Impétigo Costroso: Información, Síntomas, Tratamiento y Prevención

El impétigo es una infección cutánea bacteriana que puede presentarse en cualquier época del año, aunque es más común durante los meses cálidos. Es más frecuente en niños que en adultos, y es importante tratarla de inmediato para evitar complicaciones. Aquí te ofrecemos información completa sobre el impétigo costroso, sus causas, síntomas, tratamiento y cómo prevenirlo.

¿Qué es el Impétigo?

El impétigo es una infección superficial y localizada de la piel, producida por bacterias que son habituales en el exterior de la misma: Streptococcus pyogenes y Staphylococcus aureus principalmente. Estas bacterias habitualmente conviven con nosotros en la superficie de nuestra piel sin producir ningún problema en condiciones normales. La infección se produce cuando sufrimos alguna herida o excoriación (rascones en la piel), y las bacterias aprovechan para invadir esa zona previamente sana.

El impétigo es una infección bacteriana de la piel y uno de los problemas más frecuentes en niños en verano. En invierno suele salir en la nariz, por la irritación de sonarse los mocos durante los catarros. Puede presentarse a cualquier edad pero es mucho más habitual en preescolares entre 2 y 5 años.

Esta infección es muy común durante el verano ya que tanto la humedad como el calor son sus ‘caldos de cultivo’. Además hay una mayor exposición de la piel lo que da lugar a más cortes o heridas y picaduras de insectos.

Tipos de Impétigo

  • Impétigo no ampolloso: Es el más frecuente. Se manifiesta como pequeñas lesiones rojas que rápidamente se cubren con costras amarillentas.
  • Impétigo ampolloso en niños: Menos común, se caracteriza por ampollas llenas de líquido que pueden romperse y formar costras.
  • Ectima: Se conoce como impétigo profundo porque las vesículas penetran en la piel, ofreciendo un aspecto similar a las úlceras y formando costras de color amarillo.

El impétigo en niños se desarrolla cuando bacterias como Staphylococcus aureus (estafilococo) o Streptococcus pyogenes (estreptococo) logran penetrar en la piel.

¿Cuáles son los Síntomas del Impétigo?

Normalmente las lesiones comienzan en forma de granito de color rojo, que se transforma en ampolla y, cuando esta explota, se forman las costras amarillentas típicas del impétigo, conocidas como ‘costras melicéricas’ porque su color recuerda al de la miel; “aunque, en ocasiones, no llegamos a observar la fase de ampolla y sólo vemos la costra”.

El impétigo empieza habitualmente como una ampolla llena de líquido claro que rápidamente se rompe dejando una costra amarillenta o marrón.

Estas costras no dejan cicatriz, pero sí hay que tener cuidado porque el impétigo es muy contagioso. Es habitual que se produzcan más lesiones satélites por contigüidad o en otras localizaciones por el rascado. Y pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, aunque es más habitual en la cara (alrededor de la nariz y en la barbilla) y en las extremidades.

Normalmente es común en niños de entre 2 y 6 años debido a que tienen más tendencia a rascarse y es que, dichas lesiones, son bastante incómodas ya que pueden producir picor, ardor e incluso dolor. No se suele acompañar de fiebre prácticamente nunca, pero sí es frecuente que se observe un aumento del tamaño de los ganglios de la zona por la respuesta inflamatoria a la infección localizada.

Al ser una infección cutánea superficial, puede producir picor, ardor incluso dolor si se encuentra en área peribucal. Es frecuente la extensión a otras zonas en relación con el rascado en forma de pequeñas vesículas o ampollas redondeadas que se secan dejando costras amarillentas.

El subtipo de impétigo producido por el S. pyogenes produce el otro subtipo de impétigo (el contagioso), que no cursa con ampollas ni vesículas sino con pequeñas heridas-erosiones en la piel y la formación de una costra amarillenta con aspecto de miel (melicérica) que se puede extender a otras localizaciones tras rascado o autoinoculación.

El impétigo contagioso se presenta como pequeñas heridas o erosiones superficiales tras pequeñas heridas o traumatismos con la formación de un exudado amarillento que se seca dejando abundantes costras con aspecto de miel. Normalmente se pueden observar varias lesiones en el midmo individuo fruto de la autoinoculación.

Impétigo ¿Qué es? ¿Es contagioso? ¿Cómo se trata?

¿Es Contagioso el Impétigo?

Sí, el impétigo es altamente contagioso y se propaga fácilmente por contacto directo con las lesiones de la piel. Especial cuidado con objetos que han sido contaminados por impétigo, ya que son transmisores de la bacteria. Esto incluye elementos de uso personal como toallas, sábanas, ropa y otros enseres que puedan haber estado en contacto con la piel infectada.

Es fundamental enfatizar la importancia de mantener una higiene rigurosa para prevenir la propagación de la infección, especialmente en entornos donde hay convivencia cercana, como dentro del núcleo familiar o en instituciones educativas como escuelas y guarderías. Medidas como el lavado frecuente de manos, evitar compartir objetos personales y limpiar y desinfectar superficies regularmente son cruciales para controlar la diseminación de la enfermedad entre los miembros de la comunidad.

Con las uñas cortas evitaremos que el niño se haga daño al rascarse.

¿Cuánto Dura el Impétigo?

La duración de los efectos del impétigo en la piel puede variar significativamente dependiendo de si se recibe tratamiento médico o no.

El impétigo suele curarse en pocos días con tratamiento antibiótico, generalmente en unos 7 a 10 días con cremas o ungüentos tópicos, o en unos pocos días con antibióticos orales si es necesario. Sin tratamiento, el impétigo puede tardar de 2 a 4 semanas en curarse por sí solo.

Si el impétigo no se trata, pueden surgir complicaciones más graves, incluyendo infecciones cutáneas más profundas.

¿Se Puede Prevenir de Alguna Manera su Aparición?

El impétigo aparece, generalmente cuando, tras una herida o picadura, las bacterias ‘aprovechan’ para penetrar en nuestra piel traspasando la barrera cutánea y produciendo la infección. Por este motivo, la mejor medida preventiva, sin lugar a dudas, es mantener una higiene adecuada. Es importante un lavado de manos frecuente y cualquier herida superficial debe lavarse inmediatamente con agua y jabón y, posteriormente, aplicar alguna solución antiséptica (como, por ejemplo, clorhexidina).

Como la puerta de entrada de la infección puede ser cualquier mínima herida, debemos extremar las precauciones de higiene tras caídas y golpes. Un buen lavado con agua y jabón y aplicar algún antiséptico con clorhexidina suele ser suficiente.

Para evitar la infección de las picaduras de insectos, mejor prevenir utilizando un repelente y si ya han picado, procurar que no se toquen y mantener las manos y uñas limpias.

Los niños que padecen dermatitis atópica tienen una mayor predisposición a este tipo de infección, por ello, la principal recomendación será “mantener una hidratación adecuada de la piel con emolientes y las uñas cortas y limpias en estos pacientes”.

Este tipo de infecciones son más frecuentes en verano, debido a las condiciones de humedad y temperatura y la principal vía de contagio es el contacto directo con una lesión. Como cualquier otra infección, los pacientes con dermatitis atópica o con enfermedades que supongan alteraciones del sistema inmune: diabetes, tratamientos inmunosupresores, inmunodeficiencias, quimioterapia, etc, están más predispuestos a presentar esta infección.

Los pacientes con dermatitis atópica, al no presentar sufiente protección a nivel de la barrera cutánea, unido con la exposición a mayor humedad y cloro en piscinas, que suele empeorar el estado de la piel son mucho más proclives a presentar este tipo de infecciones que los pacientes no atópicos.

¿Cómo se Trata el Impétigo?

Para aliviar los picores y quemazón que producen las lesiones de la piel lo más aconsejable es lavarlas con agua y jabón de forma muy suave y varias veces al día. Su médico pautará además una crema antibiótica tópica que se suele aplicar sobre la región afecta entre 2-3 veces al día durante 7 días. Las más empleadas son la mupirocina o el ácido fusídico.

Ocasionalmente, si las lesiones son muy extensas, no evolucionan de forma adecuada con el tratamiento en crema o aparecen síntomas generales como la fiebre, podría ser necesario iniciar tratamiento antibiótico tomado por vía oral. La curación debería comenzar al cabo de 2-3 días de iniciar el tratamiento antibiótico.

En cuanto al tratamiento, la experta de la AEDV asegura que bien se puede tratar con antibiótico, medicamento oral, o bien en forma de pomada, según lo que prescriba el médico. Por otro lado, estudios internacionales confirman que el mejor tratamiento para esta patología es la cloxacilina, destacando dos cremas antibióticas: mupirocina y ácido fusídico, siempre bajo prescripción médica, tan efectivas como los antibióticos orales cuando la enfermedad no es extensa.

¿Cómo Calmar el Picor del Impétigo?

Los picores que pueden ocasionar las lesiones por impétigo pueden ser muy molestas en niños. Algunos consejos que pueden aliviar esos picores son:

  • Es fundamental evitar rascarse las lesiones de impétigo, ya que el rascado puede empeorar la infección, extenderla a otras áreas del cuerpo y provocar nuevas lesiones o cicatrices. Mantener las uñas cortas puede ayudar a prevenir el daño accidental.
  • Aplicar compresas frías sobre la zona afectada puede proporcionar un alivio inmediato del picor y la irritación. La frescura ayuda a adormecer las terminaciones nerviosas y a reducir la inflamación. Es importante usar compresas limpias y cambiarlas regularmente para evitar la contaminación.
  • En casos de picor intenso que afecte el sueño o el bienestar del niño, es crucial consultar con el pediatra. Un dermatólogo podrá evaluar la situación y determinar si es apropiado el uso de antihistamínicos orales. Estos medicamentos pueden ayudar a reducir la sensación de picor al bloquear la acción de la histamina, una sustancia que el cuerpo libera en respuesta a una irritación. El doctor indicará la dosis y el tipo de antihistamínico más adecuado para la edad y el peso del niño.

Consejos para Padres a Tener en Cuenta

Si has notado que tu hijo tiene alguna lesión que pudiera ser impétigo, debes acudir a su pediatra para valoración y tener especial cuidado siguiendo las siguientes recomendaciones:

  • Es contagioso hasta que desaparezcan las erupciones o bien hasta que hayan transcurrido dos días desde el inicio del tratamiento antibiótico con evidencia de mejoría.
  • Existen dos tipos de impétigo, uno no ampolloso, es decir, que no cursa con ampollas, sino con erosiones de la piel y costras amarillentas con aspecto de miel; y otro que cursa con pequeñas vesículas y ampollas. Estas ampollas, debido a la presencia de la bacteria causante, se pueden tornar secas y amarillentas con el paso de los días y son altamente infectantes, por lo que suelen existir más lesiones en otros familiares-amigos afectados.
  • El diagnóstico suele ser clínico, mediante la exploración física y la anamnesis del dermatólogo, pediatra o médico de familia y en casos dudosos, el diagnóstico definitivo lo ofrece el cultivo microbiológico del exudado de las lesiones.
  • Existen otras muchas enfermedades dermatológicas que pueden plantear un difícil diagnóstico diferencial: infección por Virus Herpes simple, Penfiogoide ampollosos, que es una enfermedad autoinmune, infección por ciertos tipos de hongos llamados dermatofitos, reacción alérgica a picadura, infección por parásitos como la escabies, etc.

Tabla Resumen del Impétigo

Característica Descripción
Causas Streptococcus pyogenes y Staphylococcus aureus
Síntomas Costras amarillentas, ampollas, picor, ardor
Contagio Contacto directo con lesiones o artículos contaminados
Duración 7-10 días con antibióticos; 2-4 semanas sin tratamiento
Prevención Higiene adecuada, lavado de manos, limpieza de heridas
Tratamiento Antibióticos tópicos (mupirocina, ácido fusídico), antibióticos orales

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