La urticaria constituye un grupo heterogéneo de enfermedades que cursan con una lesión elemental común: el habón (también denominada haba). El habón consiste en una área edematosa central, de medida variable, rodeada casi siempre de una zona rojiza periférica, y se caracteriza por aparecer de forma rápida.
Estas lesiones pueden medir desde pocos milímetros a varios centímetros de diámetro y pueden afectar áreas muy extensas de la piel. La urticaria ocasiona una intensa prurito y es por definición "evanescente", es decir que dura menos de 24 horas.
Se conoce como angioedema, una variante profunda de urticaria que se caracteriza por un abultamiento (edema) intenso que afecta la parte más profunda de la piel. Es más doloroso que pruriginoso, afecta a menudo las mucosas y suele resolverse de forma espontánea.
Hasta el 20% de la población general ha sufrido, al menos, un episodio de urticaria en la vida. El habón se presenta como una pápula central edematosa, muy pruriginosa, rodeada por eritema y que blanquea a la vitropresión. Su localización puede ser muy variada y migratoria. Es evanescente y de duración variable, desde minutos a 24 horas.
¿Por qué se produce la urticaria?
Se produce por la liberación de una sustancia, la histamina, producida por unas células denominadas mastocitos. La histamina, fuera de los vasos sanguíneos, da lugar al edema, abultamiento y picor característicos de la urticaria.
La inducción de la urticaria (por degranulación de los mastocitos) puede ser debida a agentes muy diversos. En la fisiopatología de la urticaria y del angioedema son clave los mastocitos, que liberan mediadores como la histamina, causante del prurito. La urticaria es una enfermedad predominantemente dirigida por los mastocitos.
La estimulación y degranulación de mastocitos y basófilos iniciará la respuesta inflamatoria. A través de diversos mecanismos, principalmente inmunológicos, se liberarán mediadores preformados, siendo el principal la histamina. Posteriormente, se liberarán mediadores de nueva formación, como son: la prostaglandina D2, los leucotrienos C y D o el factor activador de plaquetas (PAF).
La liberación de estos mediadores incrementará la permeabilidad vascular y la estimulación del tejido neuronal, con la consecuente aparición del habón, el eritema que le rodea y la sensación de prurito acompañante. Las señales de activación de los mastocitos en la urticaria son diversas y heterogéneas e incluyen citocinas impulsadas por células T y autoanticuerpos.
Clasificación de la Urticaria
La urticaria se clasifica: en función de su duración, aguda (UA) o crónica (UC); y en función del desencadenante, inducible o espontánea.
- Urticaria Aguda (UA): La aparición de lesiones se prolonga menos de 6 semanas. Es la más frecuente en la población infantil. Presenta un inicio brusco, con síntomas episódicos y una duración menor de 6 semanas. Los habones desaparecen en horas o días sin dejar secuelas. Cuando los habones aparecen sin un estímulo externo se denomina urticaria aguda espontánea.
- Urticaria Crónica (UC): Aparecen lesiones durante más de 6 semanas. Afecta al 0.5-1% de los individuos a lo largo de la vida. En la urticaria crónica (UC) los habones y/o angioedema permanecen durante 6 o más semanas consecutivas, siendo su persistencia impredecible.
Tipos Específicos de Urticaria
- Urticaria Autoinmune: Representa el 30-50% de las urticarias crónicas y puede estar asociada con otras enfermedades autoinmunes como la tiroiditis. Puede ser difícil de tratar y se diagnostica con pruebas específicas (test del serumen autólogo) en centros de referencia.
- Edema Angioneurótico Familiar: El angioedema se puede presentar en diferentes individuos de la misma familia. En estos casos es necesario hacer siempre unas pruebas de sangre para diagnosticar esta enfermedad hereditaria, que tiene un tratamiento especial.
- Urticaria Vasculitis: Se encuentra inflamación de los vasos sanguíneos (vasculitis) y puede relacionarse con enfermedades autoinmunes como el lupus o con infecciones por virus de hepatitis B o C. En este tipo de urticaria el habón suele durar más de 24 h y dejan señal durante unos días, a diferencia de la urticaria “convencional”.
- Idiopáticas: En la mayoría de casos no hay una causa concreta que desencadene la urticaria. Más de la mitad de todos los casos de urticaria idiopática crónica (de causa no conocida) son en realidad el resultado de un mecanismo autoinmune.
Qué es y cómo tratar la urticaria
Urticarias Físicas
Se denominan urticarias físicas a aquellas que se producen tras la aplicación de distintos estímulos físicos.
- Dermografismo: Al presionar la piel (rascado, zonas de roce…) aparecerá una sensación pruriginosa y, a los cinco o diez minutos, habones. No se asocia a síntomas sistémicos. El diagnóstico se realiza mediante la presión de la piel de la espalda con un objeto romo (como FricTest®), que inducirá la formación de habones.
- Urticaria por Presión: Infrecuente en la infancia, se desencadena por la aplicación de presión sobre cualquier zona del cuerpo.
- Urticaria por Frío o “a Frigore”: Se desencadena al contacto con frío: agua, alimentos (sólidos, líquidos), objetos fríos e incluso aire. A los 2-5 minutos tras el contacto con el frío, aparecen habones en las zonas expuestas. El diagnóstico se realiza por el test del cubito de hielo, aunque su negatividad no lo descarta.
- Urticaria Solar: Infrecuente en Pediatría. Aparece a los pocos minutos en aquellas zonas expuestas al sol.
- Urticaria Colinérgica: Muy frecuente entre los adolescentes (predominio masculino) y con una fuerte asociación a la atopia e hiperreactividad bronquial.
- Urticaria Acuagénica: Infrecuente en Pediatría. Tras el contacto de la piel con agua a cualquier temperatura (incluso sudor o lágrimas) y un tiempo de latencia de 20 minutos, aparecen pequeños habones.
Diagnóstico de la Urticaria
El diagnóstico de la urticaria es principalmente clínico, siendo el habón el signo guía. En muy contadas ocasiones se debe practicar una biopsia (cuando se sospecha una urticaria vasculitis).
¿Es necesario que se hagan análisis para conocer la causa de las urticarias?
El más importante es intentar establecer una causa a partir de la historia clínica: toma de nuevos fármacos, alimentos (la urticaria por alimentos aparece prácticamente siempre en la siguiente hora tras la ingesta), exposición al frío, ejercicio, etc.
En caso de que se detecte un posible origen, en algunos casos podrán realizarse pruebas por confirmar la causalidad: existen pruebas a la sangre (test de RAST) por confirmar algunas alergias a medicamentos, picadas de insecto, alimentos, etc.; también pueden realizarse pruebas a la piel con algunas sustancias sospechosas de producir urticaria (estas pruebas se denominan prick test).
En urticarias crónicas a menudo se practica unos análisis generales con determinación de hormonas tiroidales, anticuerpos antitiroidales, estudio de hepatitis, entre otras. En ocasiones se hace un estudio en excrementos o en sangre para descartar infección por parásitos que pueden dar lugar a urticaria.
| Pruebas Diagnósticas | Descripción |
|---|---|
| Analítica general | Evaluación general del estado de salud |
| Función tiroidal | Análisis de hormonas tiroideas |
| Anticuerpos antitiroidales | Detección de anticuerpos relacionados con enfermedades autoinmunes de la tiroides |
| Pruebas específicas en sangre de alérgenos: RAST | Confirmación de alergias a medicamentos, picaduras de insecto, alimentos |
| Prick test | Pruebas cutáneas con sustancias sospechosas de producir urticaria |
| Prueba del sérum autólogo | Detección de autoanticuerpos |
| Biopsia cutánea | Excepcional, solo en casos de sospecha de urticaria vasculitis |
| Estudio del complemento | Para angioedema familiar y enfermedades autoinmunes |
| Serologías de infecciones por virus de hepatitis B y C | Descartar infecciones virales |
Tratamiento de la Urticaria
Es fundamental evitar las sustancias que provocan la urticaria, si estas causas son conocidas. El tratamiento principal de la urticaria son los antihistamínicos (hay que dan somnolencia -primera generación- y que no -segunda generación).
En casos graves, extensos, y en angioedemas es necesario añadir corticoesteroides sistémicos (orales o intramusculares). El objetivo principal del tratamiento es evitar el agente desencadenante en caso de conocerlo.
En el tratamiento de la UA se recomiendan los antihistamínicos tipo 1 vía oral de segunda generación (no sedantes). El tratamiento de la urticaria aguda dependerá de la velocidad de instauración, la extensión y el número de órganos afectados.
La base de la terapia es la tranquilidad, la educación del paciente, la evitación de factores desencadenantes conocidos y la farmacoterapia. Los antihistamínicos H1 de segunda generación (cetirizina, levocetirizina, loratadina, desloratadina, rupatadina, fexofenadina, ebastina y bilastina) son los fármacos de elección para la terapia inicial, debido a su perfil de seguridad y eficacia, pero su toma debe ser continuada.
Anafilaxia
En ocasiones, la urticaria puede evolucionar hacia un anafilaxis, situación de gran gravedad, en qué se pueden obstruir las vías respiratorias y llegar a comprometer la vida del paciente.
- Dificultad para respirar y/o cambios en la voz; ronquera.
- Inflamación de la lengua o la cara.
Anafilaxia (afectación de 2 o más órganos con compromiso respiratorio e/o hipotensión): administración precoz de adrenalina intramuscular. La dosis en niños es de 0,01 mg por kilogramo de peso (no superar los 0,5 mg por dosis). Se puede repetir esta dosis cada 5-15 minutos si fuese necesario.
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