La piedra pómez es un recurso natural ampliamente reconocido por sus propiedades exfoliantes, lo que la convierte en un aliado fundamental en el cuidado de los pies. Se trata de una piedra volcánica de baja densidad que se caracteriza por ser muy porosa. Su formación se produce cuando la lava entra en contacto con el aire, de manera que la gran descompensación de temperaturas hace que se creen esos espacios vacíos o poros.
En este artículo, te daremos los mejores consejos para cuidar tu piel con piedra pómez, un remedio efectivo, económico y rápido que se convertirá en tu mejor aliado para lucir pies saludables.
¿Qué es la piedra pómez?
La piedra pómez (también llamada “pumita”) tiene su origen en el magma volcánico. Se produce por un enfriamiento muy rápido cuando el magma se expulsa y entra en contacto con al aire, creando esa porosidad, ligereza y rugosidad que caracteriza a esta piedra.
Tiene varios usos, pero uno de los más conocidos es en la cosmética para el cuidado de los pies.
Ventajas de la Piedra Pómez
La piedra pómez es esencial para mantener unos pies saludables y estéticamente agradables. Este cuidado no solo es estético, sino también funcional, ya que los pies son una de las partes del cuerpo más expuestas a fricciones, presiones y agentes externos que favorecen la acumulación de durezas.
Una de las principales ventajas de la piedra pómez es su capacidad para tratar callosidades y durezas, áreas de piel engrosada que suelen formarse en los talones, plantas y laterales de los pies debido a la presión constante o el uso de calzado inadecuado. La exfoliación regular con esta piedra ayuda a reducir estas zonas ásperas, evitando molestias al caminar o realizar actividades físicas.
Además, al promover la renovación celular, mejora la apariencia general de los pies, dejándolos suaves y tersos.
El uso de la piedra pómez no solo mejora la estética de los pies, sino que también contribuye a su salud. La eliminación de células muertas y piel endurecida previene la aparición de grietas en los talones, las cuales pueden convertirse en puntos de entrada para infecciones bacterianas o fúngicas. Asimismo, un buen cuidado con piedra pómez reduce el riesgo de dolor crónico derivado de callosidades mal tratadas.
Otro aspecto a destacar es la durabilidad y sostenibilidad de la piedra pómez, ya que es reutilizable y de origen natural. Con el cuidado adecuado, puede durar mucho tiempo, convirtiéndose en una herramienta económica y respetuosa con el medio ambiente.
¿Cómo debo usar la piedra pómez?
Su uso es sencillo y accesible, lo que la hace ideal para incluir en rutinas de cuidado personal. ¿Sabes realmente cómo usar la piedra pómez? Antes de usar la piedra asegúrate de que tus pies están limpios. Para ello, se recomienda lavar tus pies a conciencia de manera profunda. Para ablandarlos, recomendamos sumergirlos durante unos minutos en agua tibia y jabón con pH neutro. Este paso es fundamental para que la piedra pueda deslizarse correctamente por tu piel de forma fluida y sin quedarse atascada.
Antes de aplicarla, se recomienda sumergir los pies en agua tibia durante 10-15 minutos para ablandar la piel. Luego, se frota la piedra suavemente sobre las áreas endurecidas con movimientos circulares. Es importante no excederse en la presión para evitar irritaciones o daños en la piel. Tras el proceso, se debe enjuagar la zona tratada y aplicar una crema hidratante para mantener la piel nutrida.
Simplemente, hay que ponerla debajo del grifo o sumergirla en agua. Solamente tienes que pasar la piedra por las zonas que quieras exfoliar, con movimientos circulares y suaves y sin presionar demasiado. Debes notar como la piel dura se va desprendiendo. La hidratación de esta zona es crucial y debería ser diaria. Al acabar con el proceso de exfoliación, debes hidratarlos con un producto adecuado.
Elimina de manera suave las durezas y zonas callosas que se forman en los pies en tan solo unos minutos. Elimina suavemente las durezas y zonas callosas que se forman en los pies y codos. Contiene micropartículas de lava volcánica natural a la par que es una excelente reguladora de la piel. Esta crema está formulada para generar una gran acción exfoliante gracias a su contenido de microgránulos de piedra pómez para renovar las células y ayudar a eliminar las células muertas.
6 Consejos para Usar la Piedra Pómez
Gracias a sus propiedades ásperas y rugosas es útil para eliminar las durezas superficiales y espontáneas que se forman en los talones o en la planta de los pies. Antes de utilizarla en casa, es importante conocer varios detalles sobre ella y cómo hace un uso correcto siguiendo estos 6 consejos:
- Higiene: Es importante asegurarse de que la piedra está limpia antes de su uso, al igual que nuestros pies. Es aconsejable tener un rato los pies a remojo en agua tibia y jabón, o hacerlo durante la ducha, ya que la piel se reblandece y es más fácil quitar esas durezas. A su vez, cada uno debemos tener nuestra propia piedra pómez y no hay que compartirla.
- Uso: Realiza movimientos circulares alrededor de los talones o donde suelen aparecer las lesiones cutáneas para que sea más efectiva la eliminación de las durezas y callos.
- ¡Cuidado!: No utilices esta piedra en el resto del cuerpo, ya que la piel es mucho más fina y frágil y se podría irritar o dañar con facilidad. Como curiosidad, la piel de los pies es hasta 50 veces más gruesa que la de la mejilla de la cara.
- ¿Uso diario?: En unos pies sanos se puede aplicar la piedra pómez hasta tres veces por semana, pero de forma superficial y con cuidado para no hacer heridas.
- Hidratación: Tras utilizar la piedra pómez es recomendable hidratar nuestros pies con cremas podológicas específicas como la crema U20 de Podoactiva. Este hábito debería ser diario ya que hidratando nuestros pies prevenimos los pies secos y la aparición de callosidades, durezas y lesiones en la piel de los pies.
- Limpieza: Después de cada uso, se debe lavar en profundidad con agua y jabón para evitar que las bacterias se reproduzcan en la superficie y puedan llegar a crearnos una infección. De vez en cuando es bueno hervirla durante 5 minutos para que desaparezcan todos estos microorganismos. Es importante dejar secar y guardarla en un lugar sin humedad para alejarnos de estas bacterias.
¿La piedra pómez es una solución definitiva?
No. La piedra pómez puede ser un complemento para el cuidado de nuestros pies, pero no es un tratamiento. La piedra quita las pieles muertas más superficiales, pero si de verdad queremos que esas durezas desaparezcan es necesario acudir a un podólogo con la experiencia e instrumental adecuado.
Muchas de las durezas y callosidades que aparecen en la planta del pie se deben a un problema de la pisada que, con el tiempo, produce una deformación generando una hiperpresión y, consecuentemente, una hiperqueratosis de la zona. Es importante tener en cuenta que no todo lo que sale en los pies son callos o durezas.
Cómo utilizar la piedra exfoliante de pedicuría : Tips para pedicuría
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