Seguro que has notado que justo antes o durante la regla, tu piel tiende a ser más sensible y es fácil que aparezcan granos. Y es que, en efecto, el ciclo menstrual influye en el “estado cutáneo”. A medida que el ciclo menstrual progresa, los niveles de hormonas van cambiando. Se produce un efecto yoyó que influye en el estado de ánimo así como en la piel, que se vuelve más sensible durante la menstruación.
Como resultado, pueden aparecer granos. De hecho, aproximadamente el 65 % de las mujeres tienen granos antes de la menstruación, según un artículo de The Journal Clinical and Aesthetic Dermatology.
¿Por Qué Aparecen Granos Durante la Regla?
La menstruación coincide con el período en que el nivel de hormonas se encuentra en su nivel más bajo. En consecuencia, su piel es más sensible de lo habitual y, por lo tanto, más propensa a la irritación. La barrera cutánea se fragiliza y es menos resistente ante las agresiones externas.
Al mismo tiempo, las glándulas sebáceas se revuelven y la producción de sebo se acelera. El resultado: una piel más grasa que propicia la aparición de los puntos negros y las imperfecciones.
En este momento del ciclo hay que limitar al máximo todas las agresiones: depilación, exfoliación, máscarillas demasiado agresivas... Incluso el agua muy caliente debe utilizarse con moderación.
Unos días antes de la menstruación, los niveles hormonales de andrógenos, como la testosterona, se incrementan en el organismo. Por consiguiente, se activan las glándulas sebáceas y aumenta la producción de sebo. De este modo, tanto el sebo como la grasa que se generan intervienen de manera directa en la formación de acné. Si se acumulan en los poros, se inflaman, enrojecen e infectan.
Es habitual que salgan granos unos cinco días antes del comienzo de la regla. Aparecen, sobre todo, en el rostro, aunque también se pueden encontrar en el pecho y la espalda.
Cuidados de la Piel Durante la Menstruación
A la hora de limpiar la piel hay que optar preferentemente por unos productos suaves, ligeramente astringentes y formulados especialmente para no resultar agresivos. En lo que respecta a la hidratación, la suavidad también es necesaria: los dermatólogos prefieren los cuidados hidratantes enriquecidos con activos purificantes (como el zinc) adaptados a las pieles con tendencia acneica y con unas texturas específicas.
Si aun así siguen apareciendo granos, procure no tocarlos (y mucho menos perforarlos) pues, si lo hace, corre el riesgo de aumentar la inflamación y acabar con un panorama aún más vistoso y doloroso.
Al revés, para evitar la inflamación, lo que tiene que hacer es limpiarse la cara con un agua micelar hidratante y purificarla con una higiene suave. Además, como durante la menstruación las hormonas están en su nivel más bajo y la piel suele ser más sensible y seca, es imprescindible hidratarla mañana y noche con un cuidado que refuerce la síntesis de lípidos del cemento intercelular.
La baja protección de las hormonas femeninas en el ciclo menstrual puede hacer que la piel esté mucho más sensible y seca de lo habitual. Además, es posible que aumente el sudor corporal. Todo esto resulta muy significativo, especialmente, en las mujeres que tienen problemas de dermatitis atópica, de contacto o psoriasis.
Recomendaciones Adicionales
- Extremar la higiene facial: Lo adecuado es el uso de productos suaves como, por ejemplo, un agua micelar. Si, por el contrario, se apuesta por soluciones más fuertes o exfoliantes, quizás se sobreestimulen las glándulas sebáceas y se obtenga el efecto contrario.
- No manipular los granitos.
- Reducir el consumo de lácteos: En caso de consumir lácteos durante la menstruación, es mejor que sean desnatados. Asimismo, conviene evitar el consumo de hidratos de carbono simples, como las patatas o el pan blanco, y los azúcares refinados.
- Practicar ejercicio.
- Dormir bien.
¿Cómo Cuidar de Su Piel Después de la Regla?
El hecho de acabar con la menstruación no implica que la piel vuelva a su estado normal de inmediato. Habrá que esperar hasta la mitad del ciclo menstrual, cuando los niveles de estrógenos vuelvan a la normalidad, para poder recuperar su flexibilidad y suavidad natural.
Para muchas mujeres, la pareja que forman el acné y la menstruación supone un problema. Ante ello, una gran mayoría decide ir al médico para que intente estabilizar sus niveles hormonales. Una de las prácticas habituales para ello es recetar una píldora anticonceptiva. Sin duda, gracias a ella se puede experimentar una notable mejoría en cuanto a la aparición de granos por la menstruación. Sin embargo, también hay que ser consciente de todos los efectos secundarios que presenta.
Por ello, otra de las recomendaciones es seguir un estilo de vida saludable con ejercicio físico diario y una dieta equilibrada. Lo ideal es limpiarla e hidratarla a diario con productos no comedogénicos.
En la medida de lo posible, se debe evitar maquillarla y favorecer la ingesta de líquidos para contribuir a la eliminación de toxinas por la orina y el sudor.
Tener granos en la menstruación es algo muy común, pero si provoca ciertas molestias o una preocupación excesiva, será necesario acudir a un profesional cualificado.
Existen formas de atajarlos, tal y como hemos mencionado, prestando atención a la alimentación, la higiene y el estilo de vida. No obstante, si estas medidas no son suficientes y empeora mes a mes, un especialista deberá evaluar el caso, ya que puede requerir un tratamiento más específico. De hecho, el acné persistente durante el ciclo menstrual puede ocultar una patología como es el ovario poliquístico.
El Acné Hormonal
El acné hormonal comienza al final de la infancia, cuando los ovarios o los testículos empiezan a funcionar. A veces, desaparece o remite y se tienen nuevos brotes más adelante. El acné adolescente se presenta en forma de "T" y cubre la frente, la nariz, alrededor de la boca y la barbilla. En los adultos, el acné suele tener forma de U, siguiendo las líneas de la barbilla y, a veces, del cuello.
Muchas mujeres notan una correlación entre el acné y sus periodos. No sabemos muy bien por qué aparece el acné durante el periodo premenstrual, pero aparece. Igual que durante los primeros meses del embarazo. El único denominador común es el aumento de la progesterona.
La relación entre el acné y la menstruación es muy temida, especialmente, por las adolescentes y se puede explicar por el síndrome premenstrual. En este periodo, muchas mujeres también se sienten irritadas o de mal humor y notan hinchazón o calambres.
En el ciclo menstrual se producen una serie de cambios hormonales de forma natural cada 28 días, más o menos. Sin embargo, esto no es algo que afecte solo al aparato reproductor, sino que es un proceso que repercute a todo el organismo.
Los efectos de las hormonas son variados y el acné menstrual es uno de los síntomas más claros. Por su parte, la testosterona es una de las protagonistas principales. Esta aumenta en la adolescencia en ambos sexos y las investigaciones apuntan a que es un factor clave en el desarrollo de esta afección de la piel. En concreto, alrededor del 70 % de los adolescentes lo padecen en esta época de su vida.
La buena noticia es que suele mejorar o desaparecer en la edad adulta, aunque el 80 % de los adultos que lo conservan son mujeres. De nuevo, la razón la encontramos en la actividad hormonal, que sigue fluctuando. En cambio, se suele estabilizar en los hombres.
Las alteraciones hormonales provocan numerosos cambios durante el ciclo menstrual, lo que explica la relación entre la progesterona y el acné. Por ejemplo, puede afectar a la sensibilidad, hidratación y velocidad de regeneración de la piel. Además, suele estar más grasa, de ahí que el acné y la menstruación estén tan relacionados.
¿ACNÉ HORMONAL VS ACNÉ NORMAL? CAUSAS DE GRANOS Y CÓMO CURAR EL ACNÉ | UNO, DOS, TRES
Consejos Prácticos para Limitar o Evitar el Acné Menstrual
- Elige cremas hidratantes no grasas: La regla de oro es no usar productos demasiado grasos que podrían obstruir los poros, por ello opta por productos hidratantes ligeros, como las texturas en gel o mousse y libres de lípidos y activos demasiado pesados.
- Utiliza maquillaje no comedogénico y limpia bien el rostro: Igualmente, para dejar que la piel respire, no uses maquillaje oclusivo, como bases de maquillaje demasiado cubrientes y comedogénicas, que pueden promover una textura desigual de la piel y obstruir los poros. Sobre todo, no te saltes el desmaquillado con una limpieza suave, mañana y noche.
- Una dieta baja en azúcar y lácteos desnatados: El chocolate, los alimentos procesados y, en definitiva, los productos azucarados son notoriamente conocidos por favorecer la aparición de granos. Por lo tanto, restringe este tipo de alimentos y favorece las frutas y verduras durante esta fase del ciclo.
- Haz ejercicio para regular las hormonas: Las actividades deportivas ayudan a luchar contra el estrés y la tensión, y así evitar acentuar las variaciones hormonales ya presentes durante el ciclo menstrual femenino. De hecho, bajo la acción del estrés, el cuerpo producirá cortisol, que a su vez estimula la producción de testosterona, responsable del exceso de sebo por parte de las glándulas sebáceas. Se potencia el sistema inmunológico y la inflamación de la piel con tendencia acneica disminuye.
Otras Señales del Periodo
La principal señal de que ha llegado el periodo es el sangrado menstrual, pero ¿sabías que puedes tener otros signos y síntomas que acompañan al periodo? Algunos síntomas aparecen antes de que comience el periodo y actúan más como una señal de que está llegando, otros síntomas ocurren una vez que comienzas a sangrar.
- El dolor menstrual es uno de los síntomas menstruales más comunes.
- El dolor al palparse los senos o el dolor en los senos son síntomas comunes del periodo o antes de que se produzca.
- Algunas mujeres pueden notar que les salen granos o brotes de acné durante el periodo y los días anteriores a este, generalmente antes.
- La fatiga menstrual puede referirse a un episodio de cansancio experimentado justo antes de que comience el periodo o durante este.
- Si has notado que los vaqueros te quedan más ajustados de lo normal durante el periodo y los días anteriores a este, puede que el culpable de este aumento de volumen sea el periodo.
- Durante el periodo el útero se contrae para deshacerse del revestimiento antiguo.
- La menstruación puede ser un desencadenante de los llamados “dolores de cabeza hormonales”.
- Los cambios de humor, la ansiedad, la depresión y la irritabilidad son signos comunes de que el periodo se acerca.
- Durante el periodo y los días anteriores a este puedes tener estreñimiento o diarrea.
- La falta de sueño es una queja común entre las mujeres cuando tienen el periodo, ya sea por los calambres o por los cambios de humor que te mantienen despierta por la noche.