La limpieza facial es crucial para mantener la piel luminosa y libre de impurezas. Es recomendable limpiar el rostro dos veces al día, por la mañana y por la noche. Elegir un buen limpiador facial ya no es opcional si quieres cuidar tu piel como se merece. A continuación, te guiaremos para que encuentres el mejor producto para tu tipo de piel, con consejos de expertos y recomendaciones de productos.

La Importancia de la Limpieza Facial
Limpiar la piel del rostro no es solo una cuestión de higiene; es un paso necesario para purificar la piel y eliminar todas esas impurezas fisiológicas (sudor, sebo y células muertas de la piel), así como los contaminantes atmosféricos, el tabaco y otras impurezas externas. Al limpiar la piel diariamente, se evita la obstrucción de los poros, la aparición de granos indeseados y que la piel se vuelva más grisácea. En otras palabras, la limpieza es el primer paso para tratar la piel sensible.
El agua sola no puede eliminar todas las impurezas, especialmente el maquillaje y los aceites acumulados. Con una buena (y correcta) limpieza facial se promueve la circulación sanguínea, se reduce la aparición de poros dilatados y se previenen los brotes de acné y, además, no solo beneficia la piel, sino que también puede ser una experiencia relajante y terapéutica que ayuda a aliviar el estrés y a promover el bienestar general.
¿FUNCIONA LA DOBLE LIMPIEZA? ¿Es necesaria?
¿Qué es la Doble Limpieza Facial?
Los expertos concuerdan en que la mejor herramienta para mantener en casa la piel limpia es la doble limpieza facial. La doble limpieza facial es básicamente utilizar dos tipos de producto para limpiarnos. Uno, leche limpiadora, para retirar la suciedad oleosoluble que solo se arrastra con bases de aceite -maquillaje o protectores solares- y otro limpiador para las impurezas hidrosolubles -partículas de polvo y células muertas- que desaparecen con la ayuda de un tónico calmante.
Aunque hacer una doble limpieza pueda parecer excesivo, la experta formadora de Natura Bissé, Elsa Vila, lo recomienda con creces: “Está contrastado que la base de una piel de apariencia fuerte y bella es gracias a la constancia en la rutina de higiene (diaria y semanal) y a la protección solar para la cara”. Con esto en cuenta y antes de entrar en materia, la experta hace hincapié en que esta doble limpieza no será igual para todas las personas, pues “debe estar adaptada a tu tipo de piel, no vale lo que usa tu mejor amiga”, afirma.
¿Quiénes necesitan la doble limpieza facial?
Puede parecer que las pieles más seca o sensibles no necesiten una doble limpieza, relacionándola con un efecto demasiado abrasivo en su piel; una idea que Vila desmiente: “Se recomienda hacer en todos los tipos de piel, siempre y cuando se busquen las texturas adecuadas a la clase de piel y teniendo en cuenta factores como la edad, cómo es su día a día, qué otros productos se usan -como el maquillaje-, si pasa muchas horas al aire libre o, por el contrario, en lugares cerrados sin apenas ventilación, la época del año, el clima o los niveles de polución”. Por lo tanto, si bien la doble limpieza es apta para todo el mundo, lo esencial es encontrar los cosméticos adecuados para ello, por lo que incide en lo importante que es ponerse en manos de especialistas para construir una rutina personalizada.
La experta recuerda que “se trata de una limpieza en dos partes, pero no por ello es más agresiva. Al contrario, segmentamos las partículas o residuos con base lípida de los residuos con base acuosa”. De hecho, afirma que no hay ningún tipo de caso en el que no se recomiende hacer este tipo de ritual doble, aunque sí se puede hacer con un único producto en ocasiones puntuales (por falta de tiempo, etc.), pero “no sería una recomendación, sino una excepción”, recalca. Eso sí, en el caso de los rostros más sensibles y reactivos, aconseja “evitar utilizar productos con alto contenido en alcohol o agentes detergentes muy astringentes”.
Cuándo hacer la doble limpieza facial
Aunque tal como señala la experta, mucha gente empieza a hacer este ritual por la noche, que es cuando peor encontramos nuestra piel, apunta que lo ideal sería hacerlo tanto por la mañana como por la noche. Al fin y al cabo, nuestro rostro no solo necesita purificarse después de todo un día de agresiones externas, sino que “al despertarnos solemos tener en la piel exceso de grasa y sudor, que le dan un aspecto brillante. La realidad es que los productos desmaquillantes usados por la mañana eliminan muy bien estos deshechos fruto de la oxigenación natural nocturna de nuestra piel”, explica. Y recuerda: aunque pienses que no tienes tiempo, el problema no suele ser la falta de minutos, sino la importancia de crear estos hábitos.
La primera fase de la doble limpieza
Decíamos que cada persona debe adecuar los cosméticos a su tipo de piel, pero lo cierto es que hay una clase de limpiadores más adecuados para la primera fase y otros para la segunda. En el paso inicial, la experta señala que “se necesita un producto con textura oleosa, ideal para eliminar de manera suave los residuos que acumulamos durante el día como el maquillaje, el exceso de sebo y los filtros de la protección solar”. A pesar de que los aceites pueden provocar pavor a las personas de piel mixta o grasa, lo cierto es que no desentrañarán ningún problema para ellas si escogen el adecuado. Recordemos que es importante seguir esta recomendación y no emplear otra textura porque “los de base oleosa, a diferencia de un limpiador espumoso o del agua micelar, consiguen penetrar mejor en el poro y eliminar la suciedad que suele almacenar. Además, van reblandeciendo las capas superiores de piel donde se acumulan las células muertas, por lo que ayudarán a una renovación constante y ultrasuave sin que la piel sufra lo más mínimo”.
Como consejo extra, Vila aconseja aprovechar el uso de este tipo de producto “para regalarnos un masaje en el rostro, cuello y escote, ya que gracias a su textura, nuestras manos se deslizarán como si fuera el masaje de una profesional”.

Algunos productos recomendados para la primera fase son:
- Essential Cleansing, de Isdin: Porque respeta el manto hidrolipídico mientras elimina el maquillaje permanente y de larga duración. Está formulado con un 85% de ingredientes naturales, formulados de tal forma que se convierte en una leche limpiadora cuando lo emulsionamos con agua.
- Aceite desmaquillante con aceite de oliva y almendras: A pesar de su textura en aceite, se trata de un producto muy ligero y fácil de extender en el rostro. Con aceite de almendras dulces, aceite de oliva y extracto de zanahoria, no deja el rostro pegajoso ni engrasado y elimina el maquillaje en tiempo récord.
- Leche desmaquillante ultrasuave: Una alternativa que suele encantar a las pieles sensibles o secas es la leche desmaquillante, que resulta más suave para la dermis. Esta de Clarins es ideal para eliminar cualquier rastro de suciedad, además de resultar calmante gracias a las hierbas alpinas y la melisa.
- Bálsamo desmaquillante Aqua Bomb: Su textura sorbete, que pasa de bálsamo a aceite desmaquillante al contacto con el agua, es perfecto para eliminar hasta el maquillaje más resistente. Además, equilibra la barrera cutánea y no deja residuos grasos.
La segunda fase de la doble limpieza
Después de utilizar el limpiador de textura oleosa, llega la segunda parte, en la que la experta recomienda usar “un producto con textura acuosa, tipo agua micelar, gel o una mousse suave. Con este paso, nos aseguramos de retirar todas las impurezas sin base grasa, que serían las partículas contaminantes y las células muertas acumuladas durante el día”. Por otra parte, señala que este paso nos ayudará a “regular el exceso de grasa en la piel y, según el producto que usemos, puede tener una acción astringente, dependiendo de sus agentes limpiadores y de su pH”.
Además, la especialista recuerda una máxima que también se cumple con los champús: “Un buen limpiador no siempre necesita hacer mucha espuma para eliminar y corregir la acidez de la piel, todo ello dependerá de un buen diagnóstico y consejo de una asesora cosmética”. Por último, si eres de las que utilizan un dispositivo electrónico de limpieza facial, la experta señala que este segundo paso será el momento de emplearlos, pues “activará las encimas detergentes de los productos de base acuosa, gel o mousse”. Eso sí, “no estés más de tres minutos aproximadamente, dependiendo del dispositivo utilizado, la sensibilidad y la tolerancia de la piel”, advierte.
Algunos productos recomendados para la segunda fase son:
- Agua micelar respetuosa: Este clásico de farmacia es un acierto seguro para pieles sensibles o que busquen una opción de limpieza muy ligera. Respeta el equilibrio de la dermis, elimina impurezas y contiene activos calmantes y descongestionantes para evitar posibles irritaciones.
- Limpiador en espuma The Porefessional: Con una textura espumosa y un efecto refrescante, este limpiador de Benefit es, además, perfecto para las que están preocupadas por el acné y los puntos negros, ya que ayuda a purificar en profundidad los poros.
- Limpiador en gel Superfood: Este gel ligero de Youth To The People es uno de los favoritos de muchas para limpiar el rostro, ya que es apto para todo tipo de pieles, y lo deja limpio y suave sin resultar demasiado agresivo. Además, contiene extractos de kale, té verde y espinacas -dos superalimentos- para dejar la dermis equilibrada.
- Limpiador calmante: Ayuda a que la piel se vea y se sienta instantáneamente más fresca y revitalizada, porque se activa con el agua para crear una espuma densa que limpia suavemente las impurezas y, sobre todo, por los efectos calmantes del extracto de caléndula que le da nombre.
- Gel limpiador espumoso, de Cerave: Por ser la opción más económica sin renunciar a la efectividad. Este gel limpiador espumoso es refrescante, sirve para rostro y cuerpo, es libre de perfume y continene 3 ceramidas esenciales y ácido hialurónico para eliminar el exceso de grasa, la suciedad y el maquillaje. Por algo es uno de los más vendidos en farmacias.
¿Una tercera fase? El tónico
A la doble limpieza, la experta añade un tercer paso que también considera muy importante: el tónico. Aunque este tipo de productos no se aclaran como los anteriores, sino que se dejan actuar sobre la piel, también son importantes elementos de purificación, pues “su función es humectante, equilibrante y ayudan a cerrar el poro y dejar la piel lista para la absorción del tratamiento”.
Algunos tónicos recomendados son:
- Tónico equilibrante para piel grasa: Con un combo infalible de ácidos exfoliantes -salicílico, glicólico y láctico-, este tónico de Ole Henriksen con extracto de té verde y eucalipto es ideal para las pieles grasas. Así, ayuda a equilibrar la dermis después de la limpieza, terminar de eliminar impurezas y limpiar los poros en profundidad.
- Tónico calmante de caléndula: Es perfecto para todo tipo de pieles, pero gusta especialmente a las sensibles y grasas que suelen presentar irritación o rojeces después de la limpieza facial, ya que contiene caléndula. No incluye alcohol en su fórmula, por lo que es aún más respetuoso con la dermis. Por algo es uno de los productos más icónicos de Kiehl's.
- Esencia láctea hidratante Fat Water: Esta combinación entre tónico y esencia de Fenty Skin tiene una textura ligeramente más densa de lo habitual, de forma que se puede aplicar sin un disco de algodón y, además, resulta más hidratante que otras fórmulas similares. Calma, refresca y ayuda a minimizar visualmente los poros, dejando el rostro luminoso.
- Tónico facial antioxidante, de Byodee: Esencia facial bifásica con acción antioxidante, protectora y calmante. Cuenta con el poder de la Kombucha, el Nopal o el Cacao Theobroma, así como con Probióticos y Ácido Hialurónico, ideal para mejorar la barrera de la piel.
- 2% BHA exfoliante líquido, de Paula's Choice: Hablamos de un exfoliante líquido sin aclarado con ácido salicílico que elimina suavemente las células muertas acumuladas, desobstruye los poros y regula el sebo. El resultado: una piel suave, luminosa y sin imperfecciones.
Tipos de Limpiadores Faciales y sus Beneficios
En el universo de la limpieza e higiene de la piel del rostro hay varios productos interesantes:
- Aguas micelares
- Leches y aceites limpiadores
- Geles y espumas limpiadoras
A continuación, profundizaremos en cada uno de estos tipos.
Agua Micelar
Desmaquillante y limpiador todo en uno para rostro, ojos y labios, el agua micelar de La Roche Posay respeta el equilibrio de la piel sensible sin dejar un acabado graso. Su base limpiadora sin jabón actúa suavemente sobre la piel, dejándola limpia y fresca.
Leches y Aceites Limpiadores
Una suave leche limpiadora que además del maquillaje y las impurezas, elimina el sebo, proporcionando un tacto sedoso sobre la piel. Aceite puro vegetal: pepitas de uva prensadas en frío, almendra dulce y ricino. Nada de aceites minerales ni petroquímicos.
Geles y Espumas Limpiadoras
Este gel de CeraVe está indicado para las pieles normales o grasas y se puede aplicar tanto en el rostro como en el cuerpo, todo ello sin alterar la barrera natural de la piel. Esta refrescante espuma limpiadora facial combina ingredientes botánicos y minerales para una limpieza profunda pero suave. Al contacto con la piel crea una espuma suave para limpiar profundamente el rostro.
Limpiadores Faciales Recomendados
Si buscas el mejor limpiador facial, aquí te traemos algunas opciones:
- Take The Day Off CLINIQUE
- Perfectly Clean Multi-Action Foam Cleanser Estée Lauder
- Total Renew Oil Biosource BIOTHERM
- Galatée Confort LANCÔME
- Mousse Nettoyane Peau Neuve CLARINS
- Facial Cleasing Pad IDC INSTITUTE
- Cepillo Masaje Facial BETER
- Cepillo de masaje Natural Fiber BETER
- Limpiador Purificante Árbol de Té THE BODY SHOP
Limpiadores Faciales según Tipo de Piel
Encontrar el limpiador facial ideal puede marcar la diferencia en el aspecto y la salud de tu piel. Aquí te damos algunas recomendaciones según tu tipo de piel:
- Piel Sensible: Evita los limpiadores más potentes. Busca fórmulas en gel o espuma pero cremosas o con textura de leche, que limpien sin arrastrar los lípidos naturales de tu piel.
- Piel Grasa: Aquí los geles espumosos o limpiadores con ingredientes con propiedades purificantes (como el té verde o el ácido salicílico) son tus aliados. Te ayudarán a mantener los poros limpios y a controlar el exceso de sebo.
- Piel Seca: Para limpiar la piel seca, lávala con un limpiador en barra enriquecido con lípidos, una leche limpiadora, un aceite o un gel formulado para la piel seca.
- Piel Mixta: Busca limpiadores con activos que protejan tu función barrera y controlen el exceso de sebo, pero sin resecar. Ingredientes como el árbol de té, el ácido salicílico o el zinc funcionan genial, pero lo importante es que el producto sea suave.
Además, aquí hay algunos limpiadores faciales que son muy recomendados por su efectividad y beneficios:
- Neutrogena Hydro Boost Gel de Agua: Limpia eficazmente sin resecar. Su fórmula con ácido hialurónico y glicerina no solo elimina impurezas, sino que hidrata al instante. Ideal para quienes buscan un gel limpiador hidratante de uso diario.
- Gel limpiador facial de Ziaja: Con vitamina C y niacinamida (B3), este gel limpiador facial de Ziaja purifica la piel en profundidad sin agredirla. Ideal para pieles con tendencia a imperfecciones, su fórmula oil free y sin jabón respeta el equilibrio natural gracias a su pH neutro.
- Crema gel limpiadora de La Roche-Posay: Combina Zinc, Glycacil y agua termal calmante para una limpieza profunda que equilibra sin irritar. Su textura en mousse purifica el rostro con suavidad, eliminando el exceso de grasa y previniendo brotes. Ideal como limpiador facial para piel grasa y sensible.
- Limpiador facial de Beauty of Joseon: Inspirado en la cosmética tradicional coreana, el limpiador facial de Beauty of Joseon combina agua de ciruela verde y extracto de frijol mungo para una limpieza suave pero eficaz. Su textura en gel refresca, exfolia con delicadeza y respeta la barrera cutánea.
- Gel limpiador CeraVe: Uno de los más recomendados por dermatólogos, el gel limpiador CeraVe ofrece una limpieza profunda sin comprometer la hidratación. Su fórmula con niacinamida, ácido hialurónico y ceramidas esenciales ayuda a restaurar la barrera cutánea y controlar el exceso de grasa.
- Gel limpiador hidratante de Garnier: Combina ácido hialurónico, ceramida y arcilla para limpiar en profundidad sin resecar. Ideal para pieles con poros visibles o textura irregular, ayuda a afinar y suavizar desde el primer uso.
- Gel limpiador purificante de Sensilis: Limpia con precisión, reduce el exceso de grasa y afina visiblemente los poros. Su textura ligera respeta el equilibrio de la piel mientras normaliza la secreción sebácea. Perfecto para pieles mixtas o grasas que buscan eficacia sin agresión.
- Limpiador facial de Bella Aurora: Va más allá de la limpieza: ilumina, exfolia suavemente y ayuda a unificar el tono de la piel. Gracias a su fórmula con niacinamida, extracto de granada y arroz ecológico, combate manchas y mejora la textura día tras día.
- Limpiador facial de Rilastil: Con una textura cremosa y perlada, el limpiador facial de Rilastil hidrata mientras limpia en profundidad. Su fórmula con ácido hialurónico, ceramidas y aceite de onagra equilibra y refuerza la barrera cutánea.
En resumen, elegir el mejor limpiador facial depende de tu tipo de piel y tus necesidades específicas. ¡Esperamos que esta guía te ayude a encontrar el producto perfecto para ti!