La urticaria es un trastorno común que afecta a una gran parte de la población en algún momento de su vida. Se manifiesta con ronchas pruriginosas, elevadas y rojizas en la piel, causadas por la liberación de sustancias químicas como la histamina. Estas ronchas pueden aparecer y desaparecer, y a menudo se acompañan de angioedema, una inflamación que ocurre debajo de la superficie de la piel.

Es crucial entender las causas, el diagnóstico y las opciones de tratamiento disponibles para manejar eficazmente esta condición.
Prevalencia y Causas de la Urticaria
La urticaria aguda es un trastorno común que afecta por lo menos al 20% de la población en algún momento de su vida. Por otro lado, la urticaria crónica afecta aproximadamente al 3% de la población en España. Esta condición puede afectar a personas de todas las edades, aunque es más frecuente entre los 20 y los 40 años, y las mujeres se ven afectadas casi el doble que los hombres.
Las reacciones de urticaria ocurren cuando estímulos inmunológicos o no inmunológicos desencadenan la liberación de mediadores de la inflamación. Estos mediadores producen un aumento en la permeabilidad vascular y edema, que, cuando se localiza en la dermis superior, da lugar a habones pruriginosos con eritema.
Las ronchas y el angioedema pueden ser debidos a reacciones alérgicas. Pueden aparecer cuando se inhalan, consumen, inyectan o tocan determinados agentes químicos. Estos agentes pueden estar en el ambiente, alimentos, productos (incluso medicamentos), insectos, plantas u otras fuentes, y son inofensivos para la mayoría de las personas.
Sin embargo, en la mayoría de los casos, la urticaria no forma parte de una reacción alérgica y no se puede identificar un alérgeno. Por ejemplo, pueden ser el resultado de trastornos autoinmunitarios. Además, algunos fármacos provocan ronchas directamente sin desencadenar una reacción alérgica. Algunos estímulos físicos (como el calor, el frío, la presión, la fricción o la luz solar) pueden producir ronchas por razones que aún no se conocen bien.
Según la duración de los síntomas, la urticaria se clasifica en:
- Aguda: Menos de 6 semanas.
- Crónica: Más de 6 semanas.
La urticaria aguda suele producirse por una reacción alérgica mediada por IgE, frente a ciertos alimentos, fármacos o picaduras de insectos; como la reacción es inmediata, el paciente aprende a evitar el desencadenante y con frecuencia no busca atención médica.
🔴 URTICARIA | Que es? Sintomas y tratamiento! @drapilarochoa - Dermatologa

Causas Específicas de la Urticaria
Las causas más habituales de la urticaria aguda, si se pueden identificar, son:
- Reacciones alérgicas (como alimentos y aditivos alimentarios, fármacos o picaduras de insectos)
- Reacciones no alérgicas (como fármacos, estímulos físicos o trastornos autoinmunitarios)
Las reacciones alérgicas suelen ser desencadenadas por alimentos, en particular los huevos, el pescado, el marisco, los frutos secos y las frutas; aditivos alimentarios; medicamentos; o picaduras de insectos. La ingestión de algunos alimentos, incluso en cantidades minúsculas, puede producir ronchas repentinas.
Las causas no alérgicas de la urticaria incluyen infecciones, algunos medicamentos y algunos estímulos físicos (como la presión o el frío).
En más de la mitad de los casos, no se puede identificar una causa específica de la urticaria aguda.
Urticaria Crónica Idiopática
La urticaria crónica idiopática (70 - 90% de las urticarias crónicas) es más frecuente en mujeres entre la tercera y quinta década de la vida. Una vez que ésta aparece, persiste, manifestándose con episodios largos de ronchas, alternando con cortos períodos asintomáticos (urticaria crónica recurrente) o bien con brotes habonosos constantes (urticaria crónica continua). Remitiendo de forma espontánea en el 50% de los casos en el primer año y en el 87% al cabo de los 5 años, aunque hay casos en que puede persistir más de 20.
En general el habón dura sólo horas aunque reaparece en otras zonas cutáneas.
En un estudio europeo reciente se ha objetivado que la infección por Helicobacter pylori está presente en el 47% de los pacientes con urticaria (frente al 37% de las personas normales). En el 12-20% de las urticarias pueden encontrarse anticuerpos anti-tiroideos (antimicrosomales y/o antitiroglobulina) y de ellos un 25% presentan anormalidades en la función tiroidea.
Diagnóstico de la Urticaria
El diagnóstico se realiza principalmente por la clínica. En las formas agudas, debido a que son autolimitadas, no requieren una mayor evaluación, excepto en los casos de alergia a himenópteros, drogas o alimentos básicos (especialmente en lactantes).
En la anamnesis debe valorarse la relación de los brotes con la exposición a medicamentos (antibióticos, AINE con o en ausencia de fiebre), alimentos (leche, huevo, mariscos, pescado, cereales, frutos secos), picadura de insectos, factores físicos (roce, frío, sol, ejercicio, agua, presión), infecciones recientes o factores psíquicos.
En la exploración física se observan pápulas que pueden ser pequeñas de 1 - 2 mm (en la urticaria colinérgica) hasta grandes de 8 cm. Son de color rosado con área central blanca y halo eritematoso. Pueden ser de forma oval, arciforme, anular, policíclica o serpinginosas y con una disposición anular, arciforme o lineal (urticaria facticia). La distribución puede ser localizada, regional o generalizada.
No infrecuentemente se acompaña de angioedema, (edema localizado y asimétrico con coloración cutánea normal), de una parte de la cara (párpados, labios, lengua), genitales o extremidades. Ocasionalmente puede afectar a la laringe cursando con ronquera, estridor y disnea.
Pruebas Complementarias
El test de autosuero se realiza en algunos centros de forma rutinaria. Consiste en inyectar intradérmicamente su propio suero al paciente, el diámetro del habón producido se resta del producido por el suero fisiológico y si éste es => 1,5 mm se considera positivo e indica que se trata de una urticaria autoinmune.
El resto de las siguientes exploraciones complementarias deben realizarse sólo de forma selectiva según el grado de sospecha. Una elevada VSG o la presencia de células y/o proteínas en el análisis de orina debe hacernos descartar una enfermedad del colágeno. Una eosinofilia debe orientarnos a descartar una parasitosis o un proceso alérgico.
En general, la biopsia cutánea está indicada en aquellos casos de urticaria crónica idiopática que sean difíciles de manejar, y/o presenten lesiones atípicas (habones persistentes, manchas hemorrágicas o pigmentación residual) o se sospeche enfermedad multisistémica.
Diagnóstico Diferencial
Aunque no suele plantear dudas, el diagnóstico diferencial de la urticaria debe hacerse con el eritema multiforme (lesiones en diana) y más raramente con el prúrigo, eccema, psoriasis, dermatitis herpetiforme, penfigoide, eritema anular y toxicodermias.
El angioedema puede confundirse con el linfedema, infección (erisipela, celulitis), dermatitis de contacto, edema idiopático del escroto y con el síndrome de Melkersson Rosenthal (hinchazón persistente de los labios, y lengua con parálisis facial).
Tratamiento de la Urticaria
El tratamiento de la urticaria se centra en aliviar los síntomas y, si es posible, identificar y evitar los desencadenantes. Las opciones de tratamiento varían según la gravedad y la duración de la urticaria.
| Tratamiento | Descripción | Consideraciones |
|---|---|---|
| Antihistamínicos de Segunda Generación | Medicamentos que bloquean la acción de la histamina, reduciendo la picazón y la inflamación. | Preferidos por su menor efecto sedante y anticolinérgico. Ejemplos: cetirizina, loratadina, fexofenadina. |
| Antihistamínicos de Primera Generación | Medicamentos que bloquean la acción de la histamina, reduciendo la picazón y la inflamación. | Mayor riesgo de somnolencia y efectos anticolinérgicos. Ejemplos: difenhidramina, hidroxicina. |
| Corticoides | Medicamentos antiinflamatorios que reducen la inflamación y la picazón. | Se utilizan en cursos cortos para urticaria grave. Pueden tener efectos secundarios significativos si se usan a largo plazo. |
| Omalizumab | Anticuerpo monoclonal que bloquea la IgE, reduciendo la respuesta alérgica. | Eficaz para urticaria crónica que no responde a antihistamínicos. Se administra mediante inyección mensual. |
| Remibrutinib | Inhibidor oral de la tirosina quinasa que ha demostrado ser eficaz en el tratamiento de la urticaria crónica. | Seguro y eficaz en pacientes adultos que no se controlan con antihistamínicos. |
| Autohemoterapia | Inyecciones intramusculares de sangre autóloga. | Algunos pacientes muestran mejoría, especialmente aquellos con test de autosuero positivo. |
| Ciclosporina | Inmunosupresor que reduce la actividad del sistema inmunitario. | Se usa en casos graves de urticaria crónica autoinmune cuando otros tratamientos han fallado. |
Tratamiento Agudo
La urticaría leve suele responder bien a un antihistaminico vía oral o parenteral. La urticaria más intensa en sus primeras horas de comienzo puede tratarse con 0,3 ml de adrenalina al 1:1000 (hasta un máximo de tres dosis a intervalos de 20 min) por vía subcutánea y un antihistamínico durante un mínimo de 48 horas. Si ésta persiste o recidiva, es útil añadir un breve choque de betametasona (por ej.: Celestone Cronodose 2 ml IM repitiéndose en caso necesario a los 5 días). Si la urticaria fue inducida por un fármaco, ésta puede tardar más en remitir hasta la eliminación completa de éste.
Tratamiento Crónico
El paciente con historia de urticaria crónica presenta un problema terapéutico más complicado. Los antihistaminicos de segunda generación no atraviesan la barrera hematoencefálica, no produciendo sedación ni efectos anticolinérgicos. Por ello son los preferidos para los pacientes de cualquier edad.
Otras opciones de tratamiento incluyen:
- Inhibidor de la degranulación de los mastocitos: Como el ketotifeno.
- Doxepina: Un antidepresivo con afinidad por los receptores anti-H1, útil si no hay respuesta a los antihistamínicos convencionales.
- ß-2 agonista: La terbutalina oral asociada a un anti-H1 puede ser beneficiosa.
- Corticoides: Pueden estar indicados al inicio del tratamiento, hasta que los anti-H1 comiencen a hacer su efecto. Suele ser suficiente con un curso corto.
- Ciclosporina: Se usará sólo en aquellos de urticaria crónica autoinmune grave donde han fracasado los antihistamínicos a altas dosis.
- Metrotexate: Es un inmunosupresor, puede usarse cuando falla el anterior.
- Inmunoglobulina Intravenosa: Mecanismo de acción desconocido aunque su uso se restringe también a la urticaria autoinmune grave.
- Omalizumab: Un anticuerpo monoclonal que ha demostrado mejorar a pacientes con Urticaria y/o Angioedema grave.
- Remibrutinib: 25 mg vía oral dos veces al día, demostró en 2 ensayos clínicos en fase III ser muy seguro y rápidamente eficaz en el 60% de pacientes adultos que no se controlaban con antihistamínicos.
- Autohemoterapia: Inyecciones IM (brazo) de 5 mL de sangre autóloga que se administran 1 vez a la semana durante 8 semanas seguidas.
Medidas de Autocuidado
Además del tratamiento médico, existen varias medidas que puedes tomar para aliviar los síntomas de la urticaria:
- Evitar los desencadenantes: Identifica y evita los factores que provocan tus brotes de urticaria, como ciertos alimentos, medicamentos o condiciones ambientales.
- Usar ropa suelta y de algodón: Evita la ropa ajustada que pueda irritar tu piel.
- Aplicar compresas frías: Las compresas frías pueden ayudar a aliviar la picazón y la inflamación.
- Tomar baños frescos: Los baños frescos pueden proporcionar alivio temporal de la picazón.
- Usar cremas hidratantes: Mantén tu piel hidratada para reducir la irritación.

Conclusión
La urticaria es una condición común que puede ser aguda o crónica. El tratamiento adecuado, que incluye antihistamínicos, corticoides y terapias biológicas, puede ayudar a controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida de los pacientes. Identificar y evitar los desencadenantes, junto con medidas de autocuidado, también es fundamental para el manejo eficaz de la urticaria.