Los lunares, también llamados nevos o nevus, son pequeños crecimientos cutáneos, generalmente oscuros, que se desarrollan a partir de las células productoras de pigmento de la piel (melanocitos). El nombre técnico de un nuevo lunar en nuestra piel es nevus melanocíticos, aunque también son conocidos como nevos. Es muy frecuente y normal que este fenómeno empiece a aparecer desde la infancia, concluyendo así en la adolescencia, asegura el doctor J. Rex Cavallé en el diario digital ‘Infobae’.
No obstante, a pesar de que regularmente aparecen durante la etapa de desarrollo, la edad no es un factor principal en el proceso causado por los grupos de células pigmentadas, aunque sí es poco común que después de los 50 años aparezcan nuevas manchas de este tipo. A su vez, el experto en dermatología también menciona que, en promedio, la mayoría de las personas tienen entre 10 y 40 en todo el cuerpo a lo largo de su vida.

¿Cómo detectar si un lunar es maligno?
Causas de la Aparición de Lunares
Los lunares se forman en el cuerpo debido a una proliferación "anormal pero benigna" de las células de la piel llamadas melanocitos, que tienden a crecer en grupos. Generalmente, estos melanocitos están distribuidos en toda la piel y son los que producen la melanina, es decir, el pigmento natural que proporciona color a la piel.
De esta manera, diferentes estudios han evidenciado que, en la mayoría de los casos, aparecen lunares nuevos en la piel debido a la interacción de múltiples factores genéticos asociados a la exposición solar que desencadena la aparición de los mismos.
Factores que Contribuyen a la Aparición de Hongos Debajo del Pecho
Cuando el pecho es voluminoso y cae por gravedad apoyándose en la pared del tórax hay una franja de piel bajo el pecho que transpira mal, suda, está sometida a roce y humedad y puede favorecer las infecciones cutáneas y las enfermedades dermatológicas. La principal causa de erupción y picor bajo el pecho son los hongos. En cualquier zona húmeda pueden proliferar los hongos, responsables de un cuadro llamado intertrigo, que puede afectar cualquier pliegue de la piel, donde la piel está enrojecida, descamativa y pruriginosa. El tratamiento en este caso puede requerir el uso de algún antifúngico y sobre todo evitar la humedad y favorecer la sequedad.
En cualquier zona de pliegue, y sobre todo bajo el pecho, en personas que sudan abundantemente se puede producir miliaria, un proceso cutáneo por el cual el sudor queda bloqueado bajo la piel formando unas pequeñas ampollitas pruriginosas, que eventualmente se pueden infectar.
La piel de debajo del pecho, como la de cualquier localización, puede verse afectada por patologías dermatológicas comunes, pero que en esa localización pueden exacerbarse por las características especiales que hemos comentado de humedad y roce. Por ejemplo, dermatitis atópica, psoriasis o enfermedades autoinmunes o sistémicas.
Otra opción que debemos descartar ante una lesión bajo el brazo es una alergia a algún producto aplicado en esa localización o algún tejido textil o material de la ropa o el sujetador.
Aspecto de los Lunares
Los lunares pueden tener diferentes colores, formas y tamaños:
- Color y textura: Los lunares pueden ser marrones, marrón claro, negros, rojos, azules o rosados, así como suaves, arrugados, planos o tener relieve. Además, es posible que les crezca bello.
- Forma: La mayoría de los lunares son ovalados o redondos.
- Tamaño: Los lunares suelen tener alrededor de 6 milímetros de diámetro, aunque los nevos congénitos (aquellos que están presentes desde el nacimiento) pueden ser más grandes de lo habitual y cubrir parte de la cara, el torso o una extremidad.
Cabe destacar que los lunares pueden desarrollarse en cualquier parte del cuerpo y pueden cambiar o desaparecer con el tiempo.

Qué Lunares Pueden Indicar la Presencia de un Melanoma
La mayoría de los lunares son inofensivos y, en raros casos, se vuelven cancerosos. No obstante, es importante que prestes atención a los cambios visuales y a otras manchas pigmentadas para detectar el cáncer de piel, especialmente el melanoma maligno.
Tal y como explica la web de la Clínica Mayo, la regla del ABCDE puede ayudarte a recordar a qué síntomas debes prestarle atención:
- La letra A representa la asimetría: Una mitad es diferente a la otra.
- La letra B representa el borde: Busca lunares que tengan bordes irregulares, cortes u ondas.
- La letra C representa el color: Busca crecimientos que hayan cambiado de color, que tengan muchos colores o que presenten un color irregular.
- La letra D representa el diámetro: Busca crecimientos recientes en lunares que tengan más de 1/4 de pulgada (alrededor de 6 milímetros).
- La letra E representa la evolución: Presta atención a los lunares que cambian de tamaño, forma, color o relieve. Los lunares también pueden evolucionar para desarrollar nuevos signos y síntomas, como picazón o sangrado.
Algunas personas corren un riesgo mayor que el promedio de que sus lunares se vuelvan cancerosos y se conviertan en melanoma. Estos son los factores que aumentan las probabilidades de tener un tumor maligno:
- Nacer con lunares grandes
- Tener lunares poco comunes
- Tener antecedentes personales o familiares de melanoma
- Tener la piel y los ojos claros, rubios o pelirrojos
- Hacer un uso excesivo de las cabinas de bronceado artificial.
- Pacientes que reciben tratamiento inmunosupresor, por ejemplo, tras un trasplante.
En estos casos, es necesario consultar a un especialista después de notar algún pigmento inusual en cualquier parte del cuerpo.
Según datos de la Asociación Española contra el Cáncer (AEECC) recogidos por LaSexta, "la incidencia de los carcinomas de piel en España tienen una tasa de incidencia de 47 casos por 100.000 habitantes en el año 2020, con una tendencia al aumento de la incidencia en los últimos años, y la del melanoma es de 12 casos por cada 100.000 habitantes".
Por su parte, en el mismo medio, el Dr. Agustín Buendía, director de campañas de la Fundación Piel Sana de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), afirma que "el aumento de la esperanza de vida y especialmente de los estilos de vida con mayores exposiciones al sol son dos de los factores que han incidido en la elevada tasa de cáncer de piel registrada en los últimos años".
Cómo Prevenir los Lunares Nevos
Concretamente, existen dos medidas que pueden ayudar a limitar la aparición de lunares nuevos y el melanoma, la principal complicación de estos:
- Prestar atención a los cambios y hacerse revisiones.
Es importante examinarse regularmente la piel para detectar cambios que puedan indicar la presencia de un melanoma. Mientras, en otros pacientes de riesgo, se recomienda un control periódico de lunares por parte del dermatólogo.
Es necesario evitar las quemaduras solares y exposiciones al sol intensas. Es aconsejable que las personas que tienen muchas pecas pidan visitas periódicas al médico.
Tratamiento de una erupción debajo del pecho
Una erupción bajo el pecho, a priori, no sugiere ninguna patología grave, por lo que podemos darnos un margen de tiempo con una serie de medidas paliativas para dar una oportunidad a que se resuelva espontáneamente. En caso de persistencia o de síntomas muy acusados conviene consultar al médico.
Las medidas que muy probablemente nos puedan ayudar:
- Mantener la zona aireada y seca, con la utilización de un sujetador de fibras naturales, de medida adecuada que no apriete demasiado y sin aros.
- Usar prendas de algodón, y evitar las fibras sintéticas, costuras y blondas.
- Mantener una higiene adecuada, con un jabón neutro sin perfumes ni desodorantes, diaria, secando completamente la zona después de haberla lavado.
- Evitar el rascado, aunque sintamos mucho picor el rascado favorece las infecciones y provoca engrosamiento de la piel que perpetúa el picor y cronifica la patología.
En la mayoría de los casos el aire y el sol serán útiles.
Si tras unos días siguiendo estos consejos no remite hay que valorarlo bien por un médico para que establezca el tratamiento más adecuado.
Prevención
Si se trata de un proceso recurrente, tras el tratamiento oportuno es importante tomar medidas preventivas:
- De nuevo mantener la zona aireada y seca, ropa de fibras naturales, higiene…
- Usar una crema hidratante adecuada para mantener la piel hidratada y en buenas condiciones
- Si se trata de hongos que se presentan estacionalmente podemos aplicar a la piel sustancias antifúngicas a modo de prevención, el aceite de coco y el aceite esencial del árbol del té son potentes antifúngicos. Los aceites esenciales no se pueden aplicar directamente sobre la piel pues son muy concentrados, hay que diluir unas gotas en un aceite básico, que puede ser el aceite de coco, o de almendras dulces o cualquier aceite vegetal. Y aplicar una fina capa de la dilución en la zona con un masaje que actuará a modo de barrera preventiva. Evitar siempre los aceites habituales de los supermercados pues son aceites minerales (petrolatum oil) que tapan el poro y perjudican la piel.
Y ante la duda consultar con el médico o especialista dermatólogo o ginecólogo.