La Luna ha fascinado a la humanidad desde tiempos inmemoriales, no solo por su belleza y presencia en el cielo, sino también por su influencia sobre la Tierra. Las fases de la Luna constituyen, posiblemente, el ciclo natural que con más facilidad puede seguirse en el cielo. Entender estas y su movimiento nos ayudará a orientarnos en la naturaleza y a planificar nuestras actividades.
Representación de las fases lunares.
Origen de la Luna
Hace aproximadamente 4.500 millones de años, el Sistema Solar era muy distinto a lo que conocemos en la actualidad. En vez de los 8 planetas que orbitan el Sol, un enorme número de planetesimales y rocas espaciales se apelotonaban chocando uno con otros en el disco de acreción que rodeaba nuestra estrella. Según la teoría del gran impacto, la más aceptada por la comunidad científica, en esta época, un cuerpo celeste del tamaño de Marte denominado Theia golpeó el planetesimal que se estaba convirtiendo en la Tierra.
La gigantesca colisión eyectó una enorme cantidad de material al espacio. Parte de ese material volvió a caer al planeta, pero la otra quedó en la órbita. Transcurridos varios millones de años, el resto de los pedazos acabaron por unificarse en el único satélite natural que orbita nuestro planeta: La Luna.
Movimientos de la Luna
La órbita lunar es el movimiento que realiza la Luna alrededor de la Tierra. Se trata de una órbita elíptica y se realiza en sentido contrario a las agujas del reloj. De hecho, la velocidad del movimiento de rotación de la Luna es igual al del movimiento de traslación de la Tierra. Se trata de un movimiento sincronizado debido a la interacción de las fuerzas de gravedad de ambos cuerpos celestes. Por este motivo vemos siempre la misma cara lunar desde la Tierra; y a la cara contraria que no se le ve se le denomina la cara oculta de la Luna.
La Luna es único el satélite natural que gira alrededor de la Tierra, a una distancia media de 384.400 kilómetros. Se trata de la quinta luna más grande de casi los doscientos satélites naturales que orbitan en los distintos planetas del Sistema Solar. Su tamaño es cuatro veces más pequeño que el planeta Tierra, y su densidad es equivalente al 60% de la densidad de la Tierra. Por eso, en la Luna todo pesa menos que en la Tierra.
¿Qué son las Fases Lunares?
Las fases lunares corresponden a la parte iluminada de la Luna cuando es vista desde la Tierra. Estos cambios son cíclicos y dependen de la posición de la Luna respecto a la Tierra y el Sol. Para entenderlo mejor, hay que recordar que la Luna no brilla en sí misma, sino que este brillo es el reflejo de la luz del Sol sobre su superficie.
A medida que la Luna orbita alrededor de la Tierra, parece que su forma cambia: unas veces refleja luz solo una parte de ella, mientras que otras refleja luz en su totalidad. Se dice entonces que la Luna pasa por distintas fases, que son resultado de su movimiento y de la luz solar que refleja su superficie. En resumen, las fases lunares no son más que los ángulos desde los que las personas vemos la parte iluminada de la Luna desde la Tierra.
El ciclo lunar tiene una duración de 29,5 días, y este sería el tiempo que transcurre entre dos fases iguales.
LA LUNA Y SUS FASES | LA TIERRA Y EL ESPACIO PARA NIÑOS | Happy Learning 🌏🌘🔁
Fases Lunares Principales
Luna Nueva o Novilunio
Cuando la Luna se sitúa entre la Tierra y el Sol, la cara iluminada mira hacia nuestra estrella, por lo que es prácticamente invisible. En esta fase, la Luna se encuentra en la misma parte del cielo que el Sol y sale y se pone con él. En esta fase, la superficie está muy oscura porque prácticamente la totalidad de la superficie de la Luna que vemos desde la Tierra está en sombra. La otra cara de la Luna es la que está iluminada, pero no es visible para nosotros. La parte visible de la Luna es entre el 0-2% de su superficie.
Luna Creciente
Tras la Luna Nueva cada noche podremos ir viendo cada vez una mayor parte del satélite iluminado, de derecha a izquierda. Un pequeño truco mnemotécnico para saber si la luna está creciendo o menguando es recordar que cuando Crece (palabra que comienza por C) su forma es de C invertida, por lo que está al revés. Mientras que, cuando mengua, sí que tiene forma de C. En el hemisferio norte comienza a visibilizarse del lado derecho, mientras que en el hemisferio sur lo hace desde el lado izquierdo. La parte visible de la Luna en esta fase es entre el 3-34% de su superficie.
Cuarto Creciente o Primer Cuarto
Poco a poco la Luna sigue creciendo hasta que se ve la mitad del hemisferio iluminada. Técnicamente, en este momento únicamente estamos viendo un cuarto de la Luna, el lado derecho. En esta fase está iluminada la mitad de la Luna, en concreto, el lado derecho en el hemisferio norte y el lado izquierdo en el hemisferio sur. La parte visible de la Luna en esta fase es entre el 35-65% de su superficie.
Luna Gibosa Creciente
Poco a poco, la luna sigue llenándose y viéndose cada vez más brillante. La superficie iluminada es superior a la mitad. En el hemisferio norte solo se observa una parte oscura en su lado izquierdo, mientras que en el hemisferio sur solo se observa una parte oscura en su lado derecho. La parte visible de la Luna en esta fase es entre el 66-96% de su superficie.
Luna Llena o Plenilunio
Los días de Luna Llena podemos observar todo el hemisferio que apunta hacia nosotros. Esta luna sale durante los atardeceres, por lo que los aficionados a la fotografía espacial pueden obtener imágenes espectaculares de la Luna apareciendo por distintos monumentos. Normalmente podemos percibir la Luna Llena durante un par de días antes de que se empieza a notar que mengua su tamaño. La cara de la Luna que vemos desde la Tierra está iluminada por completo, pues la Tierra se sitúa en línea justo entre el Sol y la Luna. La parte visible de la Luna en esta fase es entre el 97-100% de su superficie.
Luna Gibosa Menguante
Poco a poco parece que empieza a encogerse y cada día va saliendo cada vez más tarde durante la noche. La superficie iluminada comienza a mermar. Por eso, en el hemisferio norte comienza a formarse una curva oscura en el lado derecho, y en el hemisferio sur se observa esa curva oscura en el lado izquierdo. La parte visible de la Luna en esta fase es entre el 96-66% de su superficie.
Cuarto Menguante o Último Cuarto
En este caso podemos la mitad izquierda del hemisferio observable de La Luna está iluminado. Es la fase contraria al cuarto creciente. En este caso, está iluminada la mitad izquierda en el hemisferio norte y la mitad derecha en el hemisferio sur. La parte visible de la Luna en esta fase es entre el 65-35% de su superficie.
Luna Menguante
En este caso solo un pequeño segmento está iluminado. La Luna Menguante sólo es posible verla de madrugada, hacía el Este, justo por encima de la Aurora o Alba y antes de que salga el Sol.
Nombres Tradicionales de las Lunas Llenas
Como este ciclo ocurre cada 29,5 días, a la Luna Llena se le ha puesto un nombre concreto relacionado con alguna característica de ese mes. Aquí te dejamos los más habituales para el hemisferio norte:
- Luna llena de enero: luna del lobo, luna vieja o luna de hielo.
- Luna llena de febrero: luna de nieves, luna de tormenta o luna de hambre.
- Luna llena de marzo: luna del gusano, luna casta, luna del cuervo, luna de muerte, luna de corteza o luna de savia.
- Luna llena de abril: luna rosada, luna de los brotes de hierba, luna de huevo o luna de pescado.
- Luna llena de mayo: luna de flores, luna de la liebre, luna de la siembra, luna del maíz o luna de la leche.
- Luna llena de junio: luna de fresa, luna de la rosa, luna caliente.
- Luna llena de julio: luna del ciervo, luna del trueno, luna del heno.
- Luna llena de agosto: luna del esturión, luna del maíz verde, luna del grano, luna roja o luna de la sangre.
- Luna llena de septiembre: luna de la cosecha, luna del maíz o luna del centeno.
- Luna llena de octubre: luna del cazador, luna del viaje o la luna de la hierba que muere.
- Luna llena de noviembre: luna del castor o luna gélida.
- Luna llena de diciembre: luna fría, luna de la noche larga o luna del roble.
La Influencia de la Luna en las Mareas
Una de las manifestaciones más evidentes de esta relación es su impacto sobre los océanos. Las fases de la Luna tienen un efecto profundo en el mar, particularmente en las mareas, y este fenómeno ha sido objeto de estudio durante siglos. Las mareas son los movimientos regulares de ascenso y descenso del nivel del mar, causados principalmente por las fuerzas gravitacionales que ejercen la Luna y, en menor medida, el Sol.
Representación de la influencia lunar en las mareas.
Las mareas se producen debido a la interacción gravitacional entre la Luna y la Tierra. La fuerza gravitacional de la Luna tira del agua del océano hacia ella, creando lo que se conoce como una «marea alta» en la zona más cercana. Al mismo tiempo, el lado opuesto de la Tierra experimenta una marea alta debido a la fuerza centrífuga generada por la rotación del sistema Tierra-Luna.
El ciclo lunar, que dura aproximadamente 29,5 días, consta de varias fases que afectan la magnitud de las mareas. Durante cada fase, la posición relativa de la Luna, la Tierra y el Sol cambia, lo que provoca variaciones en la intensidad de las mareas.
Marea Viva
Durante las fases de Luna nueva y Luna llena, la Tierra, la Luna y el Sol están alineados. Esta alineación amplifica las fuerzas gravitacionales, lo que da lugar a mareas más extremas. Estas mareas, conocidas como «mareas vivas», tienen niveles de marea alta más pronunciados y marea baja más baja.
Marea Muerta
Cuando la Luna está en las fases de cuarto creciente o menguante, el Sol y la Luna forman un ángulo recto con respecto a la Tierra. Esto provoca una disminución en la fuerza gravitacional combinada de ambos cuerpos celestes, dando lugar a mareas más suaves.
Impacto de las Mareas en los Ecosistemas
El comportamiento de las mareas tiene un impacto directo en los ecosistemas costeros y marinos. Las mareas afectan la cantidad de agua que cubre las zonas intermareales (el área entre las mareas altas y bajas), influyendo en la distribución de organismos marinos que habitan en estas áreas, como mejillones, percebes y cangrejos. Estos organismos están adaptados para sobrevivir en condiciones cambiantes, pero su vida depende de los ciclos de las mareas.
Por otro lado, las mareas extremas durante las fases de Luna nueva o llena pueden exponer o inundar áreas que normalmente no están bajo agua, lo que puede alterar el hábitat de muchas especies.
Aplicaciones Prácticas del Conocimiento de las Mareas
- Pesca: Los pescadores, especialmente aquellos que practican la pesca en zonas costeras y estuarias, deben tener en cuenta las fases de la Luna para planificar sus actividades. En las mareas vivas, cuando el agua se mueve más rápidamente, se puede observar un aumento de la captura de ciertos tipos de peces y mariscos.
- Navegación: Los barcos y las embarcaciones en general deben ajustar sus horarios de salida y entrada en función de las mareas. En las mareas vivas, la profundidad de los puertos y canales puede cambiar considerablemente, lo que afecta la seguridad de la navegación.
- Turismo: En las zonas costeras, el turismo se ve influenciado por las mareas, ya que la disponibilidad de playas para actividades recreativas depende del nivel del agua.
- Ingeniería costera: Las infraestructuras como puertos, muelles, diques y presas deben tener en cuenta las variaciones de las mareas para garantizar su funcionamiento adecuado.
La Influencia de la Luna en la Agricultura
Desde hace muchos años, se ha creído que existe una relación entre la luna y la agricultura, debido a la influencia de los ciclos lunares en el crecimiento y desarrollo de las plantas. El efecto principal que se conoce afecta a la savia de las plantas, comenzando en las partes más altas y descendiendo gradualmente por el tallo hasta las raíces. Similar a las mareas en los océanos, la atracción gravitacional de la luna también afecta al movimiento del agua en el suelo.
Durante la luna creciente y llena, se cree que la humedad del suelo aumenta, favoreciendo la germinación y el crecimiento de las plantas. Además, se ha comprobado que la luz de la luna tiene una fuerte influencia en la germinación de las plantas y en la fotosíntesis. La intensidad de esta última aumenta significativamente en todas las plantas desde la fase de luna creciente hasta el plenilunio.
En cuanto a la influencia de la luminosidad lunar en las plantas, se estima que al menos un 50% de la maduración de muchos granos y una gran parte de frutos se ve afectada por la luz lunar. Asimismo, se ha relacionado la influencia de la luna con la actividad y calidad de la formación de azúcares en los vegetales.
Fases Lunares y su Impacto en la Agricultura
A continuación, se describe cómo cada fase lunar influye en las prácticas agrícolas:
- Luna Nueva: Se cree que la energía de la luna es mínima, lo que significa un bajo movimiento de savia en las plantas. Se considera un buen momento para preparar el suelo, hacer compost y podar árboles y arbustos. Sin embargo, no se recomienda plantar ni sembrar durante esta fase.
- Luna Creciente: Su luz y energía aumentan y se promueve el crecimiento de las hojas y el tallo de las plantas. Esta fase es ideal para sembrar y plantar vegetales de hoja, como lechuga, espinaca y col. Además, es un buen momento para injertar plantas y trasplantar.
- Luna Llena: Se asocia con el pico de energía lunar. Se cree que durante esta fase, la savia de las plantas está en su punto más alto, lo que favorece la absorción de nutrientes. Es un momento óptimo para cosechar frutas y vegetales. También es una buena fase para regar, ya que se considera que las plantas absorben mejor el agua.
- Luna Menguante: La luz y la energía de la luna disminuyen. Esta fase se asocia con el fortalecimiento de las raíces y la estructura de la planta. Es un buen momento para plantar vegetales de raíz, como zanahorias, remolachas y patatas. También se recomienda podar para fomentar el crecimiento de nuevas ramas.
La relación entre las fases de la Luna y las mareas es un ejemplo fascinante de cómo los cuerpos celestes influyen en la vida en la Tierra.