato use.
Además, debes mantener al gato aislado de otros animales para reducir el riesgo de contagio. Presta atención a tu gatito y observa si hay cualquier cambio en su pelaje o en su piel. Los baños medicados y los productos antifúngicos que te indique el veterinario serán clave para acelerar la recuperación. Deberás acudir al veterinario lo antes posible debido a la rápida propagación de esta enfermedad y al fácil contagio entre animales y personas.
Otras causas de problemas en la piel de los gatos
Desde pulgas y garrapatas hasta deficiencias en la dieta, hay muchas razones por las cuales un gato puede morderse, sentir picores y rascarse. La piel de los gatos es un órgano de grandes dimensiones que necesita el aporte de micro y macronutrientes para mantenerse saludable. Cuando algo interfiere en la absorción de dichos nutrientes, la piel y el pelaje se ven afectados.
Otras causas comunes incluyen:
- Alergia a las pulgas: La alergia a las pulgas encabeza la lista de causas de dermatitis alérgica en gatos.
- Dermatitis alérgica: Independientemente de la causa, la dermatitis alérgica se manifiesta con frecuencia como «dermatitis miliar». Lo que distingue a la dermatitis miliar es una erupción roja y costrosa alrededor de la cabeza, el cuello y la espalda, acompañada de una picazón intensa.
- Abscesos: Con frecuencia, un área hinchada no es más que una gran bolsa de pus debajo de la piel causada por una picadura o arañazo y, muy frecuentemente, mordiscos durante alguna pelea. En estos casos, el gato puede tener fiebre alta y sentirse mal.
- Estrés: Cuando tu gato está estresado, su comportamiento cambia, lo que puede llevar a que la acicalen en exceso, duerman y estén de mal humor.
- Malnutrición: La malnutrición y un entorno inadecuado pueden causar problemas en la piel de los gatos.
Tabla resumen de enfermedades de la piel en las orejas de los gatos
| Enfermedad | Causa | Síntomas | Tratamiento |
|---|---|---|---|
| Ácaros del oído | Otodectes cynotis | Picor intenso, depósitos oscuros en el oído | Limpieza del oído, medicamentos tópicos (selamectina, moxidectina) |
| Sarna sarcóptica | Sarcoptes scabiei | Dermatitis severa, picor intenso, inflamación | Ivermectina, amitraz |
| Demodicosis | Demodex spp | Proliferación anormal de ácaros, común en gatos inmunocomprometidos | Raspado de piel, biopsia, tratamiento según gravedad |
| Tiña | Microsporum canis | Caída del pelaje, piel escamosa, lesiones circulares rojas | Champús antifúngicos, terapia sistémica, descontaminación ambiental |