El cáncer de piel es el más frecuente a nivel mundial y en muchos países. Se estableció el 13 de junio como el “Día mundial del cáncer de piel” para concientizar e informar sobre este tipo de tumor.
En España, anualmente se diagnostican más de 78.000 nuevos casos de cáncer de piel, casi el 95% pertenecen al cáncer de piel no melanoma (carcinomas basocelulares y carcinomas de células escamosas), con aproximadamente 75.000 afectados nuevos cada año.
A pesar del incremento del número de casos de cáncer de piel en España, la mortalidad por esta enfermedad se ha estabilizado. Un hecho que también podría deberse a una mayor concienciación por parte de la población respecto a la importancia del diagnóstico precoz”.
Es una realidad que los estándares de belleza han cambiado, y hemos pasado de la blancura de piel como lo más atractivo a tener una piel tostada.
Por lo tanto, fallecen casi 3 personas por semana de cáncer de piel.
Índice UV y riesgo de cáncer de piel.
Tipos de Cáncer de Piel
Existen tres tipos principales de cáncer de piel, el cáncer escamocelular y el basocelular son los más frecuentes. Estos también se denominan cáncer de piel no melanoma; en la mayoría de las ocasiones se detectan en etapas tempranas y se curan solamente mediante una intervención quirúrgica en la que se remueve el tejido afectado.
El cáncer de piel no melanoma es el más frecuente y se origina por la mutación en el ADN de las células que se encuentran en la epidermis, la capa más superficial de la piel y puede ser de dos clases principalmente: carcinoma basocelular, la forma más común, y carcinoma de células escamosas.
El tercer tipo de cáncer de piel llamado “melanoma” es el más agresivo. Tiene la capacidad de diseminarse y generar metástasis en otras partes del cuerpo. En caso de que se pueda detectar en etapas tempranas de desarrollo, también se puede lograr su curación.
El melanoma puede tratarse con éxito en sus etapas iniciales, pero es difícil de curar una vez ha producido metástasis.
Por su parte, el origen del melanoma está en los melanocitos de la epidermis, las células que producen el pigmento marrón que da color a la piel. Es un tumor cutáneo poco frecuente pero mucho más agresivo “ya que puede diseminarse a otras partes del cuerpo a través de la sangre o el sistema linfático”.
Como vemos, aunque ambos grupos de cáncer, melanoma y no melanoma, son tumores desarrollados en la piel y están íntimamente ligados a la exposición solar, lo cierto es que difieren tanto en características como en tratamientos.
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Factores de Riesgo
Respecto a los factores de riesgo, en todas las patologías el principal factor es “la exposición a radiación ultravioleta de forma crónica o intensa”. Por ello, tanto los cánceres melanoma como no melanoma aparecen en zonas del cuerpo fotoexpuestas, principalmente el rostro, el escote, la espalda o los brazos.
También influyen otros factores como el fototipo, presencia de lunares, factores hereditarios, inmunosupresión o la edad, entre otros, pero sin duda “la mejor prevención es la fotoprotección solar desde la infancia evitando las quemaduras solares”.
Hay que tener en cuenta que incluso las quemaduras de la infancia pueden generar melanomas en edad más avanzada: "Por eso es tan importante poner la protección desde muy pequeño".
El sol es la principal fuente de vitamina D del organismo y, por tanto, los doctores coinciden en que una exposición solar moderada es necesaria para mantener un buen estado de salud, pero la “cantidad” adecuada “siempre es menor a lo que se piensa”.
Mientras la Dra. Calvo Pulido señala que “una exposición diaria de entre 8-15 minutos sería suficiente para generar la dosis de vitamina D que tu cuerpo necesita”, el Dr. Pascual expone que “la exposición solar del dorso de los brazos y las manos durante unos 30 minutos sería suficiente”. Lo cierto es que, existe “cierta controversia” sobre el tema y los minutos de exposición variarían en función de “nuestro fototipo, la estación del año y la franja horaria en que nos encontremos”.
Medidas de protección solar para prevenir el cáncer de piel.
¿A qué debemos estar atentos?
Un cambio en la piel es el signo más común. Estos cambios pueden ser una lesión nueva que apareció en la piel, una llaga que no cicatriza o un cambio en un lunar. No todos los cánceres de piel se ven iguales.
Aunque el cáncer de piel se puede presentar en cualquier lugar del cuerpo, es más común en las áreas más expuestas a la luz solar como la cara, el cuello, las manos y los brazos, puesto que la exposición solar es uno de los principales factores de riesgo.
En el caso del melanoma, acordate de la regla del ABCDE:
- Asimetría ¿mi lunar es asimétrico?, (forma rara no uniforme)
- Borde ¿tiene bordes irregulares? (bordes cambiantes, mal definidos)
- Color ¿tiene varios colores?
- Diámetro ¿mide más de 6 mm?
- Evolución ¿cambió su apariencia en el tiempo? ¿te resulta raro? ¿pica, sangra, no cicatriza o presenta costra?
No obstante, las formas más agresivas de melanoma no suelen cumplir los criterios ABCD ya que suelen ser lesiones regulares y simétricas (tumores-bultos-), de un color homogéneo (muy pigmentado-negruzco- o sin pigmento-rojizo/rosado-) que crecen progresivamente.
El cáncer de piel puede no dar síntomas (sangrado, picor, dolor) hasta fases muy avanzadas. El hecho de que una lesión no produzca molestias no indica que se trate de algo benigno. Ante una herida que no cicatriza correctamente o una lesión que crece progresivamente, se debe consultar al dermatólogo.
El melanoma aparece con más frecuencia en el tronco en los hombres (50%)y en las piernas en las mujeres (entre extremidades y tronco, 30%), mientras que el cáncer cutáneo no melanoma se desarrolla con más frecuencia en la zona de la cara y el cuero cabelludo (80%, sobre todo en hombres calvos). Pero también el cáncer de piel puede aparecer en zonas que no están expuestas al sol como detrás de los genitales o en las plantas de los pies.
Prevención
¡Examiná tus lunares y manchas!
El principal factor de riesgo para el cáncer de piel es la exposición a la radiación ultravioleta (rayos UV) proveniente del sol, sin protección ni cuidados y de otras fuentes, como las camas solares.
Protegete contra el daño solar por rayos UV: este daño es acumulativo. La piel tiene memoria. No existe un bronceado seguro, ya que el bronceado es el daño de la piel causado por el sol.
Al exponerte al sol, durante todo el año y con mayor cuidado en verano, tené en cuenta:
- Disfrutá a la sombra, evitando el sol directo entre las 10 y 16 horas (ya que recibimos mayores radiaciones en ese horario).
- Protegete con sombrero o gorro; ropa oscura de colores como negro, azul y rojo (que rechazan los rayos UV) preferentemente de manga larga y lentes de sol con filtro UV certificado.
- Ponete protector solar de factor 30 FPS o más, usalo sobre la piel seca 30 minutos antes de exponerte al sol.
- Debés reponerlo cada 2-3 horas, al salir del agua, después de realizar deportes al aire libre o sudar.
- Asegurate - antes de comenzar a disfrutar del aire libre - que tu familia y amigos estén protegidos del sol.
- Cuidá a los niños, nunca expongas directamente al sol a los menores de un año.
- Cuidate los días nublados y ventosos. La radiación UV traspasa las nubes y el agua, y nos afecta durante todo el año.
- Evitá las camas solares.
Además, es importante concienciar a las personas del uso de crema solar con filtros apropiados para nuestro tipo de piel, gafas y sombrero y, por supuesto, de la necesidad de “autoexaminarse la piel con frecuencia en busca de nuevas lesiones y acudir de forma periódica al dermatólogo para una revisión dermatológica, en especial de las machas, los lunares y las verrugas”.
Las medidas básicas para evitar el melanoma, el cáncer de piel más peligroso, son:
- Evitar la exposición al sol en las horas centrales del día, desde las 11 de la mañana a las 17 o 18 horas
- Protegernos del sol con protector solar incluso cuando parece que no hace sol, pero "ojo, que si la crema está caducada, pierde efectividad".
- Evitar las máquinas de rayos UVA, que son muy dañinas para la piel
Desde una perspectiva global de salud, una exposición solar moderada es necesaria para mantener unos niveles adecuados de vitamina D.
Campaña Euromelanoma
La campaña EUROMELANOMA es un proyecto, promovido a nivel europeo, primordial en salud pública, que pretende promover una educación para la salud e implementar hábitos saludables de exposición solar y favorecer el diagnóstico precoz del cáncer cutáneo.
Es una iniciativa altruista de los dermatólogos europeos que genera una mejora en la prevención, diagnóstico y tratamiento del cáncer de piel. Esta iniciativa surge en Bélgica en 1999, como Día del Melanoma, cuya actividad fundamental era realizar un examen cutáneo gratuito para la detección precoz.
Las jornadas de screening cobran especial importancia en la campaña de prevención y diagnóstico precoz del Cáncer de Piel Euromelanoma. Estas se basan en ofrecer a la población general la posibilidad de revisarse la piel por dermatólogos, en busca de lesiones precursoras o sospechosas de cáncer de piel.
Y es que el cáncer de piel se ve y para un dermatólogo puede resultar bastante sencillo el diagnóstico mediante el examen físico exclusivamente. No obstante, cada vez se diagnostican tumores de menor tamaño gracias a determinadas técnicas como la dermatoscopia, una técnica diagnóstica no invasiva que consta de un dispositivo con lente de aumento y luz polarizada, el cual permite ver estructuras que no son evidentes a simple vista.
La dermatoscopia digital es la técnica más novedosa e indicada para el diagnostico precoz del cáncer de piel, ahorrando cirugías innecesarias y permitiendo a los especialistas detectar las lesiones pre-malignas en estadíos muy precoces.
En caso de duda se realiza una biopsia que consiste en obtener un pequeño fragmento de piel (3-4 mm) para analizar al microscopio. Así que estas jornadas se tratan de una oportunidad única para despejar dudas.
Para realizar una buena vigilancia de los signos de sospecha de melanoma, necesitamos hacer una evaluación de la piel varias veces al año y, como no tenemos ojos en la espalda, debemos pedir a nuestra pareja, familia o amigos que nos ayuden a revisar aquellas zonas donde no llegan nuestros ojos.
Para los carcinomas basocelulares “existen tratamientos tópicos en crema, que son modificadores de la respuesta inmunológica, tratamientos con luz y fármacos fotosensibilizantes como la terapia fotodinámica y para casos de enfermedad más avanzada o inoperables existe un inhibidor de una vía de señalización (via Hedgehog) anormalmente activada en el carcinoma basocelular”.
Tratamientos
Junto a las medidas de prevención y el diagnóstico precoz, el tratamiento es clave a la hora de controlar esta enfermedad. “La cirugía”, explican los tres dermatólogos, es en este momento el tratamiento más adecuado y eficaz frente al melanoma y el cáncer de piel no melanoma.
“En IDERMA aplicamos las técnicas quirúrgicas más avanzadas, mínimamente invasivas y plástico-resconstructivas, como la Cirugía de Mohs”, aunque en algunos casos es necesario también “iniciar un tratamiento complementario farmacológico exclusivamente o asociado también a radioterapia”.
“La radioterapia, la quimioterapia y, más recientemente, la inmunoterapia”, también se utilizan en los casos de carcinoma de células escamosas más agresivos, aunque poco frecuentes.
Atención y Apoyo
Desde la Asociación Española Contra El Cáncer (AECC) recuerdan que su atención a pacientes es totalmente gratuita: desde atención psicológica, social, logopedia y nutrición hasta fisioterapia.
Tabla Resumen: Tipos de Cáncer de Piel
| Tipo de Cáncer de Piel | Frecuencia | Origen | Agresividad |
|---|---|---|---|
| Carcinoma Basocelular | Más común | Células basales de la epidermis | Baja |
| Carcinoma de Células Escamosas | Común | Células escamosas de la epidermis | Moderada |
| Melanoma | Menos frecuente | Melanocitos de la epidermis | Alta |