Que nuestra salud no se resienta y que contemos con medios a nuestro alcance para cuidarla es una de las preocupaciones que solemos tener, también cuando viajamos. Por eso, a la hora de preparar el equipaje, no se nos puede olvidar nuestro tratamiento habitual o medicamentos puntuales para frenar síntomas y enfermedades frecuentes, como un catarro, dolor muscular o un trastorno gastrointestinal.
Nos surgen entonces la duda de ¿Se pueden llevar medicamentos en el avión? ¿Cuáles? ¿Medicamentos con o sin receta? ¿Está limitada su cantidad? ¿Hay medicinas prohibidas en el país al que voy a viajar? Así, en este artículo te contamos acerca de los medicamentos que se pueden llevar en un avión, en qué cantidades así como el resto de dudas.
¿Cómo llevar medicamentos en el avión?
La respuesta rápida es sí, puedes llevar medicamentos en el avión. En concreto en el equipaje de mano.
Los medicamentos sólidos, como comprimidos, polvos y tabletas, no tienen restricciones específicas para ser llevados en la cabina del avión. Sin embargo, es recomendable portarlos junto con su receta médica para garantizar una mayor seguridad durante el viaje.
En el caso de los medicamentos líquidos sí que existen mayores restricciones. Para que entre en la cabina del avión debe transportarse en una bolsa de líquidos y debemos contar con receta médica a nuestro nombre. Respecto a las cantidad de medicamento que se puede transportar, este debe corresponder a la duración del tratamiento o, en su ausencia, ser suficiente para tres meses de tratamiento.
En teoría, no se requiere una prescripción médica en las aduanas; sin embargo, por precaución, es recomendable llevar una consigo.Para algunos tratamientos, como aquellos que involucran narcóticos (morfina, metadona, hidrocodona, etc.), existen restricciones en la cantidad permitida: únicamente la necesaria para el uso personal durante la estancia.
A la hora de viajar con medicamentos en el avión, es necesario demostrar a la aerolínea y al personal de seguridad y autoridades que estos tienen como fin el seguir un tratamiento médico personal durante el viaje. Por eso, los medicamentos deben ir en sus envases originales (a evitar pastilleros o bolsitas de plástico) y con sus respectivos prospectos.
También tendremos que tener a mano una receta del médico que exprese la dosis y la duración del tratamiento, la presentación y los nombres comerciales de estos medicamentos. Conviene llevar además un informe en inglés o en el idioma de destino que incluya los datos de contacto del médico y nuestros antecedentes de modo que podamos justificar que nos trataremos con estas medicinas. Tanto la receta como el certificado médico deben ir firmados y sellados por el doctor.
Estos documentos también nos pueden ser útiles en el caso que fuese necesario comprar estos medicamentos o recibir asistencia sanitaria en el extranjero. Por ello, mejor llevar una copia de esta información en el equipaje facturado o en almacenamiento digital.
Medicamentos Líquidos y Jeringuillas
Podemos viajar con ellos en cabina, pues los medicamentos están exentos de las restricciones sobre el transporte de líquidos en el equipaje de mano, eso sí, siempre que justifiquemos con recetas e informe médico el uso de los mismos durante todo el viaje, incluyendo los vuelos de y vuelta. No obstante, los medicamentos líquidos tendremos que llevarlos en la misma bolsa transparente del resto de líquidos para que podamos mostrarlos en el control de seguridad.
Si necesitamos viajar con utensilios médicos como jeringuillas, agujas, tensiómetros, termómetros, etc., es recomendable informarse de las condiciones de la compañía aérea antes de volar, por si este material estuviese registrado como artículo prohibido en la maleta de mano. Para poder pasarlos por el control de seguridad y subirlos al avión, también es conveniente justificar su uso con un informe médico.
Los viajeros portadores de marcapasos deben llevar siempre un documento en inglés o en el idioma del destino que indique qué tipo de marcapasos lleva implantado y que no pueden pasar por el detector de metal.
Cantidad de Medicamentos Permitida
Con respecto a la cantidad de medicamentos en el avión que puedo llevar, conviene viajar con los suficientes para la duración del viaje o incluso para algunos días más, por si existiese retrasos en el viaje de vuelta. No obstante, puedes tener problemas para entrar en otro país si llevas una excesiva cantidad de medicinas. Por ejemplo, los países europeos han acordado que una persona pueda llevar consigo medicamentos para tres meses.
Si vas a viajar a un país con diferente zona horaria, ten en cuenta la variación del número de horas con respecto a tu país de origen antes de tomar la dosis.
Consideraciones sobre el país de destino
El destino al que volamos es importante a la hora de considerar qué medicamentos en el avión puedo o no subir o facturar. La introducción de medicamentos en algunos países está muy regulada, por lo que deberías informarte antes de este tipo de normas antes de viajar. Con el fin de poder informar a las autoridades del destino sobre tu tratamiento, es conveniente contar con un certificado médico en inglés y, si es posible, en el idioma original que exprese que ese medicamento es vital y para uso exclusivo del paciente.
En Europa, generalmente no hay problema en llevar medicamentos de un país a otro, siempre que sean para uso personal. Sin embargo, algunos medicamentos comunes en España, pueden incluir sustancias de obligada declaración al entrar en ciertos países del extranjero. Es el caso de los jarabes para la tos que contienen codeína, componente a declarar al entrar en Rusia.
Si vas a viajar con medicamentos a Japón, deberás saber que este país controla la entrada y recepción de medicamentos a través del certificado de importación Yakkan Shoumei. Este sistema se aplica a quienes quieren introducir medicamentos en gran cantidad o que contienen ciertas sustancias, tales como la oxidocona, un potente analgésico. Al presentar la solicitud, se requieren recetas e informes médicos. El trámite puede tardar hasta un mes entre que se recibe la aceptación y se envía al viajero una carta a presentar en el control de equipajes.
Medicamentos que contengan más del 10 % de pseudoefedrina, un descongestionante nasal habitual en antigripales, anfetaminas y metanfetaminas están prohibidos en el país nipón. Ante dudas, mejor contactar con la Embajada de Japón, sobre todo para tratamientos prolongados o que incluyan varios medicamentos.
En algunos países de Asia como India, Pakistán o Tailandia son restrictivos con los que tienen efectos tranquilizantes. En Arabia Saudita las anfetaminas están consideradas drogas ilegales. En concreto Emiratos Árabeses un país muy estricto en cuanto a la entrada de medicinas. El Ministerio de Exteriores insiste en sus recomendaciones de viaje a EAU que "ciertos medicamentos de uso habitual en Europa tienen una estricta regulación en EAU y su tenencia sin autorización puede ser constitutiva de delito, por lo que se recomienda consultar siempre la lista de medicamentos regulados en EAU.
Para viajar con estos medicamentos se tendrá que obtener un certificado médico o una receta legalizados por el MAEC y la embajada de EAU en Madrid para poder llevar una cantidad que cubra el consumo de los mismos en EAU durante un periodo máximo de tres meses."
Si usas lentillas, además de no poder llevar en el equipaje de mano un bote de más de 100 ml. ni más de 1l. en total, es importante que sepas que en países como Estados Unidos las lentes de contacto necesitan receta médica, por lo que tendrás que llevar las suficientes para tu estancia si quieres evitar hacer una visita al oftalmólogo para obtener la prescripción.
¿Qué ocurre si no encuentro mi medicamento en el extranjero?
Tener la posibilidad de recibir una asistencia sanitaria de calidad es fundamental cuando estamos fuera de casa, sobre todo si viajamos al extranjero. Por eso, antes de partir es recomendable adquirir un seguro de viaje que nos cubra en el destino en cuanto a salud y otros problemas. Debemos revisar cuidadosamente las coberturas y condiciones del seguro de viaje para que se adecuen a la duración de nuestra estancia, a los países por los que nos vamos a mover y al objeto del viaje (deportes, estudios, crucero, turismo, etc.)
Un seguro de viaje internacional te da la tranquilidad de recibir asistencia sanitaria de calidad en los mejores centros y sin reembolsos gracias al servicio de asistencia 24 horas. Con Totaltravel tienes cubiertos los gastos de las visitas médicas, intervenciones quirúrgicas, hospitalización, pruebas diagnósticas, medicamentos, transporte sanitario y repatriación, entre otros.
Además, si has olvidado en casa o has perdido los medicamentos en el avión por haberlos facturado, cosa no recomendable a menos que se trate de medicinas de repuesto, y estando en el extranjero necesitas un medicamento que no se puede adquirir en dicho lugar, Intermundial te lo envía de la forma más rápida.
Turismo Sanitario y Cirugías Estéticas
Un año más, con la llegada del verano y las vacaciones decenas de españolas deciden emprender “el viaje de su vida”, del que volverán “siendo otras”. Supuestamente, la decisión no puede ser más acertada: aprovechar las vacaciones y cumplir el deseo y/o la necesidad de realizarse una intervención de cambio de imagen por un gran precio.
No resulta difícil encontrar estas ofertas buceando en Internet, puesto que, no sólo se intercambian en foros femeninos o se publicitan en anuncios de dudosa veracidad, sino que ya existen agencias dedicadas exclusivamente a esta modalidad turística.
Lo relativo a la intervención debe ser gestionado por la clínica donde va a tener lugar la cirugía. Nunca por un tour operador. Nunca se debe viajar sin conocer las credenciales del cirujano plástico que va a realizar la operación. Cuántos más datos mejor. No sólo la titulación que le acredita profesionalmente, sino su posible pertenencia a organizaciones profesionales.
Nunca, eso sí, hay que dejar que las opiniones de foros y páginas personales influyan en nuestra decisión. El paciente debe asegurarse de que se le van a realizar las pruebas precisas para el preoperatorio. Tal como advierte Gustavo Sordo, cirujano miembro de la asociación, cualquier fallo o ausencia en estas pruebas ya delata falta de rigor y preparación. Si se produce una complicación en el quirófano y no se dispone de datos básicos como alergias u otras enfermedades importantes a estos efectos, se corre grave riesgo.
Para Francisco Menéndez Graíño el seguimiento postoperatorio es fundamental para garantizar no sólo los buenos resultados, sino la seguridad del paciente. La estancia en el país, tras el paso por el quirófano, debe ser, de siete días mínimo, aunque, lo óptimo es un periodo de entre 10 y 15 días. Graíño recuerda que existe peligro al montarse en un avión tras la cirugía puesto que . “Son muchas horas de inactividad muscular en miembros inferiores lo que puede llevar a una trombosis venosa profunda y sus complicaciones derivadas “.
El motivo por el que se viaja antes de lo debido es el bajo precio del paquete contratado. Al minimizar la estancia postoperatoria en el sitio de la cirugía y volar demasiado pronto el riesgo se dispara. El motivo no es otro que la experiencia y el gran prestigio de los cirujanos españoles, lo que ha permitido que nuestro país esté considerado como una de las mecas del turismo sanitario.
Ahora bien, aclara Gustavo Sordo, “ España es un gran activo mundial en el campo de la estética, y el recipiente de pacientes para los que el precio final no es el determinante principal de su elección.
Bótox y viajes en avión
El tratamiento con inyección Bótox es una manera relativamente rápida e indolora de eliminar las patas de gallo, las líneas de la frente y las líneas de las cejas. MadridBótox es el nombre comercial de uno de los cuatro medicamentos que contienen toxina botulínica (TB) y que están autorizados por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS): Bótox, Dysport, NeuroBloc y Vistabel.
La toxina botulínica la produce la bacteria Clostridium botulinum, la misma que provoca un tipo de intoxicación alimentaria entre otras. Esta toxina es una sustancia que ofrece altos niveles de seguridad, por lo que existen bajos índices de contraindicaciones o riesgos del Bótox.
Sin embargo, en el caso de que se empleen grandes cantidades de este elemento como, por ejemplo, en el caso del cuello, el organismo puede llegar a generar defensas naturales que luchen contra esta bacteria. En estos casos, el efecto del Bótox sería totalmente nulo. Asimismo, el Bótox aplicado por manos inexpertas puede alcanzar a otros músculos originando resultados opuestos a los deseados, ya sea una ceja más alta que la otra, algo que desaparecerá con el paso del tiempo.
Las aplicaciones de Bótox, orientadas hacia el campo de la estética, están delimitadas no sólo de las condiciones previas, de los conocimientos, experiencia y habilidad del profesional sino también de la calidad del músculo del paciente, tipo de cicatrización y características personales.
Según la normativa, el uso de Bótox solo está permitido aplicarlo para uso estético en el tercio superior de la cara, en concreto entre las cejas. Las arrugas se producen cuando el músculo se tensa; la toxina se inyecta en el músculo a través de la piel y evita que este se tense.
Cuando el músculo se relaja, la arruga se hace menos visible y quien recibe este tratamiento no puede fruncir las cejas. Este efecto suele diluirse a lo largo de 5 o 6 meses, cuando el músculo suele volver a segregar acetilcolina y vuelve a contraerse y, por tanto, la arruga vuelve a aparecer.
No está permitido inyectar Bótox alrededor de la boca. Los odontólogos alertan de forma especial que el uso de esta toxina puede ser peligroso para la salud si se inyecta en otras partes del cuerpo que no sea la autorizada por ley.
Advierten que el Bótox está reservado legalmente para ciertas indicaciones médicas y, con finalidad estética, para tratar las arrugas que se sitúan entre las cejas. Esto es así para evitar que se inyecte en zonas muy vascularizadas por las que puede introducirse en la sangre y pueda causar efectos perniciosos.
El Bótox es uno de los fármacos más seguros y a día de hoy su técnica está muy perfeccionada. No obstante, existe la posibilidad de que los resultados no sean siempre los deseados. Es importante que la técnica se realice por profesionales que cuenten con un buen conocimiento de la musculatura facial y sus funciones, pero también con una especial habilidad para realizar infiltraciones en los puntos anatómicos adecuados.
Caída del párpado: Es una de las alteraciones más comunes. Se presenta en un 3% de los pacientes que se han sometido a infiltraciones en la zona del entrecejo. El Bótox se difunde desde la zona tratada hasta los músculos elevadores del párpado, lo que provoca una caída de los mismos. Esta alteración suele darse con más frecuencia en pacientes mayores de 50 años y puede durar varias semanas.
Asimetrías en cejas: Las asimetrías son fruto de una inadecuada aplicación de la toxina botulínica por parte del profesional.
Sonrisa antinatural: En ocasiones, al realizar infiltraciones en el tercio inferior del rostro, el Bótox se extiende hacia el músculo, lo que puede provocar ciertas asimetrías en la boca. El error está en inyectar una cantidad excesiva de toxina botulínica o realizar infiltraciones a nivel muy profundo.
Hematomas: Los pacientes que toman anticoagulantes, aspirina o preparados de herbolario pueden presentar pequeños hematomas en las zonas tratadas. Surgen por la rotura de pequeños vasos sanguíneos y desaparecen espontáneamente en cuatro o cinco días.
Espasmos musculares.
Visión doble: En el caso de que el Bótox se difunda hacia los músculos que generan el movimiento del ojo puede haber consecuencias. Por ejemplo, estrabismo con visión doble, algo que debería remitir con el paso del tiempo y el cese de los efectos del Bótox.
Síntomas generales: cefaleas, infecciones respiratorias (bronquitis, laringitis), náuseas o síntomas parecidos a la gripe.
Fibrosis.
Dificultad para tragar: Se trata de un de los efectos secundarios del Bótox muy poco frecuente. Se da principalmente en aquellas personas con trastornos neurológicos subyacentes o que previamente ya tenían dificultad para tragar o con antecedentes de aspiración de alimentos.
Alergias.
Entumecimiento u hormigueo leve en el área en la que se ha realizado la infiltración.
Pese a los riesgos del Bótox y de otras técnicas, estos tratamientos de estética siempre serán una ayuda para intentar esconder aquella arruga de más que preferimos quitarnos de encima.
Transporte de Medicamentos
Los fármacos son un tipo muy especial de carga que requiere condiciones especiales de almacenamiento y transporte. No basta con la propia protección del fármaco (blísters para pastillas, botes para cápsulas, frascos de jarabes…) y su envase correspondiente. Los medicamentos no se rompen como un espejo. Tampoco se descomponen visiblemente como los alimentos.
Todos los envases dentro del transporte de productos farmacéuticos juegan un papel esencial. El envase secundario (la caja) proporciona la correcta identificación del producto, lote y procedencia. El envase terciario (el contenedor para transporte) asegura la integridad total del producto.
La normativa sobre el transporte de medicamentos se completa con el Real Decreto 1/2015, con especificaciones sobre la correcta distribución de los medicamentos. También en 2013 se publicaron las Directrices sobre prácticas correctas de distribución de medicamentos para uso humano de la Comisión Europea.
El Capítulo 9 de esta Guía de buenas prácticas de distribución farmacéutica se centra en las condiciones del transporte de los fármacos. Por sus propiedades isotérmicas y su alta capacidad de protección frente a impactos, el poliestireno expandido (EPS) es el material idóneo para transportar medicamentos. El EPS está formado por perlas llenas de aire en un 98%.
Los contenedores de EPS son una opción segura hasta para aquellos medicamentos refrigerados que requieran unas temperaturas extraordinariamente frías, como algunas vacunas. El interior de un contenedor de EPS tardará 110 horas en pasar de -80°C a -20°C. No se deforma, ni se rompe con facilidad. Además, absorbe las vibraciones del transporte, evitando posibles alteraciones del fármaco o su envase. La superficie del EPS impide la proliferación de microorganismos, garantizando la esterilidad de los medicamentos.
El EPS es 100% reciclable, cumpliendo así con lo marcado por el PPWR. En el transporte de medicamentos otro material para tener en cuenta es el polipropileno expandido (EPP). También muy ligero, por estar constituido en un 95% de aire, pero mucho más resistente que el EPS.
El transporte es un punto crítico: impactos en la carga y descarga, baches, frenazos, atascos y hasta intentos de robo. Los contenedores inteligentes o smart packaging garantizan que el fármaco permanece en condiciones de humedad y temperatura estables a lo largo de todo el trayecto. También registran cualquier intento de robo o adulteración.
¿Cómo llevar tus medicinas en avión en 2025 sin problemas?
Normativas sobre el transporte de medicamentos en España
- El Real Decreto 782/2013 sienta las bases del control de temperatura, trazabilidad y requisitos de los vehículos e instalaciones y remite a la Guía de buenas prácticas de distribución y transporte de medicamentos de la Comisión Europea para más especificaciones.
- El Real Decreto 1/2015 complementa la regulación con todas las garantías necesarias en la cadena de conservación y custodia de los fármacos.
Los medicamentos termolábiles, también conocidos como medicamentos de nevera, deben transportarse y almacenarse siempre a temperaturas entre 2-8ºC. Algunos pueden requerir temperaturas excepcionalmente gélidas, como la vacuna de Pfizer contra la COVID. Dentro del grupo de los termolábiles están las insulinas, la mayor parte de las vacunas, algunos antibióticos y soluciones farmacológicas tan populares como el bótox (la toxina botulínica) o el Ozempic.
Los medicamentos con condiciones especiales de temperatura de conservación deben especificarlo en el envase. Los fármacos termolábiles (conservación entre +2ºC y +8ºC) deberán almacenarse siempre en nevera, o en un embalaje isotérmico adecuado, como los de EPS.
Si no se dispone de vehículo refrigerado, se pueden transportan en contenedores isotérmicos. En caso de llevar fármacos a distintas temperaturas, deberán disponer de compartimientos internos independientes.
Viajar en avión tras un aumento de pecho
Una de las dudas más frecuentes tras un aumento de pecho, es si se puede o no viajar en avión tras un aumento mamario.
En segundo lugar, el principal problema que se puede padecer si se viaja en avión inmediatamente tras una operación de aumento de senos, es que los implantes sufran diferencias debidas a la presión del avión. Y es que con la hipopresión (o cambios repentinos del aumento de presión), los líquidos y los gases se expanden.
Si estamos en las primeras semanas del postoperatorio es habitual que los líquidos periprotésicos o edemas, se expandan y si el tejido no está fuerte, las cicatrices pueden acabar por resentirse y abrirse. Lo que provocaría una dehiscencia de las heridas y el implante acabaría expuesto.
Tras una intervención de aumento de pecho y si no ha habido ningún tipo de incidencia, pasados unos 3 o 4 días podrás volar durante unas 2 horas ya que no se alcanzarán alturas que supongan un riesgo para poder viajar en avión tras un aumento de senos.
Si por ejemplo, la intervención ha sido una Mastopexia (o cirugía para elevar el pecho caído y también aumentarlo) al menos se recomienda esperar unos 15 días si los tejidos están cicatrizando bien.
Tras una cirugía de aumento de senos y especialmente tras la mastopexia, no se recomienda coger vuelos de más de 4 horas hasta que no hayan pasado unas 2 semanas como mínimo porque hay un riesgo elevado de apertura de suturas y extrusión de los implantes. Este tipo de complicaciones se dan con mayor probabilidad en vuelos de larga distancia, e intercontinentales. El riesgo es muy reducido en vuelos nacionales y de corta duración (máximo 2 horas), ya que suelen volar a alturas inferiores a 30.000 pies.
Generalmente, las mujeres con implantes de mama pueden llegar a sentir molestias en el pecho normalmente pasajeras y sin relevancia que se deben a la expansión y contracción de los tejidos.
Otro riesgo que puede correrse si se viaja en avión tras una mastectomía o reconstrucción mamaria es que se pueden formar burbujas alrededor de las prótesis que desaparecen una vez se vuelve a pisar suelo firme.
Cada tratamiento mamario es diferentes en cada paciente, ya que la cirugía estética, no es una ciencia exacta. El cirujano que realice la cirugía es el encargado de informarte de las medidas que debes tomar para volar después de un aumento de pechos.