¿Sabías que casi el 80 % de los adolescentes padecen acné? ¡Eso es la gran mayoría! Si estás lidiando con imperfecciones, debes saber que no eres un caso aislado. El acné es una etapa mucho más común de lo que piensas y que nos sucede a todos. Pero para normalizarlo, tienes que conocerlo.

¿Qué es el acné?
El acné es una afección de la piel que se manifiesta con la aparición de distintos tipos de bultos, protuberancias o granos. Pueden ser puntos negros, puntos blancos, espinillas o quistes. El acné es tan frecuente que se considera una parte normal de la pubertad.
Tipos de acné
- Puntos blancos: Los verás cuando el poro se obstruye y se cierra.
- Puntos negros: Los verás cuando el poro se obstruye pero permanece abierto.
- Pápulas (o granos): Las verás como pequeñas protuberancias elevadas en la piel que no contienen pus. Suelen ser menores de 1 cm de diámetro y pueden ser de color rosado, rojo o similar al de la piel circundante. Son comúnmente el resultado de inflamación o infección.
- Nódulos: Los verás cuando la obstrucción de los poros alcanza niveles muy profundos de la piel.
CÓMO ELIMINÉ MI ACNÉ, PASO A PASO | MÉDICO DERMATOLOGÍA | CÓMO QUITAR EL ACNÉ, TRATAMIENTO Y RUTINA
Causas del acné en adolescentes
En la adolescencia aparecen los brotes de acné común, llamado también vulgaris. Es algo habitual y todas las personas atraviesan por esta etapa. Los adolescentes tienen acné debido a los cambios hormonales que vienen con la pubertad.
Durante esta etapa tan importante de tu vida, donde empiezas a hacer planes y convertirte en adulto, las hormonas de tu cuerpo cambian para acompañarte en el proceso. Y es que durante la adolescencia se produce el desarrollo de los aparatos reproductores y, en consecuencia, ocurre el aumento de hormonas que ocasionan, entre otros, acné.
Si tus padres tuvieron acné durante la adolescencia, tú tienes más probabilidades de desarrollarlo. El tipo de acné que tienen muchos adolescentes se llama acné vulgaris (“vulgaris” significa “del tipo más frecuente”).
Factores que influyen en la aparición del acné
- Cambios hormonales: Los andrógenos son hormonas que aumentan en los jóvenes durante la pubertad y que hacen que las glándulas sebáceas se agranden y produzcan más sebo.
- Genética: La tendencia a tener comedones inflamatorios o la propensión a cicatrizar deriva en muchas ocasiones de la configuración de nuestro ADN.
- Estrés: La forma en la que manejas tus emociones y vives tu vida afectará a tu piel.
- Cosméticos: Los cosméticos no siempre empeoran el acné, especialmente si usas maquillaje sin aceite que no tapa los poros (no comedogénicos) y te quitas el maquillaje con regularidad.
- Alimentación: Los estudios indican que el consumo de determinados alimentos, incluidos los alimentos ricos en carbohidratos, como el pan, los bagels y las papas fritas, puede empeorar el acné.

¿Cómo se produce el acné?
Los folículos pilosos de la piel (o poros) contienen glándulas sebáceas. Estas glándulas fabrican sebo, que es la grasa que lubrica el pelo y la piel. Durante la mayor parte de tu vida, las glándulas sebáceas de tu cuerpo van a producir la cantidad adecuada de sebo.
En la pubertad, nuestros órganos sexuales (los testículos en los chicos y los ovarios en las chicas) comienzan a producir hormonas diferentes. Entre ellas, existe un grupo de hormonas llamadas andrógenos, de las cuales la más conocida es la testosterona. Respecto a los efectos de los andrógenos en la piel, estos se comunican directamente con las glándulas sebáceas, para indicarles que produzcan grandes cantidades de grasa.
¿Qué pasa durante la adolescencia? Cuando se produce un exceso de sebo y se acumulan demasiadas células muertas en la piel, los poros tienden a obstruirse. En esta situación, las bacterias (particularmente las de la especie Cutibacterium acnes) pueden quedar atrapadas y comenzar a multiplicarse.
Como resultado, durante la pubertad, los poros de la piel del rostro, y a menudo de la espalda, se obstruyen con una mezcla de sebo y células muertas. Si la pared del poro se abre, permitiendo que el sebo, las bacterias y las células de piel muerta se abran paso bajo la piel, se forman unos granos rojos conocidos como espinillas. Los poros obstruidos que se abren a un nivel muy profundo de la piel pueden dar lugar a nódulos. Estos bultos infectados, o quistes, son más grandes que las espinillas y pueden ser dolorosos.
Tratamientos para el acné en adolescentes
Recuerda que sea cual sea el nivel de gravedad de tu acné, existen tratamientos y productos eficaces para combatirlo. La clave es pedir consejo a un profesional y seguir al pie de la letra el tratamiento que te recete. El acné en esta etapa no puede prevenirse, pues es algo común y propio de esta edad. Sin embargo, puede espaciarse la aparición de los brotes y reducir los efectos del acné.
Rutina de cuidado facial
El acné adolescente tiene un tratamiento que consiste en efectuar una rutina de cuidados faciales diarios para mantener el rostro lo más limpio posible. La limpieza facial es muy importante en adolescentes con acné para evitar que los poros se obstruyan debido a la acumulación de sebo y células muertas.
Para combatir el acné es importante lavarse la cara una o dos veces al día y con productos adecuados al tipo de piel y a la edad de las personas; es importante hacerlo con gel o jabón suave específico y aclarar con abundante agua tibia.
En cuanto te levantes y antes de ir a dormir, lava tu cara con mucha delicadeza y a la hora de secarla, posa la toalla sobre la piel reiteradas veces, sin rozar. La exfoliación es una limpieza en profundidad y se debe hacer con cuidado, ya que las pieles más sensibles pueden irritarse. Utiliza un exfoliante suave y apto para este tipo de pieles.
Y si utilizas maquillaje, asegúrate de retirarlo por completo al final del día. Para las personas que se maquillan, es importantísimo utilizar un buen desmaquillante por la noche, pues el maquillaje obstruye los poros. También es aconsejable utilizar productos no comedogénicos, es decir, que no obstruyan los poros.
Si estás pensando qué es bueno para el acné adolescente, debes potenciar la hidratación. Eso sí, tienes que escoger un producto que esté elaborado específicamente para tu tipo de piel. Es importante hidratar la piel y utilizar cremas para el acné en adolescentes. Estas son específicas e incluyen entre sus componentes ácido salicílico o peróxido de benzoilo. Ambos previenen y son un buen tratamiento.
Tratamientos médicos
¿Te preocupan tus imperfecciones y estás buscando una solución? Consulta con tu médico de cabecera o tu dermatólogo cuáles son las causas y los tratamientos eficaces para el acné en adolescentes. Los dermatólogos realizan en clínicas tratamientos para el acné en adolescentes.
- Es posible que te receten retinoides locales como el adapaleno para reducir la formación de puntos negros.
- Para actuar sobre algunos de los microbios responsables de las imperfecciones inflamadas, los médicos suelen recetar peróxido de benzoílo.
- En casos más graves, optan por recetar antibióticos orales como la doxiciclina.
- Para tipos de acné muy intensos y persistentes, recomiendan tratamientos con isotretinoína (Accutane).
Otros tratamientos
También la medicina estética ofrece diferentes tratamientos para el acné leve que consigue quitar los comedones cerrados. Es el caso del peeling químico que consigue eliminar las células muertas de la superficie de la piel. Además, evita que los poros se obstruyan y ayuda a regenerar la piel y así conseguir un aspecto más unificado sin imperfecciones.
La luz azul, verde o roja de los dispositivos de luz led consiguen mejorar el acné juvenil en sus diferentes formas. Estos dispositivos son tan suaves que pueden utilizarse en casa. También el tratamiento de láser mejora las lesiones inflamatorias de la piel, así como las cicatrices y otras rojeces de la piel. Al igual que ocurre con los peelings, el láser elimina las capas más superficiales de la piel para que se regeneren las capas más profundas.
Tabla resumen de tratamientos para el acné
| Tipo de acné | Tratamiento |
|---|---|
| Leve | Exfoliantes |
| Moderado | Tratamientos tópicos específicos |
| Severo | Tratamientos específicos durante períodos de 3 a 6 meses |
| Muy severo | Tratamientos sistémicos específicos |
| Quístico | Drenaje de los quistes |
