El cáncer de piel es un tipo de cáncer que comienza como una proliferación de células en la piel. Las células pueden invadir y destruir los tejidos sanos del cuerpo. Es uno de los tumores de mayor incidencia en el ser humano; sin embargo, hay que destacar su carácter prevenible y curable.
Detectar los primeros síntomas del cáncer de piel puede salvar vidas. La incidencia ha aumentado significativamente, aunque la supervivencia supera el 50%, lo cual es una buena noticia.
Saber distinguir los primeros síntomas del cáncer de piel de otras afecciones cutáneas comunes puede ser vital para actuar a tiempo y recibir el tratamiento adecuado. El cáncer de piel se produce por el crecimiento anormal de células de la piel que han perdido el control sobre su propio ciclo vital.
Es importante que un médico especialista o dermatólogo realice exámenes regulares, ya que no se ha demostrado que los autoexámenes de la piel sean determinantes contra este tipo de cáncer. Aun así, es importante conocer las manchas o los nevus que tenemos en la piel con el fin de detectar cualquier cambio y así acudir a un dermatólogo sin dilación.
Al acudir a un dermatólogo, se realizará una exploración visual detallada que, no obstante, nunca determinará un diagnóstico definitivo.
El cáncer de piel es el crecimiento anormal de células de la piel que se multiplican rápidamente y pueden invadir otros tejidos del cuerpo.
Todo lo que debes saber sobre el cáncer de piel
Tipos Comunes de Cáncer de Piel
Existen muchos tipos de cáncer de piel. Los más comunes son el carcinoma basocelular y el carcinoma de células escamosas. Si bien son los más comunes, suelen tener cura. El tipo más peligroso de cáncer de piel es el melanoma. Existen diferentes tipos de cáncer de piel no melanoma, los más comunes son: carcinoma basocelular y carcinoma espinocelular.
Antes de abordar los signos y síntomas del cáncer en la piel, es importante saber de qué estamos hablando cuando nos referimos a esta enfermedad. Se trata de un problema que afecta a la piel, sobre la cual se forman células de carácter maligno. Sin embargo, si no se trata, esas células pueden acabar diseminándose a otras partes del cuerpo y a otros órganos.
Los principales tipos de cáncer de piel son:
- Carcinoma de células escamosas: Es uno de los tipos de cáncer de piel más diagnosticados y, generalmente, tiene una baja mortalidad. Lo característico es que suele aparecer una llaga en la piel que no se cura, sobre todo, en partes que han estado expuestas al sol.
- Carcinoma de células basales: Surge con lesiones o protuberancias de colores marrones, negras o incluso azules.
- Melanoma: Es uno de los tipos de cáncer de piel más agresivos y su aparición tiene que ver con un lunar que cambia y evoluciona con el tiempo. El melanoma, aunque menos común que otros tipos de cáncer de piel, es el más peligroso debido a su capacidad de propagarse rápidamente a otros órganos. Reconocer los signos distintivos del melanoma en sus etapas iniciales es crucial para un tratamiento exitoso.
No todos los cánceres de piel tienen el mismo pronóstico. Además, un mismo tipo de cáncer, según si está más o menos avanzado, tendrá peor o mejor pronóstico.
Carcinomas basocelulares: En muchos casos, este tipo de cáncer de piel se cura con una extirpación correcta de la totalidad del tumor. Además, como este tipo de neoplasia muy raramente produce metástasis, una cirugía correcta elimina por completo la enfermedad.
Carcinoma espinocelular: El carcinoma espinocelular sí puede producir metástasis, principalmente, en aquellos tumores de larga evolución. Nuestra experiencia nos permite detectar esta patología en estadios precoces y ofrecer mayores posibilidades de curación.
Cada tipo de cáncer cutáneo tiene manifestaciones propias, pero todos ellos tienen en común la aparición de lesiones en la piel que van creciendo gradualmente. En otros casos, como en las mucosas y, en concreto, en la mucosa labial, aparecen placas blanquecinas premalignas (leucoplasia), como consecuencia de una exposición solar intensa en esa zona o un hábito tabáquico de muchos años.

Dónde se Presenta el Cáncer de Piel
La mayoría de los tipos de cáncer de piel se producen en partes del cuerpo que reciben mucho sol. Esto incluye el cuero cabelludo, el rostro, los labios y las orejas. El cáncer de piel también puede aparecer en la piel que no suele recibir la luz del sol. Esto incluye las palmas de la mano, los genitales y debajo de las uñas de las manos y los pies.
Algo que dejan muy claro desde la AEDV es que el cáncer de piel puede cursar sin síntomas (picor o dolor), además de aparecer en zonas que pueden no ser del todo visibles (la planta de los pies, genitales, etc.).
Causas del Cáncer de Piel
La mayoría de los tipos de cáncer de piel se deben a la exposición a la luz solar. La luz que proviene del sol es un tipo de luz ultravioleta. Ese tipo de luz también puede proceder de las camas y lámparas bronceadoras. No todos los tipos de cáncer de piel se producen en pieles que suelen recibir mucho sol. Esto significa que hay algo más que también lo causa.
Las causas que provocan la aparición del cáncer de piel son la exposición solar y, en algunos casos, la herencia genética. En primer lugar, se ha establecido que la radiación solar es el factor más importante.
Las causas del cáncer de piel no siempre están claras. El cáncer de piel comienza cuando las células de la piel presentan cambios en su ADN. El ADN de una célula contiene las instrucciones que le informan lo que debe hacer. En las células sanas, el ADN da las instrucciones a las células para que proliferen y se multipliquen a un determinado ritmo. En el caso de las células cancerosas, los cambios en el ADN hacen que las instrucciones sean diferentes. Los cambios les indican a las células cancerosas que se proliferen y se multipliquen rápidamente. Las células cancerosas pueden seguir viviendo más allá de lo que vivirían las células sanas. Las células cancerosas pueden invadir y destruir tejidos sanos del cuerpo. Con el tiempo, las células cancerosas pueden desprenderse y diseminarse a otras partes del cuerpo.
Síntomas del Cáncer de Piel
A menudo, los cánceres de piel no causan síntomas molestos sino hasta cuando aumentan bastante de tamaño. Es entonces cuando estos cánceres causan comezón, sangrado o incluso dolor.
Uno de los signos y síntomas del cáncer en la piel es el sangrado que se produce en una mancha o lunar. Además, puede ser significativo que aparezca una costra, pero que la herida nunca sane por completo. Cuando aparece un pequeño bulto en la piel que puede ser del mismo color o presentar un tono rojizo, hay que ponerlo en conocimiento del médico. Como ya mencionamos, puede que este sea el único síntoma sin presentar picor ni dolor, pero esto no quiere decir que no podamos estar ante un posible cáncer de piel. En el momento en el que una lesión pica e, incluso, puede llegar a generar algo de ardor, quizás estemos ante un cáncer de este tipo. Es significativo que se produzca esto sobre un lunar o una mancha nueva de color café o marrón clara que acaba de aparecer y no se había detectado anteriormente.
Los cánceres de células basales a menudo son frágiles y podrían sangrar después del afeitado o de una lesión menor. Algunas personas acuden al médico porque presentan una llaga o corte al afeitarse que simplemente no sana, y que resulta ser un cáncer de células basales.
Los cánceres de células escamosas suelen aparecer en las áreas del cuerpo expuestas al sol, tales como la cara, las orejas, el cuello, los labios y el dorso de las manos. Con menor frecuencia, se forman en la piel del área genital.
Los cánceres de piel de células basales y de células escamosas también pueden presentarse como un área plana que sólo muestra leves cambios comparados con la piel normal. Estos y otros tipos de cánceres de piel también pueden tener un aspecto diferente al descrito anteriormente.
Desde la AEDV siempre recomiendan prestar atención a la regla A (asimetría), B (bordes distintos), C (cambio de color), D (diámetro superior a 6 cm) y E (evolución y cambio). Si una mancha o un lunar presentan cambios a lo largo del tiempo, crecen, hay modificaciones en su color o los bordes empiezan a difuminarse, hay que acudir al médico.
Cambios en las manchas o lunares existentes: los lunares son crecimientos normales en la piel que, por lo general son benignos.
Aparición de manchas nuevas en la piel: es importante prestar atención a la aparición de nuevas manchas en la piel o a cambios en las existentes.

Factores de Riesgo
Toda persona puede contraer cáncer de piel, independientemente del color de piel. No obstante, el riesgo es más alto en personas que tienen:
- Piel que se quema con facilidad con el sol.
- Exposición a la Luz del sol. La luz ultravioleta del sol aumenta el riesgo de cáncer de piel.
- Exposición a la Luz de las camas bronceadoras. Las personas que utilizan camas bronceadoras de interior tienen un riesgo más alto para cáncer de piel.
- Antecedentes de quemaduras por el sol. Haber sufrido una o más quemaduras por el sol que causaron ampollas aumenta el riesgo de cáncer de piel.
- Antecedentes de cáncer de piel.
- Antecedentes familiares de cáncer de piel.
- Un sistema inmunitario debilitado. Si el sistema inmunitario del cuerpo, que combate los gérmenes, está debilitado por medicamentos o enfermedades, puede haber un riesgo más alto para presentar cáncer de piel. Entre las personas con un sistema inmunitario debilitado se incluyen las que toman medicamentos para controlar el sistema inmunitario, como después de un trasplante de órganos.
Prevención del Cáncer de Piel
La mayoría de los tipos de cáncer de piel se puede prevenir si te proteges del sol.
- Mantente lejos del sol durante las horas del mediodía. En la mayor parte de Norteamérica, los rayos solares son más fuertes entre las 10:00 y las 15:00. Planea estar al aire libre en otros momentos del día.
- Utiliza protector solar durante todo el año. Aunque el día esté nublado, utiliza un protector solar de amplio espectro con un factor de protección solar de, al menos, 30. Aplica una buena cantidad de protector solar.
- Utiliza ropa protectora. Usa ropa oscura y ajustada que cubra los brazos y las piernas. Usa un sombrero de ala ancha que te dé sombra en la cara y las orejas.
- No utilices camas bronceadoras. Las luces de las camas bronceadoras emiten radiación ultravioleta.
- Revísate la piel a menudo e informa los cambios al equipo de atención médica. Obsérvate la piel a menudo en busca de nuevos tumores. Busca cambios en lunares, pecas, protuberancias y marcas de nacimiento. Mírate el pecho y el tronco, y la parte superior e inferior de los brazos y las manos. Mira la parte delantera y trasera de las piernas y los pies. Fíjate en la planta de los pies y en los espacios entre los dedos.
Ahora que nos encontramos en verano, es importante tomar precauciones para prevenir que aparezcan estos primeros síntomas del cáncer de piel que alertarán de que algo no está yendo bien.
- Aplicar protector solar: siempre de factor 50 SPF y tanto en verano como en invierno.
Proteger tu piel del sol es fundamental para reducir el riesgo de cáncer de piel y mantener una salud cutánea óptima.
- Busca la sombra: especialmente entre las 10 a. m. y las 4 p. m., cuando los rayos solares son más intensos.
- Usa protector solar: utiliza un protector solar de amplio espectro con un FPS de 30 o superior.
- Dile no a las camas de bronceado: el bronceado artificial no es seguro y aumenta significativamente el riesgo de cáncer de piel.

Diagnóstico del Cáncer de Piel
Un diagnóstico temprano del cáncer de piel es fundamental para un tratamiento exitoso y mejorar el pronóstico. Si existe sospecha de que puedes tener cáncer de piel, realizará pruebas adicionales para confirmar el diagnóstico y determinar la extensión de la enfermedad.
Una exploración minuciosa y detallada del dermatólogo es suficiente para realizar un diagnóstico precoz de lesiones premalignas e indicar un tratamiento en función del tipo de lesión.
El Departamento de Dermatología de la Clínica Universidad de Navarra dispone de la tecnología más avanzada para el diagnóstico y tratamiento de esta patología. Los dermatoscopios con epiluminiscencia nos permiten explorar los lunares obteniendo una información mayor que la que se tiene con la sola inspección ocular.
Tratamientos para el Cáncer de Piel
El tratamiento para el cáncer de piel puede variar en función de varios factores como el tipo de cáncer, tamaño, ubicación y etapa, así como la salud general del paciente.
- Cirugía: es el tratamiento más común para los cánceres de piel en etapas tempranas.
- Radioterapia: este tratamiento utiliza rayos de alta energía para destruir las células cancerosas.
- Tratamientos tópicos: son cremas o geles que se aplican directamente sobre la piel.
Los tratamientos para el cáncer de piel varían según el tipo de afectación y el estadio de la enfermedad. Entre ellos, la extirpación quirúrgica es el tratamiento más frecuentemente utilizado. Es extremadamente eficaz y generalmente bien tolerado, con unos índices de curación muy elevados, sobre todo para carcinomas superficiales. También existen tratamientos tópicos, con agentes quimioterápicos, inmunomoduladores o fotodinamizadores, que son útiles en tumores muy superficiales o cuando no es favorable utilizar otro tipo de técnicas.
Son también efectivos en este tipo de cáncer la electrocirugía y la radioterapia, esta última utilizada, sobre todo, en casos de carcinomas de gran tamaño. En los casos más agresivos, como el melanoma, es necesario administrar quimioterapia sistémica.
En la Clínica somos especialistas en la cirugía de Mohs, controlada al microscopio. Esta técnica es muy delicada y precisa de personal muy especializado. El Departamento de Dermatología de la Clínica Universidad de Navarra tiene gran experiencia en este tipo de cirugía. Contamos con una amplia experiencia en tratamientos quirúrgicos de gran precisión, como la cirugía de Mohs.
Tabla Comparativa: Afecciones Cutáneas Comunes vs. Cáncer de Piel
| Afección | Características | ¿Cáncer de Piel? |
|---|---|---|
| Acné | Protuberancias rojas e inflamadas en cara, pecho y espalda. | No |
| Eczema | Manchas rojas, secas y con picazón en cualquier parte del cuerpo. | No |
| Psoriasis | Manchas rojas y escamosas en codos, rodillas, cuero cabelludo y parte baja de la espalda. | No |
| Lunares Benignos | Simétricos, bordes regulares y color uniforme. | No (pero cambios pueden indicar malignidad) |
| Cáncer de Piel | Manchas nuevas o cambios en lunares existentes, sangrado, picazón, crecimiento irregular. | Sí |
Si observas alguno de los síntomas mencionados o tienes dudas sobre tu piel, es fundamental que consultes a un dermatólogo para recibir una evaluación profesional. Recuerda, este artículo tiene un fin divulgativo y no sustituye la consulta médica.