El peeling químico es uno de los tratamientos dermatológicos más efectivos y versátiles para el rejuvenecimiento cutáneo. Utilizado desde la antigüedad por civilizaciones como la egipcia, que empleaban ácidos derivados de la leche agria, el peeling químico ha evolucionado hasta convertirse en una ciencia precisa.
En la actualidad, los peelings se clasifican según su profundidad de acción en superficiales, medios y profundos. Los superficiales actúan a nivel de la epidermis, estimulando la producción de queratina y generando inflamación en la dermis, lo que induce la generación de fibras colágenas y elásticas. Por otro lado, los peelings profundos destruyen toda la epidermis y alcanzan la dermis profunda.
Dentro de la amplia gama de exfoliantes naturales para aclarar la piel, el ácido málico se destaca por su acción exfoliante suave y su capacidad para mejorar visiblemente la textura y el aspecto del rostro. Es un alfa hidroxiácido (AHA) de origen natural, presente en frutas como las manzanas, las cerezas y las uvas en grandes cantidades.
¿Qué es el Ácido Málico?
El ácido málico es un hidroxiácido que, por su estructura molecular, puede ser usado con seguridad en todo tipo de pieles. Se encuentra de forma natural en algunas frutas como la manzana. Las fórmulas farmacéuticas tienden a ser muy eficientes, y concentraciones menores al 10% son usadas en cremas cosméticas para tratamientos tópicos en casa.
Beneficios del Ácido Málico
Este compuesto ofrece múltiples beneficios para la piel:
- Limpieza y rejuvenecimiento: Elimina las capas de piel muerta, la grasa y la suciedad retenidas en la superficie cutánea. Ayuda a reparar la barrera natural de la piel, aumentando la producción de colágeno y ácido hialurónico para revelar una tez más brillante, suave y uniforme.
- Equilibrio del pH e hidratación: Estimula la regeneración celular y provoca un engrosamiento de la dermis.
- Antienvejecimiento y aclarado de cicatrices: Exfolia el estrato córneo, eliminando imperfecciones como manchas y líneas de expresión.
- Prevención del acné: Reduce la secreción sebácea, disminuyendo la obstrucción de los poros y la aparición de pápulas y pústulas del acné.
¿Cómo Usar el Ácido Málico?
Para obtener los mejores resultados, sigue estos consejos:
- Limpiar y secar la cara: Aplícalo con la cara limpia y seca, siempre entre el desmaquillado/limpieza y la aplicación de sérums y cremas.
- Aplicación suave: No frotes la piel, aplica con suaves masajes circulares y retira cuidadosamente con agua tibia.
- Frecuencia: Repite el proceso una vez a la semana.
- Rutina nocturna: Lo ideal es incluirlo en la rutina nocturna, ya que, como ocurre con todos los AHA, puede aumentar la sensibilidad de la piel al sol.
Después de la exfoliación, tu piel agradecerá que la hidrates.
Contraindicaciones y Precauciones
Aunque el ácido málico es generalmente bien tolerado, es importante tener en cuenta algunas precauciones:
- Sensibilidad: Dependerá de la formulación del producto y la sensibilidad de tu piel. Aunque es más suave, es importante estar atento a cualquier signo de irritación o sensibilidad.
- Sensibilidad al sol: Como con cualquier exfoliante, el ácido málico puede aumentar la sensibilidad de la piel al sol.
- Resultados graduales: Los resultados de la exfoliación con ácido málico pueden ser más graduales debido a su acción suave.
¿Qué es la Purga Cosmética y Cómo Afecta al Peeling?
La purga o depuración de la piel es un proceso en el que la piel elimina las impurezas y toxinas que se acumulan en los poros. Esta eliminación se manifiesta en forma de nuevos granitos y espinillas, pero es un proceso natural y necesario para lograr una piel sin imperfecciones.
¿Qué productos o cosméticos provocan purga?
Peeling químicos, microdermoabrasión, exfoliantes o los cosméticos que contienen estos ingredientes:
- Hidroxiácidos (ácidos glicólico, láctico, málico, mandélico, salicílico, lactobiónico, gluconolactona, “ácidos de frutas”)
- Retinoides (retinol, tretinoína, adapaleno, tazaroteno, isotretinoína, palmitato de retinilo)
- Vitamina C
Puede producirse repentinamente, solo por haber cambiado la rutina de cuidado de la piel. Si los nuevos cosméticos hacen trabajar en exceso a la piel, que intenta asimilarlos manteniendo su equilibrio de pH, ocurre el desprendimiento de células cutáneas.
¿Cómo cuidar la piel durante y después de la purga?
La capa más externa de la piel es la que más ha sufrido y la que necesita de cuidados.
- Repara e hidrata: El ácido hialurónico cosmético es un excelente reparador. Utilízalo de calidad, que haya superado el test de no obstrucción de poros para la totalidad de sus ingredientes.
- Lava tu cara 2 veces al día: Utiliza un jabón testado dermatológicamente y compatible con tu piel. Sécate con toques de toalla, una que solo utilices tú.
- Sol, espera a ver tu piel saludable: Durante el proceso, tu piel se está curando y necesita regenerarse. Ponte sombrero, gafas de sol y utiliza pantalla solar 50+. Evitarás totalmente el riesgo de manchas permanentes.
- No te revientes las pústulas: Puede resultarte tentador, pero no debes pellizcarte: provocarías que tu piel cicatrice con la resultante marca permanente, alargarás el tiempo de purga y tendrás un alto riesgo de infección. Tampoco te quites las capas desprendidas. Sé paciente.
- El maquillaje debe esperar: Durante la purga no puedes usar maquillaje, puede resecar aún más la piel. Evítalo hasta que finalice completamente el tratamiento.
- Bebe 2 litros de agua: Es necesario mantener la piel hidratada, por dentro y por fuera. Bebe 2 litros de agua al día y nada de alcohol o tabaco.
- Hazte un tratamiento facial profesional: Tendrás un antes y un después, garantizado. En tu centro de belleza: Elige un tratamiento de cabina de hidratación con ácido hialurónico. Acelerarás la renovación celular y lo vas a notar en una sola sesión. Si tu necesidad es calmar, las máscaras Led son la opción.
Otros Tipos de Peelings Químicos
Además del ácido málico, existen otros tipos de peelings químicos, cada uno con sus propias características y usos:
- Solución de Jessner: Combinación de Resorcinol, Ácido salicílico y Ácido láctico. Utilizado en melasma, máculas residuales, cicatrices de Acné, Queratosis, seborrea, fotoenvejecimiento, arrugas.
- Alfahidroxiácidos: Utilizado en alteraciones de hiperpigmentación de la piel. Es muy seguro con bajo riesgo de complicaciones incluso en pieles oscuras, en embarazo y lactancia. Presenta escasa toxicidad y efectos adversos.
- Ácido salicílico: Empleado en melasma, léntigos solares, Rosácea, Acné, cicatrices de Acné, fotoenvejecimiento, y tumores cutáneos benignos y lesiones premalignas con hiperqueratosis. No se aconseja usarlo en altas concentraciones por su efecto irritante.
- Ácido pirúvico: Tiene efecto antimicrobiano, seborregulador, induce producción de fibras colágenas y elásticas.
- Ácido tricloroacético: Según su concentración se utiliza en diferentes condiciones.
- Retinol: Empleado en Acné, seborrea, fotoenvejecimiento, arrugas, manchas y renovación facial. Es fotosensibilizante y con gran poder exfoliante.
Postpeeling: Inicialmente plicación de pomada antibiótica, a los 8 a 10 días cuando hay una descamación completa de la piel se aplicará hidratación varias veces al día y fotoprotección solar.
Tabla Comparativa de Ácidos Exfoliantes
Para ayudarte a elegir el ácido exfoliante más adecuado para tu piel, aquí tienes una tabla comparativa:
| Ácido | Tipo | Beneficios | Precauciones |
|---|---|---|---|
| Ácido Málico | AHA | Exfoliación suave, mejora la textura de la piel, antiséptico | Sensibilidad al sol, resultados graduales |
| Ácido Glicólico | AHA | Exfoliación profunda, estimula la producción de ácido hialurónico | Puede ser irritante, fotosensibilizante |
| Ácido Láctico | AHA | Específico para piel seca, despigmentante | Menos potente que el glicólico |
| Ácido Salicílico | BHA | Ideal para piel grasa y acneica, regula la formación de sebo | Puede ser irritante en altas concentraciones |
| Gluconolactona | PHA | Específico para pieles sensibles, hidratante | Menos exfoliante |